lunes, 8 de febrero de 2021

A ella, antes del desastre..

                                                                                     




A veces nuestros labios, como locas

mariposas de amor, se perseguían;

los tuyos de los míos siempre huían,

y siempre se juntaban nuestras bocas.

Los míos murmuraban: ¡Me provocas!

Los tuyos: ¡Me amedrentas!, respondían;

y aunque siempre a la fuga se atenían,

las veces que fugaron fueron pocas.

--M. Ugarte--


--¡No puedo más!.-- --me dijo unos días-- ¡Bastante he soportado ya tus bobadas!. ¡He llegado al límite!. --insistió-- ¡Te dejo!...

Ayer me lo volvió a reiterar de manera rotunda..

--¡Estoy harta! !Tiro la toalla!. --Con voz entrecortada por el llanto me recordó su sufrimiento, .. ¡Aguanté por amor y por los niños, pero ya está bien! --me remató definitivamente--

Sí, lo sé, no soy ciego, es un ultimátum. ¡Y qué puedo hacer!.. ¿Qué es mi manera de ser, le digo? ¿Que no volverá a pasar? ¿Que la quiero y que me perdone una vez más?. .Me temo que ya no cuela..

Es tarde pero.. ¡ay, si pudiera creerme cuando le digo que lo es todo para mi, que por ella muero!.. Tal vez entonces comprendiera.. ¡Cómo no insistir si estamos juntos desde que se hizo mujer!.. 

--A ver cómo os lo explico:-- Ella pertenece a esa generación de bravas mujeres jamás habidas en nuestro país. Sí, ella, que fue una hija ejemplar que adoraba y respetaba a sus padres, es ahora es una impecable madre entregada a sus afortunados hijos, y yo la adoro.. Decidme.. ¡Qué puedo hacer!..

No sé, quizás haya tiempo. Voy a a intentarlo todo porque se trata de mi propia vida. La quiero más que nadie pero, ¡está claro que no he sabido hacérselo comprender!. Y si bien es cierto que nunca un detalle, nunca un "te quiero" salió de mis labios, ella lo es todo para mi, ¡que lo sepáis!.. 

Sí, definitivamente, voy a insistir, a rogar, voy a cambiar mis prioridades absolutamente porque, ¡a ésa señora le debo más de treinta años de dedicación exclusiva! Aunque no haya sabido hacerla lo feliz que ella merece...

--Oídme--, esa mujer que a veces se aflige porque no se divierte lo que debiera, que sueña anhelando ser la amada del bolero, es la madre de mis hijos. Sí, a ésa mujer aún no sé cómo decirle que lo siento, por mis torpezas, por mi egoísmo, pero que es la mujer de mi vida y, aunque no sepa quererla de la forma que a ella le gustaría, siempre la querré con todo mi corazón. Ambiciono, como diría el poeta, que me ame cuando menos me lo merezca, porque posiblemente será cuando más la necesite..

Lo seguiré intentando hasta el infinito. Ya os iré diciendo..

Joaquín




domingo, 7 de febrero de 2021

Los fuentecanteños y sus circunstancias..

                                                                                   



El que empieza a instruirse en la filosofía de todo se echa la culpa a sí mismo.

--Epicteto--


Todos tenemos o valoramos algún principio, digamos filosófico, según el cual, o bien define nuestra manera de ser, o tal vez señala lo que nos gustaría llegar a ser. 

Si me dieran a elegir el mío, que fuera a su vez el que precisara mi pensamiento o filosofía de vida, es decir, una frase que lo resumiera todo, no dudaría un instante, recurriría a la más famosa de Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mis circunstancias”. 

Y es que difícilmente podremos encontrar en tan pocas palabras como en ésta cita una interpretación tan certera del porqué somos como somos.

Las circunstancias en nuestras vidas tienen más importancia de lo que parece. Todo en nosotros está viciado por ellas. Nuestra manera de ser y hacer se lo debemos a nuestras propias e intransferibles circunstancias. 

También la felicidad, el amor o la amistad están condicionada por ellas..

Fijaos... Si yo soy como soy.. honesto, trabajador, gastador, poco ahorrativo, no muy ambicioso, amigo de mis amigos, fiable, cumplidor, leal, desinteresado, fanfarrón, orgulloso, valiente cuando hay que serlo, poco emprendedor, conformista, un poco ignorante, en el fondo acomplejado, amable, sociable, complaciente, gracioso a veces, cortés, incluso caballeroso y muy respetuoso con las damas, ¿A quién creéis que le debo estos defectos y virtudes?.

Efectivamente, todo se lo debo a las circunstancias de mi familia que me criaron así, pero también y sobre todo, a Fuente de Cantos, donde crecí y conviví con amigos y parientesy un poco menos a Extremadura.

Si yo hubiera nacido en Galicia o en Cataluña desde luego no sería como soy.. y esas virtudes y defectos serían otras y otros.. y quizás muy diferentes..

Por cierto, perdonadme por haberme apropiado de todos eso atributos.. soy así ciertamente, pero también sé que son propios de cualquier fuentecanteño medio, al menos de los de mi quinta...

Joaquín 



A ti...

                                                                                



Enséñame a guardar silencio, aunque te extrañe a gritos.



Lo sé, Laura, se fue inesperadamente, sin avisar, y te dejó heridas en el alma imposibles de curar. De manera precipitada una suave mañana decidió volar. Quizás pensó apresurar su marcha y evitar de paso sufrimientos inútiles.. O acaso se confabuló con la providencia para hacerlo todo más llevadero, más fácil. Pero olvidó que más injusto, pues solo dejó atrás tierra quemada y vidas rotas; un páramo de incredulidad y dolor...

Llora, amiga, porque no te queda otra. Suspira y llena de aire tus pulmones una vez más, como si todo el oxígeno del mundo estuviera ahí para ti, para ayudarte a limpiar la negrura de tu mala suerte... 

Sí, llora, derrama tus lágrimas abundantes sobre tus gélidas mejillas; ésas mejillas con las que un día, ruborizadas entonces, rozaste las suyas por primera vez.. ¡Qué puede importarte ya nada!.. 

Y pensarás ahora, convencida, que nada vale ya para ti que nada tiene sentido sin él. Y mirarás como lejana e inalcanzable la salida del pozo en el que te encuentras, y creerás no ser digna del desmesurado castigo que te ha impuesto el destino. Y te preguntarás, ¿Por qué a ti? ¿Por qué él? Y no hallarás respuestas...

Y los días, anodinos y vacíos, irán pasando uno a uno por tu vida sin dejar huella en tu ánimo. Y las noches serán eternas, inamovibles, sólo admisibles porque te aferrarás a sus recuerdos y a los inevitables somníferos para dormir...

Sí,  amiga, aún tendrás momentos anímicos insoportables en donde la nostalgia hará acto de presencia para quedarse mucho tiempo y hacerte sufrir lo indecible. Y palparás su ropa aspirando con fruición restos de su olor que seguro encontrarás. Y mirarás su foto y besarás su cara sobre el frío cristal..., y lo empañarás con la última lágrima de tu infinita madrugada.

Fuera, en la calle, en cualquier paseo y lugar tu fantasía te hará divisarlo entre la multitud, y correrás aturdida entre la gente detrás de la silueta de algún desconocido creyendo verlo, para después, desengañada, sentarte en algún banco sollozando una vez más mientras te mesas con dedos temblorosos los cabellos alborotados por la emoción...

Y en las tardes interminables del estío o en las mañanas lluviosas de otoño añorarás sus sólidas manos asiendo las tuyas, pequeñas y frágiles, pero protegidas por las suyas. Y aún esperarás, ingenua e impaciente, oír su voz a través del teléfono ante cualquier llamada inesperada.

Perdóname, buena amiga, si te quedan fuerzas para eso porque no encuentro palabras que te puedan consolar ni argumentos que puedan devolverte una sonrisa; aún tienes el corazón en carne viva.

Podría, como diría el poeta, revelarte intimidades de él, de nosotros, sobre historias mediocres o vulgares durante nuestra juventud, minimizando su honestidad o decencia con la loable intención de suavizar tu amargura, pero mentiría como un bellaco, fue un hombre íntegro...

Podría mentirte, sí, y enumerarte una larga lista de sus antiguos amores, y contarte secretos inconfesables de su pasado más remoto para subestimarle, pero faltaría a la verdad, porque sólo tú has morado en su corazón...

Podría incluso escribirte frases esperanzadoras sobre un futuro no muy lejano cargado de ilusión para ti, para que encontraras un merecido consuelo a tu dolor, pero fingiría, porque no me saldrían del alma, también a mí me partió el corazón. 

En éstas horas tristes sólo se me ocurre confesarte: que en un lugar recóndito de mi corazón aún mantengo intacto el aura limpia y pura de su niñez--

Joaquin


Esta carta y, perdóneseme la vanidad que pudiera aparentar, es una amarga e impulsiva reflexión concebida ante la dolorosa noticia de la precipitada muerte de un gran amigo de juventud, ocurrida un día como hoy de hace unos años.. En cada frase escrita en ella manifiesto mi desconsuelo, pero lo delego en otra persona, su mujer, que lo quiso tanto, como manera torpe de eludir mi responsabilidad y llanto.

Sus íntimos palparán el tremendo vacío de su ausencia durante todas sus vidas. Fueron unos días tristes y, aunque el tiempo marchitará los recuerdos, siempre habrá para él un lugar en mi corazón.




El lado oscuro de un tipo que todos conocéis

                                                                                   




Perdonadme, hijos míos, si os di ésta dolorosa

existencia en un ciego minuto de placer,

acaso presentíais el dolor de la vida

cuando llorabais al nacer.

Era en la primavera; florecían las rosas

y yo soñaba con el laurel:

Nada puedo brindaros de cuanto soñé,

pobre funámbulo del ideal;

el oro de mi sueño se ha convertido en cobre

y el hambre acecha siempre en el umbral.

Perdonadme, hijos míos, si os traje a esta podrida

vieja bola del mundo, por mi propio placer.

vosotros presentíais la angustia de la vida,

y por eso llorabais al nacer.

--Emilio Carrere--



Bien es verdad que si nos ponemos exquisitos aquí no se libra ni Dios, y valga éste exceso porque, hasta el mismo Dios, según el Antiguo Testamento, se portó fatal con enemigos del pueblo de Israel, los masacró sin compasión.

Realmente, ¿quién es tan perfecto como para serlo las veinticuatro horas del día y los trescientos sesenta y cinco días al año? ¿Quién no ha tenido un desliz alguna vez en su vida por muy estupendo que fuere?. 

Todos tenemos un lado oscuro, ninguno somos como parecemos siempre... Seguro que si hurgamos en la vida de cualquiera, sea famoso, importante o un mindundi, encontraremos algún baldón, un borrón en su historial profesional o personal, salvo que hablemos de un santo, y ni eso.

Los más admirables hombres de la historia de la humanidad han tenido sus más y sus menos.. 

Ahí tenemos a Alejandro Magno, mató de un sablazo a su mejor amigo en un arrebato de furor.. A Newton, persiguió con saña cuando le hicieron secretario de la casa de la moneda a pequeños defraudadores metiéndolos en mazmorras de por vida. Y más.. 

Gandhi, el venerado líder hindú de la "No Violencia" era racista con los negros, golpeaba a su mujer y se acostaba con su sobrina menor de edad.. Einstein, el gran científico y pacifista engañó a sus dos mujeres y no quiso saber nada de su hijo al que abandonó. Y hasta.. 

Teresa de Calcuta, era más bien soberbiona que ponía su nombre a todo lo que fundaba.. John Lennon el exbeatle y admirado músico, autor de “Imagine” pegó muchas veces a su mujer Yoko Ono.. Steve Job, el bueno y admirado fundador de Apple robaba planos a sus amigos con los que desarrollaba luego sus inventos. Y... 

Pedro Sánchez, tan alto, tan guapo, tan bilingüe, tan... y sin embargo... Bueno, realmente, a este mejor lo metemos en otra lista menos agradecida.😂😂😂

En fin, como veis, nadie es perfecto; ni incluso yo..

Joaquín




sábado, 6 de febrero de 2021

De repente me encontré aquello al bajar al garaje

                                                                                   


Oscurecía ya cuando entré en el garaje. Me acomodé en el asiento de mi coche y me disponía a accionar la llave de arranque, cuando... De repente se apagaron las luces y el garaje se quedó en penumbras.., ¡Y entonces la vi,! ¡Sí, la vi!. ¡¡Os juro que allí estaba!!..

¡¡Dios mío, tendida en el suelo, frente a las ruedas delanteras de mi coche, contemplé el cuerpo exánime de una niña!!. Puedo describir incluso la terrible mueca de dolor en su pequeño rostro. 

No tardé ni dos segundos en abrir la puerta y salir del coche a toda prisa con la intención de auxiliarla, pero fue pisar con mis zapatos las baldosas del aparcamiento y volvió la luz de golpe, cegadora, inmisericorde, y la estancia volvió a iluminarse. Me restregué con fuerza mis ojos deslumbrados y me dirigí a donde estaba el cuerpo de la niña.. No hizo falta avanzar demasiado, no estaba ¡Allí no había nada! ¡Había desaparecido!.¡Dios, qué locura!--grité.

Recuerdo también la incredulidad de mi ánimo, aunque no niego la alegría que me invadió de súbito. Comprenderéis que mejor quedar como un iluso visionario que contemplar realmente el cadáver de una niña tirada en el suelo...

Haciéndome mil preguntas acerca de mi salud mental volví a entrar en el coche, quité el freno de mano y salí desconcertado y a toda pastilla del garaje. Ni tan siquiera pensaba contarle a mi amiga, con la que tenía una cita en Zafra,  ni a la familia el incidente, se reirían de mi o me tildarían de loco o borracho..

A medida que me acercaba a esa ciudad, justo a la altura de polígono industrial, noté una rara afluencia de coches poco habitual para esas horas de la tarde, incluso llegó a formarse una gran retención. Tras unos largos y tediosos minutos de espera, poco a poco fuimos avanzando hasta llegar al lugar que parecía ser el que había generado el atasco. ¡Un accidente de tráfico o un atropello! .¡Vaya tarde!--me lamenté en silencio.

Según llego a la altura de los coches accidentados y empujado por esa curiosidad insana que a menudo sufrimos los humanos, vi a través de la ventanilla algo horrible: rodeado por coches de la guardia civil y ambulancias yacía en el arcén de la carretera el cuerpo sin vida de una niña semi-cubierta por el plástico amarillo que suelen colocar a los cadáveres después de una tragedia. No vi su rostro, preferí no hacerlo, pero sí a unas cuantas personas, posiblemente familiares, desconsolados dando gritos de horror y desesperación, y a voluntarios de la Cruz Roja que los abrazaban.

Imaginaos mi conmoción; enseguida vinculé los sucesos del garaje con los de la carretera. Pero no quise saber nada más del terrible accidente aquel. Aquella noche la pasé francamente mal, incluso mi amiga, el de Zafra, notó mi zozobra.. Tal era la congoja que sentí durante un largo tiempo que apenas utilizaba el coche para no entrar al garaje.

No obstante poco a poco se me fue pasando la angustia. Al final me convencí de que todo fue consecuencia de una pura coincidencia: la tétrica visión del cuerpo de la niña en el garaje, quizás producto del juego de sombras en una vieja cochera; y el accidente, muy real, pero que sucede por desgracia demasiado a menudo; los dos hechos se confabularon para hacerme casi enloquecer aquella tarde..

El paso de los días  y el olvido me hizo ser el mismo de siempre. pero la otra tarde, un mes después de los macabros sucesos que os he relatado, volví a bajar al garaje.. ¡Y otra vez se fue la luz!... ¡¡Y volví a ver la niña!!.. 

Apenas titubee. Salí corriendo a pie del garaje y no he vuelto a coger el coche. Me niego a hacerlo; tampoco quiero ver las noticias de sucesos.. ¡Os juro que no probé ni una gota de alcohol!..


P. D. Conste que no ha sido mi intención asustar a nadie, créanme, sólo pretendo aliviar mi ánimo. Es más, necesito contar lo que pasó porque, seguramente haciéndoles participes de los hechos se diluya mi congoja y se me aquiete el alma. Ustedes juzgaréis, pero no os lo toméis a la ligera, por favor; de alguna manera, para bien o para mal ha marcado mi vida.

Joaquín 







Cariño de hermano..

 



¡Qué bien están los muertos,

ya sin calor ni frío,

ya sin tedio ni hastío!

Por la tierra cubiertos,

en su caja extendidos,

blandamente dormidos...

¡Qué bien están los muertos

con las manos cruzadas,

con la bocas cerradas!

¡Qué bien estás, mi amor,

ya por siempre exceptuada

de la vejez odiada,

del verdugo dolor.

--Amado Nervo--



Sepan que la España actual que se mueve, la que madruga y que todos conocemos: la de la construcción, la de los servicios de mantenimiento, la de la hostelería, etc. etc. no funcionaría igual si no fuera por la manita que nos echan los inmigrantes.. No hay más que echar un vistazo a las cocinas de los restaurantes, al servicio de mesas, a los repartidores con furgonetas, a los oficios peligrosos, a los vigilantes jurados.., apuesto que más de la mitad de estos trabajos están ocupados por extranjeros. Sin embargo...

De siempre lo he pensado, ya que tienen que venir, me gustaría que todos los inmigrantes que llegaran y se integraran con nosotros fuesen hispano-americanos.. Sí, porque aun le debemos algo; cientos de miles de nuestros abuelos recalaron en aquellas tierras tiempo atrás. Argentina, Venezuela, México, Cuba y otras naciones, y nos acogieron con agrado, con cariño, y nos dejaron hacer.. Somos respecto a ellos casi hermanos, hablamos el mismo idioma, tenemos una historia gran parte de ella en común, vivimos culturas y religión similares, etc. Apuesto que ellos, con nada que pasen unas décadas aquí, se sentirán tan españoles como nosotros..

Conste que no es discriminación hacia el resto, es cariño de hermanos..

Joaquin Yerga

viernes, 5 de febrero de 2021

Fuente de Cantos en su laberinto

                                                                           


                           

Cuando me lo contaron sentí el frío

de una hoja de acero en las entrañas;

me apoyé contra el muro, y un instante

la conciencia perdí de donde estaba.

Cayó sobre mi espíritu la noche;

en ira y en piedad se anegó el alma…

¡y entonces comprendí por qué se llora,

y entonces comprendí por qué se mata!

Pasó la nube de dolor… Con pena

logré balbucear breves palabras…

¿Quién me dio la noticia?… Un fiel amigo…

¡Me hacía un gran favor!… Le di las gracias.

--Bécquer--



No hace falta deciros el problemón que hemos tenido en Fuente de Cantos con el agua, siempre.. Pero no fue hasta principios del siglo XX cuando las autoridades municipales se toman en serio la escasez de agua y proponen algunas medidas importantes para evitar la contemplación y pasmo de un pueblo sediento.

En 1911 (hace 125 años) se contrató a una empresa de Madrid, Hidráulica Morán, para que hicieran un exhaustivo estudio de los terrenos en el pueblo y alrededores y ver qué se podía hacer con el agua. Después de meses de prospección, los ingenieros hicieron el informe: dijeron que el agua caída en Fuente de Cantos era insuficiente para las necesidades de la población, sólo 450 metros cúbicos al año. Aconsejaron  plantar arboles en las cabeceras de las pequeñas cuencas de La Pata y del Caño, las principales del pueblo. Aludían que proporcionaban menos agua que tiempos atrás, porque se habían drenado los terrenos de labor circundantes y cortado, por lo tanto, el flujo del líquido elemento. Debido a ello se encharcaban los aledaños y el agua no salía. Pero... 

De la fuente de la Pata, dado que podría rendir un caudal de 1.5 litros por segundo y de la Miranda, (después de excavar un pozo de 58 metros y a través de una noria y un molino de viento succionar agua) plantearon los ingenieros transportarla a través de canales subterráneos hasta el mismísimo Altozano de los Coches ¿Os imagináis una fuente con chorros y luces de colores como la Cibeles en mitad de la Plaza, donde ahora está el Corazón de Jesús? ¡Menudo puntazo!. Por supuesto nada de esto se llevó a cabo..

En fin, como sabéis no fue hasta 1983 y la construcción del Pantano de Tentudía cuando se solucionó el asunto. Por cierto, el pantano  está, a día de hoy, 10 de agosto de 2026,  con 4 hectómetros cúbicos de agua embalsada, lo que supone el 80 % de su capacidad. No está mal 

Joaquín

Se trazaron tuberías y depósitos en altura; llegó el agua hasta San Juan y algunos barrios más, sin embargo con estas hechuras no daba para la entrada de aguas en las casas ni para la instalación de cuartos de baño. 

Por cierto, pantano que está, a día de hoy, 2 de febrero de 2023 con 1 hectómetro cúbico de agua embalsada, lo que supone el 20% de su capacidad, pecata minuta, y no se ven nubes en lontananza....

Joaquín                                                   

                                              El Canal con su pilón, antaño
                                                                                          
                                              Canal, actualmente 
                                                                                   
                                               Fontanilla, antaño
                                                                                         
                                              Fontanilla, actualmente
                                                                                       
                                               Pilón del Caño
                                                                                        
                                                Pilón del Caño

El precio de la perfección..

 



Entretanto, al lado de mujer tan seductora

no podía dormir, siendo yo un santo

que duerme, cuando no ama, a cualquier hora.

Mil veces intenté quedar dormido,

mas fue inútil empeño

admiraba a la joven , y es sabido

que a mi la admiración me quita el sueño.

Yo estaba inquieto, y ella,

sin echar sobre mi mirada alguna,

abrió la ventanilla de su lado,

y como un ser prendado de la luna,

miró al cielo azulado,

preguntó, por hablar, qué hora sería,

y al ver correr una fugaz estrella,

--¡Ved, un alma que pasa! --me decía

--Campoamor--



Sabemos que los seres humanos estamos diseñados de manera inteligente por Dios, o por la Evolución, que cada cual escoja lo que más le convenga; el diseño más inteligente del universo dicen. Aunque algunos sospechan que esa perfección no es total y aluden a un par de defectillos. El más sonado es la angustia y el trabajoso acto de parir. Si, porque todos los mamíferos como nosotros paren de maravilla sin apenas esfuerzo, en cambio nuestras mujeres sufren lo suyo para traernos al mundo.

En términos médicos se le llama desproporción cefalopévica, y significa que la cabeza del bebé es más grande que el canal del parto; así como 2,5 cmts. Éste es el precio que tuvimos que pagar por ponernos erguidos (al andar a dos patas se estrechó la pelvis) y por desarrollar este enorme cerebro que tenemos los humanos. La única ventaja que nos da la naturaleza en esto es que en la cabeza del bebé aun no se han fusionado en una sola placa los huesos de su cráneo y a base de estrecharse y retorcerse de manera inverosímil acaba saliendo. Por supuesto no sin unos dolores horribles de la madre.

En 1899 se publicó un libro de la doctora y reformadora social estadounidense, Mary Wood-Allen. Se titulaba “Lo que debe saber la joven”. Entre otras muchas cosas aconsejaba a las mujeres, --que sí podían tener relaciones conyugales con sus maridos siempre que lo hicieran sin una pizca de deseo sexual--. El libro gozó de mucha popularidad en su día entre las americanas. Nos da una idea de las creencias sexuales de entonces, es decir, ésa parte íntima de las mujeres sólo debía usarse para parir.. En fin..

Joaquín

jueves, 4 de febrero de 2021

Cuarenta grados de fiebre.

 



Amiga...

Nada puedo decirte,

y mira que me gustaría.

Es tarde, no te hice caso cuando debía,

otra llenaba mi corazón.

Ahora mandaría al carajo a aquella,

que tanto me hizo sufrir.

Pero tú estás ya en otra historia

y maldito caso me harías.

--Joaquín--



Con dos grados más de calor en el cuerpo estaríamos a salvo de este maldito coronavirus y de otras diminutas alimañas. Claro que podríamos preguntarnos ¿por qué la naturaleza, que es tan sabia no nos ha dotado de esa cualidad?. Pero tiene fácil explicación, si eleváramos la temperatura corporal tan solo dos grados, las necesidades de energía aumentarían un 20%. Se entiende entonces el porqué de esos 36,5º. Ésta temperatura que tenemos siempre representa una razonable solución de compromiso entre utilidad y coste, como ocurre en todas las cosas..

A propósito del calor, las criaturas pequeñas tienen que esforzarse más para mantenerse caliente. El corazón de un elefante late sólo 30 pulsaciones por minuto, el del ser humano 60. Pero, pásmense, el corazón de un ratón 600 veces por minuto lo hace; parece mentira este furioso palpitar, pero es cierto..

La contrapartida de esos frenéticos latidos de los ratones supone que deben ingerir el 50% diario de su cuerpo para sobrevivir. Los seres humanos sólo el 2% (un par de bocadillos) para satisfacer nuestras necesidades.

Y parece mentira, pero siempre nos mantenemos exactamente en la misma temperatura, entre 36,5º y 38º. Dos grados más o dos grados menos nos supondría una catástrofe irreparable. Para evitarlo, el hipotálamo envía una señal al cuerpo para que sude si hay que enfriarse, o tiritar si debemos calentarnos, desviando así la sangre a los puntos más vulnerables..

En fin, conste que yo me acabo de enterar de todo esto..

Joaquín




miércoles, 3 de febrero de 2021

Ladrones en Fuente de Cantos..

                                                                                     




Los fundamentos de mis sueños no son de este mundo.

Mi imaginación va más allá de lo tangible.

Yo quiero hacer el amor a tu manera de ser,

besar tus ilusiones, acariciar tu libre albedrío,

yacer con tus fantasías...

El amor mundano es tosco, grosero, caduco, efímero.

El de mis sueños es inmortal, eterno,

indestructible, porque está cimentado de quimeras..

--Joaquín--



Anteayer dos tipejos desaprensivos le robaron la hucha, con la que ayuda a la Asociación oncológica Extremeña, a Maribel, la del estanco.. Hace unas semanas entraron en casa de Zacarías y, con ellos dentro, robaron a sus anchas, y aun no han pasado dos días desde que a nuestro amigo Ernesto, el Chatarrero, le saquearon su casa en el campo. y no quiero recordar los episodios de los okupas de hace unos meses..

Estos de arriba son unos cuantos ejemplos del mundo al que vamos, irremisiblemente, si no tomamos medidas. Jamás en Fuente de Cantos (al menos en mis años mozos) había pasado nada de esto. Acordaros que hemos sido un pueblo de permanentes puertas abiertas.. Y es que la seguridad en una sociedad que merezca la pena vivir es vital, tanto como la libertad, porque... 

¿Os imagináis una sociedad sin control? ¿Si, que tuviéramos que vivir en un estado donde no se cumplieran las leyes? Cualquiera de nosotros tendríamos que robar y asesinar cuando fuese necesario. O al menos tendríamos que hacerlo si quisiéramos seguir viviendo. 

Si en un mundo de escasos recursos tuviésemos que buscar comida y agua para sobrevivir, lo racional sería matar a alguien antes de que nos matara a nosotros. Creedme, sin control la sociedad sería solitaria, pobre, desagradable, brutal y breve..

En un mundo sin ley ni siquiera el más fuerte estaría a salvo durante mucho tiempo. Todo el mundo ha de dormir, y cuando estemos dormidos somos vulnerables a los ataques. Incluso el más débil, si es listo, podría destruir al más fuerte.. 

Es verdad que podríamos unirnos algunos amigos y defendernos mejor, aunque puede que en algún momento nos traicionaran. ¡Qué mundo más horrible! Menos mal que nos hemos organizado y entre el miedo y el respeto a las leyes ya nos cuidamos muy mucho de salirnos de madre; de momento. ¡Pues no perdamos esto de vista y hagamos leyes adecuadas!..

El filosofo inglés Hobbes escribió el famoso libro titulado “Leviatán”, en el que explica los pasos que hay que dar para pasar de un estado de semi-salvaje a uno en sociedad ordenada. 

Leviatan es un monstruo marino descrito en la Biblia y Hobbes lo simboliza como si fuera el estado; un estado fuerte que se haría con el control de todos nosotros y nos daría seguridad. Por eso se le considera el ideólogo de las monarquías absolutas; . En fin, mejor no pensarlo..

Joaquín


A propósito de San Valentín..

                                                                                   



 

A veces nuestros labios, como locas

mariposas de amor, se perseguían;

los tuyos de los míos siempre huían,

y siempre se juntaban nuestras bocas.

Los míos murmuraban: ¡Me provocas!

Los tuyos: ¡Me amedrentas!, respondían;

y aunque siempre a la fuga se atenían,

las veces que fugaron fueron pocas.

--M. Ugarte--



--Te lo juro, Joaquín, tenía pensado ir bien temprano al centro a comprarle un regalo a mi marido-- --me dijo esta tarde un pelín azorada al traspasar la puerta de mi casa-- -¡por si no lo sabes hoy es San Valentín!. Pero, qué mala pata, se puso a llover justo cuando estaba a punto de salir a la calle. ¡Mira por donde! ¡Con lo poco que ha llovido este año!--

--Pues si tenías que ir, aparte de coger un paraguas o quedarte en casa y disgustar a tu marido que no tendría su regalo, no había mucho más que pudieras hacer. Por mucho que despotriques no podías detener la lluvia. Habértelo tomado con filosofía-- --le dije yo-- ---Bueno, también podrías haber pedido el regalo por Amazon, pero ya no tenías tiempo-- --me carcajeé--

--¡Pues mira tú que listo! Me lo tomé con filosofía-- --me replicó ella-- -lo dejé para ésta tarde y, aunque con prisas, ya le compré el regalo. Ahí en casa lo acabo de dejar para dárselo cuando vuelva del trabajo. Por cierto, ¿a que no sabías que cuando decimos tomárselo con filosofía realmente queremos decir que hay que hacerlo con estoicismo?. Sí, el estoicismo es una filosofía de vida muy antigua--

--Has tocado un tema que me encanta, Isabel-- --le advertí-- -uno de los más famosos estoicos fue Seneca, que escribió un montón de buenos consejos, por ejemplo, ese que decía: el problema no es lo corta que es la vida, sino lo mal que empleamos el tiempo del que disponemos. Claro, que algunos aunque vivieran mil años les sería igual de corta, y no me mires a mi que ya sabes que aprovecho bien el tiempo, jajaja--

--Sí, lo sé. Y ya que estás filosófico, qué me dices de Marco Aurelio, otro estoico; leí una vez sus “Meditaciones” y la verdad que es un pozo de sabiduría.. Fíjate qué frases: “La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos”. O esta otra: “Dios mío, dame la serenidad de aceptar las cosas que no puedo cambiar; valor para cambiar las cosas que puedo; y sabiduría para conocer la diferencia”. No me digas que no tienen enjundia-- --me soltó sabihonda--

--Cierto, Isabel, preciosas frases-- --le señalé-- -pero aún no me has dicho el regalo que le has comprado a tu marido--

--Nada, nada, una bagatela, una corbata de seda que vi el otro día en un escaparate. Espero que le guste. Él me ha prometido una cena en un restaurante, el próximo sábado. Bueno, y alguna cosita más-- --me comunicó entre risas-- Luego se despidió; su marido estaba al caer y quería estar en casa cuando llegara, me dijo. Aunque yo creo mas bien que estaba impaciente por ver su regalo..

Joaquín




martes, 2 de febrero de 2021

Nuestro pequeño Universo..

                                                                           



                

Yo no soy yo. Soy este
que va a mi lado sin yo verlo;
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido.
El que calla, sereno, cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasa cuando no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera.
--J. R. Jiménez--


Cada uno de nosotros lleva consigo allá donde va un pequeño universo sentimental que, al igual que el espacio infinito, se va agrandando a medida que pasan los años. Este reducido universo nuestro se compone de algunas galaxias y muchas estrellas; también de algún meteorito que otro que alguna vez colisiona y nos hace la puñeta. La particularidad de este micro-cosmos tan especial es que cada uno de nosotros tiene el suyo, y muy diferente al de los demás, por cierto. Sus astros sólo brillan para él...
Este Universo particular de cada uno se crea y expande con nuestras propias vivencias y con las de las personas que nos rodean e influyen. La familia sería nuestra Vía Láctea que nos acoge en su seno, la galaxia cercana y brillante que ilumina la larga noche de nuestra vida. Los amigos, las estrellas parpadeantes con las que soñamos y que, como ellas, a veces son fugaces y a veces son eternos. Y las vivencias, que son el polvo cósmico, la argamasa que sostiene todo nuestro tinglado íntimo y sentimental..
Y en la Vía Láctea de nuestras vidas orbítan también unos cuantos planetas estables e infinidad de satélites itinerantes. Incluso pervive, no obstante, algún agujero negro que otro. Y luceros, muchos luceros que relucen de manera constante y alumbran nuestro trayecto vital. 
Los recuerdos, nuestra madre, la niñez, el pueblo, los anhelos, los sentimientos, los miedos, las pasiones, los amores, las decepciones... todos y cada uno de ellos son los astros que van y vienen; ellos conforman y engrandecen ese Universo nuestro, tan particular.
Joaquín 



lunes, 1 de febrero de 2021

Érase una vez en Fuente de Cantos...

 



Bajaron los ángeles,

besaron su rostro,

y cantando a su oído, dijeron:

vente con nosotros”.

Vio el niño a los ángeles,

de su cuna en torno,

y agitando los brazos, les dijo:

Me voy con vosotros”


Batieron los ángeles

sus alas de oro,

suspendieron al niño en sus brazos

y se fueron todos .

De la aurora pálida

la luz fugitiva,

alumbró a la mañana siguiente

la cuna vacía.

(José Selgas)



No pensemos que estas penurias que estamos viviendo estos días y estos meses con lo del coronavirus es novedoso a rabiar, nada de eso. Mirad: una disposición del Ayuntamiento de Fuente de Cantos de hace justo cien años ya decía que en caso de morir un contagiado por infección epidemiológica se debía picar las paredes de su alcoba, blanquearlas y desinfectar la casa todo lo que se pudiera. La diferencia con entonces era el tipo de virus; lo demás es calcado a lo de ahora.

Hace justo cien años, en 1920, eran unos 10.500 vecinos (bisabuelos, abuelos y padres nuestros) los que vivían en las 2.250 casas repartidas por las 88 calles con las que contaba el pueblo entonces, y exactamente por esas fechas las autoridades empezaban a tomar conciencia de lo que ahora es el mundo moderno, es decir, crearon leyes nuevas para ordenar el urbanismo, mejorar la higiene colectiva o facilitar medidas para el bienestar de nuestros queridos antepasados..

Había en Fuente de Cantos por esas fechas, un médico y un farmacéutico encargados exclusivamente de controlar la higiene en casas y tiendas. También facilitaban vacunas a gente pobre; las pocas vacunas que existían entonces, ¡claro!. Tened en cuenta que, por ejemplo, una de las enfermedades por la que más gente moría era de tuberculosis, y hasta 1940 no se inyectó la vacuna en masa a la población. Las otras maneras más prolíficas de morir eran por gripe, cólera y diarreas producidas por alimentos en mal estado..

Es verdad que los políticos sacaban leyes y ponían interés en mejorar la salud de los fuentecanteños, pero la gente era muy pobre, desnutrida y vivían con el ganado; además las casas eran insalubres, con lo que la mortandad era terrible. Ese año 1920 murieron, por estas causas que digo y alguna otra, más de 300 personas, la mayoría niños.

El ayuntamiento pretendía, a través de bandos, que los vecinos limpiaran las calles con agua limpia, que los tíos no mearan en las aceras, que los corrales y cuadras estuvieran separados del resto de la vivienda y que el pozo ciego donde iban a parar las inmundicias de la casa se limpiara cada seis meses y de noche, para que el nauseabundo olor impregnara las menos narices posibles. Por cierto, la mierda (con perdón) de estos pozos había que arrojarla a más de 600 metros del casco urbano, con lo que imaginaros cómo estarían las afueras del pueblo. Conste que mucho de esto lo hemos visto y vivido los que ya peinamos canas.

Y la higiene llegó también a los cementerios, los dos que había, aunque el de San Juan (privado) dejó de acoger en su seno a muertos justo entonces, cuando el de San Fernando (público) se puso a pleno rendimiento. Según una ordenanza municipal legislada al efecto, a los fallecidos no se le podía enterrar antes de las 24 horas, salvo muerte por contagio infeccioso, que entonces al muerto había que meterlo en una fosa y cubrirlo con una capa de cal viva de al menos 50 centímetros de espesor. Por cierto, se dispuso también en esas fechas y por la altísima mortandad, la instalación de un horno crematorio en el deposito de cadáveres y sala de autopsias para la incineración de los restos, que antes iban tal cual a la fosa común. En fin, cosas del pueblo de hace 100 años justos..

Joaquín


                        
                                           Calle Llerena. Foto: Felipe Lorenzana