domingo, 3 de noviembre de 2024

La manera más dulce de morir

                                                                                    


Un revuelto de romero, culantro, ajo y testículo de toro, y todo revuelto a modo de potaje frío, eso la daban a Fernando del Católico para que pudiera quedar preñada a la joven Germana de Foix, con la que se casó cuando murió Isabel de Castilla, pero no hubo manera, era ya viejo y pellejo. Parece ser que murió de eso, de exceso de potaje, y sin heredero..

Lo de Félix Faure, el sexto presidente de la República Francesa, estaba más claro, murió de un infarto mientras su amante le hacía una felación. A esta pobre se le desencajó la mandíbula del susto y tuvieron que cortarle la pilila Félix.

Algo parecido fue lo del director de cine, F.W. Murnau, magnífico director de Hollywood. La palmó en un accidente de coche. Sucedió la cosa en Santa Mónica (California). Conducía el imprudente a gran velocidad, mientras su empleado, García Stevenson, un adolescente filipino de catorce años, le hacía una felación.

El cardenal jesuita francés Jean Daniélou, estiró la pata haciendo el amor con una prostituta. Fue uno de los teólogos más destacados en el Concilio Vaticano II. El Papa dijo que había ido al prostíbulo a convencer a la chica a que dejara el oficio; ¡Ay, Dios, cómo no se le ocurrió esto a Ábalos, menuda excusa para el juez!. Claro, que no sé si el juez le iba a creer..😅😅😅

En fin, con lo a gusto que se muere uno casto y puro en su camita bajo sábanas de seda...

Joaquín




No hay comentarios:

Publicar un comentario