lunes, 23 de diciembre de 2024

Resulta que no puedo hacer lo que me dé la gana

                                                                                     


Yo, Joaquín, extremeño de Fuente de Cantos, que he nacido de clase media-baja, único varón de una familia numerosa, católico, sentimental, sensible, tímido y propenso a la calvicie, hernias o úlceras de estómago, ni soy libre ni puedo escapar a mi destino. 

Sí, lo que oís, no soy libre, me debo a todo eso. Porque antes de hacerme hombre, ya estaba ‘hecho’ por el clima, mi tierra, mi familia, mi raza, mi religión, mi clase social, mi lengua, mi herencia genética, las circunstancias particulares de mi infancia, las costumbres adquiridas, y los grandes o pequeños acontecimientos que me han sucedido...  Y vosotros igual, conste..

Pues eso, nos guste o no nos guste, vamos por la vida cargados con una pesada mochila de sentimientos, tradiciones, temperamento, costumbres, hábitos, carácter etc. etc. que nos han impuesto ya desde nacer y que nos obliga a deambular por la vida por caminos ya marcados.. 

Bueno, quizás exagere un poco, digamos que un 30% de las decisiones que tomamos ahora, tal vez las hemos decidido nosotros libremente, y se lo debemos a lo que hemos vivido últimamente, pero no más.. 

Joaquín




    






domingo, 22 de diciembre de 2024

A propósito de ciertos malentendidos

                                                                                


Tras la bronca que tuvimos, por una estupidez, ella me escribió en el wasap:

—Joaquín, déjalo así, mañana lo resolvemos

Le contesté que de acuerdo, que mañana hablaríamos. Me senté en el sofá y encendí la tele, luego volví a coger el teléfono. Ella seguía en línea. Me quedé mirando, pero no apareció la palabra "escribiendo". Y yo no iba a dar el brazo a torcer, después de todo no era mi culpa.

Una hora más tarde miré de nuevo el móvil y el "Online" había desaparecido. Me quedé pensando. No sé, una sensación extraña me invadió de súbito. Era como si una voz dentro de mi cabeza me dijera: ¡Qué coño haces! ¿Te inquieta saber que ella no está bien? ¿Hiciste lo suficiente? Seguro que está llorando; con todo lo que la amas: ¿No podrías hacer un esfuerzo mayor?.. Y por un momento imaginé que estaba hablando más conmigo mismo que con ella, y que probablemente ni siquiera iba a dormir por el disgusto. Así que, cogí el teléfono y la llamé:

—Cariño, soy un idiota, perdóname—le dije—no mereces dormir mal por la discusión; tienes derecho a estar furiosa. Si quieres resolver mañana lo resolvemos, pero hoy quiero que sepas cuánto me gustas. Te amo porque eres la única persona en quien confío y la única con quien puedo contar.

Ella esperó sólo a medias mi diatriba, porque enseguida su voz sonó atronadora:

—¡Ni lo siento ni dada, petardo, vete a la mierda!. ¡No sabes cuánto me alegro que me hayas abierto los ojos!. ¡Ni se te ocurra llamarme más!. Y cortó..

En fin, no sé qué deciros. Dos horas me quedé mirando el móvil absorto, atónito, estupefacto, helado, alucinado, patidifuso, turulato, desconcertado, boquiabierto... Pero no os preocupéis por mi, ya estoy mejor. Esto pasó hace ya mucho tiempo.. 



sábado, 21 de diciembre de 2024

La hipocresía por bandera

                                                                                     

No sé a vosotros, pero no acaban de gustarme los que van por la vida de sinceros, a tumba abierta. Sí, desconfío de estos que dicen: yo digo siempre lo que pienso. Ufffff, qué horror de gente. Son los mismos que reiteran muy ufanos: yo soy así y nunca voy a cambiar. No me gustan porque creo que antes de decir la verdad debemos valorar el impacto en el otro. Además cierto grado de hipocresía es recomendable y necesario. Las sociedades más avanzadas son las más hipócritas. 

Es ley de vida, para socializar es imprescindible ser un poco falsete. ¿Qué son las relaciones sociales sino poner a parir a algún vecino, conocido o amigote, aunque luego les sonriamos como si les quisiéramos de veras? Pero ya os digo, nos queda la opción de ser franco, super-sincero, de ir con la verdad por delante caiga quien caiga, pero, que sepáis que eso nos precipita a estar más solo que la una y a provocar más daño que beneficio..  En fin.. 

Joaquín



   


viernes, 20 de diciembre de 2024

Se fue sin dar guerra, casi sin molestar

                                                                                 


                              

Si la muerte me traiciona y muero de mala manera, me lamentaría: hay que morir como se vive. La muerte es propia e intransferible,  como la vida. Si no morimos como vivimos es porque realmente no fue nuestra la vida que vivimos..

Estas palabras de arriba las escribió Octavio Paz, ese estupendo escritor mejicano. Están muy bien. No obstante os hago una preguntas: ¿Importa morir de una manera o de otra? Lo digo porque, si al fin y al cabo vamos a morir y luego ya no hay nada, qué coño más da..

Claro, que hay gente que lleva tan lejos esto de morir, que se empeñan en hacerlo con dignidad. Es como cuando ajusticiaban en la plaza pública, que los había valientes que no pestañeaban cuando el verdugo le anudaba la soga al cuello y otros lloraban a calzón quitao pidiendo clemencia.. O la entereza de enfermos terminales, que aún sabiendo que van a morir (incluso lentamente y con sufrimiento) lo hacen con grandeza de espíritu.

No sé, yo no las tengo todas conmigo.. Ya me gustaría estirar la pata con dignidad, que los míos piensen (o que no piensen): "Joaquín se fue sin dar guerra, casi sin molestar"..  Eso sí, como no sabemos de qué particular manera vamos a morir, tampoco es plan de prometer cosas que no estamos seguro que vamos a cumplir.😂😂😂

Joaquín








jueves, 19 de diciembre de 2024

El otro día me pidieron algo casi imposible

                                                                                       


Suelo generar confianza en los demás, salvo contadas excepciones.. Me lo han dicho alguna vez: “Joaquín, tienes cara de buena persona”. Y lo soy, qué duda cabe, pero también tengo mis cositas... Recuerdo que una vez me dijo una chica, con la que hacía poco había empezado a salir:

Joaquín, lo único que te pido es que cuando hables conmigo cuides tus palabras. Que tus palabras sean justas, que sean del tamaño de tus sentimientos, porque si tú me dices no, para mi es no, y si me dices llueve, para mi está lloviendo.

Qué deciros ante tamaña exigencia.. Me impactaron esas palabras, porque si bien es cierto que suelo ser un buen tipo, a veces tiro de ironías o recurro a medias verdades, y a veces hiero sin querer, y a veces miento por necesidad. No, no soy sincero hasta el punto de tomarlo todo tan al pie de la letra. Me asustó esa tajante rotundidad; tal es así, que incluso me hicieron poner en guardia, lo confieso, quizás porque no tenía la conciencia del todo tranquila..

Creo que es bueno tener una conciencia exigente. y la mía lo es, por lo tanto jamás haré daño a nadie intencionadamente. Sin embargo tampoco soy Teresa de Calcuta, con lo que, que me pidan tal grado de pulcritud en mis intenciones, pues qué queréis que os diga, me acojona. Por cierto, con aquella chica me comporté como un caballero, nunca le mentí, jamás la engañe.. Fue ella la que me engañó con otro cuando, y justo cuando había empezado a quererla. 

Pero sigo siendo un buen tipo, conste...

Joaquín




miércoles, 18 de diciembre de 2024

Cómo ser un tipo ameno

                                                                                      


Pues no van y dicen que en una relación presencial, es decir, cara a cara, uno puede soportar a otro ser humano dos o tres horas seguidas, y tres o cuatro si éstas no son seguidas sino espaciadas, no más. ¡Qué os parece!.. Y yo que creo que incluso tres son demasiadas.

Esta teoría no vale para las relaciones especiales, como el enamoramiento, porque en estos extraordinarios casos, uno sí se puede tirar días enteros ensimismado, besuqueando y pelando la pava con la pareja amada. Tampoco vale, lo de las tres o cuatro horas de charla, en el caso de seres humanos aburridos y patéticamente desprovistos de vida interior (comadres en el rellano del bloque o compadres en el banco de la Plaza) que se reúnen horas y horas para mitigar el tedio, ¡¡qué horror!! 

Fijaos lo que escribió una vez el poeta italiano Giacomo Leopardi: "No hay nada más raro en el mundo que una persona habitualmente soportable". Así que, apliquémonos el cuento y no creamos que somos la leche de simpáticos, graciosos y amenos..

Joaquín






martes, 17 de diciembre de 2024

Nos dio igual no ser felices

                                                                                       


Tras un primer encuentro comenzamos a cartearnos. Al principio le escribía tratándolo de usted, con el miedo de no saber qué sentiría. Pero no tardé en dejar entrever sus ganas. Yo era una joven estudiante de literatura entonces y aprendiz de poeta, una mujer furiosamente enamorada que se dejó encandilar por el gran hombre que ya era él.

Nos recordábamos por las noches y nos olvidábamos durante el día, y así por años. Nos quisimos y odiamos en partes iguales. Rompimos y nos reconciliamos muchas veces. Nos era indiferente estar casados, con o sin pareja, en lugares distintos... Como imanes, nos buscábamos y nos embestíamos. Nos dio igual no ser felices.

El último día que nos vimos él estaba en el hospital. Su mujer nos dejó solos un momento. Me levanté y quise tocarlo, rozar su mejilla con la mía. Apenas me acerqué a él cuando me agarró con un vigor desesperado y me besó con el beso más grande, más tremendo que me hayan dado, que me vayan a dar nunca, y apenas comenzó su beso, sollozó.

Salí del hospital de la mano de mi marido. Procure por todos los medios que él no supiera de mi tristeza.. Al llegar a casa me enteré que había muerto, después de lo cual debí morirme yo también. 







lunes, 16 de diciembre de 2024

La importancia de ser casi virgen

                                                                                   


 

Joaquín, te cuento un secreto—me dijo un día mi amiga Magdalena— me encantan los hombres que no han estado con muchas mujeres. No soy tonta, sé que han vivido poco en lo sexual, pero adoro sus purezas. No sé, es una cuestión de cómo te miran, cómo te hablan, cómo te tocan. Hay algo en la manera en que un hombre que no ha estado con muchas te ve, creo que es ingenuidad, y eso es algo que no se puede falsificar. También te digo que no espero la virginidad de los hombres casi puros, simplemente los prefiero porque no han sido maltratados en carne viva por la experiencia. En realidad, hay una cualidad en los hombres que han estado con pocas, y aparece en su caminar, en sus ojos, en sus risas, en su caballerosidad. Los hombres que han tenido muchas mujeres parecen elegir a la siguiente más por amor propio y trofeo que por sentimiento, y eso no va conmigo.

En fin, qué queréis que os diga, Magalena era amiga mía y tuve que respetarla.. Lo que no sé si muchas pensáis como Magdalena.. Si es así, ¡Dios lo quiera!, aquí me tenéis, prácticamente virgen, todo un chollo.. Tel.64575.... Llamadme en privado.. 😋😋

P. D. Por supuesto esto lo escribí en mis años mozos. Ahora ni estoy virgen (tampoco muy gastado) ni disponible, ni está uno para muchos trotes..😂😂😂

Joaquín





domingo, 15 de diciembre de 2024

Un tipo a quien adorar

                                                                                         


No comas ajos ni cebollas porque no saquen por el olor tu villanería. Anda despacio, habla con reposo, pero no de manera que parezca que te escuchas a ti mismo; que toda afectación es mala. Come poco y cena más poco; que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago. Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto, ni cumple palabra. Ten cuenta, Sancho, de no mascar a dos carrillos, ni de eructar delante de nadie.

Por cierto, Sancho, la libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre. Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres...

Entre los pecados mayores que los hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento y el olvido.

---Miguel de Cervantes--



sábado, 14 de diciembre de 2024

Aquella mañana, en la cafetería, se truncó mi vida sentimental

                                                                                      


Una mañana quise darle una sorpresa: compré en un souvenir una taza de café con la palabra “Te Quiero” en el fondo, y en cuanto llegó ella a la cafetería, me levanté y le pedí al camarero que por favor usara esa taza para su café.. Moría de ganas porque apurara el café y viera el “Te Quiero”... Pero, no pudo ser, la llamaron urgente al móvil para que se presentara en la oficina de la empresa donde trabajábamos los dos.. Antes de irse me rogó que pagara yo el desayuno.

A la mañana siguiente ya no se presentó. Pregunté en las oficinas y me dijeron que la habían despedido; estaba incluida en el ERE del que ya se rumoreaba hacía días. No volví a verla.. Quedé apesadumbrado. 

Pasado unos años tropecé con ella, de casualidad.. Coincidimos en una calle comercial de Madrid.. Nos miramos y nos reconocimos.. La invité a tomar una cerveza. En cuanto nos sentamos en la mesa del bar le confesé lo de la taza, y lo enamorado que había estado de ella, aún creía estarlo (esto último me lo callé). Se sorprendió, pero más me sorprendí yo cuando me dijo que también ella me quiso un poco y que si hubiera visto el fondo de la taza ahora hubiéramos estado juntos. Pero...

Ya era tarde, estaba casada y con dos hijas. Me mató saberlo, pero disimulé, le dije que me alegraba por ella, y que yo también estaba comprometido; mentira podrida, claro.. Nos dimos unos besos y nos despedimos, pero antes nos apuntamos los teléfonos, aunque temí no volver a verla más, y temí bien...

La vida se me hizo más cuesta arriba a partir de entonces.




viernes, 13 de diciembre de 2024

Nada peor que nadie nos mire

                                                                                  


Todos necesitamos que nos miren, eso es obvio. Nada peor para nuestra vanidad que ser invisible por la calle, desapercibido por la vida. El escritor checo Milán Kundera, nos dividía en cuatro categorías, según el tipo de mirada bajo la cual queremos vivir:

La primera categoría son los que desean la mirada de mucha gente anónima, o dicho de otro modo, la mirada del público. Son los atrevidos, los artistas, los triunfadores, los valientes y resueltos..

La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos, pero ojos conocidos. Suelen ser gente necesitada de cariño, sociable, abiertas, divertidas y comunicativas..

Luego está la tercera categoría, los que, sobre todo, necesitan de la mirada de la persona amada. Son los sinceros, los leales, los idealistas, los fieles..

Y hay también una cuarta categoría, la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de personas ausentes. Son los introvertidos, los muy románticos y soñadores..

En fin, definiros.. Yo estoy a medio camino entre la primera y la cuarta. Conste que esta última conlleva ser también: iluso, ingenuo, fantasioso, apasionado, utópico, cándido, solitario, generoso...

Joaquín








jueves, 12 de diciembre de 2024

La vida en otra parte

                                                                              



Hoy quisiera tus dedos escribiéndome historias en el pelo,

y quisiera besos en la espalda,

acurrucos,

que me dijeras las mas grandes verdades

o las más grandes mentiras,

que me dijeras, por ejemplo,

que soy la mujer mas linda del mundo,

que me quieres mucho,

cosas así,

tan sencillas,

tan repetidas,

que me delinearas el rostro

y me quedaras viendo a los ojos

--Gioconda Belli--


Lo más hermoso de los sueños son los increíbles encuentros de cosas y personas que despiertos jamás encontraríamos. 

En un sueño, una barca puede entrar por la ventana de una habitación, y en una cuna puede estar acostado un niño durmiendo y sin embargo se sube ahora a la barca y la barca se puede convertir inmediatamente en un ataúd y el ataúd puede navegar junto a las floridas orillas del río.

En un sueño podemos ver a nuestro padre, muerto hace cuarenta años, y andar cogidos de su mano calle arriba. Al volver casa, una casa extraña, inverosímil, nuestra madre yace en la cama flanqueada por cuatro cirios que alumbran su rostro inerte, pero risueño.

Aquella chica que nos dejó ha vuelto; es un sueño, es cierto, pero es el amor de nuestra vida. Ahora nos ama y somos nosotros los que la despreciamos ¿revancha onírica? No sé, todo eso lo vivo yo a veces, en sueños, claro. Y cosas peores. 

Para mi, que la realidad está equivocada. Los sueños son reales






miércoles, 11 de diciembre de 2024

Los paraísos perdidos

                                                                                         


 

   

Es curioso, a veces debemos perder para siempre a ciertas personas para que pasen a ser realmente nuestras.. Por ejemplo, en mi caso, mi madre...

Mi madre, en vida, era la mujer de su marido, madre de mis hermanas, y hasta amiga de sus amigos, vecinos y parientes, es decir tenía que compartirla con todos ellos. Pero murió, y entonces fue exclusivamente mía. Mi madre está muerta, es cierto, pero siempre estará a mi lado. Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdemos. 

Mías son también las mujeres que amé y me dejaron, y los amigos que se me fueron, ya son solo míos, y los recuerdo a mi gusto, a mi manera. Sus presencias ya no están sujetas a ningún tipo de zozobra, ni a otras circunstancias.. En realidad, y como dijo también Borges: no hay más paraísos que los paraísos perdidos

Joaquín





martes, 10 de diciembre de 2024

Lo que le decían las chicas cuando les tocaba el culo

                                                                                       


    


Te vi tan felizmente casada, tan hermosa,

tan gentil.

¡Ay! pareciera que el tiempo no

hubiera pasado para ti.

Me diste un beso en la mejilla y me presentaste

a tu marido. 

No sé si lo nuestro se te olvidó

o hacías de tripas corazón y disimulabas ser dichosa.

Sofocado, yo apenas te miré;

incluso temí que descubrieras mi rubor..

--Joaquín--


La esposa notó que un subidón de felicidad invadió de golpe a su marido, y es que una chica rubia, con minifalda, despampanante, se colocó a su lado mientras estaban en el ascensor...

De repente la chica se giró y muy cabreada le dio un bofetón al marido, a la vez que le decía:

---¡¡Guarro!! ¡¡Esto por atrevido!!.

El tipo quedó sorprendido, anonadado, pero no dijo nada. Cuando salieron del ascensor, le juró a su mujer por todo lo habido y por haber que no le hizo nada a la chica. A lo que su esposa respondió con calma:

---Lo sé, Pablo, eso quería, porque fui yo quien le metió el dedo en el culo a la chica, para que aprendieras a no volver a mirar a las mujeres de esa manera.

Por cierto, es una historia verídica, el marido que recibió el guantazo de la chica despampanante era Pablo Ruiz Picasso, un tipo fogoso y mujeriego donde los hubiera, además de buen pintor.

Siete mujeres siete, enamoradas de él hasta la médula y multitud de amantes, casi todas muy jóvenes, pasaron por su lecho.. Así se las gastaba el menda. Siempre fue un virtuoso con los dedos.. 😅😅😅

Joaquín






lunes, 9 de diciembre de 2024

Crónica de, ¿un fracaso?

                                                                                      



Qué paradoja, tú y yo que nos quisimos tanto,

disimulamos en secreto nuestro pasado.

Nosotros, tan prudentes delante de la gente,

fuimos volcanes en erupción en otro tiempo.

¡Ay, si supieran las veces que amaneciste

en mis brazos!..

¡Si entendieran la necesidad que tenías

de mis besos!..

Pero, aparentemos discreción. ¡Qué saben ellos!..

--Joaquín--


"Sé por experiencia que no puedo soportar la presencia de una persona más de tres horas. Pasado este límite, pierdo la lucidez, me embrutezco, las ideas se me ofuscan y al final o me irrito o quedo sumido en un profundo abatimiento.

Algún día analizaré con calma los orígenes de mi incapacidad para la vida social. Me gustaría determinar la época exacta en que comienzo a sentirme incómodo entre mis semejantes, a sufrir su presencia como una agresión, a buscar la soledad y el silencio. Si me remonto a los años de mi infancia, descubro que mi reserva y mi hermetismo son tan antiguos como mi uso de razón".

Esta disertación sobre la soledad no es mía, sino de Julio Ramón Ribeyro, un famoso escritor peruano. Creo que es una buena definición del carácter de los tipos solitarios, de los introvertidos, y también un poco de los tímidos, por qué no.

Supongo yo que, en parte, este criterio nos hace comprender a la gente menos comunicativa, con las que despotricamos a veces por no adivinar las razones de su retraimiento, ahora vemos también que sufren..

¿Comprendéis ahora por qué los tímidos somos unos incomprendidos?😞😞😞

Joaquín







sábado, 7 de diciembre de 2024

A un donjuán sin corazón

                                                                                    


Vas diciendo por ahí que ya te la llevaste a la cama, que ya no te importa si te llama o te deja de llamar.. Ya no eres insistente con ella---reiteras---que después de hacerle el amor, no le preguntas como antes: "¿cuándo quedamos?" Ni le susurras al oído: “Me encanta como te queda esa falda, cariño". No, ya no.

Ahora que ya fue tuya, ya no te vale esa mujer, te es indiferente. Y hasta te aburre el que sea ella la que ahora esté detrás de ti. Enhorabuena, te puedes colgar otra medalla, lograste lo que querías: una noche, un cuerpo, un coño nuevo. Ya puedes proclamar a tus amigotes: "fue mía" "me la tiré"...Pero...

Yo te pondría decir: Siéntate, piensa: ¿si fueras mujer y supieras que ese hombre solo quiere joderte y dejarte ¿Qué pensarías? ¿Qué harías si tuvieras una hija y un día te contara que la usaron, para luego dejarla tirada?.. Yo te podría contar muchas cosas de esa chica, por ejemplo que le destrozaste la vida; también la de la gente que la queremos.. 

Por cierto, ¿Crees que es correcto seguir comiendo en todos lados, llenando cabezas de mentiras, sueños y promesas que muy bien sabes no cumplirás?  Con mi hija ya no hay remedio, todo está perdido, pero mejor piénsalo dos veces antes de seguir con el juego de prometer, ilusionar, enamorar, joder e irte.






viernes, 6 de diciembre de 2024

Mientras la vida se va

                                                                                    


¿Pero no os dais cuenta que nos tiramos toda la vida esperando? Esperamos a que se enfríe el café, a que llegue el verano, a que pase el invierno.. y más.. Esperamos una llamada de teléfono, un mensaje en el correo, un toque en el Wasap...Y no creáis, no importa la edad, da igual cinco, treinta o setenta años. Siempre estamos esperando...

Esperamos el sueldo, la paga extra, el final de una película, la pérdida de peso, el verde del semáforo, o la vejez. Esperamos superar los miedos, vencer las noches de insomnio, las caídas de los rivales; la espera nos acompaña a todas partes... 

Esperamos una buena noticia, un truco, el autobús que no llega, una pizza o el final de la jornada laboral. Todo el mundo espera, siempre, en todas partes. Y lo más importante, alguien nos está esperando; alguien espera de nosotros ¿quizás un beso? ¿Un abrazo? ¿Un saludo?, ¿Un, te quiero?, ¿Un regalo? ¿Un adiós?

Os digo una cosa, esperamos tanto que la vida se nos va esperando.. Acordaos: la vida es eso que pasa mientras nosotros hacemos planes, y esperamos... Por cierto, tal vez la muerte sea lo único que nunca esperamos, y el caso es que siempre llega.. 



jueves, 5 de diciembre de 2024

Era tan pobre que solo tenía dinero

                                                                               



Podría preguntaros: ¿En qué se diferencian un hombre rico de un hombre pobre?.. Bueno, supongo que cada uno dirá su versión de asunto. Os doy la mía:

Un hombre rico puede morir para hacerse rico; un hombre pobre puede matar para hacerse rico; es decir, hay matices.

Si veis a un joven que decide entrenar, aprender cosas nuevas, tratar de mejorar constantemente, debéis saber que estáis ante un hombre rico. Pero si veis a un joven que piensa que el problema está en el estado y que encuentra a los ricos como ladrones y constantemente los critica, debéis saber que veis a un futuro hombre pobre.

Los hombres ricos están convencidos de que solo necesitan información, capacitación y oportunidad para despegar, los hombres pobres piensan que otros deben darles dinero porque se lo merecen.

En definitiva, la riqueza o pobreza es ante todo un estado de ánimo, y de voluntad. Por cierto, todo esto no lo digo yo, Joaquín, un mindundi más pobre que carracuca, sino Bill Gates, (el de Windows), es decir, un hombre rico, en todos los sentidos, también en el material..

Joaquín






miércoles, 4 de diciembre de 2024

La ingratitud de unos hijos

                                                                                


Mi casa se ha convertido en un lugar lleno de silencios. Antes, todo era diferente. Mis hijos, Alejandro y Javier, correteaban por los pasillos, riendo y discutiendo por tonterías, éramos felices. Los domingos eran sagrados. Nos reuníamos todos en la mesa, con una paella que Mari Carmen, mi mujer, cocinaba con esmero. Desde que murió ella, hace cinco años, lo único que me acompaña es el eco del reloj en el salón, a mis hijos apenas los veo. 

La cosa se complicó un día en que sonó el teléfono sonó. Era Alejandro, mi hijo mayor. Mi corazón, tan acostumbrado a la soledad, dio un salto. Quizás se había acordado de su padre. Pero su voz fue directa, casi fría:

—Papá, ¿es verdad que vas a dejarle el piso a Laura? ¡¡A tu sobrina!!..

Ni un «¿cómo estás?» ni un «te echo de menos». Solo una pregunta sobre el piso. En ese momento, sentí que el pequeño hilo de esperanza que me quedaba se rompía.  Y el caso es que, al principio, Alejandro y Javier venían a verme, aunque solo fuera por compromiso. Pero poco a poco dejaron de aparecer. Os pongo un ejemplo de su desidia: Hace unos meses la lavadora se me rompió. Llamé a Javier, que era el manitas:

—Claro, papá, este fin de semana voy a mirarlo—me dijo.

Pero ese fin de semana nunca llegó. Terminé contratando a un técnico que me cobró una fortuna. Luego, fue la lámpara del salón que dejó de funcionar. Alejandro prometió venir a ayudarme, pero siempre estaba demasiado ocupado. Cada vez que los necesitaba, sus excusas eran más rápidas que sus actos. Aprendí a no esperar nada. Y entonces apareció Laura, la hija de mi hermana. Una joven llena de energía, con dos niños pequeños y mil cosas en su vida, pero siempre tenía tiempo para mí.

—Tito Joaquín, ¿cómo estás? ¿Te falta algo?—me decía cada vez que llamaba.

Durante la pandemia, cuando todos se encerraban en casa, Laura fue la única que llamó a mi puerta. Con mascarilla, guantes y una sonrisa.

—Tito, no salgas de casa, yo me encargo de todo.

Me enseñó a usar aplicaciones en el móvil, a pedir comida por internet. Cuando estuve enfermo, me trajo caldo caliente y se quedó conmigo toda la noche. Sus hijos me regalaron dibujos con corazones y la frase: «Te queremos, tito»

El año pasado, en Navidad, me invitó a su casa con insistencia. Yo no quise ir por no hacer de menos a mis hijos. No obstante sus llamadas nunca faltaron ni en Nochebuena ni en Año Nuevo Y tomé una decisión. Este piso que tanto había significado para mí y mujer, no lo dejaría en manos de quienes me habían olvidado. Lo dejaría a Laura. No era una decisión fácil. Alejandro y Javier son mis hijos, pero Laura me ha demostrado con hechos lo que significa estar ahí. Este piso es más que ladrillos; es mi forma de agradecerle su cariño.

Cuando Alejandro lo supo, vino a casa furioso.

—¡Papá, esto no puede ser, Laura no necesita tu piso, ya tiene su casa!!. Nosotros somos tus hijos, esto nos pertenece a nosotros..

Lo miré con calma y le dije:

—¿Y dónde estabas tú cuando se rompió la lavadora? ¿Dónde estabas cuando me sentía solo en este piso vacío?

Al día siguiente, vinieron los dos. Trajeron un pastel, algo que no habían hecho en años. Si no supiera la verdad, habría creído que era un gesto sincero. Pero sus palabras lo revelaron todo. Al final tuve que insistirle:

—Hijos, mi corazón ya ha tomado una decisión. La familia no es solo la sangre, la familia son quienes están contigo cuando más lo necesitas. Así que, la parte del piso de vuestra madre irá, por ley, para vosotros, pero la mía ya es de Laura..

Se levantaron enfadados, dando un portazo. Antes de salir, Alejandro dijo algo que me dolió profundamente: «No volverás a ver a tus nietos.» Esas palabras fueron como un puñal, pero no cambiaron mi decisión. 

Conste que es una historia real, sólo he cambiado los nombres 






martes, 3 de diciembre de 2024

De piedra me quedé cuando me lo contaron

                                                                                   


                                                                               

A ver qué os parece estas citas. 

—El que nace pobre y feo, tiene grandes posibilidades de que al crecer...se le desarrollen ambas condiciones.

—Lo importante no es ganar, sino hacer perder al otro.

—No soy un completo inútil... Por lo menos sirvo de mal ejemplo.

—Errar es humano...pero echarle la culpa a otro, es mas humano todavía.

—El dinero no hace la felicidad...la compra hecha

—Hay un mundo mejor, pero es carísimo.

—La mujer que no tiene suerte con los hombres...no sabe la suerte que tiene

—Lo importante es el dinero, la salud va y viene.

—Trabajar nunca mató a nadie...pero, para qué arriesgarse

—No te tomes la vida en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella.

—Hay dos palabras que te abrirán muchas puertas: "Tire y Empuje"

En fin. Esto esto lo he leído por ahí. Solo pretendía haceros sonreír..😀😀😀

Joaquín


domingo, 1 de diciembre de 2024

El chino y el torero

                                                                              



Y sentiré en el fondo de mis manos vacías,

más allá de la bruma de mis ojos huraños,

la ansiedad de las horas convirtiéndose en días

y el horror de los días convirtiéndose en años...

---J. A. Buesa--


En Sevilla, en el mismo barrio de Triana, vivía un conocido torero llamado 'El Curro'. Tenía el Curro dos perros grandes a los que sacaba a pasear a diario.

Cerca del Curro se mudó un jovial chinito, empleado en un restaurante oriental cercano, quien no sabía pronunciar bien la erre, como todos los chinos.

Una mañana se encuentran los dos, y el chino le dirige un cordial saludo: ¡Buen día señol Culo!

Qué poca gracia le hizo al Curro ese saludo, pero lo dejó pasar. Eso si, cada vez que se veían, el mismo saludo. Hasta que un día el Curro ya no pudo aguantar más, y le echó los perros al chino.

Asustado, el asiático sacó un cuchillo del bolsillo que siempre llevaba consigo, y se paró rígido en posición de defensa, listo para enfrentar los perros. El Curro se da cuenta que el chino va a cortar a los perros, y pega un silbido. Los perros entran a casa.

Esto se repite varias veces, hasta que el chino decide poner la denuncia en la comisaría.

El comisario le pregunta:

---¿Cuál es su problema, amigo?

A lo que el chino responde:

---Mile señol comisalio, mi denuncia es polque los pelos del culo no me dejan caminal.

El comisario se quedó perplejo, pero le siguió la corriente y dijo:

---Bueno amigo, pues córteselos.

El chino respondió:

---Eso es lo que quielo hacel, pelo cada vez que los quielo coltal, el Culo silba y los pelos se van pala adentlo.

En fin, es muy malo, ya lo sé, pero, bueno, no tenía otra cosa a mano. Me conformo con que hayáis sonreído un pelín. 😅😅😅

Joaquín