sábado, 18 de abril de 2020

Crueldad intolerable




Así, verte de lejos, y no decirte nada
ni con una sonrisa, ni con una mirada,
y que nunca sospeches cuánto te quiero así.

Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo,
la noche entera es corta para soñar contigo
y todo el día es poco para pensar en ti.

--José A. Buesa-



La lobotomía se puso de moda a mitad del siglo XX. Consiste en cortar las fibras nerviosas de la parte frontal del cerebro con un objeto punzante a través de la cavidad del ojo.

Walter J. Freeman, era un pseudo-psiquiatra norteamericano que vivió en la segunda mitad del siglo pasado (siglo XX). Aprendió hacer lobotomias a enfermos con distintas patologías mentales en una época en la que ésta barbaridad aún se creía beneficiosa. Fue tal su éxito que incluso recorría el país ciudad por ciudad practicando esa burrada.

Mucha gente con enfermos en sus familias de esquizofrenia, epilepsia, alcoholismo, o simplemente con fobias, acudían a éste tipo pidiéndole ayuda. Algunos pacientes eran extremadamente jóvenes.

El método de Freeman era sencillamente rápido y brutal. Dejaba al infeliz inconsciente con una descarga eléctrica; insertaba por la cuenca del ojo un picahielos domestico golpeándolo con un martillo, luego lo removía con ganas hasta cortar las conexiones. A veces lo hacía por un sólo ojo y otras por los dos. El caso es que el paciente en unas horas se iba a su casa; con los dos ojos amoratados, eso sí, y modorros para toda la vida, claro.. Llegó a practicar casi trescientas lobotomias de esa manera tan inhumana.

El tío era extremadamente informal en sus métodos. Operaba sin guantes ni mascarillas y solía ir vestido con ropa de calle. No dejaba cicatrices en los infortunados que se atrevían a dejarse operar. Casi todos dejaban de padecer sus epilepsias, ansiedades o rebeldías, pero los dejaba totalmente vacíos de mente, sin voluntad.

Por cierto, una chica a la que se lobotomizó fue Rosemary Kennedy, la hermana del Presidente, simplemente porque era una niña muy rebelde. Por supuesto quedó tonta para el resto de su vida..

En fin

Joaquín






viernes, 17 de abril de 2020

Cautivo en nuestros corazones...



Amiga...
No sé si alguna vez se te ha ocurrido pensar en mi.
Yo si sueño con volver verte.
Desde que no sé de ti algo ha cambiado 
en mi vida; sin duda a peor.
De repente encontré la realidad y te juro
que no me gusta lo que he hallado...
A veces fantaseo que estás conmigo
y vuela mi imaginación al infinito;
eso me permite aguantar la angustia.
Otras veces me creo que eres tú la que me llamas
y cojo rápido el teléfono esperando oír tu voz
vacilante al otro lado suplicándome que vuelva,
que no puedes más.
Incluso imagino verte desde mi ventana esperándome,
inquieta y ansiosa por verme aparecer.
Pero enseguida se me hace real el pasaje,
y ante tu ausencia vuelvo, anímicamente vacío, 
a mis quehaceres.
--Joaquín--


Y escogió esta profesión porque sabia que no era para toda la vida, sino para toda la muerte. Así acababa el articulo del periodista Méndez Vigo que apareció en un diario de tirada nacional el 17 de abril de 1973. Iba dedicado a la muerte de un tal Nino Bravo.
Sí, tal día como ayer, pero de 1973, fallecía en un accidente de trafico, Nino Bravo. Fue en la carretera Nacional III, a la altura del pueblo de Villarubio, en la provincia de Cuenca. Luis Manuel Ferry Llopis, que así se llamaba realmente, sólo tenía 28 años y empezaba a ser el ídolo de masas que luego y de manera póstuma fue. Venia de su Valencia natal de participar en unos conciertos y actos promocionales, acompañado de tres amigos de profesión, y se dirigía a Madrid a grabar un disco. Un punto negro en la vía, un despiste y mucha mala suerte, se confabularon para terminar con su vida cuando más disfrutaba de ella.
Nino Bravo triunfó en 1969, después de varios fracasos, con la canción Te quiero te quiero, compuesta por Augusto Algueró. Y eso que ésa canción ya la habían grabado Carmen Sevilla y Raphael, y pasado, por cierto, sin pena ni gloria. Fue a partir de ahí cuando su fama creció como la espuma. Un año más tarde se presentó para la selección del festival de Eurovisión con Esa será mi casa, pero quedó en segundo lugar, después de Julio Iglesias y su Gwendolyne.
Y fueron pasado los años y editando álbumes; cada uno de ellos mejor que el anterior. Así vinieron canciones como Noelia, Un beso y una flor, Mi tierra, etcétera. hasta la apoteosis final con su cuarto y último álbum, donde incluye la canción Libre, su mayor exitazo. Después de muerto salió al mercado su disco póstumo que había grabado poco antes de morir. En él se incluía aquella canción tan escuchada América, América.
Cinco meses después del fallecimiento le hicieron un magno concierto de homenaje en la plaza de toros de Valencia ante más de 30.000 espectadores. Participaron entre otros, Mari Trini, Víctor Manuel, Formula V, Los Mismos, Bruno Lomas, Mocedades, Juan Pardo, Julio Iglesias, etc. etc. Todo lo recaudado fue para su esposa y sus dos hijas; la pequeña nacida en noviembre de ese mismo año 1973.
Nino Bravo fue un tipo honesto; encarnaba la sencillez más absoluta que supo transmitir a su vida profesional y familiar. La prueba de su grandeza es que aún, después de cuarenta y siete años de su muerte, lo seguimos queriendo y recordando como si fuera ayer.
Fue muy querido en España y especialmente en toda Sudamérica que le adoraban. Murió trágica y prematuramente como otros cantantes de aquella época, como su paisano Bruno Lomas o como Cecilia, en aquellas infernales carreteras de antaño. Yo me acuerdo perfectamente, y recuerdo, también,nítidamente el día de su muerte y el impacto que nos causó a todos, a pesar de mi corta edad.
De seguir vivo, Nino Bravo tendría hoy 75 años; aún dos años más joven que Raphael y que Julio Iglesias, los otros dos grandes iconos de nuestra canción melódica. Cuántas canciones, cuántos conciertos, cuántos buenos momentos de placer y deleite nos perdimos a partir de aquella aciaga mañana del 16 de abril de 1973; ¡era tan joven!..
Joaquín



jueves, 16 de abril de 2020

Mi mejor amigo..






Amiga...
Proliferan por doquier promesas de amor
no cumplidas;
El viento de la indiferencia
las empujan hacia los confines
del olvido.
Triste perspectiva para afligidos
amantes.
Ellos cargan con el hedonismo
y la iniquidad
de esta frívola sociedad..
--Joaquín--

Apuesto lo que sea que (igual que yo) jamás han pensado por qué la espuma de una pastilla de jabón siempre es blanca. Lo mismo da el color que sea la pastilla: azul, roja, verde, da igual; la espuma que hace cuando la mojamos y nos frotamos las manos con ella siempre es blanca. Curioso, ¿no? Bueno, pues según el científico británico, James Le Fanu, (del que extraigo estos datos) esto sucede porque que el color de las cosas no es una realidad, sino una percepción del cerebro para distinguir y clarificar el mundo, nuestro mundo.. También las olas del mar al romper en la playa son eternamente blancas, aunque a éste lo veamos, azul, verdoso y hasta marrón si está sucio.
Cuesta creerlo, pero aunque tengamos la abrumadora impresión de que el verde de los arboles, el azul del cielo o la inmensa gama de colores de las flores fluyen a través de nuestros ojos como una ventana abierta, realmente las partículas que emiten son incoloras, las ondas de los sonidos silenciosas y las moléculas odorantes no tienen olor; simplemente son partículas subatómicas que fluyen por el espacio, y toda esa exuberante riqueza de colores, olores y sonidos se crea en nuestra cabeza. Sí, lo que vemos no es lo que es, sino lo que nuestro cerebro nos dice que es, y ambas cosas no son lo mismo, en absoluto.
Pero aún hay cosas de nuestro cerebro (muchas de ellas elementales) que a pesar de los adelantos científicos aún desconocemos. Por ejemplo, ¿qué es exactamente la conciencia? ¿O qué son en términos precisos nuestros pensamientos? Y eso que pensar constituye nuestro talento más vital y milagroso. Pues nada, no hay manera de saberlo. Podremos conocer la densidad y composición de una estrella que está a millones de años luz, pero esa cosita tan viscosa y pequeña que tenemos dentro del cráneo y que llamamos cerebro se nos resiste a su conocimiento.
Y miren qué cosas más extraordinarias; nuestros ojos, abiertos, envían 100.000 millones de señales al cerebro cada segundo. Pero eso sólo es el principio, apenas supone el 10% de la información que nos proporciona, del resto, como es reconocer rostros, interpretar peligros o analizar movimientos, se encargan otras partes del cerebro. Y es tan listo el menda que a veces nos engaña por nuestro propio bien. Por ejemplo, el sonido y la luz nos llegan a velocidades distintas (la luz es infinitamente más veloz que el sonido, lo podemos comprobar con el rayo y el trueno), bien, pues el tío es capaz de eliminar las enormes diferencias y hacer que todo, imagen y sonido, nos llegue a la vez. ¡Qué cosa tan maravillosa tenemos, y nosotros mal gastando sus cualidades las más de las veces con chorradas!..
Por cierto, a que no sabían que el almacenamiento de nuestra memoria es extrañamente peculiar e inconexo. La mente descompone cada recuerdo en sus partes integrantes, es decir lo desguaza en: nombres, caras, ubicaciones, contextos, cómo se percibe el tacto, el olor etc. etc. y envía dichas partes a lugares distintos; luego, cuando volvemos a necesitar el conjunto, las recupera y reagrupa. Un solo pensamiento o recuerdo fugaz puede movilizar a millones de neuronas dispersas por el cerebro. No es de extrañar, pues, que a veces confundamos los detalles. El resultado es que la memoria no es algo inmutable y fijo sino que la podemos alterar cada vez que recordamos. Y conste que también esto lo hace en beneficio nuestro; pretende dulcificar los recuerdos..
En fin, créanselo, somos unos portentos de la naturaleza moldeados a través de cientos de miles de años, y sepan que debajo de estos simples cabellos guardamos un tesoro escondido infinitamente más valioso y fantástico que todo el Universo..
Joaquin



miércoles, 15 de abril de 2020

A cuestas con el tedio...



Amiga:
Y los días llegan, y pasan.
A veces son anodinos;
soportables otros.
Y uno aprende a vivirlos
sorteando las trabas del tiempo.
No, no es fácil hoy en día, ser y estar.
Perdona si me agarro a la boya
de tus risas para no hundirme
en la mediocridad de mi devenir.
--Joaquín--

Mirad lo que me augura hoy mi horóscopo, el muy ladino. Tiene la desfachatez de decirme que voy a tener un día complicado en el terreno profesional, y que se avecina cambios importantes en mi vida. Además se recochinea sugiriéndome que es un buen momento para mejorar mi calidad económica y laboral. ¡Qué les parece! ¿Le hago caso?. Les adelanto que soy del signo Capricornio, y apuesto que estas predicciones les puede servir a cualquiera; incluso pudiera valer para otro día de año. ¡Qué tíos!..
Por si no lo saben (ya que estos días andamos todos un poco perdidos) hoy miércoles 15 de abril, es el santo de unos cuantos sufridos mártires y misioneros que vivieron en el pasado. Sí miran el santoral comprobarán que son ocho los elegidos: San Crescente, San Damián, San Marón, San Ortario, San Pausilipo, Santa Potenciana, San Telmo y San Teodoro. Como ven (y esto es broma) todos nombres conocidísimos y fácil de pronunciar. En serio, estoy seguro que sólo les suenan los dos últimos, San Telmo y San Teodoro, y sobre todo San Teodoro. ¿Quién no tiene al menos un conocido que se llame Teodoro o una tía Teodora?..
San Teodoro fue un tipo singular en vida y digamos que también en su muerte. Era un militar de origen griego que sirvió en las legiones romanas y se hizo famoso por matar a un dragón. Eso dice la leyenda, aunque lo más seguro es que fuera un cocodrilo.
Convertido al cristianismo, Teodoro, se negó hacer sacrificios a los Dioses romanos (eran la prueba que le ponían para comprobar si eran cristianos). Las autoridades (por haber servido en las legiones) le dieron otra oportunidad para que recapacitara, pero el tío en vez de eso prendió fuego de noche y con alevosía al templo de la diosa Cibeles de la ciudad de Amasea (actual Turquía) y claro, por ahí no pasaban, así que fue condenado a muerte; y se convirtió en mártir de la iglesia.
La ciudad de Venecia en su honor le hizo patrón de la ciudad. Por eso su símbolo principal es el dragón. Y así lo mantuvo hasta el siglo IX, en el que la capital de los canales se hizo mayor y rica, y se enemistó con el mundo griego que rivalizaba con ella por el comercio del Mediterráneo. Y, claro, sería ridículo tener un patrón griego siendo estos enemigos acérrimos, así que lo destituyeron de un plumazo. Después de casi quinientos años decidieron que ya dejaba de ser su patrón, y se pusieron a buscar otro más adecuado.
No tardaron mucho en encontrarlo. El sustituto fue San Marcos, sus restos estaban enterrados y desprotegidos en Egipto. Así que ni cortos ni perezosos prepararon una flotilla de barcos y se fueron al país del Nilo en busca de las reliquias del santo evangelista. Llegaron, saquearon la tumba y metieron sus huesos mortales entre carne de cerdo, (ya saben que el cerdo es un animal impuro y los musulmanes ni lo tocan) y pasaron los controles tan ricamente hasta llegar a Venecia.
Y los venecianos se olvidaron del pobre San Teodoro. Erigieron a San Marcos (autor del evangelio de San Marcos) como su santo patrón, le levantaron una imponete basílica y todos tan contentos. Bueno, el resto ya lo saben; San Marcos es omnipresente en Venecia; tiene la mejor plaza a su nombre, la mejor catedral etc. etc. Lo único que que queda de San Teodoro es su tumba, casi olvidada, y el dragón, que sigue siendo el símbolo por antonomasia de la ciudad..Ya lo ven, quitamos patrones y ponemos otros con una facilidad pasmosa..
Por cierto, miren qué idea acabo de tener, ¿por qué no quitamos a San Isidro (patrono de Madrid y de mi pueblo) y ponemos a San Pantaleón, que lo es de los enfermos y de los médicos?. Estos días ya sabríamos a quien rezarle. Luego, cuando pase esto del coronavirus, volvemos al Santo Labrador.. En fin. No sé, no sé...
Joaquín


martes, 14 de abril de 2020

Al mando del timón..




Amiga..
En el fondo de tu alma una niña asoma.
Es la inocencia que te moldeó la niñez 
que aún llama a la puerta..
No la dejes salir. Déjala estar.
El devenir del tiempo que te hizo mujer
y alguna arruga en tu rostro esculpió
dejó incólume tu ingenuo corazón.
Ahora de la mano van los dos:
esplendido cuerpo de mujer
y candorosa pureza infantil..
--Joaquín--


Miren que descripción más perfecta de nuestro cerebro acabo de leer. Dice así.. El objeto más maravilloso del universo se encuentra en el interior de nuestra cabeza. Podríamos recorrer todo el espacio exterior e infinito y muy posiblemente no encontraríamos en ninguna parte algo tan extraordinario, complejo y de mayor rendimiento. Y el caso es que el menda es más feo que Picio, pesa sólo un kilo y medio y es gelatinoso y viscoso como la piel de un sapo..
Parece mentira, pero todo lo que sabemos del mundo incluidas la gente, las flores, el cielo etcétera, nos lo proporciona un órgano que en sí mismo nunca a visto ése mundo. El cerebro vive en un absoluto silencio y oscuridad, y preso en una mazmorra con barrotes de huesos. Es un tipo duro, no tiene receptores de dolor ni sentimientos. Jamás ha sentido un soplo de brisa ni la luz del sol, ni visto el azul del mar. Además se comunica con el resto a través de unos impulsos eléctricos como si de un código Morse se tratara..
Nuestro cerebro es tan fabuloso que simplemente permaneciendo inmóvil, en silencio y sin hacer nada obtiene más información en treinta segundos de la que ha procesado el telescopio espacial Hubble en treinta años. Un milímetro cúbico de masa cerebral (un grano de arena) puede contener 2.000 terabytes de información; cantidad suficiente como para almacenar todas las películas que se han hecho nunca en el mundo, con sus trailers y anuncios incluidos; así es nuestro segundo órgano preferido, que diría Woody Allen..
Os aseguro que no quiero apabullaros con datos extraordinarios, aunque a mi si me apasionen, pero fíjense: nuestro cerebro (supongo que será el de todos igual) puede almacenar hasta 200 exabytes de información; esto es una exageración mayúscula; equivale al contenido de la totalidad digital del mundo. Es decir, el tipo éste es capaz de obtener y guardar tanta información como todas las películas, canciones, documentales, ficheros, archivos  etcétera, que se han realizado hasta ahora en el planeta, ¿se imaginan?. Si eso no es lo más extraordinario del universo que baje Dios y lo vea..
Pero lo más curioso de éste fenómeno de cerebro nuestro es que, además es tan poquita cosa que sorprende que pueda hacer tanto. Casi todo es agua, 80%, el resto se reparte entre grasa y proteínas. Ocupa sólo el 2% de nuestro cuerpo pero consume el 20% de nuestra energía. El cerebro de un bebé consume el 65% de su energía. Es tal lo que chupa el tío que deja al pequeño agotado; en parte por eso duermen constantemente.. Eso sí, las 400 calorías diarias de energía que consume lo hace ininterrumpidamente, aunque estemos dormidos. Pero claro, 400 calorías son dos magdalenas y un vaso de leche. ¡Intentemos hacer funcionar un ordenador portátil las 24 horas del día y de la noche con dos magdalenas y un vaso de leche, y veamos el resultado!...
Un cerebro medio contiene unas 90.000 neuronas, estás son las verdaderas obreras de nuestra inteligencia. Cada neurona conecta con otras miles de compañeras, lo que hace que cientos de miles de conexiones se generen en cada décima de segundo, tantas como estrellas hay en la Via Lactea (300.000 millones) 

En fin.. Y encima nuestro sofisticado cerebro no es imprescindible para sobrevivir, para eso basta un cerebrín como el de un animal cualquiera. Y eso, a mi parecer, es lo más fantástico. No, si al final vamos a tener que creer en la Creación, ya verán..
Joaquín

lunes, 13 de abril de 2020

Algo huele a podrido..

                                                                                        


A la pérdida total del olfato se le denomina anosmia, mientras que a la pérdida parcial de éste, hiposmia se le llama. Entre el 2% y el 3% de la población mundial lo padece. 

Hasta aquí digamos que no sorprende mucho la cosa pero, ¿y si os digo que cacosmia es una afección especialmente desdichada que hace sufrir al que lo padece, porque todo le huele a mierda? Seguro que primero os reiréis, después pensaréis que es una broma, y cuando comprobéis que es cierto, os apiadareis sinceramente del que lo padezca, ¡Ay, Dios!.. 

Claro, que esa misma sensación de olor a mierda, aunque de manera figurada, la tenemos muchos si miramos la política española..😆😆😆

Joaquín






domingo, 12 de abril de 2020

Lo que no sabían del sexo..



Amiga..
Qué fueron de aquellas cartas que te envié.
Supongo que las habrás roto.
Enseguida supe que no tenían sentido para ti.
De todas maneras, si no lo has hecho aún
te pido por favor que me las devuelvas;
las quiero conservar.
Te las escribí intercalando lágrimas de amor
y de emoción en cada frase, en cada palabra..
en cada coma.
¡Ay, si supieras las prisas que me daba
cada tarde por echarlas al buzón!..
--Joaquín--


6.500 genes nos separan. A veces se dice que existen más diferencias genéticas entre un hombre y una mujer que entre los humanos y los chimpancés. Es una exageración, pero conste que las personas y los chimpancés compartimos el 98,8 % de los genes.
Conocer las diferencias genéticas más profundas entre un hombre y una mujer, es decir, las que llevamos en lo más recóndito de nuestras células no ha sido fácil. Hasta hace apenas unos treinta años no sabíamos qué parte del cromosoma era el responsable de determinar el sexo de un nuevo ser. En 1990 se descubrió, por casualidad esa región, y se la llamó Y.. Llevó lo suyo no crean.
Sí, hasta no hace mucho los biólogos celulares esperaban literalmente al pie del patíbulo para cortarle los testículos a los condenados antes de que se les amontonaran los cromosomas tras su muerte, para estudiarlos. Y hasta hace relativamente poco no se percataron que teníamos 23 pares. Y precisamente en el par 23 se decide todo. Si este contiene los cromosomas llamados XY, el futuro neonato será varón. SI por el contrario llevara el XX, será hembra. Por supuesto, el cromosoma X es importantÍsimo, tiene unos 1.200 genes distintos y va a determinar muchas cosas. De él depende también algunos tipos de enfermedades genéticas como la hemofilia o el daltonismo..
Y hablando de diferencias de sexo, ¿se acuerdan del “Informe Hite sobre la Sexualidad Femenina” tan de moda a finales de los setenta? Yo si recuerdo buscarlo en la biblioteca para fisgonear algo sobre el sexo de las mujeres. Entiéndanme, entonces estábamos a dos velas y cualquier libro o revista sobre el tema era literalmente devorado. Bien, pues ese informe, que no era otra cosa que una macroencuesta realizada a miles de mujeres, venia a decir que el 84% de éstas NO se sentían sexualmente satisfechas con sus parejas masculinas, y que el 60% de las que llevaban más de cinco años casadas mantenía una relación adúltera. Fue un escándalo aquellos datos, y muy criticado el informe. Luego una encuesta a nivel oficial vino a decir que sólo el 20% de las damas eran infieles.. En fin..
Las conclusiones de un trabajo parecido, pero hecho a hombres, el famoso “Informe Kinsey” (este no recuerdo haberlo leído) nos revela cosas muy curiosas. Por ejemplo, contaba que el 40% de los jóvenes habíamos tenido alguna relación homosexual con resultado de orgasmo, ¡qué duro! ¡casi la mitad de nosotros!. Y lo que es más llamativo aún, un 20% de los chicos, y no tan chicos, que trabajaban en granjas o en el campo mantenían sexo con animales. ¿Y saben qué? No lo digo por mi, pero yo que procedo de pueblo les puedo asegurar que no me parecen muy exagerados estas cifras.. Lógicamente esto se daba en aquellos años de penuria sexual; hoy la cosa ha cambiado un montón porque...
¿Saben qué dicen ahora las encuestas sobre este tipo de asuntos? Pues entre otras cosas que los hombres jóvenes, y no tan jóvenes (esto último lo digo yo) piensan en el sexo unas diecinueve veces al día, que viene a ser las mismas veces que piensan en las comidas. Las chicas sois más sensatas, pensáis más en esto último, ¡picarones ellos!..
Por cierto, unos nueve minutos es el tiempo que tardamos de media en hacer el amor (acto completo incluido jueguecitos preliminares). Poca leche en una cosa tan placentera.. ¡Ah! y unas cien calorías derrochamos los hombres con el menú completo. Las mujeres tan sólo 70. ¿se mueven menos? Pues quizás.. En fin.. Piensen que son encuestas. Y ya saben, cada uno contesta lo que le da gana y no siempre la verdad, sobre todo los hombres..
Joaquín

sábado, 11 de abril de 2020

Cuestión de principios..

                                                                                    




Amiga.. 

Cuando te fuiste, se fue 

también la luz de mis ojos. 

Tus risas coloreaban

la monotonía de mi universo.

Con tu ausencia perdí el pretexto 

del que me servía para burlar la

angustia de mis madrugadas..

--Joaquín--


¿Hasta qué grado de delirio o fortaleza podemos llegar los seres humanos por mantener una idea o un principio?. Muy alto ponemos el listón algunas veces; otras no, otras nos vendemos al mejor postor por dos perras o por salvar el pellejo, aunque en esto último si estaría justificado.
No, no son éstos tiempos de ideales ni de creencias arraigadas. Y de tenerlas, nadie va a dar un duro por preservarlas a marchamartillo si fuese obligado a ello; al primer contratiempo las mandamos al carajo. El bienestar, el poder, y hasta el dinero cuentan más. Pero hubo un tiempo en los que sí había gente que daba la vida gustosamente por sus creencias. Conste que yo no digo que eso fuera lo más conveniente; precisamente si a mi me llegaran a apretar las clavijas cambiaría de parecer a las primeras de cambio..
Una que tuvo la ocasión de salvar su vida y no lo hizo por no abjurar de la fe de Cristo fue una joven madre de 22 años, Perpetua de Cartago en el año 202. Era ésta (al contrario de la mayoría de los nuevos cristianos) de clase alta. Su padre era un rico hacendado romano. Fue convertida a la nueva fe por un diácono y con ella se convirtieron también sus criados.
Perpetua tenia un hijo pequeño de un año cuando las terribles persecuciones del emperador Septimio Severo. La detuvieron y encerraron en unas frías mazmorras con la idea de echarla en el circo, a las fieras. La diferencia con otros desgraciados que perecieron a manos de leones y tigres era que ella era culta y escribía en su intimidad todo en un diario.
En su diario relata el sufrimiento de su padre que le suplicaba hasta desgañitarse que renunciara a su fe y salvara la vida. También la alegría que le dio que le dejaran a su hijo pequeño la noche antes de morir. La metieron dentro de una red y la pusieron en mitad de la arena del circo para que un toro bravo la corneara. El animal así lo hizo, casi destrozándola. Ella aún se preocupaba de arreglarse el pelo y taparse con las ropas ya deshilachadas para que la gente no la vieran desnuda. Como no acababa de morir, un soldado le asestó un golpe con la espada, pero ni aun así expiraba. Con las pocas fuerzas que le quedaban todavía le señaló su cuello a su verdugo para así acabar de una vez. Éste le dio un segundo tajo que la decapitó..
Perpetua, (Santa Perpetua cuando fue canonizada años después) es un ejemplo más de los miles de mártires que consintieron sufrir horrendas muertes antes que renunciar a su fe (ayer estuve viendo un reportaje de su vida).. Por eso me pregunto, ¿Qué grado de convicción llegaron a tener ésta gente para morir así? ¿Qué le hubiera importado decir que renunciaba y así salvar su vida, criar a su hijo que tanto quería y abrazar a su padre, aunque luego en la intimidad siguiera rezando?.. Pero no, llevaron su convicción y su verdad adelante, hasta las últimas consecuencias..
Y digo más, ¿Qué tendrían de nobleza y fraternidad aquellos primeros cristianos para convencerse de que hacían lo correcto? ¿Qué verían, qué necesitaban para abrazar la nueva religión con ese ímpetu? En fin, nada que ver con lo ahora. Dos mil años después aquí ni dios se sacrifica por nada ni por nadie. Pero quizás sea mejor así, ¿no les parece? A ellos les prometían el cielo en ese infierno que era la tierra entonces.. Ahora no prometen nada en esta gloria en la que vivimos, y así no hay manera...
Por cierto, Santa Perpetua es la patrona de las embarazadas. Decía San Agustín, (que era paisano suyo) que su martirio se leía en las misas con gran provecho para los creyentes. Échenle un vistazo a su biografía ahora que tienen tiempo y se les pondrán los pelos de punta, como a mi..
Joaquín

viernes, 10 de abril de 2020

Un buen momento para pensar...




Amiga...
Sí, que decida el amor. Que a tu corazón
le muestren una selección de tentadores amores.
Que le enseñen el más atrevido, y el más ardoroso´.
Que le digan del más tierno y delicado.
Que le cuenten del platónico y del romántico,
del erótico y del obsceno..Y luego que te hablen de mi..
--Joaquín--


Ahora que estamos en Semana Santa, aunque ésta sea un un tanto especial, no es mal momento para recordar la figura histórica de Jesús. Hay que tener en cuenta que él es el personaje principal en esta historia, y también por él llevamos 2.000 años de cristianismo, con más o menos ímpetu, algunos.
Habla de Jesús un historiador, quizás el más entendido del mundo en su figura; acabo de leer una entrevista suya en un periódico y cuenta cosas muy interesantes. Les cuento..
Antes de nada les diré que Jesús es un personaje muy controvertido. Yo sé que hay mucha gente que se niega a conocer cosas reales de su vida, o por lo menos conjeturas más verosímiles que las que nos cuentan los evangelios, por miedo a perder fe, pero supongo que saber la verdad o por lo menos disponer de datos históricos a la par que religiosos, es un acto de sabiduría y libertad que nos ayuda a comparar todos los puntos de vista. Luego podemos entresacar y quedarnos cada uno con lo que queramos; ya somos mayorcitos..
Que existió Jesucristo parece que es cierto, pese a que a los historiadores romanos de entonces (que no se les escapaba una) nada dicen de él. Pero bueno, pensemos que su figura apenas trascendía en un principio las murallas de Jerusalén. Tengan en cuenta que a su muerte apenas un puñado de seguidores además de los apóstoles reconocían su trayectoria. Fue luego, cuando entre unos y otros, sobre todo San Pedro y San Pablo consiguieron llegar con su mensaje a todos los confines del Imperio Romano.
Jesús fue un artesano de clase media que empezó a predicar ya tarde (más de treinta años) al morir su primo Juan el Bautista a manos de Herodes. Su gente pensaba que poco más o menos se había vuelto loco, que estaba fuera de sí; conste que esto lo dice el propio evangelio de San Marcos. Su familia no creía en él, pero era normal, abandonó un próspero negocio de carpintería para irse por esos caminos de Dios.. Su madre debió quedar muy sorprendida. ¿Y cómo una mujer, María, a la que el arcángel San Gabriel le contó un embarazo maravilloso luego iba a decir que su hijo estaba fuera de sí? Es evidente, dice Antonio Piñero (el experto historiador de Jesucristo) que se han inventado y añadido muchos aspectos, y otros se han ignorado sobre la infancia de Jesús.
Jesús fue un judío que nació en Nazaret (Galilea) no en Belén (Judea); que nunca pretendió salir de sus enseñanzas, y menos crear una nueva religión, sólo reformar algunas cosas del mundo judío, su mundo. Debió saber griego, aunque su idioma fue el arameo. Tuvo hermanos y hermanas, y por supuesto fue soltero toda su vida. Las historias que se cuentan de Maria Magdalena y él son un cuento chino, pura patraña. Algunas mujeres siguieron a Jesús en sus predicaciones y aportaron dinero a su causa, pero nada más, además, parece ser, María Magdalena estaba gravemente enferma..
Una imagen clara que todos tenemos de Jesús es la de un tipo bonachón y pacifico, ¡vamos, un manso!, pero no crean, recuerden que en el Templo de Jerusalén desplegó una dura violencia contra los mercaderes y comerciantes que vivían en su entorno; eso le pudo costar la vida; allí se granjeó muchas enemistades. De hecho no hay ninguna frase de Jesús en los evangelios donde condene la violencia, es más, una persona que dice “el que no tenga una espada, venda su capa y compre una” muy pacifico no parece que sea. Por cierto, también se ha tergiversado la naturaleza de los dos ladrones que fueron crucificados junto a Jesús, según el profesor Piñero, estos fueron realmente dos seguidores del mismo Jesús.
En fin , no quiero aguarles la Semana Santa, (ya lo hace el virus por mí) pero es pura lógica poner un poco en duda todo lo que dicen los evangelios, tengan en cuenta que estos se escribieron decenas de años después de morir Jesús y por hombres ya convencidos que pretendieron dulcificar su imagen a su antojo. Si ya saben lo que puede hacer una buena campaña de publicidad por la imagen de un político por muy malo que sea hoy en día, pues imaginen en aquellos tiempos de atraso y oscuridad.
Si se analizan exhaustivamente los evangelios (la única fuente que nos habla de la vida de Jesús, además de unas menciones en las cartas de San Pablo), se pueden sacar unas conclusiones distintas a las oficiales.. Pero, bueno, tampoco es cuestión de negarlo todo; que existió y que fue un tipo especial, de eso, (parece ser) no hay duda entre los historiadores..
Joaquín

jueves, 9 de abril de 2020

Palabras de consuelo

                                                                                     

El mensaje de una desconocida me lo encontré al abrir el Facebook en mi ordenador. Mediaba el mes de abril de aquel año aciago de 2020 y el Covid embestía con inusitada virulencia; los muertos, nuestros muertos, se contaban por cientos cada día...

En el preámbulo del mensaje, la desconocida se disculpaba por la intromisión en mi intimidad. Contactó conmigo por casualidad. Había leído una simpleza mía, de las que suelo publicar en las redes sociales, y le parecí una persona sensible, capaz de atender su sufrimiento. Había llorado lo que no esté escrito—me decía—había compartido su desesperación con sus familiares más próximos, pero necesitaba algo más, y en su amargura, esa noche se acordó de mi. 

Hacía apenas unas horas que acababa de morir su padre—proseguía—no pudo estar junto a él en sus últimas horas (el protocolo sanitario se lo impedía). Y en su nota, escueta, me narraba cómo habían ocurrido los hechos y la impotencia que sintió por no poder hacer nada por él; ¡Necesitaba inexorablemente llorar y exteriorizar su desesperación!—me suplicaba

Es verdad que la tecnología había conseguido un milagro—me confesó también—aún pudo escuchar y ver a su padre convaleciente en sus últimos momentos a través de una vídeo-llamada que una enfermera, compasiva, le pudo hacer con el móvil; lo que hizo todavía más insufrible la agonía del instante. 

Yo poco pude hacer. Le manifesté mi profundo pesar por su padre muerto, al que estaba muy unida, le cedí mi hombro aún en la distancia, para las veces que quisiera llorar, y le insuflé ánimo para los días venideros. Entiendo que nada hay en el mundo capaz de reconfortar un corazón roto de esa manera  tan atroz

Por cierto, habían pasado ya casi cinco años de todo esto y no volví a tener noticias suyas. Supuse que a estas alturas habría serenado su alma dolorida. Sin embargo ayer (después de todo ese tiempo) me envió una nota al correo en la que me reitera las gracias por mis palabras de consuelo. También me dice que no las ha olvidado. 

Me alegró el día, os lo juro.

Joaquín




miércoles, 8 de abril de 2020

La intensidad del dolor

                                                                                  


Existen dos maneras de sentir dolor, una es emocional; un sentimiento intenso de pena o tristeza que experimentamos por motivos anímicos, la muerte de un familiar muy querido sería el ejemplo más crudo. El otro es el dolor físico, a menudo también muy duro. 

El dolor físico resulta extraño y problemático. Aunque nada hay en nuestra vida tan necesario. No olvidemos que es una advertencia de que algo va mal. Lo malo es cuando el dolor persiste y se hace crónico sin ningún motivo aparente. 

Por cierto, no existe un baremo exacto y universal para medir la intensidad del dolor, cada persona lo siente de una manera diferente. No obstante, en 1971 se inventó una tabla (un poco cutre todo hay que decirlo) para calibrar el grado de dolor. 

Ese rudimentario método consistía en presentarle al paciente setenta y ocho palabras (sinónimos) para que él mismo señalara cuál de ellas se ajustaba más a su dolor. Los términos iban desde: soportable, pesado, intenso, fastidioso, exasperante, irritante, irresistible, temible, intolerable, insoportable, espantoso, etcétera, etcétera, y así hasta setenta y ocho.. ¿Os imagináis al enfermo cavilando cuál de los setenta y ocho es el suyo? 😅😅😅

En fin..

Joaquín.









martes, 7 de abril de 2020

Tontos, lelos, bobos, pero imprescindibles..





¿Para qué contar las horas?
No volverá lo que se fue,
y lo que ha de ser ignoras.
¡Para qué contar las horas!
¡Para qué!... 

--F.A. de Icaza--


Fijaos en los espermatozoides: son unos pobres idiotas. Cuando son lanzados hacia un útero femenino parecen atontados, son malísimos nadadores y apenas tienen sentido de la orientación.

Sin ayuda, los espermatozoides tardarían horas en llegar al útero. De ahí que la eyaculación masculina constituya un esfuerzo tan vigoroso. Lo que para el hombre es una explosión de placer, en realidad es como un lanzamiento de un cohete que ayuda a la capsula espacial cargada con ellos a atravesar esa atmósfera llamada zona pelúcida y esparcirlos por el útero.

Los espermatozoides entran en el útero despistados. De hecho la mayoría fracasa en su intento de emparejarse con un óvulo. Y eso que éste es 100 veces más grande que ellos. Eso sí, si uno lo hace se abrazan los dos (óvulo y espermatozoide) y activan una especie de barrera eléctrica a su alrededor para impedir el paso a otro espermatozoide.

Qué torpeza tan extraña les otorga la naturaleza para que necesitemos tantos (150 millones) cuando sólo uno llega a su destino. No obstante, si todo va bien en el plazo de una semana el cigoto (ADN del espermatozoide + ADN del ovulo) habrá producido unas diez células conocidas como células madre.

Estas son las células maestras del cuerpo y uno de los milagros de la biología. Ellas determinan la naturaleza y la organización de los miles de millones de células que transformarán una pequeña bolita llena de posibilidades en un pequeño bebé llorón al cabo de unos nueve meses.. ¡Y pensar que el espermatozoide de estos tipejos políticos nuestros fueron los primeros en llegar!..

En fin, lo acabo de leer

Joaquín




domingo, 5 de abril de 2020

Quién ha robado mis sueños..




Amiga..
Si deambulas por caminos solitarios
o te cautiva el callado rumor del mar;
si miras (mientras suspiras)
estrellas remotas y parpadeantes
en noches serenas; 
cuenta conmigo para soñar. 
Búscame en un corazón abierto
o escudriña afondo tu alma;
en su rincón más inhóspito y sereno 
te espero.

--Joaquín--


Ahora que a millones de personas se nos han ido los sueños al garete, incluso a miles de compatriotas sus propias vidas, quiero a hablarles de sueños. Pero hay dos tipos de sueños; uno es éste que muchos acabamos de perder, aunque también se le llame ilusiones o proyectos. Pero a estos ya le haremos una repensada cuando todo esto acabe, puesto que la mayoría tendremos que recomponerlos en otros quizás más modestos y alcanzables porque los de antes se nos fueron de un plumazo en el vendaval de un virus con nombre ilustre. Los otros sueños son los que experimentamos cuando dormimos, y de esos precisamente quiero hablarles.
Dormir es lo más misterioso que hacemos. Sabemos que es vital; sólo que ignoramos exactamente por qué. A estas alturas del siglo aún no podemos decir para qué sirve el sueño ni cuál es la cantidad adecuada; tampoco por qué algunos caen en sus brazos con facilidad y a otros les cuesta alcanzarlos. Miren si el dormir nos resta tiempo a la vida, que según mis años cumplidos habré dormido ya unos dieciocho años seguidos, ¡Dios mio! ¡Dieciocho años tumbado y con los ojos cerrados!..
Es curioso esto del sueño; no hay ninguna parte del cuerpo que no se beneficie de él o no sufra por su ausencia. Si nos privan de él durante un tiempo suficiente moriremos, aunque no sabremos por qué. En 1989 hicieron un experimento cruel con unas ratas; las mantuvieron despiertas hasta que murieron. Hicieron falta entre 11 y 30 días para que, agotadas las pobres, estiraran la pata. El caso es que las autopsias no descubrieron por qué murieron, simplemente quedaron exhaustas.
De los sueños siempre se ha dicho que sirven para consolidar recuerdos, restablecer el equilibrio hormonal, vaciar el cerebro de neurotoxinas o reajustar el sistema inmunitario; digamos que seria como una puesta al punto del cuerpo durante la noche. También se dice que el sueño es importante para transferir recuerdos al resto del cerebro, pero realmente nada se sabe con certeza. De todas maneras existe la creencia de que el sueño debe responder a alguna profunda necesidad elemental. Decía el mayor experto mundial en sueños, Allan Rechtschaffen “Si el sueño no cumple una función absolutamente vital, entonces es el mayor error que ha cometido jamás la naturaleza con nosotros”.
Es sabido que todos los animales duermen, pero varia mucho de una especie a otra. Por ejemplo los elefantes pese a ser tan grandes solo duermen poco más de dos horas; los caballos igual. El que más duerme es el perezoso de tres dedos; se puede tirar el tío durmiendo veinte horas al día. Sin embargo aquí se llevan los galones de la perfección algunas especies de aves y mamíferos marinos, sorprendentemente pueden apagar la mitad de su cerebro mientras la otra está activa, así van alternando. ¿Se imaginar que nosotros pudiéramos hacerlo y disponer de las 24 horas del día para hacer cosas?.
Lo de las fases del sueño supongo que lo saben. En una noche normal dividimos el sueño en varios ciclos, cada no de los cuales consta de varias fases. Por cierto, durante la fase REM, los párpados están cerrados, pero nuestros ojillos están en un sinvivir; se mueven sin cesar para todos los lados. ¿Mirarán los sueños?.
No sé si lo sabían, pero resulta que todo esto del sueño lo regula una pequeñísima glándula del tamaño de un guisante que tenemos en mitad del cerebro a la que llaman glándula pineal. Según Descartes, el famoso filósofo francés, ahí residiría nuestra alma.. No lo sé, pero esa diminuta glándula se encarga de crear y dosificar la melatonina, tan vital para coger el sueño. A medida que nos hacemos mayor esta desciende de manera significativa; a los setenta años segregamos una cuarta parte que un chaval de veinte..
Y hay gente pa' to, como diría el torero, Rafael el Gallo, sino, miren: en 1985 un estudiante se prestó voluntario a pasar el mayor tiempo posible sin dormir para que unos científicos de la universidad de San Diego, California, estudiaran el asunto. Randy Garner de 17 años estuvo en vela durante once días y veinticinco minutos. Hoy es el récord histórico. Acabó el experimento exhausto y a punto de enloquecer.. Cuando terminó se tiró el pavo durmiendo veinte horas seguidas.. Que se sepa nadie ha vuelto a repetir la hazaña. Cinco años más tarde, incomprensiblemente, adquirió un insomnio de caballo que aún le dura.. Y es que con los sueños no se juega..
Joaquín