lunes, 6 de febrero de 2017

A los catalanes.




No des a nadie lo que te pida, sino lo que entiendes que necesita...Y soporta luego la ingratitud.
Unamuno


A los nacionalistas catalanes en su año definitivo:


Os felicito amigos, acabo de comprender por qué sois tan listos. Habéis conseguido crear de la nada un clima político insufrible. Y es que habéis inducido al resto de los españoles a una especie de cansancio y resignación que se nos hace ya insoportable. Hasta un grado tal de agotamiento y extenuación están los ánimos que no me extrañaría que de celebrarse el tan manoseado referéndum, en toda España y no solo en Cataluña ganara el SI por abrumadora mayoría.
 Sois muy listos, os digo, porque sin derramar una gota de sangre (a diferencia de los aberzales vascos que asesinaron a casi mil compatriotas) habéis conseguido mucho más que ellos, estáis a las puertas de ser un país independiente. Según vosotros el gran sueño desde 1714.
Habéis demostrado una sabiduría sin límites cuando aprovechastéis al máximo los instrumentos que ingenuamente os dimos cuando redactamos la constitución, creyendo (qué candidez la nuestra) que con esta supermoderna Carta Magna, en donde reconocíamos y acatábamos todas vuestras reivindicaciones os daríais por satisfechos y podríamos vivir todos en paz y armonía. Habéis realizado una tarea excelente cuando con la transferencia que recibisteis de cultura y educación adoctrinasteis a los jóvenes en la cultura del odio a esa nación exótica de toros y pandereta llamada España, que tanto os oprime y que os impide ser una nación libre y desarrollada.
Y creo que además de listos sois pragmáticos. Lo digo por la magnífica tarea de publicidad y marketing  desarrollada por vuestros expertos  de todo signo y color político que han sabido llegar al corazón del noble pueblo catalán, haciéndoles creer lo adinerado y próspero que serian si no fuera por lo que les roba ese pueblo vecino, tan primitivo y mezquino con los que nada tenéis que ver. Gracias a ese trabajo bien hecho hasta el último payés del Ampurdán sabe que sin el dinero que tan generosamente les regaláis, Andalucía y Extremadura se morirían de hambre.
Y alabo, también, el empeño y dinero gastado, en parte sufragado por el resto de esos incautos españoles, en poner todos los medios propagandísticos y mediáticos a vuestro servicio para la causa. La televisiónTV3, o periódicos como La Vanguardia o el Periódico de Catalunya, que son los de mayor tirada, debidamente untados con dinero público han contribuido de manera esencial a la conversión al catalanismo de ese 46% de compatriotas catalanes que suspiran por la independencia. El resto ya se convertirán, tal y como sentenció una vez vuestro querido líder y President, el honorable Artur Mas (hace unos años Arturo Mas).
Y es que sois patriotas a carta cabal, porque de manera fraternal  y desinteresada os habéis unido como una piña todos los partidos y tendencias, ya sea de ultraizquierda o derecha, da igual, lo que importa es la patria catalana, y no como esos  españolistas, partidarios del status quo (constitucionalistas) que se muestran más divididos que nunca tirándose los trastos a la cabeza y con la inquina de siempre. --No pueden negar que son charnegos y no catalanes puros con los ocho  apellidos en el carnet. --Pensareis con toda justicia.
Tampoco me duelen prendas reconocer vuestra pericia, porque a pesar del tufillo racista y de superioridad que siempre habéis tenido en relación a los inmigrantes llegados desde otras regiones de ese infausto país (al que una vez os obligaron pertenecer) siempre habéis salido airoso. Según el buen criterio del resto de partidos e instituciones españolas (ilusos ellos), jamás os han vinculado con Franco, a pesar de los millones de catalanes que colaborasteis de manera entusiasta con el dictador; los fachas son los otros, la derecha española cavernícola y montaraz –dicen.
Me asombra, incluso, la inteligencia que derrocháis cuando sin otra opción os habéis visto obligados  a utilizar a ese gran equipo de Cataluña (antes de España) que era el Fútbol Club Barcelona, como bandera principal de enganche ante el mundo para vuestra loable empresa (todo por la causa). Es digno de encomio usar las veces que sean necesarias a los cien mil aficionados vestidos con la barretina de la senyera y el gorro payés formando todos al unísono el ya famoso eslogan, Catalonia is not SpainVosotros entenderéis, (y el resto de españoles asumiremos) el que los millones de aficionados y seguidores del  Barsa del resto de España queden damnificados o afligidos. Y sin referente, por cierto, ni equipo al que idolatrar ¡¡Que se hagan del Atleti!! --Juzgaréis con toda razón.
Y os doy mi enhorabuena porque habéis hecho, así mismo, un buen trabajo con la puesta en práctica de esa vieja táctica guerrillera denominada Acción–Reacción…Después de años vejando nuestra bandera, pitando nuestro himno y menospreciando nuestra democracia, por fin habéis conseguido lo que ansiabais, que una parte muy importante de los españoles os detesten, y así aprovechar después esta, digamos turbación, para mostraros como víctimas de la incomprensión general ¡No nos quieren!... ¡Nos odian!… que tanto os ha servido para que junto al… “España nos roba” recopiléis suficientes afrentas que justifiquen la independencia.
Sin duda sois unos maestros en el arte de tergiversar sucesos y acontecimientos. Vuestros ideólogos han manipulado a la perfección, cuando no urdido, una historia propia. Y han creado de la nada un pasado ficticio lleno de héroes inventados y enemigos creados a conveniencia.. Eso sí, os informo y aunque no os importe mucho, que los daños colaterales que habéis infringido a vuestros imaginarios enemigos son profundos y quizás irreparables. No sé si os lo habíais propuesto pero el pacato pueblo español, del que valientemente os queréis desgajar, va a quedar maltrecho, dividido y con su orgullo por los suelos ¡Son tantos años de menosprecio.!. Pero allá ellos y sus ideas buenistas y apátridas, vosotros a lo vuestro, a crear la gran Cataluña, junto al País Valenciano y las Illes Balears, que están al caer como frutas maduras.
¡Claro! que no me pidáis que os desee suerte si algún día conseguís la independencia... Perdonad, pero por ahí no paso. No, porque entre otras calamidades vais a poner en peligro nuestro bienestar económico, sin contar el mazazo anímico. Y ademas mentiría si lo hiciera, no ya porque no os sintáis ni queráis ser españoles, que eso podría sobrellevarlo, sino por haberos aprovechado descaradamente de nuestra inocencia y bisoñez. Y por haber jugado sucio durante treinta años. Y porque después de siglos supeditados a vuestras necesidades mercantiles hasta haceros ricos, ahora que hemos alcanzado cierta igualdad entre todos los pueblos de España, ahora, no consentís haber perdido el chollo.  
Que conste en acta...
       
         
                                          Joaquín Yerga
                                           29/05/2017


sábado, 4 de febrero de 2017

A qué negarlo...





He escrito con letra clara
en la pared blanca
un viejo pensamiento
que leí hace tiempo
en un libro sagrado:
Ama si quieres ser amado

He anotado con letra roja
en una inmaculada hoja
una inolvidable frase
que escuché a un vate
en un teatro recitar:
Nunca renuncies a la libertad
(J.L.Rubio)


Una vez hace ya muchos años, durante un curso de literatura que me propuse hacer y que por cierto no acabé (como tantos otros), el profesor de la asignatura nos planteó un reto, hilvanar un cuento o un relato corto pero con la particularidad de que tratase sobre nosotros. Es decir, describirnos cada uno así mismo de manera novelada o descriptiva. Yo, atendiendo a mis exiguas cualidades literarias elegí ésta última.
Ya les les adelanto que se me antojó cuanto menos comprometido realizar un ejercicio descriptivo de mí mismo sin que faltara a la honrade  y a la verdad. Para ser sincero creo que hay muchas verdades, casi tantas como las personas que opinan sobre un determinado tema. Por supuestísimo sobre un asunto tan subjetivo más si cabe.
Describirme físicamente es muy simple, podría pasar perfectamente por cualquier españolito de a pie, mezcla de razas y pueblos diversos. Es decir, y por tirar del tópico, el prototipo Homo Ibéricus que ha encarnado tantas veces y en decenas de películas nuestro añorado Alfredo Landa. Y que no es otro, por cierto, que bajito, moreno y cabreado.
Y es que a pesar de esa ingente cantidad de inmigrantes con los que convivimos actualmente aún no hemos mezclado nuestro ADN lo suficiente como para que se altere la fisonomía general de los españoles. Y créanme, es sumamente fácil reconocer a un español o española allende nuestras fronteras. Y conste que no lo digo por nuestra forma de hablar o gesticular. Tampoco por los decibelios que aplicamos al volumen de la conversación.
Pero si en el aspecto físico es muy fácil, y perdóneseme el palabro, autografiarse, en lo que concierne al ámbito espiritual y psicológico si hay que estrujarse un poco más las neuronas. Esto ya supone un esfuerzo mayor, por lo complejo. Y no es por vanidad, sino que entiendo que todos y cada uno de nosotros somos complicados y únicos en nuestra manera de ser o de comportarnos.
Desmenuzar el alma de cada uno y mostrarse tal cual se es, equivale a abrirse en canal la psique, y además en público, aunque éste se reduzca a unos cuantos comprensivos y sufridos lectores. No, no es tarea fácil y muy particularmente para los que nos azoramos a menudo ante cualquier situación comprometida. No obstante cumplí mi cometido y expuse una versión de mí, posiblemente sesgada y condicionada por el ánimo de aquel momento.
Antes de empezar a describirme y para suavizar posibles críticas, espero y deseo generar entusiasmo y admiración por mis virtudes, aunque también comprensión y benevolencia por mis defectos.
He de informar que comencé el ejercicio enumerando las cuantiosas lacras de mi carácter, aunque pocas personas las conocen. Por mencionar algunas os diré que soy: egoísta, desagradecido, manirroto, tímido, glotón, charlatán, perezoso, autoritario, déspota, temperamental, bebedor, exfumador, libertino, indolente, remolón, vicioso, aprovechado, infiel, mentiroso y muchos etcéteras más.. a menudo.
Sin embargo, presumí también de ser: noble, cumplidor, capaz, justo, decente, demócrata, integro, modesto, honrado, intachable, recto, desinteresado y, muchos, muchos etcéteras, en algunas pocas ocasiones.
Para ser sincero y no engañar a nadie ya me gustaría llegar a conocerme a mí mismo, y a fondo, pero aún no he llegado a ese grado de excelencia. Acordémonos del eslogan que campeaba en el frontispicio de entrada en la academia del gran filósofo Platón “Conócete a ti mismo” y que tanta aceptación tiene hoy en día en medios psicosociales.
Realmente y como le pasará a muchos aún no sé quién soy. Todavía no me conozco lo suficiente, a pesar de que llevo cincuenta y muchos años conmigo mismo. Pero lo que si les puedo asegurar es a lo que ambiciono llegar a ser por encima de todas las cosas. Ya nos lo decía Antonio Machado, y yo lo suscribo punto por punto. 
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy en el buen sentido de la palabra, bueno.
Dicho queda…

                                                                         cosasdejoaquinyerga@blogspot.com

viernes, 3 de febrero de 2017

Abrumado por un pasado que desconocía



Abrí el buzón y extraje la carta que había en el fondo. Miré el remitente: "María G.", sin más; ni calle ni ciudad de origen. Quedé sorprendido, ¿Quién demonios podría ser esa mujer?.. Rápido rompí la solapa del sobre y saqué el contenido: un folio manuscrito y una foto en blanco y negro encontré. Vi la foto y todo comenzó a serme familiar. 

En la foto aparecía yo, de joven, agarrado a la chica que fue mi novia allá en mi pueblo. El corazón me dio un vuelco. De repente irrumpieron recuerdos de aquella época ya casi olvidada, y en mi mente apareció, María, Mary como yo la llamaba cariñosamente ¿Cómo es posible que después de tanto tiempo se acordara de mi? ¿Qué querría ahora?, y por un instante se puse a recordar el tiempo que pasé con Mary. No fue demasiado, pero sí intenso, y volví a evocarla tal y como era entonces, hace más tres décadas.. 

Mary era ya toda una mujer a pesar de sus escasos 17 años de entonces. Todo lo contrario que yo, que siempre fui un joven enamoradizo e inmaduro. Dos años duró la relación que mantuvimos. Rompimos por mis celos. Luego me vine a Madrid, para olvidarla. 

Ojeando la fotografía, en la que aparecíamos los dos cogidos de la mano, sonreí al ver mi aspecto.. Luego cogí la carta y la leí...

La carta ocupaba las dos caras de un folio. En ella me recordaba Mary el amor que siempre sintió por mi, y lo más increíble, ¡que teníamos un hijo en común!, pero que nadie, sólo ella sabía que yo era su padre. También me informaba que padecía una grave enfermedad y que ignoraba el tiempo que le quedaba de vida, por eso quería compartir conmigo el secreto tanto tiempo guardado. Me suplicaba, por favor, que no hiciera nada por ella ni por el niño; éste era feliz. Separada de su marido hace ya tiempo—continuaba la carta—se sentiría aliviada si consiguiera mi perdón. Terminaba  diciéndome  que  siempre me quiso. Y me  enviaba un beso de despedida.

Abrumado por esta inesperada revelación, volví  a meter la foto y la carta en el sobre y lo guardé  como un tesoro. A partir de entonces no volví a ser el mismo. Un raro sentimiento de complacencia por una parte y desazón por otra se apoderó de mi ánimo. Por supuesto iba a respetar la última voluntad de Mary; haría un esfuerzo descomunal para no interferir en la vida de nuestro hijo

Tampoco se lo dije a mi mujer, ni a mis hijos, claro... nunca se sabe..

Joaquín






miércoles, 1 de febrero de 2017

Desde que me dejaste...





A ti, antes de que me olvides.



La carta que os muestro abajo me la encontré rebuscando en una antigua carpeta. Me sorprendió descubrirla, pues aunque me hizo recordar aquellos años tan bonitos y tan tristes a la vez, creí que había destruido todo lo suyo. 

La carta alude a los días posteriores en los que ella me dejó. Habíamos sido medio novios durante tres años. Fue terminar el Servicio Militar y encontrarme de súbito, al volver al pueblo, con que ella había tonteado con otro.. 

Fue un amigo, un buen amigo quién, nada más llegar y saludarnos me dio la terrible noticia, aunque no fue rotundo. Recuerdo que me dijo: 

---¿Estas muy enamorado de Mari, Joaquín?--- 

A mi me sorprendió la pregunta. Creo que la formuló así para ver mi reacción, aunque enseguida supe por donde iban los tiros. 

---¿Por qué me dices eso, Jesús?---le repregunté yo a su vez, mientras me daba un vuelco el corazón---hemos estado escribiéndonos cartas todos los días, aunque es verdad que últimamente la noto un poco distante, como indiferente, no sé---concluí temiendo la temible contestación--- 

---Tómatelo con calma, amigo, pero me temo que tengo que darte malas noticias, han visto varias veces a Mari con un tipo de Almendralejo---me soltó, ahora sí, de sopetón--- 

Ignoro si notó que encajé a duras penas el golpe para no mostrarme débil, supongo que sí; me hice el fuerte, pero quedé destrozado. Luego seguí quitándole hierro al asunto haciéndole ver que tampoco sentía tanto por la chica y que estábamos a  punto de dejarlo. ¡Mentira podrida, claro!, estaba tan colado por ella como el primer día..

Ésa misma noche, con el corazón absolutamente fuera de si, fui a verla. Estaba con unas amigas en la discoteca. Nos dimos unos besos y me la llevé a un reservado para hablarle. Le dije lo que me habían contado, sin nombrar al confidente. No lo negó, aunque me aseguró que sólo era un amigo, que si quería podíamos seguir con lo nuestro. Valiente y ufano, sin calcular las consecuencias, quizás porque esperaba que llorara y me pidiera perdón, le dije que por mi podía seguir con él.. ¡Pobre infeliz! ¡Ay, si en ese momento hubiera sabido lo que me esperaba, hubiera dado la vuelta sin dudarlo un instante!..

Obvio deciros cuanto sufrí, quizás no derramé una lágrima, pero si me quitó años de vida. Docenas de cartas escribí, algunas con la intención de hacérselas llegar, otras para mi mismo, por consolar mi desgracia, supongo.. 

 

"A Mari... 

Intuyo que poco a poco el velo translúcido del tiempo irá diseminando las facciones de tu cara en mi mente, pero lo hace tan angustiosamente lento que se me antoja insoportable... Ni te imaginas lo que desearía verte aparecer y oír de tu boca un “perdóname”. Es una locura, lo sé. me miento a mí mismo, pero eso me hace mantenerme emocionalmente estable.

No sé que habrá sido de ti, ni qué habrás hecho con mis recuerdos. Imagino que con mi corazón sí te habrás cobrado un trofeo más que colocar en tu ostentosa vitrina de amores despechados, otra muesca que señalar en tu equipaje sentimental, a expensas de otro amante ingenuo...

Cuando me olvides del todo y consideres lo que habrá sido para ti un simple episodio más, triunfal y deseosa de nuevas hazañas te echarás en brazos de otro, y volverás a vivir un nuevo romance, hasta que el incauto nuevo amante perezca en indiferencia de tu experimentado corazón.

Yo aquí estaré, en el mismo sitio, enjuagando mis lágrimas en silencio y lamiendo mis heridas lentamente, en el tiempo, con el único consuelo de que el olvido haga cuanto antes su trabajo, sino es demasiado tarde."

Este que te quiere...


martes, 31 de enero de 2017

A través del espejo

                                                                              


El tipo que tengo enfrente y me mira no tiene mal aspecto; aunque es posible que rebase ya los sesenta y tantos. Hace un instante le vi cómo arrugaba su frente y arqueaba las cejas. Lo hace a menudo cuando se mira al espejo, quizás con la curiosa pretensión de parecer más interesante.. Mirad, se acaricia con sus manos la cara. ¡Oh, la palpa! ¡Le gusta!. Debe ser que la prefiere así, descuidada como la tiene.. Ahora acerca el rostro (más si cabe) al anticuado espejo del cuarto de baño que le sirve de cómplice y fija por unos instantes sus vivaces ojillos en una pequeña protuberancia que acaba de descubrir en la punta de su colorada nariz, pero.. ¡Buah!, apenas le da importancia, enseguida desvía su mirada al nudo de su corbata procurando ajustarlo a su cuello. 

¡Uy, a ver a ver...! Echa una ojeada al móvil. Lo tiene apoyado en la repisa del espejo. Alguna llamada espera, seguro... Eso le hace darse prisa en acabar. Creo que está listo para esa cena y baile a la está citado y que, sin dilación, ansia acudir cuanto antes.

Apunto ya de perderlo de vista definitivamente, veo que se ciñe y ajusta el cinturón de negro que había elegido momentos antes de su guardarropa, a juego con sus flamantes zapatos Pikolinos. Me da la nariz que ultima detalles. Sí, porque coge su chaqueta que pende del picaporte de la puerta y se la coloca. Desde luego, el tipo se recrea bien con su porte y figura. Dispuesto ya a salir del baño, antes de apagar la luz echa una última mirada al espejo tocador, y éste le devuelve nítidamente la imagen de su figura, pulcra y bien acicalada... Complacido y tarareando una canción de Sabina, abandona el aseo.  

Por cierto, antes que se me olvide, la imagen que ha reflectado el espejo era la mía ¡Anda, qué curioso! .. Desde luego, qué cosas pasan..😟😟😟

Joaquín





                         
                                      


lunes, 30 de enero de 2017

A propósito de Trump.




El populismo ama tanto a los pobres que los multiplica. 
M.Grondona


Soplan aires inquietantes en el mundo. La crisis recién padecida y ya pasada, al menos en su etapa más virulenta, nos ha dejado unos posos turbios y un sabor amargo difícil de digerir. Las causas, mas o menos las conocemos; las consecuencias las sufriremos. Me explico…
Es cierto que hemos disfrutado de unos años de abundancia y relajación en cuanto a la economía. Y que esto permitió (debido a la confianza y falta de vigilancia) que emergieran aprovechados y malos gestores que al final nos llevaron, al saqueo unos y a la bancarrota otros.
La gente mal informada, también llamada el pueblo llano, que siendo casi mayoría permiten con sus votos formar gobierno, se han decantado por soluciones fáciles y creerse a pies juntillas la demagogia de los nuevos politiquillos advenedizos y aprovechados que prometen darle la vuelta como un calcetín a todo y solucionar en un santiamén unos problemas tan difíciles, que nos han llevado décadas hacer las leyes adecuadas para ellos.
Y es que la crisis ha sido tan profunda y los damnificados tantos que muchos están airados con los políticos de siempre. Otros, debidamente inoculados de rabia por tantas imágenes de mandatarios saliendo o entrando en los juzgados a la hora de los telediarios, están que trinan y son capaces de tirar por tierra, en actos irresponsables, tantos años de ésta democracia exquisita de la que disfrutamos.
Aunque ahora no esté de moda decirlo, nunca en Europa hemos vivido tan bien tanta gente. Los derechos de casi todos están recogidos en las leyes de cada país y las de la UE en general. La mejor muestra de ello es que todos los ciudadanos del mundo quieren venirse aquí porque se sienten protegidos. Pero hasta llegar a este grado de modernidad y defensa de los derechos humanos han tenido que pasar muchas décadas, porque legislar para que la mayor parte de la gente se sienta beneficiada y pocos perjudicados, es complejo. Sin embargo ahora pareciera que setenta años de esplendor no contasen y tan solo unos cuantos de crisis y malversación de fondos es lo relevante.
Ya antes pasamos por lo mismo, porque la historia suele repetirse siempre; la memoria humana es a veces insufriblemente débil. Después de terminar la Primera Guerra Mundial vinieron como es lógico los felices años veinte, de abundancia y excesos, para acabar en el Crack del veintinueve, que generó una crisis galopante con millones de parados y miseria. ¿Y cuál fue la solución que buscaron muchos? Pues igual que ahora, las recetas más fáciles para problemas muy complejos. Y las multitudes agasajaron a los nuevos profetas que iban a solucionar todo. Les enumero algunos… Hitler en Alemania, Mussolini en Italia, Stalin en Rusia etc.etc. Imagino que no hace falta que les diga el resultado, aun así les recuerdo, millones de muertos y Europa arrasada.
Una de las diferencias entre el momento actual con el de entreguerras es que en los Estados Unidos de entonces, a pesar de los inmensos daños de la crisis, siguió conservando el gobierno democrático. Eso le permitió una recuperación más o menos rápida y ocupar poco después la posición de país más rico del mundo. Ahora, sin embargo, parece ser que también allí llegó el populismo.
Creo sinceramente que la respuesta no está en estos populismos de tres al cuarto, sean de derechas o de izquierdas, que pretenden arreglar con cuatros brochazos gruesos lo que a políticos muy preparados les ha llevado décadas. Ésta estaría, pienso, en perseverar, porque el fin del túnel se vislumbra en lo económico y a los juzgados. También a las cárceles van llegando en largas filas los aprovechados.
En otro orden de cosas aunque muy relacionado con lo que está pasando, tenemos que gran parte de la culpa la tiene la globalización generalizada y el ansia merecida que tienen los países pobres por salir de la miseria, unas veces deslocalizando empresas con la consiguiente desindustrialización de occidente y por otra provocando un verdadero éxodo de gentes del mundo pobre al rico, con el inevitable desasosiego de éstos últimos. Pero esto es ya inevitable en el mundo actual por muchos muros y alambradas que queramos colocar.
Dicho queda…
                                      Joaquín Yerga
                                        30/01/2017


domingo, 29 de enero de 2017

En la vida como en la Muerte




Supongo que a veces nos toca ser solo un momento en la vida de alguien
Anónimo

Prometo solemnemente no haber mirado ningún diccionario. Tampoco alguna que otra página en internet relacionada con el asunto, y por supuesto he obviado la Wikipedia, pero presiento que conocer la definición de la palabra Genio no es muy complicado. Supongo que un genio debe ser cualquier persona singular o extraordinaria en su oficio y que hace cosas que no están al alcance de la mayoría de los mortales.
Si lo queremos simplificar un poco más y aunque sea una perogrullada podríamos decir que un genio es el que hace genialidades ¡Claro! que habría que sopesar qué valor le damos a las diferentes genialidades. Hoy tan solo pretendo valorar la vida, y obra de algunos verdaderos genios que en la historia han sido.
Y es que genios los ha habido siempre, aunque para ser sincero no demasiados. Aun así, seguro que todos recordaremos, si nos preguntaran, tres o cuatro imprescindibles; puede que incluso alguno pulule por este mundo vivito y coleando y que aun no los sepamos pero, tranquilos que con el tiempo sabremos de sus nombres y sus trabajos..
Si citáramos a estos talentosos tipos por orden cronológico y desde que tenemos noticias de su existencia, me viene a la mente algún filósofo griego de la época clásica, por ejemplo Aristóteles., luego hablaremos de él.
Anterior al mundo griego del siglo IV ac., que fue cuando vivió éste filósofo, tenemos vagas noticias de otros personajes que tocaron diferentes disciplinas y que son merecedores de ser catalogados también como genios. Sin ir más lejos, ya dentro de la llamada historia, que empieza a contar desde que se tienen documentos escritos, podríamos tener en cuenta a algún personaje de la antigua Mesopotamia. El gran rey Sargón, del que hablaban y no paraban de su genio y poder es un buen ejemplo de ello. Fue de los primeros de la historia que se tienen datos fiables. Estamos hablando del año 2300 antes de Cristo.
También de los egipcios pondríamos en la lista a Ramsés II el más famoso de los faraones, el del Valle de los Reyes y tantas cosas más. Según algunos, éste era el monarca que ocupaba el trono cuando Moisés apareció en un canastillo sobre las aguas del Nilo… Y que después de hacerse querer por la hija de ese faraón, se emancipó de los egipcios y condujo a su pueblo a la tierra prometida tras las diez plagas que hizo abatir sobre Egipto; al menos eso nos cuenta la biblia. ¡Y es que es tan bonito que no merece la pena comprobar si fue un hecho histórico o simplemente leyenda!  No dejemos que la realidad nos estropee una maravillosa historia. ¿No les parece? 
Al otro lado del continente asiático (en su extremo más oriental) también hubo alguien que se merece el calificativo de genio, aunque suene raro. Me estoy refiriendo a Buda. Éste personaje fue muy real; vivió a lo largo del siglo V a.c Según sus biógrafos fue un príncipe hindú que renuncio a sus privilegios y se propuso buscar la felicidad a través de meditaciones.
Sidarta Gautama, que era el verdadero nombre de Buda, simplemente sometiendo a su mente consiguió alcanzar la felicidad. Logró, "el tío", llegar al karma, una especie de control exhaustivo de sus pensamientos que le permitía, entre otras bicocas, no sufrir. Sus enseñanzas están más vivas y actuales que nunca, y no solo en el mundo oriental, también en occidente gana adeptos día a día.
Muchos me echarían en cara que no apareciera en mi lista de hombres excepcionales tipos de la importancia de Alejandro Magno, el gran general macedonio, hijo de Filipo II. Si insisten lo damos por bueno y lo incorporamos al padrón de los genios militares, pero que conste que a regañadientes.
Según las malas lenguas de entonces Alejandro asesinó a su propio padre en connivencia con su madre Olimpia, pero esto nunca se confirmó. Debemos tener en cuenta que Filipo repudió a su madre (entonces era moneda corriente ese proceder) y a ésta como a su hijo, no creo que le hiciera mucha gracia que otro retoño de cualquier pelandusca más jovenzuela viniera a heredar el trono que ambos se tenían reservado.
Este magnífico general y estratega conquistó con una tropa de 50.000 hombres tres cuartas partes de Asia, venciendo a ejércitos muy superiores en número y sometiendo al gran Darío, “El rey de reyes” al que nadie podía mirar a los ojos siquiera.. La huella que dejó Alejandro en medio mundo conocido fue de enorme trascendencia.
De todas maneras Alejandro, que fue admirado por todos los reyes y jefes militares posteriores a él y, ¡Mira si ha habido de ellos a lo largo de la historia!, fue un bestia. Mató de un arrebato a su mejor amigo en una noche de juerga. Luego se arrepintió el resto de su vida, aunque esta fue muy corta, murió a los treinta y tres años.
La tumba de este gran macedonio se ha convertido en uno de los grandes misterios de la historia. Hay arqueólogos o historiadores que darían media vida por localizarla. Cuando murió, víctima de unas fiebres en Babilonia (la mítica ciudad de los jardines colgantes) sus generales juraron enterrarlo en el más estricto de los secretos¡Y  tan en secreto que aun la buscamos 2300 años después de su muerte!
Alejandro fundó un montón de ciudades en Asia y África a las que llamó Alejandría (humilde él) la más significativa la de Egipto. Ésta ciudad se convirtió en una de las dos o tres más importantes de la antigüedad, junto con Atenas o la misma Roma. Es la ciudad de Cleopatra, de Marco Antonio, de los Ptolomeos, del Faro, de la Gran Biblioteca etc. etc.… tiene una historia apasionante.
Hace un par de años se encontró una suntuosa tumba en la actual Macedonia, se pensó inmediatamente que pudiera ser la ansiada de Alejandro, los expertos se frotaban las manos, pero para desgracia de todos resultó ser la de su padre Filipo, esplendorosa y digna de un gran rey, pero más modesta que la que todos imaginamos de su hijo.
Por cierto, el maestro y preceptor de Alejandro Magno fue su compatriota y gran filósofo, nuestro Aristóteles;  que si mal no recuerdo es el personaje por el que quería empezar a escribir el artículo, pero, se enreda uno.
                                            Joaquín Yerga

viernes, 27 de enero de 2017

Algo para recordar...

   

  Todo empezó con la historia de una carta. O mejor dicho la no historia, pues esa carta nunca existió. Aun así les aseguro  que  la esperé  angustiosamente y que para mi desesperación ésta nunca llegó. Sin embargo la que abajo muestro es una copia exacta de la misma. Espero que me comprendan...

Quizás no sepa a donde voy, pero si sé a dónde me gustaría regresar.  

  Ignoro  si habrás podido olvidarme, sin embargo yo sueño con volver a verte. Desde que no sé  de ti algo ha cambiado  en mi vida, sin duda  a peor. De repente me hice mayor,  y te juro que no me gusta lo que he hallado…
  A  veces me creo que estás conmigo, y vuela mi imaginación al infinito, y eso me permite aguantar mi angustia… Otras veces fantaseo que eres tú el que me llamas, y cojo rápido el teléfono esperando oír tu voz vacilante al otro lado,  suplicándome que vuelva, que no puedes más…O me creo  verte  desde mi ventana  esperándome, inquieto  y ansioso por verme aparecer, pero enseguida se me hace real el pasaje y ante tu ausencia vuelvo, anímicamente vacía, a mis quehaceres.
  Te fallé es cierto, me deje llevar por su frívola provocación  y no supe rechazar unos deseos, acaso controlables. Olvidé lo esencial,  cambié  por un breve  rato  de placer lo que más me importaba.
   Te herí en lo más profundo de tu alma y a cambio de nada perdí tu confianza y certidumbre… Aunque, no quise buscar excusas vanas y facilonas que eximieran mi torpeza, porque existió esa ocasión, tal vez matizada por el hecho de ocurrir una sola vez, un solo momento  y en un mal día, por cierto  para olvidar. 
   Si te hubiera dicho, que no te merecías eso de mí, sería poca cosa para impresionarte. Si te hubiera contado que estaba profundamente arrepentida, posiblemente llegara  tarde. Cualquier palabra mía iba a chirriar en tu cabeza, pues me amaste generosamente y porque esperabas de mi reciprocidad,  justo lo que no supe darte…No obstante y aturdido aun como estabas por el dolor, al comprender que te costaría  aceptarlo, antes de ahondar en la herida preferí guardar silencio.
   Por disculparme podría haberte dicho, para aliviar el daño de mi fea jugada, que fueron horas de debilidad y  que no supe calcular las consecuencias…O que fue un antojo ya olvidado…pero no te valdría,  el tajo fue profundo  y no hay  primeros auxilios que pudiera amparar el desatino …
  Hubiera conseguido tal vez, esforzando de manera insistente mi persuasión, atenuar el daño  contándote milongas. Por ejemplo, de la ingenuidad de mis pocos años, de aturdimiento, del despertar a la vida, pero intuirías que son argucias, patrañas de mala perdedora, y  no te lo merecías.
  Incluso podría haberte insistido que nunca más, que no significó nada para mí, que solo fue una vez, una noche de debilidad y confusión. O que  las circunstancias, todas pertinentes,  me obligaron a ello, pero me dirías… ¿Y  aquella promesa de amor eterno?... ¿Acaso no me  juraste  fidelidad?...
  Fue patética mi inconsistencia, no logré adivinar siquiera que el destrozo sentimental que provocaría  mi acción seria inmenso. Ni imaginé por un momento que la convalecencia sería tan larga, y que me correspondería volver a enamorarte, y además...te pediría  perdón mil veces si pudiera,  y comprendería tu resentimiento… y aceptaría de buen grado todo lo me pidieras…  
  Ahora, ha pasado el tiempo y no sé de ti, pero te sigo esperando con las mismas ganas de siempre;  perseverando, porque a pesar del distanciamiento y de tu indiferencia, necesito creer  que  algún pedazo de aquel amor que nos tuvimos todavía  pervive en tu corazón, y que al menos, alguno de  los momentos felices que pasamos juntos aun lo recuerdas con nostalgia... Ansío incluso, emocionada, que una lágrima tuya, rebelde, deambule por tu  mejilla  cuando angustiado  o triste, te acuerdes de mí.

MARI


                                                                       


jueves, 26 de enero de 2017

Más dura será la caída





Inglaterra no tiene amigos, ni enemigos. Inglaterra tiene intereses.
(Lord Palmerston)


Si nuevos y graves acontecimientos no lo impiden, el 29 de Marzo del año 2019 será el día D. Y según las autoridades, las doce de la noche de ése mismo día la hora H para que el Reino Unido abandone definitivamente la Unión Europea. Sirva éste símil para comparar el día del comienzo de la invasión de Alemania por los aliados con esa jornada de Marzo por su importancia, aunque lógicamente ésta última es solo de matiz social y económico. En ambos casos está implicada Inglaterra. En la Segunda Guerra mundial para bien de todos los demócratas; en ese mes de Marzo, en el llamado Brexit, simplemente por un nacionalismo trasnochado.
Empecemos diciendo que hay un país en Europa que fue durante dos siglos y medio el más poderoso del planeta. Esta antigua potencia tiene el pomposo nombre de, Reino Unido de la Gran Bretaña, y se compone de varias naciones, puesto que es un reino. El más importante y poblado de ellos es Inglaterra, que acumula el 80% de todo. En segunda posición Escocia, al norte, con un 10%, y al suroeste Gales, con el 5%. Éstos en la isla de Gran Bretaña porque en la vecina isla de Irlanda, una franja al norte de ella llamada Ulster, también forma parte del Reino Unido. Ésta acumularía el 5% restante de la población y de la riqueza total del país. Son cifras aproximadas.
La raza mayoritaria que puebla este gran país sería una amalgama de varios componentes. En un principio eran celtas los que estaban cuando llegaron los romanos, que los desplazaron hacia el norte. Después, durante la época de las grandes invasiones bárbaras, tribus germanas procedentes del continente se fueron instalando por toda la zona. Los más numerosos fueron: los sajones, los anglos, y los jutos. Éstos últimos son menos conocidos, pero fueron muchos. Su origen estaba en la península de Jutlandia, actual Dinamarca. Estos diferentes pueblos establecieron pequeños estados independientes unos de otros —Wessex, Mercia, Anglia, Northumbria etc. fueron algunos de ellos. Algo parecido y por la misma época sucedía aquí es España con los reinos de Castilla, Navarra, León o Aragón, por citar algunos.
Sobre los siglos IX, y X, los feroces vikingos, que ya hacían razias por toda Europa, se cebaron con Inglaterra llegando a dominarla. Poco más tarde un nuevo invasor, el normando Guillermo el Conquistador, procedente de Francia, hizo acto de presencia en la isla y en el año 1066, venció a una coalición de estados en la famosa batalla de Hastings. Los dos siglos siguientes sirvieron para mezclar razas y unificación del país con la excepción de Escocia que se constituyó como reino independiente hasta su unión voluntaria con Inglaterra en el siglo XVIII.
El inicio como potencia europea comenzó con el bestia de Enrique VIII. Éste separó al país de la católica Roma pasando olímpicamente del Papa porque no le dejó divorciarse de nuestra Catalina (hija de los Reyes Católicos) para casarse con su amante Ana Bolena. Su hija Isabel I, fue la que creó la mayor armada que dieron los siglos, después de vencer a la Invencible nuestra, ¡claro! que como todos sabemos de invencible tuvo poco.
Avanzado el siglo XVII, hubo una serie de guerras civiles (entre otras menudencias le cortaron la cabeza al rey Carlos I) que les sirvieron a los ingleses para restar poder a los reyes y dárselos al parlamento. Con esta operación se adelantó en varios siglos a lo que iba a suceder después en casi toda Europa. Inglaterra se convirtió así en un país democrático y liberal. Que para los tiempos que corrían era la repera. A partir de entonces progresó más que nadie y se hizo la potencia que todos conocemos. En su seno vieron la luz los mayores filósofos, científicos, escritores y políticos de su tiempo… por citar algunos: Darwin, Newton, Shakespeare, Dickens, Nelson, Churchill, etc.  
En política exterior, como eran los dueños de los mares, fueron instalando colonias por medio mundo. Que todas ellas, gracias al típico pragmatismo inglés, fueron prosperando hasta llegar a ser los países más desarrollados de la tierra... Miren sino, que retahíla de naciones de origen anglosajón mandan aun hoy en el mundo: Estados Unidos, Australia, Canadá o Suráfrica. Apuesto que su forma de convivir, siempre en democracia y el amor propio a su país hacen que sean los líderes mundiales en todo.
A nosotros nos dieron -pal pelo- en muchas ocasiones, incluso por culpa de ellos y quizás también por no haber decapitado a tiempo a algún rey nefasto perdimos la hegemonía y la decencia en la historia.
A partir del siglo XX, gracias a los ingleses y a sus primos hermanos americanos tenemos democracia y libertad en Europa. Si no hubiera sido por ellos, Hitler y sus secuaces estarían campando a sus anchas por el continente. Y apuesto que muchos de nosotros, los latinos, recluidos en campos de concentración.
Ahora, sin embargo, creo que están dando muestras de una supina torpeza. No son conscientes de que ya no son la potencia de antaño, y se resisten como gato panza arriba a dejar de actuar como si aun lo fueran.
Ellos, sabedores de su importancia pasada, han rechazado siempre integrarse de pleno en Europa como el resto de países. No han admitido: ni le euro, ni el sistema métrico (siguen con sus yardas, sus pies, sus pulgadas, y conduciendo por la izquierda) Y ahora previo referéndum acaban de salir de la Unión Europea, en el denominado Brexit. Allá ellos y sus ínfulas de grandeza.
Durante el reinado de la reina Victoria (época victoriana) llegaron al culmen de su poder y envidia en el mundo. Tanto es así que incluso llegaban a decir, cuando había temporal en el Canal de la Mancha que los separa del continente, que éste se quedaba aislado del mundo pues no se podía navegar…
Nosotros que podíamos haber sacado tajada de su huida de la Unión trayendo a Madrid parte de sus bancos y sedes de multinacionales, me temo que debido a la situación catalana solo recogeremos migajas. O Barcelona que se postulaba para ser sede de la Agencia del Medicamento (más de mil empleos de calidad) que ahora está en Londres, por culpa de los energúmenos nacionalistas está ya prácticamente descartada.
Aun así esperemos, y aunque perderemos todos, que se arrepientan más pronto que tarde de su arrogante decisión ¡Claro! que tampoco es conveniente dejar de verlos tostando sus coloradas barrigas bajo nuestro ardiente sol de agosto. ¡Qué sería de Torremolinos o Benidorm sin ellos!..y sus libras..
Dicho queda…
                                      Joaquín Yerga
                                      13/11/2017

martes, 24 de enero de 2017

El hombre que sabía demasiado





Todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
Einstein


No creo que Dios, que nos ha dotado de intelecto y de sentidos, nos impida desarrollarlos y evite que podamos: conocer”. Con este amargo lamento terminaba la carta que el sabio Galileo envió a la gran duquesa Cristina de Suecia. Aludía el gran científico italiano del siglo XVII al proceso que la Inquisición instigaba contra él por haber dicho que la tierra se movía alrededor del sol.
Galileo Galilei posiblemente sea el primer hombre de ciencias moderno de la historia. Y después de Newton el más importante, por lo menos hasta Einstein. Nació en 1564 en Pisa y su padre quiso que estudiara matemáticas, pero él, influenciado por la obra de Euclides, (el más brillante astrónomo griego de la antigüedad) se entusiasmó por ésta rama de las ciencias y se puso manos a la obra con ella.
Siendo aun joven supo de la existencia de unos telescopios rudimentarios que habían inventado en Holanda y ni corto ni perezoso se dispuso a construir él mismo unos parecidos. Como era un “manitas” la cosa salió bien y oteando el firmamento con ellos se llevó la sorpresa de su vida, contempló un universo desconocido hasta entonces para el ojo humano.
Poco a poco, y perfeccionando sus instrumentos fue descubriendo estrellas nuevas y llegó a observar las lunas de Júpiter y los anillos de Saturno. Algo impensable y que nadie sabía que existían. Invitó a mucha gente a mirar por su tosco telescopio para que vieran lo que él, pero asustados pensaban que se trataba de cosas de magia negra o alucinaciones promovidas por el Diablo..
No tardó demasiado en llegar a la conclusión de que Copérnico tenía razón cien años antes cuando dijo que el centro del universo no era la tierra, como se había creído hasta entonces, sino el Sol (teoría heliocéntrica) y que la tierra se movía alrededor de él. También descubrió las fases de la luna y razonó el porqué de las mareas. Por pensar y difundir éstas ideas a punto estuvo de ingresar en prisión. Solo le salvó algunas amistades y su avanzada edad el momento.
Como todos los hombres sabios no solo revolucionó la astronomía, también la mecánica. En ésta última disciplina concibió varias leyes pioneras e importantísimas para el desarrollo posterior de la ciencia. Por ejemplo una de las más conocidas fue la primera ley del movimiento. Se decía, aunque no está del todo demostrado, que desde la torre inclinada de su ciudad --Pisa-- dejó caer al vacío una bola de plomo y otra de madera, las dos a la par, pretendiendo demostrar que: todo objeto, independientemente del tamaño y materia del que esté hecho, alcanzan la misma velocidad y deberían caer al mismo tiempo en el suelo. Por supuesto acertó, desmintiendo las teorías de Aristóteles que eran las que habían permanecido como aceptables hasta entonces. Con ésta increíble demostración llegaríamos a una desconcertante conclusión: que una pluma y una bola de plomo llegarían al suelo las dos a la vez si las arrojáramos desde algún lugar elevado. La única condición que necesitábamos para que esto ocurriera era que no hubiese aire que rozara los dos objetos. Para argumentarlo inventó la bomba de aire, con lo que demostró sin paliativos su asombrosa teoría.
Galileo murió en Florencia a los 77 años. Fue uno de los llamados Padres de la Ciencia, junto a Newton, Maxwell y Einstein. Para su desgracia, lo pasó regular en sus últimos años de vida con el tema de la Inquisición. Quiso ésta condenarlo por haber escrito en su libro —Los Diálogos— que la tierra se movía. Tuvo que retractarse y rectificar ante el severo tribunal para no ir a la cárcel. Aunque cuentan que por lo bajines y sin que lo oyeran los jueces llegó a decir: Eppur si muove, lo que es lo mismo…Y sin embargo se mueve.
Ahora la iglesia a destiempo, nada menos que quinientos años después, pidió perdón. Nunca es tarde aunque la de nuestros días no tiene la culpa. Afortunadamente ésta ha evolucionado a mejor. Juan Pablo II, pidió perdón por todos los errores cometidos a lo largo de la historia, que fueron muchos. También el cardenal Ratzinger (Benedicto XVI) aceptó públicamente la teoría Heliocéntrica de nuestro sistema solar.
Gracias a hombres como Galileo Galilei hemos llegado a este punto de modernidad y desarrollo en la tierra. La pena es que gente así solo surgen cada doscientos años. Ya queda poco para el siguiente.
Dicho queda…
                                     Joaquín Yerga
 
                                     24/01/2017


domingo, 22 de enero de 2017

Nada es lo que parece






El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo era. 
P.Valéry


Hace unos días repusieron en una cadena de televisión la película del año 1989, y producida por Steven Spielberg, “Regreso al futuro”. Quiero recordar que debido al éxito de la misma hubo después unas cuantas réplicas más; muchos nos acordaremos.
En la película, la acción se desarrolla en el lejano año 2015, es decir que aventuraban de manera ficticia lo que acontecería veintiséis años después, teniendo en cuenta ¡claro! la época en la que se rodó. Los guionistas y el director R. Zemeckis nos pintaban una vida futurista en donde los coches volaban y los habitantes de ese mundo vestían ropas inverosímiles, además de otras extravagancias. Lógicamente nada de eso sucede a día de hoy cuando estamos a punto de acabar, nada menos, que el 2017.
Si nos atenemos a cómo imaginábamos el futuro hace, por ejemplo cuarenta años, en nada se parecería a la realidad actual. Es verdad que hemos avanzado mucho en tecnología, tal vez la rama de la ciencia que más lo ha hecho, pero ni mucho menos se aproxima al planteamiento que idealizamos tiempo atrás. Para ser objetivos solo algunas ideas se han cumplido, pero no la mayoría. Es cierto que las puertas se abren solas (por control remoto) exactamente igual que imaginaban los guionistas. O que las armas pueden exhalar mortíferos rayos láser, pero ni por asomo los coches vuelan y ni mucho menos podemos transportarnos en el tiempo ni cambiar de galaxia a nuestro antojo. Tan solo y como mucho viajar al planeta Marte, y eso esta aquí al lado.
A punto ya de acabar el año 2017, que se corresponde con el futuro lejano de nuestra niñez, y casi todo, o por lo menos lo más transcendental sigue igual que siempre. Las preocupaciones de la gente permanecen intactas; seguimos anhelando, sobre todo, buena salud, trabajo y cierta felicidad.
También del espacio exterior, tan en boga en aquella época, casi se ha enfriado el ardor con que nos lo tomábamos. Después de ir a la luna creímos que la exploración del sistema solar era pan comido, cuestión de unos años pensábamos. Casi nos veíamos ya pisando Marte e intercambiando con sus inverosímiles habitantes inventos y enseres. Se ve que no acertamos haciendo predicciones. Aun así, si tuviese que enumerar los dos mayores cambios que se ha producido en todo este tiempo, yo diría:
El primero: el impacto de las redes sociales. Nos ha supuesto este avance una soberbia revolución a nivel social. El hecho de estar todos interconectados y a tiempo real ha significado un progreso inaudito y un cambio incuestionable en las relaciones humanas. 
Y el segundo y por circunscribirlo a nuestro entorno: la transformación de España. Hemos pasado en poco más de tres décadas y sin anestesia de ser anticuados, míseros y rancios subdesarrollados a europeos de pleno derecho. De ser un pueblo de emigrantes netos a recibir de golpe y en solo un lustro a más de seis millones de inmigrantes. Y lo hemos hecho en un santiamén. El Spain is different ya no cuela, pues hemos aceptado como el que más y con premura: el divorcio, el aborto, el matrimonio gay, y la España vertebrada en lo político, como siempre soñó nuestro filosofo Ortega y Gasset. 
Abundando sobre lo nuestro, debemos felicitarnos porque hoy en día y especialmente en asuntos sociales, nada asusta a nuestros compatriotas. Hemos demostrado con creces que nos adaptamos a cualquier cambio, aunque no tengamos bases solidas para ello. Tan solo un baldón arrastramos sin visas de solución, el asunto catalán. Aunque tal vez, incluso hasta ese espinoso tema si hacemos bien las cosas, sea asunto del pasado.
Por todo lo expuesto y con las reservas ineludibles, yo no me atrevería a aventurar ningún tipo de futuro, no ya para la humanidad o nuestro país, sino para mí mismo. Si ya de por sí es muy complicado hacer previsiones para más allá de un par de meses, no digamos a cuarenta años vista. A mí, como diría Woody Allen, me interesa el futuro más que nada porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.
Dicho queda…


                              Joaquín Yerga
                              23/01/2017


Cosas del amor..

                                                                                         



Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.

--Séneca--

Con la excusa de que vivamos más y mejor, algunos psicólogos nos sugieren no implicarnos demasiado en ciertos e importantes asuntos mundanos, sobre todo con las personas de nuestro entorno, para así poder llegar a centenarios.

Es contraproducente, nos dicen, depender demasiado del cariño y del afecto de seres queridos por el impacto demoledor que supone en nuestro aparato emotivo y sentimental la desaparición o alejamiento de estos de nuestras vidas.

Razones no les faltan. Insinúan que las amarguras contribuyen en cierta medida a una merma de calidad  de vida y por lo tanto a un acortamiento de ésta en años. Por enhebrarlo con lo anterior, acaba de salir un informe en el que vinculan directamente el infarto con episodios de desamor profundo. Me lo creo pero, apuesto que no es nada fácil eludir éste sentimiento ¿Cómo prescindimos de amores incondicionales? ¿Qué vida nos espera sin apegos personales?.

Mucho me temo que estos sabios consejos apelando al desapego afectivo no tendrán demasiada acogida. Entenderemos que es preferible mil veces caer en la decepción amorosa, o en la mas infinita tristeza por la muerte de un ser querido, a no ejercitar las pasiones. Y preferiremos llorar cuando la vida nos golpee y padecer de desamor cuando éste nos dé la espalda. Incluso soportaremos la infinita decepción cuando algún amigo nos traicione. Todo esto lo antepondremos, y más, antes que mostrar frialdad o indiferencia a las personas cercanas.

Y es que la mayoría de los mortales irremisiblemente elegiremos caer y volver a caer en sufrimientos, decepciones o angustias, antes que vivir faltos de emociones primarias, sean éstas buenas, o malas.

En fin..

Joaquín