lunes, 11 de mayo de 2020

Con pelos y señales..





Lloraba en mis brazos, vestida de negro;
se oía el latido de su corazón;
cubríale el cuello los rizos castaños
y toda temblaba de miedo y amor.
¿Quién tuvo la culpa? La noche callada..
Yo iba a despedirme. Cuando dije: Adiós,
ella, sollozando, se abrazó a mi pecho
bajo aquel ramaje de almendro en flor.
Velaron las nubes la pálida luna..
Después, tristemente, lloramos los dos.
--Rubén Darío--

Es curioso, y perdónenme por ser un poco indecoroso, el vello púbico (pelos en las partes íntimas) y el que se arremolina también en nuestras axilas, tan molestos y tan poco estéticos, sobre todo para la damas, tenían antaño una utilidad manifiesta; servían precisamente para retener el olor corporal. Si, porque sabemos que pocos lugares del cuerpo están libres de pelos. Apenas los labios, los pezones, los genitales y los reversos de pies y manos se ven rasurados por naturaleza.
Por lo general según hemos ido evolucionando hemos ido perdiendo pelo a marchas forzadas en casi todas partes del cuerpo menos en la cabeza y la barba en los hombres; en el resto la cosa va a menos. Y si persisten aún en el pubis y sobacos es simplemente para retener mejor las feromonas sexuales que emitimos para atraer a la pareja. ¡Ya lo ven!, justo lo que ahora queremos evitar camuflando "el cante" con toda clase de ungüentos, desodorantes y perfumes. Y es que nos hemos vuelto muy prácticos, ahora a la pareja intentamos atraerla con otras menudencias y en vez de sudor intenso y erótico utilizamos un porsche o una cena en un restaurante de moda; bueno, unas cuantas y bien repletas tarjetas de crédito también nos pudieran valer..
No sé quién los habrá contado, pero parecer ser que tenemos unos cinco millones de pelos (mal distribuidos) por término medio. Sólo en la cabeza hay más de un millón. El pelo no es otra cosa, sino un tipo de queratina parecida a la de las uñas y que por lo vemos últimamente, excepto en la cabeza de las mujeres, estamos dispuestos a deshacernos de él como sea...
Supongo que saben que esto de tener pelo nos viene por ser mamíferos, todos lo tienen. Cuando hace frío los músculos que rodean a los folículos pilosos se contraen en un proceso que se denomina horripilación (se acaban de enterar de dónde viene lo de horrible) y que no es otra cosa que ponérsele a uno la piel de gallina. Con este procedimiento se nos forma una ligera cámara de aire entre la piel y el cabello que nos ayuda a mantener mejor el calor corporal del frío exterior Bueno, en los humanos al tener ya menos pelo este proceso está en fase de extinción. Pero nada que preocuparse, lo hemos suplido con buenos abrigos de pieles..
Acabo de leer que que nuestro pelo tiene un ciclo de desarrollo con una fase de crecimiento y otra de reposo. En el caso de el vello facial se completa en cuatro semanas, pero en el cuero cabelludo (el que los tenga) puede durar hasta seis o siete años. Por otra parte el término medio de crecimiento de un cabello es de un milímetro al día, pero depende de algunas circunstancias, como la edad que tengamos y la salud.
Por cierto, ¿Sabían que cada uno de nosotros desarrollamos unos ocho metros de pelo durante una vida entera? Pues yo acabo de saberlo; siempre creí que era más. Sin embargo ningún mechón de pelo puede llegar a medir más de un metro de largo, y es que todo pelo se cae en un momento u otro. En fin , y yo con estos pelos..
Joaquín.



No hay comentarios:

Publicar un comentario