La mayoría de la gente somos, "buena gente", es decir, personas normales incapaces de hacer mal a nadie gratuitamente; individuos más o menos sociables y, aunque tal vez egoístas, pero dispuestos siempre a convivir en comunidad respetando a sus reglas. Sin duda el mundo funciona gracias gente así. Sin embargo hay otros, pocos afortunadamente, pero que hacen un daño enorme al resto... Mirad que ejemplo...
Hace justo cincuenta y un año, abril de 1975, en Camboya llegó al poder un tal Pol Pot, un revolucionario comunista y pirao que se propuso expropiar todas las propiedades privadas del país, el dinero y hasta acabar con las ciudades; según su estrafalaria imaginación eran centros de vicios y corrupción. Para ello, él y los suyos ejecutaron a bayonetazos o a palos, a ¡pasmaos!, tres millones de personas.
Por eso pido que dios nos libre de gente visionaria, atrevidos, ambiciosos, tiranozuelos, de adanistas o salva-patrias que prometen arreglar el país de un plumazo, de tipos que se creen infalibles en sus ideas y pretenden imponerlas a los demás. Puestos a elegir, prefiero mil veces como gobernante a un tipo gris, feo, normalito, pero extremadamente democrático, que haga su trabajo bien y con ideas aceptables y reconocidas, incluso, si me apuran y no tuviese más remedio, lo aceptaría corruptible, aunque solo un poquito, nadie es perfecto 😏😏😏
Joaquín

No hay comentarios:
Publicar un comentario