jueves, 21 de febrero de 2019

El cielo puede esperar

                                                                                         



El infierno nos lo imaginamos; debe ser horrible, pero lo del cielo es más confuso.. ¿Cómo será el cielo perfecto?.. Bueno, alguien, no sé quién, llegó a la siguiente conclusión: Sería estupendo si en el cielo se pudiera contar con... un policía inglésun cocinero francésun ingeniero alemánun amante italiano, y toda la organización a cargo de un suizo. ¡Ah!, y eso sí, que no falte un español para envidiarlo todo (esto lo digo yo).

Abundando en lo de las nacionalidades, decía el escritor Baltasar Gracián que el español es la lengua de los enamorados, el italiano la de los cantantes, el francés de la diplomacia, y el alemán la de los caballos..

Del alemán, pensaba Richard Porson, novelista inglés, “La vida es demasiado corta para aprender alemán”.. Si cambiamos de continente y nos vamos a Argentina, decía Borges de sus paisanos: “El argentino es un italiano que habla españolpiensa que es francés, pero le gustaría ser inglés”. 

De los sufridos portugueses contaba el embajador británico en ese país, Milord Tirauley: “Si a un español le quita todo lo que tiene de bueno, lo que resta es un portugués”.. ¡Qué mala pipa!.. No quiero terminar sin meterme con los ingleses: “El turista inglés está siempre feliz en el extranjero mientras los nativos se comporten como camareros”.. Palabras de otro inglés, Robert Morley.. Cuanta verdad hay en esta frase.. 

Joaquín





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