jueves, 11 de marzo de 2021

A propósito de Ábalos

                                                                                       


Fijaos hasta qué punto llegó su promiscuidad, que en una de sus orgias hizo una apuesta con Escila, la prostituta más solicitada de la ciudad. Consistía la apuesta en ver quién fornicaba con más hombres en una sola noche.. Ganó ella, por supuesto. Lo hizo con treinta jovencitos, y aún quedó con ganas, ¡Ay, si la pilla Ábalos!..

Hablo de Mesalina (la mujer del emperador Claudio), cuya frenética actividad sexual le hizo perder lozanía muy pronto. Aunque luchó contra ese mal a fuerza de retoques, potingues, maquillajes y demás ungüentos. Hasta Marco Valerio, uno de sus últimos amantes, afirmó de ella que las tres cuartas partes de su encanto residía en su caja tocador. Ahí guardaba sus dientes postizos, sus pelucas y algunas cosas más. Y eso que Mesalina había sido preciosa. Tenía el pelo negro azabache, ojos rasgados y una sonrisa que enamoraba. Sólo tenía veinticuatro años cuando murió. 

Por cierto, ¿Nadie pensó nunca en el porqué de su desenfreno? ¿Tan difícil es imaginar que era una niña de sólo 13 años cuando la casaron a la fuerza con un tipo de 50 años? ¿Sabía alguien esto?.. Su madre se empeñó en casarla con el viejo. ¿Y si su ninfomanía empezó por el desmesurado egoísmo de su madre y el desprecio que le hizo Junio Silano, el gran amor de su vida? Porque ella estaba muy enamorada y él la despreció. Eso transformó su vida hasta el punto de vengarse de ella misma. Si, vengarse de su propio cuerpo practicando sexo sin ton ni son... No como Ábalos, que es un golfo de manual.. 😂😂😂

Joaquín                                                                        

                                                                         

                                           Mesalina y Escita rodeada de amantes




3 comentarios: