Abel quizás fuera alto, delgado, guapete, delicado, madrero, mimosón. A sus padres (Adán y Eva) se les caía la baba con el niño. Por el contrario, de Caín todo apunta a que era más bien chaparrete, basto, rudo, de modales toscos y con broncas continuas con Adán, su padre. Así que ya tenemos los motivos para un crimen, el primero de la historia. Nos falta el detonante..
Debió ser que la cosa se enquistó y, Caín, harto de tanto desprecio por parte de su padre, una mañana, escondido tras unas zarzas le asestó un garrotazo mortal con la quijada de un burro a su hermano Abel. que, confiado, pasaba en busca de sus ovejas. Luego escondió el cadáver.. Ya tarde y camino a casa oyó la voz de Dios que le decía:
—Caín, ¿Dónde está tu hermano?.
—No lo sé—respondió—¿Soy yo, acaso, el guardián de mi hermano?
—¿Qué has hecho?—le dijo Dios—¡La sangre de tu hermano clama venganza. Serás maldito sobre la tierra y vivirás errante hasta la muerte!..
Desesperado, Caín salió del Edén sin despedirse de nadie y se marchó al norte; nunca más se supo. Todo apunta que le esperaba la indigencia.. En fin, cosas de familia.
Conste que fue un crimen fratricida rural, porque se dieron los condicionamientos que tantas veces ocurren en los pueblos de la España profunda: tierras, herencias, odios, venganzas..
Joaquín

La envidia es muy mala consejera y no respeta ni siquiera a los miembros de la familia.
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