A veces sueño que he fallecido.. Pero puedo levantarme de entre los muertos cada cinco años, llegarme hasta un quiosco y comprar varios periódicos. No pido nada más. Con mis periódicos bajo el brazo, pálido, rozando las paredes, regreso al cementerio ansioso por leer los desastres del mundo antes de volverme a dormir, ¿Seguirán P. Sánchez? ¿Putin?.. ¿Trump?—me pregunto por el camino— ¡¡Oh, dios mío, todo igual, que nada ha cambiado!!. Así que, satisfecho de mi suerte vuelvo a dormirme en el refugio tranquilizador de mi tumba 😏😏😏
Por cierto, estas historias, tan recurrentes a veces en la literatura, con la incineración ya no podrán contarse...
En fin..

No hay comentarios:
Publicar un comentario