lunes, 14 de septiembre de 2026

En la cuerda floja

                                                                                     


    

La primera vez que la vi me impactaron sus largos y negrísimos cabellos. ¡¡Qué mujer!! Fue en un centro comercial. Ni por asomo imaginé en ese instante que ella tuviera relación con el susto de momentos antes, cuando al cruzar la gran avenida de acceso al local, por el paso de peatones, un vehículo, apurando su conductor la luz naranja del semáforo que se extinguía, dio un último acelerón y casi me atropella. Luego vi que sí..  Iba vestida con un pantalón negro muy ajustado y un jersey de punto fino también negro. Además del pelo y de su espléndida figura, me impactaron sus enormes ojos negros, y sobre todo la mirada comprometedora que me dirigió. Llevaba una bolsa publicitaria de una tienda de moda asida de la mano. 

Al volver a verla ¿casualidad? Coincidió con otro incidente que sufrí. Una noche sentí un repentino y desagradable un dolor en el pecho. Me asusté, pero pasó pronto y no le di más importancia. Ocurrió un sábado por la noche en un cine. Al salir de la sala, distraído y comentando el pequeño percance con mi acompañante, tropiezo con una mujer, alzo la vista y la veo de cerca ¡¡Era ella!! El mismo pelo, los mismos ojos negros y la misma nariz afilada, perfecta. La miré. Me miró. Ambos nos reconocimos. Creí ver en su mirada un guiño de complicidad que no supe cómo calificar. Llevaba esa noche un liviano vestido oscuro de verano dotado de un generoso escote; contrastaba con su piel extremadamente blanca a pesar de lo avanzado de la primavera. A partir de ésta segunda vez anidó en mi corazón un cierto temor desconocido hasta entonces. Algo oculto y extraño emanaba de su figura, ¿tenebroso? Quizás, pero a mí me subyugaba. No le dije nada, claro.. No me atreví..

Y volví a verla. Sí, y os juro por Dios que me dio un vuelco el corazón al reconocerla.. Fue en un bar, en el centro de Madrid. Estaba sola, sentada en una mesa, frente a mi. Yo estaba en la barra. Lucía el mismo aspecto de siempre, majestuosa y lúgubre.. Sus ojos buscaron los míos; parecían sugerirme que me acercara, que fuera hacia ella, que me estaba esperando... Temeroso me resistí por unos instantes, a pesar de que algo irreprimible me empujaba hacia ella. Yo había terminado mi cerveza y también estaba solo. Pagué la cuenta y giré la cabeza para coger mi chaqueta. Con ella en la mano intenté acercarme con la intención de hablarle. Cuando quise llegar a donde estaba había desaparecido. Su mesa estaba vacía.. Contrariado pregunté al camarero que, con estupor, le oí decir:

—Señor, aquí no ha estado nadie. Ésta mesa está reservada para cenar todas las noches y desde hace unas semanas. La reserva una mujer que nunca se ha presentado. Eso sí, inexplicablemente antes del cierre aparece un cheque con el importe de la cena encima de la mesa.

Imaginaos mi asombro. Salí del local aturdido por el impacto del incidente y haciéndome mil preguntas acerca de mi salud mental. Era ya noche cerrada  y apenas había nadie por la zona.. Caminaba hacia la calle de atrás en busca de mi coche cuando... De pronto recibo un fuerte golpe en la cabeza que me hizo caer y rodar por la acera. Perdí el conocimiento. No volví a sentir nada más, hasta que… En el hospital donde me llevaron y en la cama donde convalecía de la herida en la cabeza que me hizo un atracador, lo supe.. Sí, pensaréis que estoy loco o chiflado, pero un gran infortunio me corteja; una fatalidad ronda mis pasos. Esa mujer, bella y seductora pero diabólica, no busca mi amor, qué va, esa mujer es, ¡¡LA MUERTE!!  Cada vez que me encuentro con ella algo grave me va a suceder ¿Premonición? ¿Mal presagio?, llamadlo como queráis. De momento ha prevalecido mi buena estrella. Han sido tres veces tres, las que he tropezado con ella, y en todas bordeé peligrosamente el vacío, pero salí airoso..

Esto pasó hace ya mucho tiempo; a partir de entonces fui consciente de mi fragilidad, aunque me produce cierta quietud el hecho de no haber vuelto a saber nada de ella.. Pero, ¡por Dios!!¡¡Saber de quién!!.. 😟😟😟

Joaquín





No hay comentarios:

Publicar un comentario