jueves, 18 de abril de 2019

Lo que el fuego se llevó..







Yo sé cual es el objeto
de tus suspiros es;
yo conozco la causa de tu dulce
secreta languidez.

¿Te ríes?...algún día
sabrás niña por qué,
tú acaso lo sospechas,
y yo lo sé.

Yo sé cuando tú sueñas,
y lo que en sueños ves;
como en un libro, puedo lo que callas
en tu frente leer.

¿Te ríes?...algún día
sabrás, niña, por qué;
mientras tú ríes mucho y nada sabes,
yo, que no siento nada, todo lo sé.
(Bécquer)

No crean que el fuego devastador solo se cebó con la catedral de Notre Dame hace un par de días, imagino que saben que son multitud de palacios y obras de artes las que pavorosas llamas se han llevado por delante calcinando bellezas tan inigualables como irrecuperables.. Me estaba acordando del gran palacio y antigua residencia de los reyes de España, llamado El Alcázar de Madrid y su destrucción total por las llamas.. Miren qué drama...
Estaba situado el Alcázar en el solar que ahora ocupa el Palacio Real y era una mole inmensa, sito justo en la cumbre de ese promontorio de la ciudad desde donde se divisa todo el valle de Manzanares y algo más.. Su construcción tal vez se remontara a tiempos de los Reyes Católicos, y los sucesivos monarcas posteriores lo fueron ampliando.. Ahí tenía la corte los últimos de los austrias y el primer borbón, Felipe V.. Entre sus estancias estaba el estudio donde Velázquez ejecutó con su prodigioso pincel casi todas sus mejores obras...
Figúrense cómo sería hoy el Museo del Prado si de los más de mil cuadros que albergaba el Alcázar, algunos del mismo Velázquez como la famosa “La expulsión de los Moriscos” y otros muchos de los mejores pintores del momento de, Ticiano, Rubens, Rembrandt, etcétera, no se hubieran chamuscado centenares de ellos en aquel fatídico incendio..
Todo empezó un 31 de diciembre de 1734, es decir, la misma noche de nochebuena. La chispa se originó en el taller que el pintor holandés, Jean Ranc tenia en la zona sur del palacio.. El fuego fue espantoso, toda la ciudad de Madrid se movilizó para ayudar a atajarlo.. Campesinos, artesanos y comerciantes de todas las zonas aledañas y arrabales acudieron cargados con cántaros, cubos y cualquier objeto que pudiera almacenar agua que echar a las llamas.. Las autoridades impidieron abrir las puertas del palacio temiendo que fuera a ser objeto de saqueos y actos vandálicos por parte de la plebe, lo que hizo sino avivar más si cabe la tea ardiendo que era ya el colosal edificio..
Todo quedó arrasado, se perdieron mas de 500 cuadros de un valor incalculable, joyas, trajes, mobiliario, todo lo que un Palacio Real de más de 400 años pudiera albergar.. Como siempre, se especuló sobre el origen y las intenciones de los posibles pirómanos, incluso se señaló como culpable al mismísimo rey Felipe V que, deprimido por tener que residir en un viejo y austero palacio, nada que ver con las maravillosas estancias de su Versalles natal allá en Paris, ordenó meterle fuego... Por supuesto todo quedó en eso, habladurías sin sentido, aunque nunca se supo el origen real del fuego..
Gracias a Dios y a algunos despabilados guardianes del palacio que aun se pudieron salvar de la chamusquina unos 500 cuadros incluido “Las Meninas” que, arrancado el lienzo del marco se pudo arrojar por una ventana y ser rescatado en buen estado... Estos cuadros fueron luego el origen del actual Museo del Prado, ¡menos mal!.. Por cierto, 200 años después vivieron estas obras de arte una situación parecida durante la Guerra Civil y los bombardeos de Madrid por el bando nacional..
El terreno donde se ubicaba el antiguo Alcázar quedó desierto durante cuatro años, hasta que el mismo Felipe V, mandara iniciar las obras del actual y magnifico “Palacio Real” al más puro estilo francés que estaba de moda entonces.. Se inauguró oficialmente unos cincuenta años más tarde, reinando el llamado mejor alcalde de Madrid, Carlos III, o lo que es lo mismo el architatarabuelo de Felipe VI, nuestro joven rey actual.. Hoy es el palacio más grande de Europa; y yo apostaría que de los más bonitos..
Tengamos, por favor, cuidado con nuestras joyas arquitectónicas porque de ellas dependerá el futuro de nuestros hijos y nietos. Ya que no somos muy despabilados para las tecnologías y las nuevas industrias de las que vivir, posiblemente el turismo será lo que nos salve de la pobreza..
Dicho queda..
Joaquin Yerga

Qué extraña relación erótico- religiosa..





Este armazón de huesos y pellejos,

de pasear una cabeza loca

se halla cansado al fin, y no lo extraño,

pues, aunque es la verdad que no soy viejo,

de la parte de vida que me toca

en la vida del mundo, por mi daño

he hecho un uso tal que, juraría

que he condensado un siglo en cada día.


Así, aunque ahora muriera,

no podría decir que no he vivido;

que el sayo, al parecer nuevo por fuera,

conozco que por dentro ha envejecido.


Ha envejecido, si, ¡pese a mi estrella!

Harto lo dice ya mi afán doliente,

que hay dolor que al pasar su horrible huella

graba en el corazón, si no en la frente..

(Bécquer)


Es curioso, nos ha pasado ya dos veces, basta que militar y políticamente seamos una nulidad para que artística e intelectualmente demos todo lo bueno de lo que somos capaces.. Cuando el poderío español se vino abajo en el siglo XVII surgieron los mejores artistas que jamás hemos tenido; los del llamado  Siglo de Oro de las artes y las letras, entre ellos nuestro paisano más ilustre, Zurbarán..

Aunque sí, mucho arte y todo eso, pero era tal la penuria que se abatía ya sobre los reinos hispánicos a finales del siglo XVII que, según estudios serios, en Castilla (se incluye Extremadura) había más de 150.000 mendigos. Sólo la Iglesia católica se libraba de la miseria. Se calcula que una de cada cuatro personas en el país se dedicaba a los quehaceres religiosos (contando curas, monjes, frailes, obispos y demás prelados). Las mujeres tampoco le iban a la zaga, los conventos femeninos estaban abarrotados..

En la iglesia se refugiaban, entonces, algunos por devoción, los menos; otros por buscarse un oficio, y la mayoría por no pasar hambre y penurias.. Y es que dentro de la Iglesia tenían pan y refugio asegurado. Así que no es de extrañar que montones de ellos y ellas sin convicción religiosa hicieran luego de todo, (y digo de todo) una vez dentro.. 

Se contaba que muchas mujeres se metían monjas y luego se acostaban con curas o con atrevidos Don Juanes que se colaban en los conventos para echar el rato.. Tanto era así que era un buen negocio para la corona la legitimación de hijos de religiosos.. Los padres de estos pagaban una pasta gansa a los reyes por, digamos arreglar los papeles de sus ilegítimos hijos, y así todos contentos: la iglesia pagaba a la corona –como estaba forrada no había problema-- los reyes hacían su agosto recaudando, y los religiosos saciaban sus apetitos carnales y regularizaban a sus hijos..

Pero también había otra Iglesia un poco más seria y convencida de su fe, era la iglesia de Fray Luis de León, de San Juan de la Cruz, de San Francisco Javier, de San Ignacio de Loyola o de Santa Teresa etc. Tan colosal llegó a ser la Iglesia patria en aquellos tiempos que casi todos los misioneros que había por el ancho mundo eran españoles. Además también la Iglesia era la que fundaba universidades y colegios, siendo, casi, la única fuente de enseñanza y sabiduría de la sociedad..

Por cierto, acabo de leer un artículo en el que se ironiza sobre el misticismo de Santa Teresa y San Juan de la Cruz. Considera el autor que tanto fervor, tanto delirio, tanto éxtasis de estos santos que incluso a veces entraban en trance, no entrañaba otra cosa que una sospechosa relación religioso-sexual de ambos.. Perdón por la barbaridad pero, ¿sugería tal vez que Santa Teresa tenia orgasmos sexuales pensando en Jesucristo, por ejemplo?.. ¿Convertía San Juan de la Cruz en poesías sus sueños erotico-religiosos con la virgen?.. En fin, no lo digo yo, que conste...

Joaquin Yerga




miércoles, 17 de abril de 2019

Yo también estuve allí..





Fatigada del baile,
encendido el color, breve el aliento,
apoyada en mi brazo,
del salón se detuvo en un extremo.

Entre la leve gasa
que levantaba el palpitante seno,
una flor se mecía
en compasado y dulce movimiento.

Como en cuna de nácar
que empuja el mar y acaricia el céfiro,
tal vez allí dormía
al soplo de sus labios entreabiertos.

¡Oh, quién así ¿pensaba?
dejar pudiera deslizarse el tiempo!
¡Oh, si las flores duermen,
qué dulcísimo sueño!
(Bécquer)


Debe ser que de vez en cuando, o lo que es lo mismo cada cierto tiempo --que calculo en unos ocho o diez años-- una gran calamidad viene a ensombrecer la cotidianidad de nuestras vidas. Esto nos pasa desde que estamos todos interconectados a través de internet; ya pasó antes con las torres gemelas de Nueva York, siguió con los atentados terroristas de Madrid y continuó con los de París, y hasta ahora, en los que el mundo entero se estremecía ante la visión de las llamas que consumía la legendaria catedral de Notre Dame...
No cabe duda que este luctuoso suceso, tan lamentable, será uno de esos que todos recordaremos mientras vivamos.. Todos sabremos dentro de veinte años dónde estábamos y qué estábamos haciendo ése fatídico día del 15 de abril del 2019 en que ardió por los cuatros costados la catedral más conocida e importante del mundo. Apuesto que nadie olvida el día que cayeron las torres gemelas de Nueva York, ni tampoco la terrible mañana del atentado de Madrid, son noticias universales y tan escalofriantes que quedarán en nuestro imaginario colectivo de por vida...
El espantoso espectáculo de la destrucción de la catedral parisina nos genera una angustiosa duda ¿Estarán seguros nuestros monumentos patrios? ¿Imaginan algo así con el museo Del Prado, con la catedral de Sevilla o con la mezquita de Córdoba?.. Dios no lo quiera, me resisto a pensarlo, siquiera, el disgusto seria horroroso... Y eso que reconozco que lo de la catedral de Notre Dame traspasa fronteras y nos afecta un poco, o un mucho, a todos; tengamos en cuenta que es la iglesia gótica por excelencia; la primera de cierta envergadura que se construyó, y la que sirvió de modelo, por cierto, para todas las que se hicieron después, incluida la de Burgos o la de León..
Y quiero decir con suerte, que yo también estuve allí. A la providencia doy gracias por haberme permitido adelantarme a la destrucción en un par de años.. Sí, estuve allí, en el sitio justo y en el momento adecuado; y la vi, y la toqué, y me enamoré de su soberbia estructura milenaria; le eché unas fotos después y para siempre me quedará en el recuerdo. Mi pena es que me prometí volver; y ahora, después de los acontecimientos, dudo que algún día cuando materiales vulgares sustituyan al noble granito de antaño, puedan ver mis cansados ojos de entonces ésa maravilla otra vez reparada...
El mundo, creo, a pesar de los lloros y de los ruegos y de los lacitos negros de solidaridad, no es consciente de la pérdida a la que ha asistido en directo.. No, porque para eso debería conocer la historia, nuestra historia occidental, y mucho me temo que hasta ahí no llega la mayoría. Si así fuera sabrían que ése lugar y ése edificio son pioneros en la civilización cristiana, que es nuestra base cultural. Si así fuera, sabría de los numerosos actos religiosos y civiles que ha albergado esa catedral, por ejemplo, la coronación de Napoleón Bonaparte junto a Josefina y su obstinación de ser él mismo quien se ciñera la corona de emperador ante su soberbia de creer que nadie estaba por encima de él, o la beatificación de Juana de Arco, por decir solo un para de ellas... Sin ir más lejos, hasta los extremistas jacobinos respetaron durante la Revolución Francesa la sagrada estructura de ésta madre de todas las iglesias..
Notre Dame, o Catedral de Nuestra Señora, en francés, ha sido escenario ficticio donde Victor Hugo ubicó su historia para darle vida al “Jorobado de Notre Dame”, además de otras miles de historias y leyendas.. Y después está el lugar donde se sitúa, justo en medio de la Ille de France, en una islita o meandro del Sena, precioso y rodeado de hermosos edificios y palacios.. Y miren si los franceses le dan importancia al lugar que justo en la puerta de entrada a la catedral está en el “kilómetro cero” de todos los caminos que recorren Francia, que es como decir Europa entera; en fin, algo así como nuestra Puerta del Sol pero a lo bestia, por lo histórico y grandioso...
Dicho queda..
Joaquin Yerga

lunes, 15 de abril de 2019

Homosexuales de pelo en pecho..





Amiga...
Pasó tiempo de lo nuestro,
pero los rescoldos de ese amor
aún burbujean en mi corazón.
A los dos, casi, se nos fue la vida,
aunque de muy distinta manera..
Tú feliz en tu cuento de hadas; 

enamorada y ajena a mis inquietudes.
Yo endulzando con tus recuerdos 

el tiempo que vil se me escapa
por entre los dedos 

de mis circunstancias..
--Joaquín--


Abderraman III, el califa más importante y esplendoroso que tuvo la España musulmana fue un tipo curioso.. No muy alto, rubio, de piel rojiza y ojos azules, se pintaba la barba de negro para parecer más árabe; raza a la que no pertenecía. Su madre fue una vascona navarra y su padre también tenia sangre cristiana.. Cuentan las crónicas de su magnanimidad y permisividad con sus súbditos, unas veces, y también de su crueldad, otras.. A una de las esclavas más bellas de su harén mandó quemarle la cara porque le hizo un mal gesto cuando pretendía besuquearla.
Fue Abderramán III uno de los monarcas más longevos de todos los musulmanes españoles y reinó durante cincuenta largos años. Con él llegó el poderío y la cultura árabe a su máximo esplendor.. Bueno, pues a pesar de todo lo que vivió, luchó, ganó, disfrutó y jod..., o quizás por eso, el tío, al final de sus días sufrió una profunda crisis de melancolía, “melancolía involutiva” la llaman los expertos.. Llegó a un estado tal de pesadumbre que era incapaz de hablar sin llorar. Durante ese chungo estado de ánimo fue cuando dijo aquello de: “En esta situación he anotado diligentemente los días de pura y autentica felicidad que he disfrutado: suman catorce, ni uno más ni uno menos. No cifréis por tanto vuestras esperanzas en las cosas de este mundo”..
Abderramán III, que se sepa, no fue homosexual, ¡que va!, tuvo infinidad de amantes femeninas y una barbaridad de hijos, pero si lo fue el emperador romano Adriano, uno de los más sabios, ecuánimes y juiciosos de cuantos gobernaron Roma. Adriano se enamoró perdidamente de un joven adolescente de Bitina llamado Antinoo, que se suicidó porque se resistía hacerse viejo. Adriano lloró desconsoladamente la desaparición de su amado y reflejó su pena en su diario...
Ser homosexual en aquellos tiempos tan duros de guerra y de hombres curtidos no implicaba ninguna desconsideración como algunas veces creemos de ellos; nada de eso. Eran estos, tíos de pelo en pecho que además de soberbios gobernantes se encamaban con jóvenes machos, solo eso.. La historia nos habla de muchos; de hecho bastantes de los mejores generales o reyes fueron homosexuales...
El gran Alejandro Magno (prototipo de general victorioso) amó durante toda su corta vida a su compañero de fatigas Hefestión; también se enamoró luego del eunuco Bagoas.. De Julio César, el mejor estratega militar de todos los tiempos, sabemos que anduvo a las duras y a las maduras; lo de dura ya me entienden, y lo de madura también.. Sus soldados le cantaban canciones de cuando de joven participaba en orgías gays; tampoco hacía ascos a las mozas. De Ricardo Corazón de León, ese personaje inglés tan querido y tan famoso, estaba enamoradísimo del rey de Francia, Felipe II, y era correspondido por éste. Luego ambos participaban en sangrientas batallas en las cruzadas, y es que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, ya me entienden...
¿No dicen que aproximadamente el 20% de los seres humanos (hombres y mujeres) somos homosexuales? Entonces no me extraña que tanta gente conocida e importante en tiempos pasados lo fueran... Hasta los fieros y varoniles prusianos tenían sus debilidades amatorias... Federico II el Grande, monarca que llevó a Prusia a la gloria y prestigio europeo vivió una hermosa relación con el teniente Bitten. Ambos se escaparon de jóvenes a Paris a vivir su romance Pero los pilló su padre, el rey Federico Guillermo I, que mandó decapitar al teniente y obligó a su hijo a presenciar la escena. Por supuesto, Federico nunca lo olvidó..
Un valeroso soldado debe vivir con hombres y no con mujeres” esto lo decía Alfonso I el Batallador, de Aragón, otro valiente guerrero gay.. Incluso Papas homosexuales no han faltado a ésta fiesta. Juan XII los buscaba jóvenes y musculosos.. Benedicto IX, se enamoró tanto de un mancebo que a punto estuvo de renunciar al solio papal y largarse con su amado.. Pablo II, parece ser que era guapete hasta el punto de querer que le apodaran “el Hermoso”. Aprovechó su hermosura masculina para atraerse hasta sus santas redes lozanos masocas... Sixto IV, regaló a sus amantes de pelo en pecho obispados a tutiplén por sus buenos servicios carnales prestados. Y hasta Bonofacio VIII fue acusado de sodomía.. 

En fin, en esto como en todo, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra... Y es que con esta proporción en la que, según la cual uno de cada cinco tipos es gay, habrá que mirar detrás y apretar el culo al agacharse, por si acaso, jejeje  Que no se ofenda nadie, esto es una broma...
Joaquin

Dos tumbas sin flores...





Bien venga, cuando viniere,
la Muerte: su helada mano
bendeciré si me hiere…
He de morir como muere
un caballero cristiano.
Humilde, sin murmurar,
¡oh Muerte!, me he de inclinar
cuando tu golpe me venza;
… ¡pero déjame besar
mientras expiro, su trenza!
¡La trenza que le corté
y que, piado, guardé
(impregnada todavía
del sudor de su agonía)
¡la tarde en que se me fue!
Su noble trenza de oro:
amuleto ante quien oro,
ídolo de locas preces,
empapado por mi lloro
tantas veces…, tantas veces…
Deja que, muriendo, pueda
acariciar esa seda
en que vive aún su dolor.
… ¡Es que todo lo que me queda
del aquel infinito amor!
Cristo me ha de perdonar
mi locura, al recordar
otra trenza, en nardo llena,
con que se dejó enjugar
los pies por la Magdalena..

--Amado Nervo--

Hay dos tumbas recónditas y misteriosas en dos cementerios distintos de Madrid. A simple vista son comunes, vulgares, sin flores; nada sugiere en ellas que alguien aún recuerda y ama a quienes allí reposan. Pero las dos tienen muchas cosas en común; ambas cobijan en su interior los restos de dos chicas que murieron muy jóvenes, demasiado jóvenes tal vez. 

Las dos sepulturas pasan desapercibidas para el común de los paseantes que transitan por estos apacibles camposantos. No saben, por cierto, que sus moradoras fueron un día ya lejano mujeres amadas profundamente hasta la extenuación por dos grandes hombres.. Luego os cuento..
Reconozco que lo he descubierto tarde; sabía de él sólo por haber leído algo suyo de pasada, y poco más. Se le incluye entre los románticos tardíos como Bécquer. Amado Nervo, que de él quiero hablar, es uno de los mejores poetas en lengua castellana y justo hace ahora un siglo que se nos fue, pero aquí quedaron sus maravillosas poesías para deleite y gozo de los que disfrutamos con sus versos..
Amado Nervo era un mexicano de origen español. Nació en el estado de Nayarit en 1870. Como estudiante de periodismo fue enviado a París como representante especial para cubrir noticias de la Exposición Universal a celebrase allí, en esa hermosa ciudad.. Allí conoció a Rubén Darío del que se hizo amigo intimo, pero sobre todo conoció en el barrio latino y se enamoró hasta las trancas de Ana Cecilia Daillez
Lo suyo con Ana Cecilia fue un amor apasionado y eterno, más allá de vida. La llevó con él allá donde su profesión le requería. Vivieron felices y enamorados hasta el inesperado final de ella. Pero fue un amor secreto no estaban casados; nadie sabia de su idilio...
En 1905 se le ven a los dos por Madrid. Viven en un apartamento del número 15 de la calle Bailen. Él como secretario de la embajada de México, y ella como una misteriosa dama que ni el propio portero sabía de su relación...
Todo se torció un frío día de diciembre de 1911. Ella contrae el tifus y muere prematuramente en sus brazos; él, en espíritu, se va con ella. La triste noche de su muerte sólo él la vela, sólo él la llora y desespera, y ahí surge el precioso poema “La amada inmóvil” que encabeza este artículo... 
Amado vive cuatro años más pero ya sin ganas y dedicado exclusivamente a recordarla en sus poesías. Ana Cecilia fue enterrada en el cementerio de San Lorenzo y San José, justo enfrente de su apartamento. Desde su ventana veía su tumba y a diario le llevaba flores frescas... Hoy pasa por ser una sepultura desconocida y ya desvencijada..
A la joven que yace en esa otra tumba desconocida de la que hablaba al principio le apodaban “La Fornacina”. Fue una de las mayores y más famosa estrellas del espectáculo. Se llamaba Consuelo Vello y era hija de una lavandera del Manzanares y de un guardia civil. Desde niña quiso ser cupletista y triunfó en París en los teatros más importantes de la capital francesa. 

Pasado unos años de fulgurante fama volvió a Madrid, donde con delirio entusiasmaba al público. Pero inesperadamente murió en pleno éxito en 1915 a los 30 años.. Entre sus admiradores y amantes estaban los hermanos Machado o Jacinto Benavente.. Dejó para la posteridad canciones tan conocidas como “Clavelitos” o “La polichinela”... Su entierro fue un todo un duelo de masas en el Madrid de la época. Pero.. pasó el tiempo y la gente olvidó.. Sin embargo...
Aun cincuenta años después de la muerte de Consuelo, un incesante ramo de rosas rojas y frescas era depositado encima de su tumba. Nadie supo quien fue el misterioso amante o admirador que tantos años después de su fallecimiento todavía, cada semana, le ponía un hermoso ramo de flores... Algunos se preocuparon, investigaron en busca del amante secreto, pero nunca se supo. Solo que un día de Julio de 1965 dejó de verse flores frescas en la tumba de Consuelo; el admirador secreto había muerto...
Hoy nadie repara en ésas dos misteriosa tumbas, hoy están olvidadas, abandonadas a pesar de la importancia que tuvieron un día, ya muy lejano, por cierto..
Joaquin Yerga





domingo, 14 de abril de 2019

Español por encima de todo

                                                                                             


Lo reconozco, hubo épocas en la que suspiraba porque los españoles nos pareciéramos a los europeos del norte, aun lo hago a veces.. Un tiempo en los que soñaba con los suecos o los franceses y su manera tan civilizada de convivir, y anhelaba porque nosotros alcanzáramos esa uniformidad de caracteres y costumbres... Hoy, ¡qué coño! lo he pensado mejor, aun sin dejar de querer alcanzarles en cuanto a economía y desarrollo, me quedo con lo nuestro, ya no me aflige ser como somos, ya no me avergüenzo.

¿Por qué vamos a dejar de ser uno de los países en los que la vida merece ser vivida mejor que en ningún otro sitio?. ¿Por qué tenemos que uniformarnos con los austriacos, los suecos o los daneses, entre los que no hay distinción?. Yo me resisto a ser uno de ellos, prefiero ser distinto, raro, extemporáneo, exótico si me apuran.

En fin, créanme, pecaremos de antiguos, mentirosos, sanguinarios, exóticos, solidarios, excéntricos, tramposillos, pícaros, corruptillos, apasionados, rústicos, crueles, envidiosos, vehementes, y un largo etcétera más de apelativos, digamos gualdrapillas, pero somos, a su vez, originales y únicos aun en nuestras salvajadas porque, a nuestras viejas tradiciones y manera indolente de vivir, ahora también se une nuestra prosperidad, y eso es un puntazo que sólo poseemos nosotros; y dejemos a los demás que sean todos iguales... 

Joaquín




sábado, 13 de abril de 2019

Atrévanse, piensen..





Las seis mujeres de maridos ricos.
Las seis, sentadas en el mirador.
Las seis, haciendo con ganchillo
--madeja blanca o rosa-- su labor.
Una piensa en el mar, otra en los trenes,
dos en jardines, y una en la luna clara.
Las más pequeña sueña por el aire
hombres de fuego y besos de enramada.
Los seis maridos –leontinas de oro,
sortija y puro—van por los caminos
comprando encinas de carbón y ovejas,
roncando en los hoteles pueblerinos.
Ellas siguen calladas y sumisas
celebrando una boda imaginaria
con capitanes rubios como arcángeles,
poetas o marinos de otras playas.
Los seis maridos van trocando en cheques
los trigos, el rebaño, el olivar.
Las seis muchachas ven la lluvia amarga
un día y otro en el cristal.
Péndulo provincial; pasan años,
vendrá abril y no hablará el amor.
Ese día veréis seis viejecitas,
las seis sentadas en el mirador..
(Agustín de Foxá)

Estoy seguro que a muchos les asusta la palabra filosofía y sus derivados. No sé por qué pero me da la nariz que una mayoría de gente la asocia con razonamientos profundos y sesudas reflexiones y no están por la labor de perder el tiempo cavilando sin saber lo que uno se va a encontrar en sus propios pensamientos.. ¡Vete a saber!.. Como decía aquel: "que me quede como estoy"..
La palabra filosofía significa nada más y nada menos que amor a la sabiduría, o lo que es lo mismo, ganas de saber.. Filosofía según nos dice también el diccionario, es sencillamente el conjunto de reflexiones sobre la esencia, las causas y los efectos naturales de las cosas, especialmente sobre el hombre y el universo.. Vamos, todo lo relacionado con su manera de pensar y proceder..
Todo el mundo hacemos filosofía de andar por casa a cada momento. Con nada que pensemos las cosas y actuemos en consecuencia estamos haciendo filosofía.. Según Fernando Savater, nuestro excelso filósofo y divulgador de ésta ciencia: retoma esto de la filosofía con mayúsculas el que sufre algún percance personal grave, es decir, el que ha perdido un ser querido y especial, el que ha fracasado en un proyecto empresarial, incluso a veces algún mal sueño o pesadilla hace que reemprendamos esto de pensar con otros ojos.. Supongo que esto quiere decir que al que le van bien las cosas, el que se lo pasa pipa cada día o está muy atareado viviendo, no le hace falta echar el freno a su ajetreada existencia y reflexionar sobre las cosas que pasan a su alrededor o a él mismo, ¡total para qué!.. ¡Menuda vida de éxito lleva, el tío!...
De todas formas sepan que la filosofía nos dota de herramientas necesarias o imprescindibles para la argumentación diaria, nos permite afrontar la vida con la distancia adecuada y nos sirve, además, para pensar mejor y con más calidad. La filosofía como maestra suprema del humanismo convierte al que la estudia en un ser más civilizado, sociable, empático, prudente y con su vida permanentemente sometida a examen por el mismo... Una vida sin examen no merece ser vivida, decía Sócrates..
Apuesto que hoy en día es más necesaria que nunca la filosofía, pues no crean que porque recibamos más información que nunca estamos más informados, ni mucho menos, puede ocurrir justo lo contrario, que de tanta información que recibimos a cada instante tengamos un galimatias mental que no sepamos discernir lo verdadero de lo falso y seamos carne de cañón para demagogos, aprovechados y desaprensivos, que de todo hay en la viña del señor..
Háganme caso, pensemos un poco porque la vida, aunque sabemos que es muy corta y a menudo dura, es un milagro de la naturaleza y si nos han dotado de un cerebro tan especial debe ser precisamente para eso, para reflexionar, razonar y vivir en armonía entre cuerpo y alma; si hubiésemos venido al mundo solo para darle gusto al cuerpo, no tendríamos necesidad de ésta prodigiosa mente; haríamos como los cerdos, comer y dormir..
Dicho queda...
Joaquín 

jueves, 11 de abril de 2019

Con la muerte en los talones..






Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
solo serás tú
(Pedro Salinas)


Seamos macabros por una vez; preguntemos: ¿Qué es la muerte?.. Pues si no nos metemos en profundas disquisiciones metafísicas ni filosóficas podemos decir que la muerte es el fin de la vida, y por lo tanto forma parte de la vida misma. Sin la muerte la vida no se entendería..
No quiero parecer frío ni impersonal pero, si según la ciencia la energía ni se crea ni se destruye solo se transforma, ya me dirán a dónde vamos nosotros cuando fenecemos. Supongo que pasados miles de años a algún sitio deberemos ir (nosotros y nuestra energía que es nuestro cuerpo) aunque sea trastocado ya en otro tipo de formato.. Las distintas moléculas de cada uno se dispersarán y seremos parte de otros seres vivos o inanimados; así de crudo..
Los españoles hemos tenido hasta hace poco una relación muy directa con la muerte no en vano siempre nos ha fascinado la sangre y el riesgo hasta extremos insospechados; acuérdense: los toros, las guerras, el hambre... Hasta principios del siglo XX la muerte era una cosa tan natural en las vidas cotidianas de nuestros antepasados que se veía como algo consustancial a la vida y nada ni nadie rehuía hablar de ella.. En cualquier familia media no era raro padecer enfermedad y muerte de algún hijo en edades tempranas; la mortandad infantil debido a múltiples enfermedades infecciosas era brutal..
Hasta 1930, es decir, poco antes de la Guerra Civil, la edad media de morir en España era solo de 42 años y la mortalidad infantil en ése periodo, de 150 niños muertos por cada 1.000 nacimientos, o lo que es lo mismo, en mi pueblo, por ejemplo que tendría en esa fatídica fecha unos 10.000 habitantes, morían cada año la friolera de, entre 80 o 90 niños, la mayoría de las veces por culpa de la escarlatina, el sarampión, la viruela y otras parecidas.. ¡Como para no estar familiarizado con la muerte!.. No salía de casa, la tía...
Hoy la cosa ha cambiado mucho en estos menesteres. Cuando pudimos controlar las enfermedades que producían esa gran mortandad, sobre todo gracias a las vacunas y a la penicilina, la muerte salió de nuestras vidas y ya no quisimos saber nada de ella. Ahora le damos la espalda, nos asusta, pero no deja de tener cierta hipocresía la cosa pues, a pesar de nuestro recelo ella siempre está ahí, nos sigue los pasos allá dónde vayamos..
¿Y qué se hacia con los muertos en otras épocas? Pues para quitarnos de en medio, desde la Edad Media los enterraban en los suelos de las iglesias. Los ricos ocupaban el centro de las naves y los laterales y los pobres y menesterosos se tenían que conformar con los pies de los templos y los terrenos adyacentes.. No fue hasta principios del siglo XX cuando se generalizó la construcción y uso de cementerios municipales. Si se fijan en el camposanto de su pueblo, seguro que data de finales del XIX o principios de XX.. Por cierto, ¿sabían que los que no profesaban la religión católica o los que se suicidaban no los dejaban enterrarse en el cementerio convencional y había de hacerlo en terrenos colindantes? Aun recuerdo la impresión que me dio cuando supe de niño que los que se suicidaban, y no eran pocos, estaban enterrados en lugar destartalado anexo al cementerio. Más consideración, afortunadamente, se tenía con los niños no bautizados. Éstos eran sepultados en los llamados “limbos”.. 
Hoy en día la cosa ha cambiado a mejor y tal vez los cementerios estén llamados a desaparecer. Cada vez más gente incineran a sus seres queridos y espolvorean sus cenizas en lugares soñados por el difunto... en fin, cosas de la vida, y de la muerte..
Dicho queda...
Joaquin Yerga

Una carta al cielo..




 

Bajaron los ángeles

besaron su rostro,

y cantando a su oído, dijeron:

--Vente con nosotros--

Vio el niño a los ángeles,

de su cuna entorno,

y agitando los brazos, les dijo:

--Me voy con vosotros--

(José Selgas)



Es el Día de la Madre. Una niña ucraniana de cuatro años, refugiada en España, Irina, le escribe una carta a su mami, muerta en un bombardeo de Mariupol casi al empezar la guerra. La dirección de entrega que pone la pequeña: “Al Cielo” así de sencillo, y así de ingenuo.. 

En la carta la niña le dice a su mami cuánto la quiere y cuánto la echa de menos.. Su madre adoptiva española, Teresa, le compaña a la oficina de correos cercana a su domicilio aquí en Madrid, y meten la carta en buzón.. En absoluto esperaban respuesta alguna, como es lógico, pero...

Han pasado cuatro días; inesperadamente una mañana el cartero se detiene en su puerta. Trae una carta para la niña Irina Denysova.. Remitente: --Mami, Puerta del Ángel, nº 1, El Cielo-- . 

Las dos se abrazan desconsoladamente. La niña llora mientras Teresa lee la carta:

 

Mi hermosa Irina: 

Muchísimas gracias por tu carta tan especial por el Día de la Madre.. Eres una entre un millón para mi.. Millones, billones y trillones es cuanto te quiero. Estás creciendo y te convertirás en una chica muy inteligente y especial. Estoy muy orgullosa de ti y, aunque estoy en el cielo, te veo crecer cada día. 

¡No sabes cuánto te hecho de menos y las ganas que me dan de bajar, abrazarte y achucharte entre mis brazos, hija mía!. Cuando seas un poco mayor entenderás que no puedo. Tú sabes que eres y serás siempre mi hijita del alma, ¡mi niña!.. Sigue siendo así de buena, crece y vive. Algún lejano día volveremos a encontrarnos las dos, ¡y entonces no nos separaremos jamás!..

Muchos besos y abrazos, tu mami-



Desde luego, es más llevadero que una niña viva mientras su madre muera, que justo al revés. Una niña de cuatro años vivirá siempre con la ausencia de su madre en su corazón, pero se hará mayor y poco a poco se acostumbrará a estar sin ella; otras personas y otras circunstancias llegarán a su vida y la colmarán de afecto--

Por cierto, creyendo atender a una súplica de amor y ternura de una infortunada niña por su madre ausente, la carta la escribió un anónimo funcionario de correos, tal vez sin ser consciente de la inmensa alegría y felicidad que le iba a proporcionar a la pobre niña su hermoso gesto, o si--

Joaquín 


miércoles, 10 de abril de 2019

¡Dios mio!.. Qué será de vosotros cuando yo no esté...






Era un jardín sonriente;
era una tranquila fuente
de cristal;
era a su borde asomada,
una rosa inmaculada
de un rosal.
Era un viejo jardinero
que cuidaba con esmero
el vergel,
y era la rosa un tesoro
de más quilates que el oro
para él.
A la orilla de la fuente
un caballero pasó,
y la rosa dulcemente
de su tallo separó.
Al notar el jardinero
que faltaba en el rosal,
cantaba así, plañidero,
receloso de su mal:
--Rosa, la más delicada
que por mi amor cultivada
nunca fue;
rosa, la más encendida
la más fragante y pulida
que cuidé,
¿Quién te llevó de la rama
que no estás en tu rosal?
¿Tú no sabes que es grosero
el mundo? ¿Que es traicionero
el amor?
(S. y J. Álvarez Quintero)


Ayer se hicieron eco los medios de comunicación –así empezaban antes algunos artículos-- de una noticia un tanto preocupante por su colosal envergadura, y por lo que pudiera llegar a influir en nuestras vidas, sobre todo en la de nuestros hijos y nietos. Decía así: en España, en veinte años, habrá residiendo --legal o ilegalmente-- unos 9 millones de africanos, aquí se incluye magrebíes por supuesto; en Europa en general 120 millones, ¡ahí es nada!.. Aunque no creo que nadie se lleve las manos en la cabeza porque al paso que vamos me creo perfectamente estos datos..
En África viven ya la friolera de 1300 millones de seres humanos, la mayoría de ellos más pobre que carracuca.. Es el continente que más crece de todos con diferencia, y lo tenemos a tiro de piedra... Para que se hagan una idea, la media de hijos por madre en la mayoría de los países africanos es de, entre cinco y seis, mientras que en España es de solo 1.5 hijos por mami; así que ya me dirán.. ¡Ah! y otro dato importante, el 40% de la población del continente vecino tiene menos de 15 añitos; en nuestro país la media de edad es de 44 años. Comprenderán que con estas abrumadoras cifras es imposible competir, tarde o temprano vendrán todos para acá, salvo hecatombe positiva..
Bien es verdad que con nuestra poca disposición a procrear, las menos ganas que vamos teniendo de trabajar y las jubilaciones cada vez más anticipadas, alguien tiene que hacerse cargo de los oficios más menesterosos, ya que aquí no encontraremos a uno ni de coña pero, ¡claro! otra cosa es ése cambio tan brutal porque, a los presuntos 9 millones de africanos tendremos que sumarle otros cuantos milloncejos de suramericanos que, bien por nuestra afinidad idiomática, mismo acervo cultural o porque allí estén hechos unos zorros, también querrán venirse para acá..
Figúrense por un momento cómo será el panorama dentro de solo veinte años.. Si hoy tenemos en nuestro país unos seis millones de extranjeros contando los de todos los países del mundo, de ellos algo más de un millón africanos, --la mayoría magrebíes-- a los que le siguen casi 700.000 rumanos y luego muchos suramericanos, ¿cómo será el padrón de habitantes cuando lleguen esos restantes 8 millones de africanos?.. Ni me lo imagino..
Pero luego tenemos la paradoja de la España vacía, es decir, dos tercios del país se va a quedar desolado porque no hay gente que la habite, por lo tanto sólo unos cuantos núcleos de población urbanos van a absorber esa enorme cantidad de emigrantes que vendrán, ¡vamos, que ya están llegando!.. 
Preparémonos, pues, porque Baleares, Madrid o Cataluña tienen ya el 20% de su población extranjera. Hay zonas, barrios y pueblos de éstas comunidades con el 30%.. Por el contrario Extremadura, Galicia o Castilla y León apenas cobija el 3% del total de sus residentes...En fin, no sé qué será de nosotros, de Europa y del mundo en general.. Algo muy gordo está cambiando, los peores pronósticos se están cumpliendo.. A partir de ahora y  si nadie lo remedia, África será la cuna de esta parte del globo, y Europa la mortaja..
Dicho queda...
Joaquín Yerga