domingo, 24 de noviembre de 2024

Un joya en Fuente de Cantos

                                                                                     


 


La vida nos acerca y la vez nos separa,

como el día y la noche en el amanecer...

Mi corazón sediento ansía tu agua clara,

pero es un agua ajena que no debo beber...

--J. A. Buesa--



¿Os imagináis campanas en la espadaña de la Aurora, ahora con sus huecos vacíos? Pues una de esas campanas aún existe, es el esquilón de la ermita de San Isidro. Allí se llevó, porque...

No sé si lo sabéis pero antes de poner a la Aurora bajo la advocación de esta virgen, la teníamos dedicada a la Virgen de los Remedios. Se abandonó y en su lugar se erigió la ermita de la Virgen de la Aurora, hoy desacralizada y utilizada para otros menesteres más mundanos, como el Museo de Escultura Julián González García.

La espadaña que véis consta de dos cuerpos y tres vanos, con decoración barroca. El interior no es otra cosa que una anómala nave, muy torcida en su desarrollo, de quince metros de largo por cuatro de ancho, con tres tramos, pilastras decoradas con placas recortadas y bóveda de cañón.

Por cierto, el Museo de Esculturas Julián González García es municipal y su fundación se debe a la generosidad de Julián, que donó gran parte de su obra para la creación de esta excelente galería de arte. 

Julián González es un fuentecanteño que tuvo que emigrar a Brasil. Allí hizo fortuna dedicando su escaso tiempo libre a su verdadera pasión, esculpir en madera. En febrero de 2017 se le nombró Hijo Predilecto de Fuente de Cantos.

Joaquín

                                                                          

                                                               
                                                                 
                                                                   
                                                                      
                                                                 
                                                                 

sábado, 23 de noviembre de 2024

De entre los muertos..

                                                                               


A veces sueño que he fallecido.. Pero puedo levantarme de entre los muertos cada cinco años, llegarme hasta un quiosco y comprar varios periódicos. No pido nada más. Con mis periódicos bajo el brazo, pálido, rozando las paredes, regreso al cementerio ansioso por leer los desastres del mundo antes de volverme a dormir, ¿Seguirán P. Sánchez? ¿Putin?.. ¿Trump?—me pregunto por el camino— ¡¡Oh, dios mío, todo igual, que nada ha cambiado!!. Así que, satisfecho de mi suerte vuelvo a dormirme en el refugio tranquilizador de mi tumba 😏😏😏

Por cierto, estas historias, tan recurrentes a veces en la literatura, con la incineración ya no podrán contarse... 

En fin..




viernes, 22 de noviembre de 2024

Mirad con qué poco me conformo

                                                                                       


En realidad, a estas alturas de mi vida ya necesito poco.. Bueno, o mucho, según se mire, porque lo que quiero, a menudo no es fácil de conseguir. Veréis:  

No pido mucho, sólo alguien cerca a quien abrazar si lo necesito. O que me consuele si estoy triste y me diga " tranqui, todo va a salir bien".

No pido mucho, si acaso alguien que ponga ganas, no excusas para verme, o se la juegue por mi, que tenga para dar lo mismo que yo... 

No, no pido mucho, tan solo alguien que me cuide y se deje cuidar, que le guste caminar hablando de lo divino y de lo humano, o de tonterías como a mí. En fin, o simplemente pasar todo el día tirados en el sillón haciendo nada... Pero juntos...

Pido poco, ya lo veis..






jueves, 21 de noviembre de 2024

Cómo enamorar en dos mensajes

                                                                                    


Una cosa os digo, chicas, no os enamoréis por Facebook. Si lo hacéis, no tendréis citas.. Será como un amor platónico e imaginaréis su rostro y soñaréis su piel y contaréis minuto a minuto el tiempo que os queda para estar juntos, y eso es un coñazo..

Claro, porque si os enamoráis a distancia notaréis sus cambios de humor con tan sólo una coma, un punto, un emoticón y a pesar de estar todo el día hablando sentiréis que fue muy poco. Además los celos os comerán, y sabréis que un enfado no es fácil de solucionar, porque no podréis ir corriendo a verlo y preguntarle qué está mal. 

Si, amigas, no os enamoréis a distancia, porque si os enamoráis, por ejemplo de mí, Joaquín, tal vez reinventéis los viejos detalles de escribir, de componer, de dibujar, y rompáis los miedos, eso es verdad, y hasta aprenderéis que todo se aguanta si se trata de amor, pero corréis el riesgo de sufrir una gran decepción el día del encuentro, porque conoceréis de verdad la tontuna del hombre del que os habéis enamorado, y sabréis de mi decrepitud física, de mi egoísmo, de mi insensibilidad, y hasta mi falta de maestría al hacer el amor. 😒😒😒

En fin, advertidas quedáis..

Joaquín







miércoles, 20 de noviembre de 2024

Cosas que no me atrevo a decir

                                                                                     


Qué suerte el que sea capaz de expresar sentimientos profundos, sentimientos que lleguen directo al alma de la gente, y la remuevan.. Me gustaría tener ese don, claro que sí, poder hablaros, por ejemplo, de soledad, y deciros: 

"Una sola cosa me ha gustado por encima de todo: ser libre, no depender de nadie. Ésa sea, quizás, la causa de mi soledad y de la falta de amigos.. Gracias a esa soledad tendría que haber aprendido a estar conmigo mismo, pero aún no lo he conseguido". 

Pude haber dicho esto, pero no lo dije. Tampoco dije que: 

"He tratado siempre de ser perfecto, simpático, amable con la gente, pero he llegado a comprender que realmente todo es tan imperfecto como debe ser. Y sí, en parte he recibido reciprocidad, pero aprendí que nadie me pertenece, y aprendí que estarán conmigo el tiempo que quieran estar, no más."

En fin, hay tantas cosas que me hubiera gustado decir.. Pero no las dije.. 

Joaquín






martes, 19 de noviembre de 2024

Lo que tenía que pasar pasó

                                                                                     


Nadie aparece en tu vida por casualidad. Ese cambio de miradas que tuviste con conmigo, ese saludo, esa química inexplicable... Convéncete: ¡tenía que suceder.!

Puedes pensar otra cosa distinta, por ejemplo, ¿Por qué no me enamoraría de alguien más ¿ Por qué no habré conocido a otro hombre mejor, distinto?. Pero no, la verdad es que no podrías.

Las historias que has vivido conmigo tenían que pasarte a ti, tal cual. La lección de vida (tu lección) sólo podía ser aprendida en nuestra relación. Entre todos los miles de hombres que pudieron ser, te atrajo mi sonrisa, mis formas, mi actitud, mis ademanes, mi aureola vital.

Convéncete, te has cruzado con un tipo que ha transformado tu camino; era tu destino, ¡qué le vamos hacer!, yo te he cambiado de ruta, de vida, de planes, y hasta de futuro.

Podría haber sido todo de otra manera, es verdad, no haber salido como te ha salido, pero sucedió, así que, ¡insisto!: has conocido exactamente a quien debías conocer, te has enamorado exactamente de quien te debías enamorar.. Y al final es lo que somos: una colección de nuestros amores, de nuestras desilusiones, de nuestras alegrías, de nuestras penas...

Hazme caso, recuerda, nada es por accidente, las cicatrices y las marcas que te han dejado en la vida, (que te he dejado) son exactamente las que tenía que pasar. 

Joaquín


P. D. Todo esto se lo digo muchas veces, ¡pues no hay manera, no se lo cree, me dice que tenía que haber elegido mejor! 

Y el caso es que tiene razón.😏😏😏






lunes, 18 de noviembre de 2024

La vida de nadie

                                                                                   


No se hacía mi amigo Esteban de viudo, y solo. Bien es verdad que a sus setenta años podría vivir bien si así quisiera; sin apuros económicos, con ciertas actividades sociales y hasta echar un bailecito de vez en cuando, buena planta y labia no le faltaban. Bien es verdad todo esto, y más, pero no se hacía..

Y lo que son la gente para estas cosas, vecinos y algún pariente no dejaban de insistirle:

---¡Pero hombre, si vives bien!, ¿Para qué quieres una pareja? Un hombre mayor como tú, con su vida en la recta final, para qué complicarte

No creáis que él aceptaba estas sugerencias supuestamente bien intencionadas,. Recuerdo la contestación que le dio a Mari Carmen, vecina de toda la vida cuando esta le abordaba con estas cosas:

---Yo no busco a una mujer para sexo, busco una compañera de vida. Mi necesidad va más allá de lo carnal; busco con quien salir a caminar a un ritmo nuevo, acostumbrarme a una mano nueva, a la tibieza y a la humedad de otros labios, ver el amanecer con la luz de unos ojos femeninos, disfrutar una conversación intranscendente, beber con alguien el café de la mañana. ¡Ay, querida, Mari Carmen---insistió---yo busco a alguien que cuando me diga "tengo frío" yo entienda "abrázame"... Y cuando yo le diga ,"ten, tápate ", ella sepa que en realidad, le digo "te quiero ". Sólo eso busco, y nada menos..

No obstante, se salió con la suya Mari Carmen, no llegó a dos años la viudez de Esteban. Ella misma se lo encontró tirado en el suelo del baño una fría mañana de este otoño pasado. Un infarto acabó con su vida. No tenía hijos.

Joaquín

P. D. Es una historia real de un vecino cercano y querido 





domingo, 17 de noviembre de 2024

Cinco días en Benidorm

                                                                                        


Cenábamos a la luz de la luna en una terraza, en la playa de Levante. Hacía apenas una semana que nos habíamos conocido. Yo estaba ilusionado, pues creí haberme vuelto a enamorar tras mi divorcio. Pero esa noche me dijo:

—Joaquín, no te enamores de mí. Soy emocionalmente inestable. En mi alma apenas guardo un par de sentimientos marchitos, un abrazo vacío y un corazón roto. Además soy difícil de entender, puedo hacerte estallar de felicidad y luego hacerte sentir el hombre más desgraciado del mundo.

No le hice caso, claro. Aquellos cinco días de julio que pasamos juntos en Benidorm fueron, tal vez, los más calurosos del siglo, según dijeron después los meteorólogos, pero yo ni me enteré, porque también fueron los más felices en mucho tiempo. Volvimos a Madrid. Ella no sabía (no tenía por qué saberlo) pero justo me había dado las razones que yo necesitaba para quererla. En el mismo taxi que nos llevaba del aeropuerto al centro de la ciudad, aún pude escuchar de sus labios por última vez el mismo ruego. Pero también me dijo algo más impactante:

—Estoy casada, Joaquín. y quiero a mi marido, lo siento. 

¡Dios, qué tarde comprendí su advertencia, ya estaba enamorado de ella hasta las trancas!, Recuerdo que pasábamos entonces por la calle Velázquez y, mitad de ella ordenó al taxista parar el coche; cogió su maleta y desapareció. Antes había intentado darme un beso de despedida que yo rechacé de malos modos. Luego proseguí hasta mi casa. Intenté por todos los medios que ningún vecino viera mi cara de rabia y desprecio. 

Hace una semana lo he sabido: su marido estaba de viaje de negocios por Europa y ella quiso hacerle pagar una infidelidad cometida meses atrás, y yo, tonto de mi, pasaba por allí.

Joaquín




sábado, 16 de noviembre de 2024

La vieron con otro, me dijeron, con un hombre de verdad

                                                                                           


                                                              

Cuando un hombre de verdad está en la cama con la mujer que ama, la sangre no se le va directamente hacia el pene en el momento cumbre, sino que le fluye directa al corazón. Tú, mujer, podrás comprobarlo por cómo su pecho se agita, por cómo te mira, por cómo te toca. Cuando un hombre de verdad tiene entre las sábanas a la mujer que ama, no tiene prisa en desnudarla; mira su corazón y la abraza y la siente, y la cuida. No harán falta palabras, con el silencio de su mirada tocará su alma. 

Un hombre de verdad que te ama, no quiere acostarse contigo, quiere dormir contigo, despertar contigo; no quiere estar dentro de ti, quiere estar a tu lado. Ese hombre quiere anochecer en tus ojos, pernoctar en tú piel.., amanecer sobre tu cuerpo. Sí sí, cuando compartes la almohada con un hombre de verdad que te ama, no será cuando se le ponga dura la verga lo que atrape su atención, sino que pondrá sus cinco sentidos en sus manos, en sus labios... en su corazón. Te acariciará toda la noche, y te hará el amor. Un hombre de verdad que te ama, no te hará sentir especial, te hará sentir única...

En fin. Así me lo han dicho alguna vez, como echándomelo en cara, pero, en realidad no entiendo por qué. 😐😐😐





viernes, 15 de noviembre de 2024

Cómo enamorarse de un señor mayor

                                                                                  


A todas las mujeres del grupo...

¿Os sentís tristes o frustradas, decepcionadas por lo que tenéis al lado? Si es así, no os importe dar el paso, volved a enamoraros, pero hacedlo de un hombre maduro, romántico, detallista, que os escriba poemas y seáis la dueña total de su corazón. Enamoraos de un hombre que esté dotado de experiencia, aunque sume unos cuantos años de vida más que vosotras... De esos que el sol se detiene a verlos al pasar por llevar sobre su cabeza hilos de plata. Ese hombre que por su experiencia sabe cómo tocar, respetar y amar a una dama...

Sí, chicas, no lo dudéis, enamoraros de ese hombre que os ve con la mirada tan profunda, cálida y segura, que os abraza con ella desde la cabeza hasta el alma... Ese hombre que no te baja la luna, pero la tocas junto a él sin soltar su mano... Ese hombre que puede llegar a conocer cada centímetro de tu piel, piel ignorada posiblemente, por un joven en su prisa por volar....

Por cierto, sé que inmediatamente vais a encontrar similitudes de ese hombre ideal conmigo pero, aunque pudiera parecerlo, no hablo de mi, Joaquín.. Que tampoco pasa nada porque os enamoréis; platónicamente, claro.. 😜😜😜





Nadie me dijo que habías muerto

                                                                                       

 

Nadie me dijo que habías muerto

Hubo un tiempo en que nos quisimos, pero éramos muy jóvenes y la vida nos separó. Me tuve que venir a Madrid y tú no podías seguirme. No obstante, me hiciste una promesa: “Joaquínte llamaré todos los años el día de tu cumpleaños”.

No has fallado nunca. En casi cuarenta años hemos ido comprobando cómo nuestra voz envejecía, nuestras conversaciones se acortaban, pero nunca has faltado. ¡Ah, otra cosa me prometiste!: “cuando, pasado mucho tiempo, un año no te llegue esa llamada, me conformaría; los dos nos daríamos por despedidos y no intentaría averiguar más”. De sobra sabríamos lo que significaba. Por eso, desde que cumplí los sesenta, cada año nos despedimos diciéndonos "hasta siempre", por si fuera la última vez.

Hoy 11 de abril cumplo 65 años. Desde primera hora de la mañana estoy pendiente del teléfono del salón. Sueles llamar pronto; "es lo primero que haces este día", me dices siempre. Pero se acerca la hora de comer y no has llamado; habrás tenido que hacer algo. Recuerdo que algún año te retrasaste.

Son las cuatro de la tarde. Estoy sentado en mi butaca, pegado a la mesita del teléfono. No he comido. No tengo hambre. He intentado leer un libro pero me he descubierto leyendo tres veces la misma frase. Es pronto, pero parece que el día quisiera anochecer ya, todo está oscuro.

Son las nueve y es noche cerrada. He puesto la televisión, sin volumen. Me gustan los claroscuros que se crean en el salón con su resplandor. Son sombras alargadas, que aparecen y desaparecen según los colores de la pantalla. He encendido la lamparita que hay en la mesita del teléfono.

El viejo reloj de cuco que cuelga de la pared ha cantado las once de la noche asomándose desde su nido de madera. Hace un rato que he apagado la televisión. Estoy sentado mirando el teléfono, mudo, ausente. Los ruidos de la calle se han ido aquietando y el silencio es casi absoluto. Me suelo acostar pronto porque me gusta madrugar, pero hoy no tengo sueño.

Acaban de dar las doce. Ya no es mi cumpleaños; ya no estás en este mundo. Me he levantado del sofá y he abierto la ventana para ver los colores nocturnos de la ciudad. La calle se ha teñido del tono anaranjado que le dan las farolas. Entra fresco. Desde mi cama se ven los aleros de la casa de enfrente, y por encima el cielo de Madrid. Más alto aún, ese otro cielo, el infinito. Achino los ojos buscándote detrás de una nube que lo sombrea todo; no puedo evitar que se llenen de lágrimas.  Me voy a acostar. Estoy cansado y triste. Pienso que en cuanto llegue allá arriba, a tu cielo, lo primero que haré será llamarte.

Por cierto, sin ti, la vida para mi ya no será lo mismo..

F. Portolés/J.Y.








jueves, 14 de noviembre de 2024

Cómo dejar de ser un fanático

                                                                                   


Si yo os aconsejara que, en política, como en todo, mejor tener ideas propias, es decir, no ser gregario de nadie, ¿me haríais caso? Si yo afirmara que ningún partido, ni ningún político merece que los defendáis con uñas y dientes ¿Estaría en lo cierto?..

Pues creo que sí, porque esos políticos por los que os batís el cobre cada día, no os conoce, no sois su amigo, les importáis un pimiento. Bajad, pues, la intensidad del seguidismo, y sobre todo, no os apartéis de los que han sido vuestros amigos, no dividáis a la familia. Si de verdad queréis un cambio profundo en la sociedad, miraos fijamente al espejo y empezad a cambiar vosotros..

Quizás lo sepáis ya y no queráis reconocerlo, pero posiblemente rocéis la intolerancia cuando solo veis televisiones afines y atendéis exclusivamente lo malo de los otros. No seáis ingenuos, nadie es malo siempre ni bueno a perpetuidad, además los políticos se mueven por sus propios intereses casi siempre.

En fin, que no os engañen, por favor, ellos viven de la política, os utilizan para sus fines, vuestros cabreos les engorda, vuestra rabia les enriquece. Recordad: no todo es blanco o negro, hay grises. Ocupaos de ser buena gente y no contribuyáis a sus tiranías.

Algo a esto escribió Facundo Cabral. Yo solo os lo he resumido y adaptado..

Joaquín








lunes, 11 de noviembre de 2024

Con sesenta y cinco, hacían el amor día si y día no

                                                                                     



Buena suerte muchacha. Lucirás muy bonita,

con el velo de novia y el ramo de azahar,

pero sin el sonrojo de tu primera cita,

sino pálida y seria delante del altar.

--J. A. Buesa--


Ha nacido un nuevo término, apuntadlo: "sexalescencia". Va a dar mucho que hablar, os lo aseguro. Se trata de hombres y mujeres que hoy rondamos entre los sesenta o setenta, que hemos llevado una vida razonablemente satisfactoria, que hemos trabajado lo suyo, pero que no tenemos entre nuestros planes envejecer.

Los sexanescentes no somos personas detenidas en el tiempo, sino que manejamos el ordenador y el móvil como si lo hubiéramos hecho toda la vida. Por cierto, a diferencia de los jóvenes; los sexalescentes conocemos y ponderamos todos los riesgos. Ninguno nos ponemos a llorar cuando perdemos: sólo reflexionamos, tomamos nota, cultivamos nuestro propio estilo y actuamos.

Los sexalescentes machos no envidiamos la apariencia de jóvenes astros del deporte, ni las hembras sueñan con tener la figura de una vedette, nada de eso, en cambio, sabemos de la importancia de una mirada cómplice, de una frase inteligente o de una sonrisa iluminada por la experiencia.

Hoy, los sexalescentes (la gente de sesenta o setenta) estamos estrenando una edad que hasta ahora NO TENÍA NOMBRE. Con esta edad antes eran viejos, hoy estamos plenos: conversamos, leemos, socializamos, nos divorciamos, nos enamoramos, paseamos, viajamos, bailamos, disfrutamos, jode...s es decir, físicamente óptimos y super-maduros intelectualmente. 

Por cierto, es verdad que los sexanescentes añoramos nuestra juventud, pero sin tristezas ni lloriqueos, y lo sabéis..

Joaquín






domingo, 10 de noviembre de 2024

El dilema del erizo

                                                                                  



A ti, por quien moriría,
me gusta verte llorar.
En el dolor eres mía
en el placer te me vas.

--E. Marquina--


Cuando el erizo siente frío en invierno, se acerca a sus compañeros de especie en busca de calor, por lo que sus espinas le duelen y las suyas les duelen a ellos al mismo tiempo. Pero el erizo ha encontrado una solución a este problema, ha elegido una distancia de seguridad específica, una distancia que le garantiza suficiente calor y a la vez el menor grado de dolor posible.

En el año 1851, el filósofo alemán Schopenhauer reflexionó sobre la situación del erizo y lo consideró uno de los dilemas sociopsicológicos del hombre. Lo llamó: el dilema del erizo.

Fijaos, una persona solitaria siente una intensa necesidad de acercarse a otra e interactuar con ella, emparejarse, y es que la soledad es muy dura. El problema es que su apego y cercanía no siempre será fuente de felicidad y consuelo, sino todo lo contrario, puede ser fuente de dolor y cansancio (para él y para ella), y aquí se generan muchos sentimientos negativos.

Schopenhauer propuso mantener una distancia específica entre los dos. No está ni lejos del punto de aislamiento ni cerca del punto de integración e interferencia en lo más íntimo.

Las experiencias confirman que las mejores, más efectivas y más duraderas relaciones de pareja se basan en el respeto mutuo dentro de límites que ninguna de las partes excede.

Joaquín




jueves, 7 de noviembre de 2024

A la monjita le picó la curiosidad, pero ¿cinco veces?

                                                                                   


   


Recuerdo un pueblo triste y una noche de frío

y las iluminadas ventanillas de un tren.

Y aquel tren que partía se llevaba algo mío,

ya no recuerdo cuándo, ya no recuerdo quién.

---J. A. Buesa---


Dos monjas caminan por la calle. A una de ellas le da un apretón (algún alimento le hizo daño la noche anterior). No tiene más remedio que entrar en el primer bar que encuentran..

El local es una taberna de barrio llena de parroquianos que conversaban y reían. Cuando entran las monjas todo queda en silencio. Es lógico, no es habitual.

La monja del apretón se dirige al barman (la otra espera en la puerta). Pregunta:

— ¿Podría utilizar el baño, por favor?

---Claro---responde el barman---pero sólo tenemos uno

---No importa---replica la monja

---No se ofenda---insiste el barman---pero debo advertirle que allí hay una estatua de un hombre desnudo, cubierto solo con una hoja de parra cuyo enorme miembro viril parece muy real

— Bueno, en ese caso miraré para otro lado---dice la monja decidida

Dicho eso, el camarero le indica dónde se encuentra el baño.

Después de algunos minutos, regresa la monja y recibe un caluroso aplauso de todos los clientes del bareto.

Ella dirigiéndose al cantinero le dice:

— No entiendo, ¿por qué me aplauden si solo fui al baño?

— Bueno, bueno... Ellos saben que ahora usted es una más de los nuestros

— Pero aún no logro comprender---dice ella perpleja

Sonriendo el barman responde:

— Hermana, cada vez que alguien levanta la hoja de parra se apagan todas las luces, y se apagaron 5 veces...😅😅😅

Colorada como un tomate, la monja salió en busca de su compañera. Las dos abandonaron el local echando leches..


Moraleja: la curiosidad libidinosa es una emoción impulsiva y obscena que suelen tener varones salidorros antes imágenes de mujeres semidesnudas, más por lo que imaginan que por lo que ven. Ahora sabemos que algunas monjas también.

Joaquín




miércoles, 6 de noviembre de 2024

Una madre, una hija.., una carta

                                                                                    


La madre entró en la habitación de su hija, pero esta no estaba. En su lugar encontró una carta sobre la cama dirigida a ella. La leyó con manos temblorosas, puesto que se temía lo peor; últimamente habían tenido alguna discusión seria.. El contenido de la carta la horrorizó:

Querida madre:

Con tristeza por dejarte, pero a la vez con alegría, te cuento que me he escapado con mi novio. Alguna vez te lo advertí, con él encontré el amor verdadero. Además debo decirte que llevamos tres meses casados en secreto y que estoy embarazada de él. Sé que seremos muy felices. Hemos decidido, por fin, vivir juntos y queremos tener muchos hijos. Tú sabes que ese es uno de mis sueños.

Por cierto, no te preocupes, ni pienses demasiado en esa faceta suya que te contaron, de que es adicto a las drogas, me ha prometido que hará un esfuerzo por dejarla. Lo que menos le gustaría es volver a la cárcel por ello. 

Sé que todo esto te va a disgustar, quizás algún día llegues a comprenderlo. Sólo puedo añadir que ya soy adulta, tengo 18 años y sé cómo cuidar de mí y de mi futuro hijo. No dudes que un día, tal vez no muy lejano, te avisaré para que conozcas a tus nietos...

Tu hija que te quiere.

Posdata:

¡¡Mamá, es un broma, estoy aquí en la azotea!! Sólo quería mostrarte que hay cosas peores en la vida que los resultados de los exámenes... Te lo decía porque he suspendido cuatro asignaturas..

El suspiro de alivio de la madre lo escucharon en Pernambuco. Apenas nada tardó en subir a la azotea a darle un pescozón a su hija.

Joaquín








martes, 5 de noviembre de 2024

Mi padre, ese hombre..

                                                                                         


       

El día que me fui de casa mi padre me acompañó a la estación de autobuses, y cuando subí al que me llevaría lejos, me dijo: "Joaquín, este es el segundo y último regalo que puedo hacerte: el primero fue darte la vida, el segundo la libertad para vivirla". 

Mi padre fue un buen hombre, un hombre cabal, no podía darme bienes materiales, el pobre, en cambio siempre me aconsejó muy bien: "Hijo, el hombre vale por lo que cumple y no por lo que promete---me dijo otro día---tu lealtad como amigo y como pareja siempre debe estar a un nivel altísimo. No te arrepientas nunca de haber tenido calidad con personas que nunca sabrán el valor de eso".

Recuerdo que al cumplir dieciocho años me previno, ante un grave problema emotivo que me surgió: "Joaquín, algunas personas te amarán solo hasta cuando ya no les sirvas. Su lealtad terminaran cuando sus beneficios acaben, pero no pierdas nunca la fe, los mejores comienzos viene de los peores finales"

No mucho antes de morir, en una de las pocas conversaciones que pude mantener con él debido a la distancia, me sentenció: Todo aquello que el hombre ignora no existe para él. Por eso el universo de cada uno se resume al tamaño de su saber. 

Por cierto, cada vez estoy más convencido, todo un mundo me perdí sin él

Joaquín





Al final del camino

                                                                                 


Sin apenas darme cuenta estoy llegando a los fríos dominios de la vejez, ese invierno sin retorno primaveral, con sus honores y horrores.. Pero tengo dudas.. Sí, porque... ¿Cuándo empieza realmente la vejez?. ¡Se ha alargado tanto!... Además, ¿No dicen que no debe preocuparnos las arrugas del rostro, sino las del cerebro? Pues eso.  Cuatro son las etapas finales de la vida. Tomad nota:

—De 65 a 74 años: Vejez (serenidad, felicidad)

—De 75 a 85 años: Senectud (sabiduría, relativismo)

—De 85 a 95: Ancianidad (sordera, indiferencia)

—De 95 en adelante: Senilidad (olvido, desapego)

Qué mal suena todo esto, pero es lo que hay. Que cada palo aguante su vela. Yo acabo de coger el mío. A ver cómo lo llevo. Ya os iré contando.😢😢😢

Joaquín






lunes, 4 de noviembre de 2024

La frase que me marcó para siempre

                                                                                              



Un gran amor se nos acaba un día
y es tristemente igual a un pozo seco,
pues ya no tiene el agua que tenía
pero le queda todavía el eco.

Y, en ese gran amor, aquel que ama
compartirá el destino de la hoguera,
que lo consume todo con su llama
porque no sabe arder de otra manera.

---J. A. Buesa---


Hay frases que nos hacen reflexionar, y es verdad, quizás dure apenas un ratito ese zarandeo sentimental que nos provocan, pero bueno es mientras dura.. 

Ahí lleváis algunas:

--Nuestra vida es lo que nuestros pensamiento crean (Marco Aurelio)

--Pensar es difícil. Por eso la mayoría prefiere juzgar (Carl Jung)

--El arte de ser sabio, es el arte de saber qué pasar por alto (William James)

--El único hombre que nunca se equivoca es el que nunca hace nada (T. Roosevelt)

--Preocúpate de lo que otros piensan de ti y siempre serás su prisionero (Lao Tse)

--La medida de la inteligencia es la capacidad de cambiar (Einstein)

--Siempre que te encuentres del lado de la mayoría, es el momento de hacértelo mirar. (Mark Twain)

--Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón (Borges)

---Sufrimos más con la imaginación que con la realidad (Séneca) 

En fin, yo me quedo con la tercera y con la séptima. Jamás me veréis del lado de la mayoría. Suelo tener ideas muy propias.. 

Joaquín



domingo, 3 de noviembre de 2024

La manera más dulce de morir

                                                                                    


Un revuelto de romero, culantro, ajo y testículo de toro, y todo revuelto a modo de potaje frío, eso la daban a Fernando del Católico para que pudiera quedar preñada a la joven Germana de Foix, con la que se casó cuando murió Isabel de Castilla, pero no hubo manera, era ya viejo y pellejo. Parece ser que murió de eso, de exceso de potaje, y sin heredero..

Lo de Félix Faure, el sexto presidente de la República Francesa, estaba más claro, murió de un infarto mientras su amante le hacía una felación. A esta pobre se le desencajó la mandíbula del susto y tuvieron que cortarle la pilila Félix.

Algo parecido fue lo del director de cine, F.W. Murnau, magnífico director de Hollywood. La palmó en un accidente de coche. Sucedió la cosa en Santa Mónica (California). Conducía el imprudente a gran velocidad, mientras su empleado, García Stevenson, un adolescente filipino de catorce años, le hacía una felación.

El cardenal jesuita francés Jean Daniélou, estiró la pata haciendo el amor con una prostituta. Fue uno de los teólogos más destacados en el Concilio Vaticano II. El Papa dijo que había ido al prostíbulo a convencer a la chica a que dejara el oficio; ¡Ay, Dios, cómo no se le ocurrió esto a Ábalos, menuda excusa para el juez!. Claro, que no sé si el juez le iba a creer..😅😅😅

En fin, con lo a gusto que se muere uno casto y puro en su camita bajo sábanas de seda...

Joaquín