Os quiero contar una historia breve, tan breve que solo duró una noche, pero me dejó una profunda huella. Fue un encuentro casual y una despedida sin promesas, sin futuro.. Se me ocurre contárosla en verso, pero sin rima...
La encontré en un pequeño bar
con la copa entre las manos
y una sonrisa cansada
de quien ha vivido demasiado
sin poder contarlo todo.
Hablamos como hablan
los que no esperan nada:
sin cuidado
sin futuro
sin medir el daño.
En mi casa dejó caer el vestido
con la misma tristeza
con que se apaga una lámpara.
Hicimos el amor despacio
como si fuera una despedida
Después, mirando el techo,
me dijo que estaba casada
No pidió perdón
no prometió volver,
sólo cerró los ojos.
Al marcharse,
supe que no la vería nunca más,
Y aún así,
durante un tiempo,
la esperé en todos los bares..
Un día me la encontré en la calle de Madrid. Habían pasado ya unos años. Me dijo que aquella noche le salvé la vida. Había pensado suicidarse por un desengaño amoroso con un marido infiel. Por cierto, iba de la mano de un tipo bien trajeado y con un niño rubito de la mano. Seguía tan hermosa.. Rehízo su vida, claro.. En cambio, por ella, yo estuve unos años perdido..
J.D.R./J.Y


















