No es tontería, siempre me ha preocupado no aburrir cuando estoy con alguien. Quizás sea porque de vez en cuando me toca padecer algún peñazo, como a todos, y no quisiera yo pecar de lo mismo. Un vez hablé con un amigo sobre el asunto, un tipo exitoso en esto de las relaciones sociales. Mirad que consejos me dio:
---Joaquín, el sentido del humor es muy importante para agradarle a los demás; es una muestra de tu personalidad. Procura meter siempre alguna cuñita simpática en la charla. Y ten mucho que decir, aunque para eso tienes mucho que haber vivido o mucho que haber leído, y ahí no puedo ayudarte.
Me gustó su explicación. Él notó mi satisfacción, e insistió:
—Mira, Joaquín—prosiguió—una persona aburrida tiene poca capacidad para romper su rutina. Si tú no quieres serlo, cambia de tema de vez en cuando. ¡Ah!, y ten criterio propio, las personas aburridas suelen ser las que menos opiniones expresan, se limitan a lo obvio—concluyó
Qué más deciros, en esto ando, procurando seguir los consejos de mi amigo, el suertudo, pero no sé no sé.. Ya os contaré si a partir de ahora se aburren menos conmigo. Lo sabré si no buscan excusas para largarse..
Joaquín

No hay comentarios:
Publicar un comentario