Los hombres atendemos a las mujeres por dos razones, sexo y amor, pero la mayoría de nosotros no nos casamos por sexo o por amor, sino que nos casamos buscando estabilidad. Sí, amigas, un hombre puede amarte y no casarse contigo; un hombre puede tener sexo contigo durante años sin llegar a casarse. Pero, ¡Ay, dios!, encuentra a alguien que aporta estabilidad en su vida e, inmediatamente se casa con ella.
Los hombres cuando pensamos en el matrimonio, no pensamos en vestidos de novios, padrinos, banquetes, o cualquier cosa que vosotras sí pensáis y que roza la fantasía ¡qué va! pensamos que con esa mujer podemos construir un hogar.
Y es verdad que vosotras, las mujeres, sois la leche: tiernas, sufridas, buenas compañeras.. Además tenéis la capacidad de recibir y reproduciros; os dan víveres y preparáis comida, os damos dinero y nos dais plenitud; os damos esperma y nos dais hijos... Sí sí, eso es maravilloso. Para nosotros el sexo es un placer y el amor un afecto, de acuerdo, pero nos importa más la transcendencia de la estabilidad.
Claro que, comprendo que haya opiniones para todos los gustos..😉😉😉
Joaquín

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