Estamos de lleno en eso que llaman Era de la nostalgia. Sí, y hasta en una enfermedad social se está convirtiendo. Y es que resulta que vivimos tantos años que, en la vejez, la nostalgia de todo lo vivido nos abruma ¡¡como hemos vivido tanto!!..
Los relatos sobre un pasado mejor ya no se limita a datos cortos y concretos como antes, sino a una imagen estilizada y simplificada de un mundo encantador que ya no existe, contra la que el presente no tiene nada que hacer ¡Qué os parece!..
Por cierto, esta tendencia que tenemos todos a pensar que "el pasado es mejor que el presente" es uno de los sesgos psicológicos más profundamente documentados de la historia, pero, ¿el pasado siempre es de color de rosa? Pues no, pero llegado un punto, podemos llegar a alterar profundamente nuestros recuerdos e incluso recordar con cariño cosas que nunca llegaron a ocurrir. Ya lo decía J. E. Pacheco;
No te tomes muy en serio
lo que te dice la memoria.
A lo mejor no hubo esa tarde.
Quizá todo fue autoengaño.
La gran pasión
sólo existió en tu deseo.
Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido.
En fin.
Joaquín

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