Cuando alguien empieza a destacar, mejorar o sobresalir, no siempre recibe admiración. Muchas veces recibe críticas. Pero esto no ocurre por casualidad. La crítica excesiva suele nacer de algo mucho más profundo: la envidia.
Ay, la envidia, qué os puedo contar a vosotros, compatriotas españoles de le envidia... Cuando una persona ve en otro lo que le gustaría ser, lograr o tener, puede sentirse incómoda, y en lugar de trabajar para mejorar, intenta algo más fácil: rebajar al otro.
Tened siempre presente que si te critican por avanzar, crecer o pensar distinto, quizás no sea una señal de que vas mal. A veces es exactamente lo contrario, a veces significa que estás haciendo las cosas mejor que los demás. Muchas personas atacan lo que no entienden, critican lo que no pueden lograr o se burlan de quienes se atreven a ser diferentes.
He dicho..
























