martes, 24 de mayo de 2022

El puto amo..

                                                             



¿Cómo te llamaré para que me entiendas

que me dirijo a ti, ¡dulce amor mío!,

cuando lleguen al mundo las ofrendas

que desde oculta soledad te envío?.

Aquí tu barca está sobre la arena,

desierta miro la extensión marina,

te llamo sin cesar con tu bocina,

y no apareces a calmar mi pena.

--Carolina Coronado--



El cerebro y no el corazón como algunos aún creen, es la parte más importante de nuestro cuerpo. Somos lo que nuestro cerebro quiera que seamos. 

El progreso medico puede hacer que cualquier órgano de nuestro cuerpo se nos puede trasplantar, y seguiremos siendo el mismo. No así el cerebro que es nuestra verdadera alma. Si algún día la ciencia y la medicina avanzasen tanto que se pudiese cambiar alguna parte de él, por supuestísimo seríamos otra persona.

El cerebro de un ser humano medio ocuparía, extendido, una superficie de unos dos metros cuadrados aproximadamente, pero al estar dentro de los duros y sólidos huesos craneales se comprime formando los conocidos pliegues y arrugas. Éste órgano, que sólo supone el 2% de nuestro cuerpo, sin embargo consume el 25% de toda nuestra energía; esto nos da una vaga idea de su importancia.

Nuestro cerebro es una maquina casi perfecta con varios millones de años de evolución, durante los cuales se ha ido desarrollando y adaptando a las circunstancias medioambientales de nuestro entorno. Hemos llegado a ser los únicos seres pensantes de nuestro mundo. Ante tamaña grandiosidad que nos dona la naturaleza conviene prestarle la debida atención y cuidarlo más que ninguna otra parte de nuestro cuerpo, cosa que muchos ni saben ni quieren..

Joaquín

Se casó con aquel extranjero, y así le fueron las cosas..

                                                                     


La comitiva de carrozas reales desfilan por el Paseo del Prado camino ya de Palacio; una muchedumbre de gente abarrota las calles. De pronto una carroza, la más lujosa, se detiene delante de una chica que estaba aplaudiendo en primera fila  y un tipo elegante, atractivo, asoma la cabeza por la ventanilla: la mira fijamente durante un tiempo interminable ¿Es posible enamorarse así?

Es posible.. La chica se llama Anita Delgado, una malagueña que no se quiso perder el desfile. Anita, recién llegada a Madrid, hacía sus primeros pinitos como bailarina en el teatro Kursal, era guapísima. El tipo que se fijó en ella era el Marajá de Kapurtala, el guapo príncipe de un pequeño reino de la India, invitado a la boda real del rey de España Alfonso XIII.

Tras el curioso encuentro en la calle, el marajá investiga, averigua, y se entera que Anita baila en el Kursal. Y allí se presenta una noche. Le hacen hueco, le agasajan, es un gran personaje.. Pero él no se atreve a hablarle, además no entiende español. A través de emisarios le envía cartas a Anita. Es muy rico y poderoso. Quiere casarse con ella. Ella se niega. El marajá vuelve a la carga; todas las noches va a verla al Kursal. Insiste, persevera, se empeña en llevársela a la India..

Anita se resiste a los deseos del marajá. Teme ser sólo una más en el harén del monarca. Pero la convencen, su familia es pobre y siendo la esposa de un príncipe sus problemas económicos se resolverían.. El marajá le promete que sólo ella será su esposa legítima. Y vuelan a la India...

La boda se celebra por todo lo alto. Cuarenta y siete elefantes ricamente engalanados encabezaban el interminable desfile. En uno de ellos iba Anita, preciosa, vestida de majaraní. El pueblo llano la saluda, le hacen reverencia, la quieren..

Y pasan los años, hasta veinticinco, en los que Anita ha sido feliz en la India. Viaja mucho, disfruta de todos los lujos inimaginables. El marajá, siempre estuvo enamorado de ella, incluso tuvieron un hijo. Pero se acabó el amor.. 

Se divorcian y Anita abandona la India. Su hijo le acompañó. Regresan a Madrid.. El marajá le prometió que mientras se mantuviera soltera, a ella y a su hijo nunca le faltaría de nada. Y así fue. 

Al morir su exmarido el marajá, se casó con su secretario, Ginés Rodríguez, del que hacía años estaba enamorada y con quien mantenía un amor secreto..

Anita murió en 1962 y está enterrada en el cementerio de San Justo en Madrid. 

Joaquín



   

lunes, 23 de mayo de 2022

El tipo más querido

                                                                             



Estas pobres canciones que te consagro,

en mi mente han nacido por un milagro.

Desnudas de las galas que presta el arte,

mi voluntad en ellas no tiene parte,

yo no sé resistirlas ni suscitarlas;

yo ni aún sé comprenderlas al formularlas,

y es en mi su lamento, sentido y grave,

natural como el trino que lanza un ave,

sanas inspiraciones que tú me envías,

puedo decir, esposa, que no son mías:

pensamiento y palabra de ti recibo,

tú en silencia las dictas, yo las escribo.

--Federico Balart--


He oído decir un par de secretillos morbosos de Abraham Lincoln, el que fuera dos veces elegido presidente de los Estados Unidos, y os los voy a contar...

Como sabéis Lincoln, nació en el estado de Kentucky pero se trasladó muy joven con su familia a Illinois. Y allí precisamente, en su capital  Springfield, está su venerada tumba.

De Abraham Lincoln habría que utilizar toneladas de papel para escribir sobre su vida o enumerar sus míticas frases. De él nos dice un escritor, cuyo libro acabo de leer, que era un racista, a pesar de haber pasado a la historia como el gran político que abolió la esclavitud. Y nos cuenta las causas reales que lo indujeron a acabar con esa ignominia, que no fueron otras, por cierto, que motivos estratégicos durante la guerra.

Además, según fuentes bien documentadas, parece ser que Abraham Lincoln era homosexual, o cuanto menos bisexual. Y son estos, por supuesto, secretillos no punibles, que cada cual haga de su capa un sayo. Lo cuento solo a modo de chismorreo para regusto de  morbosos que haberlos haylos

Lincoln se casó y tuvo hijos, pero se le cuentan al menos media docena de amantes... de pelo en pecho ¡claro!

Joaquín



domingo, 22 de mayo de 2022

Que le hablen de su madre, de su mala fama, que sepa la verdad

                                                                                   


Ahí la tenéis, postrada en cama está, la pobre, con una fiebre puerperal que la consume y de la que, con toda seguridad, no va a salir con vida.. Sin embargo su hijo, recién nacido, al que ya casi ni puede ver por su agotamiento físico, vivirá, y esa es su mayor preocupación. Por eso exclama, entre febriles sueños, a sus allegados:

—¡Por favor, que cuiden del niño, y cuando sea mayor que le hablen de su madre, que sepa la verdad, que compruebe por él mismo las mentiras que se han vertido sobre mi!!

Se llama Lucrecia Borgia y tiene tres hermanos, y de ahí precisamente, de uno de ellos proviene sus problemas. Bueno, de su hermano mayor y de su padre, ¡que manda narices!. El ser la única chica de una poderosa familia hizo que la utilizaran como una muñeca casadera al capricho de los suyos. Tres veces la casaron y tres veces la descasaron, por puto interés.

Su primer marido fue Giovanni, un rico heredero de una de las mejores familias de Milán. ¡Y todo por el mangoneo de su padre en política!. Giovanni era mucho mayor que ella, que apenas cumplía entonces trece años. Cuando vio a Giovanni por primera vez, viejo y cojo, menuda decepción. Pero en el fondo le vino bien porque al irse de casa dejó de sufrir los abusos sexuales de su padre y de su hermano mayor. Sí si, lo que oís, ¡¡abusos sexuales de todo tipo!!. Y resulta que cuando le iba cogiendo cariño a Giovanni se empeñaron en divorciarla. Tenían otros planes para ella..

Con el segundo matrimonio que le apañaron se alegró. Alfonso su nuevo esposo, era un tipo apuesto, joven, viril, hermoso. Acabó por enamorarse de él.. Fue el hombre de su vida, sin duda pero, apenas un año llevaban casados Alfonso y ella, cuando su padre y su hermano mayor volvieron a la carga: ¡le hicieron romper el matrimonio porque la familia de Alfonso ya no les interesaba para su fines políticos! ¡Qué os parece!. Pobre Alfonso... se negó a divorciarse de ella, la amaba, pero le amenazaron con asesinarlo. Lucrecia lloró lo indecible. De poco le valió, al año siguiente ya le estaban organizando otro matrimonio..

Con su tercer marido, el Duque de Ferrara, encontró por fin la paz que ansiaba. Sólo el hecho de irse a vivir a esa hermosa ciudad del norte de Italia, dejar Roma y a su pervertida familia era motivo de alegría. Parir un hijo suyo la está haciendo ahora morir por estas fiebres que padece, pero no se arrepiente, apenas cumple 29 años pero ya ha vivido bastante. 

Por cierto, en el camino ha dejado otro hijo, fruto de la violación que sufrió por parte de su hermano o de su padre, porque, en realidad, nunca estuvo segura quién de los dos fue el padre.. 

¿Qué si ha tenido alguna cosa buena en su vida? Pocas, si acaso el amor que sintió por su segundo marido, Alfonso, y la paz que encontró con el tercero.. Ahora, a punto ya de morir, sólo hace que llorar y gritar:

—¡Contad, contad por ahí la verdad a mi hijo sobre su madre, Lucrecia Borgia, ésa chica con mala fama, hija del Papa Alejandro VI, a la que casaron con trece años, pero que ya antes había sufrido todo tipo de vejaciones por parte de su infame familia!..

Joaquín



                                                                           


                                                        




La casaron a la fuerza y ya nunca fue la misma

                                                                                      



Y es que, en estas tinieblas donde me pierdo

todo está confundido con tu recuerdo,

¡Sin él, todo es silencio, sombra y vacío

en la tierra y el viento y el mar bravío!.

--Federico Balart--


La familia de Cynthia Ann Parker, de origen inglés, acababa de instalarse en un pequeño rancho aislado en la zona occidental de Texas, es decir, donde los indios aún campaban a sus anchas. 

Al poco de llegar los indios asaltan el rancho y casi liquidan a toda la familia. A todos les arrancaron las cabelleras; a los hombres además los testículos. Ése era su ceremonial de guerra.

A la abuela la empalaron con lanzas en el suelo y la violaron repetidas veces antes de asesinarla. Al menor, un bebé de apenas unos meses directamente lo degollaron. Era habitual en ellos deshacerse de los más pequeños. Tan solo y como mal menor a los adolescentes lo raptaban y los integraban posteriormente en su tribu. Por eso se libró Cynthia… tenía nueve años.

Cynthia se la llevaron  y la hicieron casar con uno de los jefes de la tribu. Pasado el tiempo olvidó su idioma y acabó siendo una mujer india más; tan solo la delataban sus hermosos ojos  azules.

Un grupo de buhoneros que trapicheaban con los indios se fijó en sus bonitos ojos claros y difundió la noticia entre los colonos. Un tío de Cynthia, James Parker, se propuso rescatarla, y la buscó incansablemente durante diez largos años.

James Parker logró encontrarla y con ayuda de los soldados yanquis rescatarla. Pero, para desesperación de su tío, Cynthia no quiso nunca dejar de ser una india más. 

Realizaron titánicos esfuerzos para que Cynthia volviera a la civilización de su infancia, pero puso tanto ardor en impedirlo que incluso se negó a comer. Éste fue el medio que utilizó para morir. Lo hizo de inanición a la edad de 42 años. 

Por si no lo sabéis, es el guión de la película Centauros del desierto, dirigida por John Ford y protagonizada por John Wayne, basado, por supuesto, en esta historia real. 

Por cierto, acaban de nombrarla como la mejor película del oeste jamás filmada.

Joaquín                                      





sábado, 21 de mayo de 2022

La fruta prohibida

                                                                                



Pero hoy ¿dónde mirar? Un golpe mismo
hiere al Cesar y a Dios. Sorda carcoma
prepara el misterioso cataclismo,
y como en tiempo de la antigua Roma,
todo ocruje, vacila y se desploma
en el cielo, en la tierra, en el abismo.
--Gaspar N. de Arce--


Julio César lo recibió Cleopatra semidesnuda y envuelta en una preciosa alfombra. Sin embargo a Marco Antonio, su mejor amantelo deslumbró años despues subida en una falúa de oro bruñido, con velas de  púrpura y remos de plata sobre el Nilo. 
Tan seductora estaba ésa segunda vez que el bruto de Marco Antonio cayó rendido a sus pies nada mas verla. Apenas salieron de la alcoba durante un tiempo más que prudencial. Se gustaron de veras..
De la atracción física pasaron pronto a algo más profundo.. ¡Oh, qué amor más intenso, más sublime!.. Acordaros de la película, "Cleopatra" protagonizada por Liz Taylor y Richard Burton, pues muy parecido fue el romance. Quizás Liz aún era más hermosa que Cleopatra, aunque ésta ganaba en seducción, ¡seguro!..
En Roma, de donde procedía Marco Antonio, estaban escandalizados con el idilio. ¡Esa pelandusca lo ha engatusado!--murmuraban---Sí, creyeron que Cleopatra lo había hechizado.. ¡Cómo es posible, según era él!, decían. Pero, ¡ilusos ellos', el hechizo era de amor..
¡En Roma insistían!, Marco Antonio debe volver y cumplir su palabra de casarse con Octavia, una romana de pro... Y volvió, y se casó con ella, incluso tuvo dos hijos, pero no pudo olvidar a Cleopatra, ni sus besos, ni su voluptuosidad...  En cuanto pudo, repudió a Octavia y regresó a Egipto a por ella..
Y a la orilla del Nilo retomaron su amor y sus promesas. Fueron meses, años incluso de amor intenso. Ambos se prometieron no vivir el uno sin el otro.. 
Pero el senado romano no iba a permitir la osadía de Marco Antonio de actuar por su cuenta. Así que enviaron al general Octavio a combatirle. Y durante la batalla que ambos sostuvieron, Marco Antonio recibe la falsa noticia  ¡¡Cleopatra ha muerto!!. Abrumado, y fiel a la promesa que una vez se hicieron, Marco Antonio se suicida..
Cleopatra se entera de la muerte de su amante y no puede soportar el dolor. Está cautiva en manos de los soldados de Octavio. Estos le permiten ordenar a sus criados que le trajesen una cesta de higos. Tiene hambre y sed, les dice.. Nunca supieron los legionarios de una palabra en clave que Cleopatra les hace pasar, y dentro de la cesta con los higos, ¡le meten un áspid venenoso!..
Surtió el efecto deseado. Se la encontraron muerta tendida en su cama de oro macizo con la mordedura del áspid visible en un brazo... Su promesa de amor eterno se ha cumplido, él murió, ella también..
Los tres hijos que tuvieron, fruto de su intenso amor, fueron asesinados horas despues... Eran tiempos turbulentos..
Joaquín


La bola y la pluma..

                                                                                     



¿Sólo tú mi secreto no conoces,

por más que el alma con latido ardiente,

sin yo quererlo, te lo diga a voces?

Y acaso has de ignorarlo eternamente,

como las ondas de la mar veloces

la ofrenda ignoran que les da la fuente.

--Manuel del Palacio--


Un día, desde la torre inclinada de su ciudad, Pisa, dejó caer al vacío una bola de plomo y otra de madera, las dos a la par. Quiso demostrar que: “todo objeto, independientemente del tamaño y materia del que esté hecho, alcanzan la misma velocidad y deberían caer al mismo tiempo en el suelo. 

Acertó, y desmintió las teorías de Aristóteles que eran las que habían permanecido como aceptables hasta entonces. Con ésta increíble demostración llegaríamos a una desconcertante conclusión: que una pluma y una bola de plomo llegarían al suelo las dos a la vez si las arrojáramos desde algún lugar elevado. La única condición que necesitábamos para que esto ocurriera era que no hubiese aire que rozara los dos objetos. Para argumentarlo inventó la bomba de aire, con lo que demostró sin paliativos su asombrosa teoría.

El tipo se llamaba Galileo Galilei, y posiblemente sea el primer hombre de ciencias moderno de la historia. Y después de Newton el más importante, por lo menos hasta Einstein.

Siendo aun joven supo de la existencia de unos telescopios rudimentarios que habían inventado en Holanda y ni corto ni perezoso se dispuso a construir él mismo unos parecidos. Como era un “manitas” la cosa salió bien y oteando el firmamento con ellos se llevó la sorpresa de su vida, contempló un universo desconocido hasta entonces para el ojo humano.

Poco a poco, y perfeccionando sus instrumentos fue descubriendo estrellas nuevas y llegó a observar las lunas de Júpiter y los anillos de Saturno. Algo impensable y que nadie sabía que existían. Invitó a mucha gente a mirar por su tosco telescopio para que vieran lo que él, pero asustados pensaban que se trataba de cosas de magia negra o alucinaciones promovidas por el Diablo..

Galileo murió en Florencia a los 77 años. Para su desgracia, y por corroborar la teoría heliocéntrica, en la que el centro del universo es el Sol y no la tierra, lo pasó regular en sus últimos años de vida por culpa de la Inquisición.

Ahora la iglesia, quinientos años después, pidió perdón por el disparate. En fin, como dijo Einstein, “todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas”.

Joaquín



viernes, 20 de mayo de 2022

Cerrado por amargura

                                                                                            



         ¡Cuántos sueños de gloria evaporados

como las leves gotas de rocío

que apenas mojan los sedientes prados!

¡Cuánta ilusión perdida en el vacío,

y cuántos corazones anegados

en la amarga corriente del hastío!

--Gaspar N. de  Arce--


 

Artemisa es una mujer excepcional, bella y valiente, pero ahora lo está pasando francamente mal. Es extraordinario su sufrimiento, cree enloquecer, y es que Mausolo, su marido, ha muerto, y él lo era todo en su vida. Se ha quedado rota, vacía...

Todo empezó tiempo atrás...

Había una vez hace mucho mucho tiempo un pequeño reino situado en los confines de Asia Menor, Caria se llamaba.. El pequeño país estaba gobernado por un rey magnífico, un tipo sensato y muy querido por su pueblo, se llamaba Mausolo 

La esposa de Mausolo, Artemisa, era a su vez su hermana, su querida hermana pequeña. Y es que, al igual que en Egipto existía en Caria desde muy antiguo la costumbre de que sus reyes se casaran entre hermanos para no contaminar la sangre real..

No es muy corriente, es cierto, pero Artemisa amaba a su hermano y esposo con locura. Juntos gobernaron veinticuatro años y fueron muy felices. Pero Mausolo enferma un día. Adquiere unas fiebres terribles y muere..

Ella hereda el reino. Ahora es reina absoluta, pero apenas tiene ganas de seguir, ¡lo echa tanto de menos!. Todo su empeño lo dedica a honrar a su esposo.. Contrata a los mejores oradores griegos para que proclamen por esos mundos de dios alabanzas de su esposo muerto. Luego llama a afamados arquitectos y les ordena construir para él la más suntuosa tumba conocida hasta entonces.

No obstante no vive lo suficiente para verla terminada, pues del dolor por su pérdida a los dos años de la muerte de Mausolo ella le acompaña gustosamente al más allá. 

La sepultura es soberbia. Será considerada la Séptima Maravilla del Mundo..

Cuando murió su marido, Artemisa había incinerado su cuerpo y recopilado sus cenizas en un precioso jarrón de porcelana. Luego las fue diluyendo en el vino. Cada día bebía una copa de él mezclado con una cucharilla de las cenizas de Mausolo.. ¿Locura?, ¿Creencia en empaparse de su espíritu a sorbos? ¿Desvarío?. Yo diría que amor, un extraordinario amor a su marido.. 

El gran filósofo y orador romano, Cicerón dijo de ella... “Mientras vivió, vivió en dolor”.. No hay cariño más profundo que el suyo, ni más dolor que el que ella sintió..

Por cierto, a partir de la tumba de Mausolo, a todas las sepulturas espectaculares y grandiosas se les llama Mausoleo..

Joaquín                               


Españoles de pura cepa.

                                                                                  





Pero hoy ¿dónde mirar? Un golpe mismo

hiere al Cesar y a Dios. Sorda carcoma

prepara el misterioso cataclismo,

y como en tiempo de la antigua Roma,

todo ocruje, vacila y se desploma

en el cielo, en la tierra, en el abismo.

--Gaspar N. de Arce--


Qué idea tenemos los españoles de nosotros mismos. ¿Seguimos con los tópicos regionales de siempre?. Ummmmm, me temo que si, aunque algo está cambiando ¿Quizás la globalización? ¿La tecnología tal vez?..

Supongo que las singularidades de, por ejemplo los andaluces, o de los catalanes, y por qué no, también de los gallegos, ya no son tan pronunciadas a como eran antaño. Ya no pensamos, como hace unas décadas, que los españoles somos tal y como nos definen los tópicos de cada región, aunque algo queda.

Quede constancia de que étnicamente somos todos muy parecidos. Los españoles procedemos de una masa elaborada a base de mezclar dos ingredientes básicos, ADN celta e ibero, aderezados éstos con unas gotas de sangre norteafricana y judía, algo de picante germana, y todo muy agitado y revuelto nos da como resultado final el potingue latino, muy común en el sur de Europa.

Y, ¡mira por donde!, hasta los vascos son tan celtibéricos como los de Socuéllamos. Aludo a ellos porque de siempre se ha creído que eran el único pueblo pre-ibérico de la península. 

Esto de que los vascos de ocho apellidos son poco menos que el pueblo elegido de la biblia, ya no cuela ¡qué pena!, ahora sabemos que son primos hermanos de los de Villarejo de Salvanés.. Y más ahora que el PNV, el partido que conserva las esencias euslkandunas, se ha echado en manos de la izquierda española 

Lo dicho, sabed que somos todos iguales, catalanes, vascos, gallegos o extremeños, todos españoles con su distintas particularidades culturales, aunque algunos crean y digan que son de otro planeta; los únicos tontos interesados son los dirigentes políticos de algunas comunidades que malmeten.. 

Joaquín




Nadie debería morir en primavera

                                                                                 




Perdida en tanta soledad la calma,

de noche eterna el corazón cubierto,

la gloria muda, desalada el alma,

en este pavoroso desconcierto

se eleva ella, como la palma

que crece triste y sola en el desierto.

--Gaspar N. de Arce--



Se enamoró perdidamente de María Ignacia, aquella hermosa y joven actriz que mucha gente llegó a conocer.

Cuando ella murió a los veinticinco años una triste mañana de abril lo dejó destrozado. Ahora os contaré, pero ya os adelanto que su muerte le hizo entrar en la más atroz de las locuras.

Tanto le afectó la muerte de María Ignacia, que intentó desenterrar su cadáver de la cripta de la Iglesia de San Sebastián de Madrid y suicidarse abrazado a él. Hasta ese punto llegó su desvarío. Tres días tardó en hacerse la idea de su desaparición, y encima no la vio morir.

No, no estuvo al lado de María Ignacia en sus últimos momentos, ¡ya le hubiera gustado!. Expiró su amada en brazos de su madre y ésta no quiso que él estuviera presente. Nunca aceptó el compromiso.

Tres días pasó sólo en casa, desesperado. No quería recibir a nadie ni hablar con nadie. Agotó lágrimas y gemidos, y mil veces maldijo a Dios por el castigo.. En silencio y casi enloquecido hablaba con ella, conversaba, hacía planes de futuro junto a ella ¡Ya veis, la pobre muerta!.

A la tercera noche no pudo más, trastornado saltó la valla del patio de la iglesia donde la enterraron. Forzó la puerta, intentó abrir su tumba, y morir allí con ella. 

Cerca estaba ya de abrir la fría losa de mármol cuando, ¡de pronto llamaron a la puerta de la iglesia de manera atronadora!. Oyó gritos, escuchó voces llamándole.. Esto es lo único que recuerda de aquella tétrica noche. 

Un sacristán había dado aviso de su locura y de sus intenciones...Su amigo, el Conde de Aranda, irrumpió en la iglesia y junto a dos criados se hicieron cargo de él.  Poco a poco le hicieron entrar en razones. 

Tras una larga convalecencia sentimental volvió a la realidad de su vida, y de su  pena.

Ya conocéis su historia. Fue un trance pasajero pero doloroso. Mucho la amó. Pero no desea mentiros, es parte de su vida. Se trata de José Cadalso, un escritor español muy afamado, pero también con un pasado, a ratos turbio.

Joaquín






jueves, 19 de mayo de 2022

Del portal de su casa salía un féretro, ella iba dentro

                                                                                      


Aquella mañana me pasé por el número 13 de la calle Santa Isabel. Del portal de su casa salía un féretro a hombros de unos familiares; ella iba dentro. Se llamaba Teresa y había sido mi gran amor

Unos días antes de su muerte había ido a verla. Eran ya vísperas de su agonía. Pálida de muerta era su cara, pero seguía tan bella como siempre. Los cirios que alumbraban su rostro inerte parecían derramar lágrimas de cera ante su carita de virgen. Narciso, su marido, lloraba inconsolable en una esquina de la habitación.

Frente a su cama y mientras intentaba evitar sin éxito que el llanto inundaran mis ojos, recordé algunos pasajes de mi vida junto a ella: 

Había conocido a Teresa en Almendralejo con apenas dieciséis años. Vivía con su padre viudo, un tipo arisco y amargado. Yo cumplía los veinte y acababa de regresar al pueblo.. No tardé apenas nada en enamorarme de ella. Mi cabeza de eterno adolescente bullía haciendo planes con Teresa, pero el padre impedía la relación. "Yo no era el marido ideal que buscaba para su niña"— me dijo un día.

Huimos a Madrid y a Portugal, y a París, y Londres.... Vivimos mil aventuras; los mejores años de nuestras vidas. Tuvimos una hija, Blanca le pusimos de nombre; hermosa era como su madre. Pero un día me abandonó. Por mi buen amigo, Narciso, me dejó. Llorando, me dijo:

Lo siento, José, te dejo.. Tu hija y yo no podemos soportar por más tiempo la inseguridad económica y social en la que nos arrastras. Estoy harta de viajes y de huidas, pero te quiero, siempre te querré..

Lloré como nadie jamás habrá llorado por una mujer, pero aún esperaba reconquistarla.. Por eso fui a verla cuando murió... Teresa lo fue todo para mi.  

Por cierto, no os lo he dicho, mi nombre es José de Espronceda, poeta, escritor y político liberal. Morí joven, demasiado joven, a los 36 años. La clandestinidad, el trajín de la vida, y la muerte de Teresa contribuyeron al fatal desenlace.  Por si no lo sabéis, mis restos reposan en el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid.

--José de Espronceda--







      

miércoles, 18 de mayo de 2022

¡Qué españoles estos!..

                                                                                     


La idea de hacer de España un estado autonómico o semi-federal, se hizo precisamente para contentar un poco a todos después de consentir que Cataluña el País Vasco tuviesen una amplia autonomía (ahora semi-independencia, casi)..

Es verdad que ésas dos díscolas regiones lo venían reclamando desde mucho tiempo atrás y posiblemente era inevitable concedérselas, pero la solución final de hacer lo mismo con el resto, incluso creando algunas autonomías que jamás lo pidieron, fue un error garrafal del que nunca nos arrepentiremos lo suficiente.

Pensemos: ¿Qué coño pintan autonomías como la Rioja, con menos habitantes que Móstoles (y no es broma), pero con ínfulas de país?: con su gobierno a rebosar de ministros y con un parlamento cuajado de senadores... A estos dispendios, añádasele coches oficiales, bedeles, ayudantes y miles de carguillos más. He puesto el ejemplo de la Rioja por ser de las más pequeña, pero el resto tampoco se quedan atrás.

Por cierto, según los datos actuales, seguimos teniendo las mismas desigualdades de siempre entre regiones, incluso en algunos aspectos más si cabe. Eso si, hemos ganado en miles de polítiquillos más con abultados sueldos.

Con las regiones de antaño, posiblemente las diferencias económicas serían las mismas, pero seguro que no nos odiaríamos tanto los unos a los otros como nos odiamos ahora..

¡Ah!, un detalle: con Franco y sin autonomías, Cataluña era la más próspera y rica, con diferencia. Con autonomía, Cataluña es la cuarta.. El País Vasco ha emprendido el mismo camino..

Ahí lo dejo..

Joaquín






A dos días de su boda tropezó, por casualidad, con su antiguo amor

                                                                                     


A pesar de estar casado Leslie Howard, aquel rubito del que estaba enamorada Escarlata O'Hara, en "Lo que el viento se llevó", andaba flipado por una chica española, Conchita Montenegro. 

Sí. Veréis:

Conchita había triunfado en París y la llamaron de Hollywood para rodar una película.. Como era bellísima, enseguida quisieron conocerla los actores y actrices que triunfaban entonces como Charles Chaplin, Greta Garbo o el mismísimo Clark Gable, el del bigotito, y Leslie

Conchita Leslie tuvieron un bello romance. De hecho Leslie se enamoró profundamente de Conchita.. Pero...

Conchita terminó el rodaje, llegó la Segunda Guerra Mundial y ambos regresaron a sus países de origen.. Leslie a Inglaterra y Conchita a Madrid..

Leslie, como inglés que era, fue llamado a filas a combatir. Participó en ella como espía y como aviador, llegando a ocupar algún alto cargo en el cuadro de mando inglés.. En junio de 1943, el mismísimo Churchill sabedor de los amores pasados de Leslie con la bella actriz española, lo envió a nuestra capital a entrevistarse con Franco aprovechando la amistad del novio de Conchita, Ricardo Giménez-Arnau, con el entorno franquista.

Leslie retomó en las habitaciones del hotel Palace de Madrid la pasión que aún sentía por Conchita. Se besaron, y abrazaron con delirio.. Hicieron el amor frenéticamente. Ambos acordaron seguir viéndose, ¡seguían enamorados!.. Leslie consiguió a través de ésta y su novio hablar con Franco.. 

Pero el Servicio Secreto Alemán conoció las andanzas de Leslie en Madrid, y justo en el vuelo de retorno a Londres, a la altura de La Coruña, cazas alemanes derribaron el avión en el que viajaba, pereciendo todo el pasaje y la tripulación, incluido, por supuesto, el famoso actor, tenía 50 años.. Su amor por Conchita le costó la vida..

Conchita quedó desolada al conocer la trágica noticia. Siguió adelante con su prevista boda con Ricardo Giménez-Arnau, se retiró del cine aún en plena fama, y murió en Madrid en 2007 a los 95 años, casi olvidada, como aquí solemos hacer con los mejores..

Por cierto, Ricardo Jiménez-Arnau era tío del periodista recientemente fallecido Jimmy Jiménez-Arnau. 

El mundo es un pañuelo.. 

Joaquín

                                                                    

                    Leslie Howard y Scarlata 0'hara en "Lo que el viento se llevó"

                                                                        

Conchita Montenegro, tía de Jimmy. Primera actriz española en triunfar en Hollywood

                                                                                              





        

martes, 17 de mayo de 2022

Algunas excentricidades..

                                                                                      



Me miraste llegar, y sonreíste

con la incierta sonrisa,

que deja el alma triste

entre el dolor y el júbilo indecisa;

y a mi viniendo con semblante amigo,

me asiste de la diestra, y apartando

las mustias ramas, con acento blando

cariñosa exclamaste: “Ven conmigo”

--Teodoro Llorente--


No sé cuántos trajes puede tener el amigo Putin en sus armarios, seguro que muchos, pero sí sabemos que lo de su compatriota, la zarina de toda las Rusias, Isabel I, era exagerado. Se comprobó a su muerte que su guardarropa contenía la nada despreciable cifra de 15.000 vestidos. Y no de esos precisamente de casi usar y tirar del Zara o H&M, ¡qué va! sino vestidos de la época (Siglo XVIII), es decir, de encaje, vuelos desorbitados y demás zarandajas, o sea carísimos.

Se contaba que Isabel solía cambiarse hasta tres veces en una noche.

Sin embargo, el que no se cambiaba nunca de ropa fue nuestro, Felipe V, ése rey de origen francés al que los catalanes odian tanto que incluso tienen su retrato boca abajo. Bien, pues éste hombre fue cayendo poco a poco en la melancolía, padeció manía persecutoria.

Hasta un punto tal alcanzó la locura de Felipe que no se dejaba lavar el cabello ni se cortaba las uñas (ni de las manos ni de los pies). Tanto le crecieron éstas últimas que no podía andar. En su delirio llegó a creer que sería envenenado con una camisa, con lo se tiró, el tío, años sin cambiársela.

Las locuras y extravagancias de nuestros líderes políticos son ahora de otra índole, pero no creáis que hemos cambiado tanto.. En fin..

Joaquín.

domingo, 15 de mayo de 2022

A día de hoy esto es lo que hay..

                                                                                       


¡No desmayes jamás ante una guerra

de torpe envidia y miserables celos!

¿Qué le importa a la luna, allá en los cielos,

que le ladren los perros de la tierra?.

Si alguien aspira a derribarte, yerra

y puede ahorrarse inútiles desvelos,

no tan pronto se abate por los suelos

la maravilla que su talento encierra.

--Marcos Zapata--


Desde luego, si un país ha cambiado en menos tiempo ese es el nuestro; hemos pasado en poco más de cuatro décadas (y sin anestesia) de ser: anticuados y subdesarrollados a europeos de pleno derecho. Sí, de ser un pueblo de emigrantes netos a recibir de golpe y en sólo unos lustros a más de siete millones de inmigrantes.

Y lo hemos hecho en un santiamén. El Spain is different ya no cuela, pues hemos aceptado como el que más y con premura: el divorcio, el aborto, el matrimonio gay y la España vertebrada en lo político, como siempre soñó nuestro filosofo Ortega y Gasset. 

Debemos felicitarnos, pues, porque hoy en día y especialmente en asuntos sociales, nada asusta a nuestros compatriotas. Hemos demostrado con creces que nos adaptamos a cualquier cambio, aunque no tengamos bases solidas para ello, porque...

¿Nos adaptaremos tambien a aceptar un referéndum en Cataluña, el Pais Vasco y los que vengan camuflado de reforma autonómica? Es más, ¿soportaremos que una vez celebrado y ganado por ellos, tengan la capacidad total de gobernarse ellos mismos, pero a su vez aún mantengan la capacidad de influir en la politica española a través de sus diputados? Pues, iros mentalizando que camino de eso vamos, esos son los planes de algunos.. 

Fijaos, la idea es contentarlos absolutamente, pero no dejarles ir, porque ciertos partido políticos necesitan sus catorce o quince diputados para seguir aquí en el poder. Y los nacionalistas encantados, ¡claro!, mandan allí, y aquí.. 

En fin. lo dicho, y el caso es que, como dije antes, a todo nos acostumbramos..

Joaquín






sábado, 14 de mayo de 2022

Nada es lo que parece

                                                                                




Por fortuna ya no siento

aquellas melancolías,

ni doy a nadie tormento

con vanas filosofías.

Ya no me meto en honduras

ni hablo de llantos ni penas,

ni canto mis amarguras

ni las desdichas ajenas.

He cambiado de tal modo,

que soy otro diferente,

pues hoy me rio de todo,

¡y me va perfectamente!

--Vital Aza--



Hasta hace poco los guionistas de las películas de ciencia ficción pintaban una vida futurista en donde los coches volaban y los habitantes de ese mundo vestían ropas inverosímiles, además de otras extravagancias. Lógicamente nada de eso sucede a día de hoy.

Si nos atenemos a cómo imaginábamos el futuro hace, por ejemplo cincuenta años, en nada se parecería a la realidad actual. Es verdad que hemos avanzado mucho en tecnología, tal vez la rama de la ciencia que más lo ha hecho, pero ni mucho menos se aproxima al planteamiento que idealizamos tiempo atrás. Para ser objetivos solo algunas ideas se han cumplido, pero no la mayoría.

Es cierto que las puertas se abren solas (por control remoto) exactamente igual que imaginaban los guionistas. O que las armas pueden exhalar mortíferos rayos láser, pero ni por asomo los coches vuelan y ni mucho menos podemos transportarnos en el tiempo ni cambiar de galaxia a nuestro antojo. Tan sólo, y como mucho, viajar al planeta Marte, y eso esta aquí al lado.

A mitad de éste 2022, que se corresponde con el futuro lejano de nuestra niñez, lo más transcendental sigue igual que siempre. Las preocupaciones de la gente permanecen intactas; seguimos anhelando buena salud, trabajo y felicidad.

En fin, casi mejor no hacer predicciones, porque si ya de por sí es muy complicado hacerlas para más allá de un par de meses, imaginaros a cincuenta años vista.

A mí, como diría Woody Allen, me interesa el futuro más que nada porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.

Joaquín