No creáis que porque estéis casados vais a perder apetencias sexuales hacia otras personas. Bueno, en realidad sé que no lo creíais.. Por muy casto que se sea, hay ocasiones en los que uno desearía acostarse con otra (o con otro) bien sea una vecina o la mujer de un amigo. De pensamiento, claro.. Otra cosa es que te pongas manos a lo obra..
Leo por ahí que esas ganas de fornicar con alguien ajeno al matrimonio no son más que carencias propias, es decir, que en casa no te comes una rosca. Pero no siempre es así.. Me congratula el hecho de que, según la psicología, estos pensamientos obscenos no son más que impulsos involuntarios.. ¡¡Ufffff, menos mal!, alguna vez me han reñido por mirar unas piernas bien moldeadas debajo de una falda bien cortita, y me han quedado remordimientos 😒😒😒
Conste que la monogamia no implica dejar de sentir placer por la carne ajena, sino la decisión consciente de no materializar ese impulso, por respeto y fidelidad al otro..😇😇😇
Joaquín



























