viernes, 4 de diciembre de 2020

Una luz al final del túnel

                                                                                                                                                               


El alma abandona nuestro cuerpo al morir y es arrastrada ante la presencia del dios Lama que la juzga y destina (dependiendo del comportamiento que hayamos tenido) al cuerpo de un animal, al de un tipo inferior o al de una persona virtuosa.

Dicen que instantes antes de morir vemos una luz al fondo de un túnel, pero, ¿No será esa luz la primera claridad que vemos al nacer y el túnel el canal del parto de nuestra nueva madre?.. Es más, si nacemos llorando ¿No será porque justo ahí es el único momento en el que recordamos nuestra vida anterior y queremos volver a ella? ¿Y si nunca morimos realmente, sólo pasamos de un cuerpo a otro?. 

Pitágoras, que era un portento de sabiduría, creía en la transmigración de las almas, es decir en la reencarnación. Se negaba comer carne porque pensaba que las almas de los seres vivos pasaban a otros seres vivos después de la muerte. Su compatriota, el filósofo Platón, no le iba a la zaga en ésa teoría; también creía que el alma se separaba del cuerpo al morir; éste seria corruptible, mientras que el alma iría a otro cuerpo aún por nacer

En fin, no sé. Ahí lo dejo. 

Joaquín





No hay comentarios:

Publicar un comentario