De mi alma
entonces salía silvestre
el
aire fresco de la madrugada.
Allá
dentro, por dentro, ¡qué pura
la
caricia amorosa del alba!
--C. Bousoño--
Si los hermanos Wright, esos pioneros norteamericanos inventores de la aviación, abrieran los ojos, los volverían a cerrar en su tumba, allá en Ohio, con lo que les costó que la gente entendieran que se podía volar en una especie de artilugio con alas. Y es que, resulta que el 26 de enero de 2025, es decir, hace casi un mes, había 22.300 aviones volando simultáneamente sobre los cielos de la tierra.
Sí, amigos y amigas, el mes de enero pasado batimos el récord de aviones volando a la vez sobre los cielos del planeta. Parece mentira, qué grado tal de cronometración proporcionan los técnicos para que ninguno de ellos choquen, salvo alguna excepción que otra y de pascuas a ramos.
En fin, no sé cuántos más de estos mamotretos del aire podremos soportar volando a la vez. Sobre todo cuando cientos de miles de drones gigantes se apunten al festín volador. Yo os digo una cosa, me quedo con los AVEs, por si acaso..
Joaquín
















