En la noche del 30 de octubre de 1501 (vísperas de Todos los Santos) el Papa Alejandro VI, tras una opípara cena ofrecida a autoridades y amigos, hizo salir a las cincuenta prostitutas que había contratado y las conminó a bailar desnudas. Después, tras atarles las manos a las espaldas, debían recoger castañas del suelo con la boca, ¡imaginaos que lascivas posturas!.. Al término se daban premios (jubones de seda, zapatos etc.) a quienes más veces lograsen sodomizar a las fulanas. Y todo esto en el mismísimo Vaticano..😐😐😐
Y es que.. ¿Quién no tiene un garbanzo negro en la familia y allegados?. Haberlos haylos, claro que sí.. Los hay entre los amigos, y en los partidos políticos, y... Uy, entre estos últimos hay muchos.. Ahí tenéis al amigo Ábalos y su desmadres económico-sexuales..
Lo de Ábalos me recuerda a Alejandro VI, paisano, suyo por cierto.. Alejandro VI (Papa Borgia) se hizo inmensamente rico a base de cargos eclesiásticos. Llegó a comprar el Solio Pontificio con los lingotes de oro que pudieron transportar cuatro mulas. Así, tal cual..
Ábalos eligió el parador de Teruel para sus orgías, pero el Papa Alejandro se lo pasaba en grande en los salones Papales.. En algunas de éstas bacanales gordas que preparaba participó activamente su propio hijo Cesar Borgia.
En fin. A ver si nos cuentan más detalles de lo acaecido en el parador de Teruel, ¿Creéis que puede superar lo del Papa y las castañas? Ummmm, yo diría que si..¡Vaya dos valencianos!.. 😅😅😅
Joaquín

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