al mismo tiempo que corría.
--”Bebe quieto”, le decía
un taimado cocodrilo.
Díjole el perro prudente:
--”Dañoso es beber y andar,
pero ¿es sano el aguardar
a que me claves el diente?”
¡Oh, qué docto perro viejo!
Yo venero tu sentir
en esto de no seguir
del enemigo el consejo.
--Samaniego--
Si los nacidos en Zafra son llamados segedanos, porque en su origen a Zafra la llamaron los romanos Segeda. ¿Por qué los fuentecanteños no somos lacunos, puesto que Roma fundó Lacunis, nuestro primigenio pueblo?
Me sorprende la facilidad de evolucionar tienen los nombres y cómo lo que en un principio era una cosa con el paso del tiempo es otra; a veces bien distinta. Por ejemplo los nombres de ciudades y pueblos; la mayoría de ellos fueron creados con uno determinado y ahora, siglos después, no lo reconocería ni sus propios fundadores. Me estaba acordando de:
A Salamanca los pueblos celtas de la zona le pusieron de nombre Helmántica que luego derivó en Salmántica, del que proviene su nombre actual.
De Badajoz, nuestra capital, conocemos bien sus inicios como ciudad. La fundaron los árabes sobre antiguos poblados celtas con el nombre de Batalius (de ahí Badajoz). Pero curiosamente y debido a un error inadmisible, a los allí nacidos se les llama pacenses. Y es que la ciudad había pertenecido anteriormente a la diócesis romana de Pax Augusta (Beja, Portugal) y por extensión de Pax, viene pacense. ¡Qué os parece!..
Un poco más abajo de Badajoz tenemos a Huelva. Esta importante y bonita ciudad del sur lleva en el mismo sitio desde antes que los romanos pisaran la península ibérica. Pero fueron estos los que la llamaron Onuba Aestuaria, de ahí que a sus moradores les llamen, no huelvanos ni huelvanenses, sino onubenses.
Entre medias de Badajoz y Huelva está nuestro pueblo, Fuente de Cantos y, que sepáis, que la primera vez que aparece en un documento escrito es en el año 1253, es decir, en la Alta Edad Media..
Como hemos dicho, el origen del nombre Fuente de Cantos es romano. Lacunis le llamaron por primera vez, y alude a laguna o fuente de las aguas. Luego los árabes lo tradujeron como Laqand, y derivando derivando, de Lacunis-Laqand pasó a Fuente-Lacand, de aquí a Fuente de la Cant, luego Fuente de Cant, y con el paso del tiempo Fuente de Cantos, nuestro actual nombre.
Y digo yo, ¿cómo no se le ha ocurrido a nadie haber nombrado a una calle, calle Lacunis, en honor a nuestro sacrosanto origen?
En fin, nunca es tarde..
Joaquín
calle Llerena ¿calle Lacunis?, y por qué no...
calle San Marcos
calle San Julián
calle San Roque
calle San Blas
calle de la Sangre
calle San Julián
calle San Juan









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