domingo, 14 de mayo de 2017

Donde habite el olvido...

                                                                                            



          Cayó sobre tu espalda

la llama de tu pelo,
quemó la blancura
su ondulación de fuego.

Entre los áureos rizos,
por el amor deshecho,
yo vi calientes, húmedos,
brillar tus ojos negros.

Sin desmayas, erguidos,
redondos, duros, tersos,
temblaron los montones
de nieve de tus pechos.

El clavel de tus labios
brindaba miel de besos
y fue mi boca ardiente
abeja de sus pétalos

Me abrasaban tus ojos,
me quemaba tu aliento,
y apagó las palabras

el rumor de los besos...

--Enrique de Mesa--



Entre mis libros de cabecera, uno de los que más aprecio le tengo y que guardo como oro en paño, es de poesía. No es demasiado voluminoso, anda el pobre ya un poco ajado y con las tapas desgastadas por el tute que le doy. Recurro a él de vez en cuando para reconfortarme, sobre todo cuando mi estado anímico no es excelente. Cosa que sucede según épocas y circunstancias, como a cualquiera.

El librito de mis desvelos lleva el enunciado “Tesoros de la poesía en lengua castellana” Y digo recurro a él porque me sirve de bálsamo emocional para tiempos atribulados.

Mirad: escribir en verso es un modo solo apto para maestros de las letras. Solo las personas verdaderamente sensibles, capaces de percibir lo más sublime de todo lo que le rodea, son poetas. Si además poseen un vocabulario abundante y tienen después la capacidad de expresarlo de manera inteligible, entonces y solo entonces pueden ser considerados auténticos poetas.

Según mi punto de vista, (que será común)  buscar la frase con encanto que posea todo el sentido, aunque sea figurado y dentro de las reglas del obligado metraje poético, es tarea de genios.

Desde luego componer poesías es tarea casi-divina solo al alcance de unos cuantos afortunados. No obstante una cosa es escribir poesía y otra muy distinta admirar y gozar con la poesía que han creado otros, máxime si estos han sido los grandes poetas ya consolidados de nuestra extensa literatura.

Estoy seguro que a mucha gente le conmueve un bonito y turbador poema. Desde siempre ha sido ésta la manera más directa y emotiva de entrar en el corazón de las personas. Para describir un bucólico paisaje o una historia de desamor nada mejor que contarlo en versos.

Ahí os dejo unas cuantas poesías. A ver si os gustan..

Qué me dicen de nuestra mejor elegía (versos ensalzando la figura de un personaje muerto)..

Recuerde el alma dormida
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida
cómo se viene la muerte
tan callando
cuán presto se va el placer,
cómo después de acordado
da dolor
cómo a nuestro parecer
cualquier tiempo pasado fue mejor.

Nuestras vidas son los ríos

que van a dar al mar
que es el morir;
allí van los señoríos 
derechos a ser acabar
y consumir;
allí, los rios caudales,
allí, los otros, medianos
y mas chicos
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

--Jorge Manrique--

O estos versos castellanos...

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruido
y la escondida
senda por donde se han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!

--Fray Luis de León--

En una noche oscura
con ansias en amores inflamada
¡Oh dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada

--S. Juan de la Cruz--

¿Y esta del gran Quevedo?

Madre yo al oro me humillo,
él es mi amante y mi amado
pues de puro enamorado
anda continúo amarillo,

qué pues doblón o sencillo
hace todo cuando quiero,
porque en las venas de oriente
todas las sangres son reales,

y pues es quien hace iguales
al rico y al pordiosero
poderoso caballero
es don dinero

Son sus padres principales
y es de nobles descendientes
no pierde su calidad
pero pues da autoridad,
Al gañan y al jornalero
poderoso caballero
es don dinero.

--Quevedo--

O una de su acérrimo enemigo literario.

Ándeme yo caliente
y ríase la gente
traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequilla y pan tierno,
y las mañanas de invierno,
naranjadas y aguardiente,
y ríase la gente.

Coma en dorada vajilla

el príncipe mil cuidados,
como píldoras dorados;
que yo en mi pobre mesilla
quiero más una morcilla
que en el asador reviente,
y ríase la gente.

Cuando cubra las montañas

de blanca nieve el enero,
tenga yo lleno el brasero
de bellotas y castañas,
y quien las dulces patrañas
del rey que rabió me cuente
y ríase la gente

--Góngora--

La de abajo es de nuestro más tierno poeta del amor..

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;
mientras sentirse  puedan en un beso
dos almas confundidas;
mientras exista una mujer hermosa
¡habrá poesía!

--Bécquer--

O esta otra de Juan Ramón Jimenez...

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y  se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Se morirán aquellos que me amaron;
y  el pueblo se hará nuevo cada año;
y  en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará nostálgico.

Esta se la dedicó Gerardo Diego al ciprés del monasterio de Sílos.

Enhiesto surtidor de sombra y sueño
que acongojas el cielo con su lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanando a sí mismo en loco empeño.

Y de Luis Cernuda, ¿Qué me dicen

Donde habite el olvido,
en los vastos jardines sin aurora;
donde yo solo sea
memoria de una piedra sepultada entre ortigas
sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

¿Y de Rafael Alberti?Insigne poeta y diputado a cortes por el partido comunista a la vuelta del exilio.

Se equivocó la paloma, se equivocaba
por ir al norte fue al sur, creyó que el trigo era agua
se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo, que la noche la mañana,
se equivocaba.

En fin, la poesía es un arte tan elevado que suscita multitud de pasiones, además de sensibilidad, romanticismo o melancolía…

Joaquin



 

martes, 9 de mayo de 2017

Mis circunstancias me hicieron así

                                                                                 


"Soy como soy", titulaba Raphael a una de sus mejores canciones. Pero, claro, uno es como es, según y cómo hayan sido sus primeras circunstancias de vida. Las circunstancias en nuestras vidas tienen más importancia de lo que parece. Todo en nosotros está influenciado por ellas. Nuestra manera de ser y hacer se lo debemos a nuestras propias e intransferibles circunstancias. 

Fijaos: Si yo, Joaquín, soy como soy, es decir: honesto, trabajador, derrochador, no muy ambicioso, amigo de mis amigos, fiable, patriota, cumplidor, buen amante tardío, leal, desinteresado, fanfarrón, lenguarón, orgulloso, valiente, cobardón en según qué momentos, nada emprendedor, conformista, un poco ignorante, en el fondo acomplejado, amable, sociable, complaciente, irónico, gracioso a veces, cortés, incluso caballeroso y muy respetuoso con las damas, ¿A quién creéis que le debo estos defectos y/o virtudes?.

Efectivamente, todo se lo debo a las circunstancias de mis padres que me criaron así, pero también y sobre todo, al pueblo donde nací, crecí y conviví. Es decir, otras circunstancias. 

Si yo hubiera nacido en pueblecito de Gerona, por decir algunos, desde luego no sería como soy, y esas virtudes y/o defectos serían otros; con toda seguridad muy diferentes. Posiblemente sería: agarrao, austero, responsable, independentista, introvertido, serio, emprendedor, laborioso, diligente, cumplidor, quizás también buen amante, inconformista, metódico, tal vez menos comunicativo, práctico, ahorrador... En fin..

Eso sí, podría desear haber nacido en Alemania y haber tenido unos padres alemanes, grandotes y rubios, y así, fuera también un tipo cuadriculao y con suerte, pero, ¿Sabéis qué os digo?: Que me quedo como estoy, aún gualdrapilla.😆😆😆

Joaquín 








viernes, 5 de mayo de 2017

A orillas del Mediterráneo






Y si un día para mi mal
viene a buscarme la parca
Empujad al mar mi barca
con un levante otoñal
y dejad que el temporal
desguace sus alas blancas
Y a mi enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo
(Serrat)

Los españoles por muchas razones somos gente con suerte, pues ahora, principiado ya el siglo XXI, hemos alcanzado la élite de países más o menos democráticos y prósperos de la tierra, a pesar de los pesares. Pero resulta que ya desde hace tres milenios éramos alguien en el mundo conocido. Y es que la mayor parte de nuestro país es tierra limítrofe con el Mediterráneo, y precisamente en las riberas de éste mar nacieron todas las culturas y religiones importantes que en el mundo han sido; algunas lo siguen siendo.
El mar Mediterráneo, al que los romanos pusieron por razones obvias Mare Nostrum (Mar Nuestro) es un pequeño mar interior con un único contacto con el océano; el estrecho de Gibraltar. Es éste un angosto canal de quince kilómetros de anchura y gracias a él sus aguas se renuevan, aunque no tanto como sería necesario por lo que acumula un alto grado de salinidad.
Éste Mar Nuestro, ahora tan saturadas sus costas, tiene una extensión de unos tres millones de kilómetros cuadrados (seis veces más que España). Es de escasa envergadura si lo comparamos, por ejemplo, con el Atlántico (ciento seis millones), o con el Pacifico (el más grande), que posee nada menos que ciento ochenta millones de kilómetros cuadrados. Pero si geográficamente son menudas sus proporciones no lo es en la historia que ha nacido y desarrollado en sus contornos.
No hay religión importante en el mundo, salvo las orientales, (y estas están circunscritas allí) que no hayan visto la luz cerquita del Mediterráneo. La primera de ellas, la judía, nació en Palestina, en el mismo sitio, por cierto, que sus primos hermanos los cristianos. Ya saben, y aunque Jesús no fundó esta iglesia pues él ni se enteró de lo que hicieron después sus discípulos, digamos, que si anduvo toda su vida a unos pocos kilómetros de su orilla. La otra gran religión, la musulmana, tampoco se alejó demasiado de éste mar, pues si bien Arabia Saudita y la Meca (donde nació Mahoma) no tiene fronteras directas con él, toda la cultura y civilización de la que procede tiene su origen en el Mediterráneo.
Pero es en la parte cultural en donde el Mediterráneo destaca de todas las zonas del mundo. Aquí se originó la agricultura y la ganadería y es aquí donde el hombre dejó la flecha y la pica, con las que abatían las piezas de caza, y aprendió a sembrar, y se hizo sedentario. Después, todos sabemos que con los excedentes agrícolas comenzó a comerciar, y surgieron las primeras ciudades. De éstas primeras ciudades, todas ellas en la antigua Mesopotamia (tierra entre ríos), destacaron: Ur (patria de Abraham), Lagash, Uruk, o Babilonia (la mítica de los jardines colgantes). Del saber de los habitantes de éstas fértiles tierras situadas entre los ríos Tigris y Éufrates, proceden los primeros indicios de las matemáticas, la astronomía o incluso de las leyes. Su antigüedad se remonta hasta el año 5200 a.c.
De toda esta gente asentadas en el llamado por su feracidad "Creciente Fértil", aprendieron los egipcios que llevaron su civilización a lo más alto nunca visto hasta entonces. Se dice pronto, pero ya desde hace 5500 años tuvieron la osadía de edificar las enormes construcciones (pirámides y templos) que aun hoy sorprende maravillado al visitante ¡Claro! que con ése rio Nilo, padre y madre (según ellos) de todo el universo, y que dos veces al año les inundaba las tierras colindantes regalándoles un maná de barro y limo con el que recolectaban hasta dos cosechas por temporada, así cualquiera prospera...
¡Y qué me dicen de los griegos!  Estos en la otra orilla del Mediterráneo, en la de enfrente. Qué duda cabe que gran parte de sus conocimientos lo adquirieron de los egipcios y cretenses; sí Creta, ésa isla en mitad del mar y hoy perteneciente a Grecia, desarrolló a la par que los egipcios una cultura espectacular. Hoy aun nos es desconocida pues el mundo egipcio acapara toda la atención pero imagino que algún día los historiadores y arqueólogos nos muestren toda su grandeza pasada, que fue mucha. Si alguien tiene la oportunidad visiten los restos de sus antiguos palacios de Cnosos, construidos hace la friolera de 4000 años. Acuérdense que la leyenda del Minotauro y del laberinto se desarrolló aquí.
Los Griegos concibieron (si exceptuamos la actual) la mayor cultura que el hombre haya engendrado jamás. La hicieron al borde de éste mar, y muy relacionada con él pues sus grandes viajes marinos y la colonización de nuevas tierras tuvo mucho que ver con su desarrollo y esplendor. Ellos fundaron ciudades tan prósperas como Marsella (Francia) o Nápoles (Italia) entre otras muchas. Y ellos pusieron la primera piedra de nuestra civilización occidental. Toda nuestra preponderancia en el mundo que vino luego se lo debemos a sus enseñanzas, sobre todo a la filosofía, literatura, escultura o incluso arquitectura, sin olvidar la democracia. Los romanos mamaron el ochenta por cierto de sus conocimientos de ellos.
Pero sin duda fueron éstos, los Romanos, los verdaderos dueños del Mediterráneo. Por algo fue, su Mar. Y además ellos se encargaron de expandir toda la sabiduría acumulada por todo el orbe conocido hasta entonces. Los romanos no fueron tan exquisitos en el arte como los griegos, no inventaron nada simplemente copiaron lo bueno de aquellos, pero nos legaron su manera práctica de entender la vida. Precisamente en eso, en funcionales y efectivos, no tuvieron rivales. En todo lo que hacían miraban el lado práctico de las cosas, por eso fueron casi invencibles en las guerras. En definitiva, entre éstos, los griegos y un poco los musulmanes, está la base de nuestra civilización.
Más tarde surgió otro tipo de cultura, la Otomana (turca) de religión musulmana pero con sus propias peculiaridades. Los otomanos, procedentes de las estepas asiáticas, arrebataron a los bizantinos ortodoxos toda la actual Turquía y fundaron un reino (sultanato) con capital en la deslumbrante Estambul (antigua Constantinopla). Llegaron a ser tan poderosos que en el siglo XVII, incluso, estuvieron a punto de tomar Viena, el corazón de Europa. Con ello, qué duda cabe, hubieran cambiado el signo de la historia europea. Menos mal que le ganamos (los españoles) en la batalla de Lepanto y esto les frenó un poco. De alguna manera sirvió para que nuestro Cervantes (el manco de Lepanto) pudiera escribir el mejor libro en castellano de la historia, el Quijote. De todo ese antiguo imperio nos queda, para deleitarnos, las magníficas mezquitas y palacios del misterioso Estambul.
A partir del siglo XVI nuestros antepasados españoles tomaron las riendas del poder en el mundo. Pero la zona de influencia de éste al descubrirse el nuevo continente americano se trasladó hacia el Atlántico. Y el Mediterráneo comenzó su declive. ¡Y los extremeños entramos en acción, en América!..
Hoy en día el mar Mediterráneo mantiene cierta importancia en el planeta, pero no ya como epicentro de ninguna civilización importante, ni como eje comercial y de prosperidad, sino como centro de graves problemas, tanto religiosos, de inmigración o de pobreza. 
También nos queda, por suerte para los españoles, las cálidas y suaves playas de éste maravilloso mar (antaño tan importante), para que el resto de europeos vengan a mojarse la barriga y tomar el sol. Y de paso nos dejen sus buenas divisas que faltan nos hacen para seguir en la élite del mundo civilizado. Por cierto, ya no es la inexpugnable Constantinopla ni la culta Alejandría, ni tan siquiera la poderosa Roma las que despuntan a orillas de nuestro histórico mar, ahora la que triunfa, con sus rascacielos, sus playas y sus bulliciosas juergas es Benidorm, ni mas ni menos...
 Joaquín Yerga

sábado, 29 de abril de 2017

Un ángel en nuestra vida






Cuando mi voz calle con tu muerte, mi corazón te seguirá hablando. 

Anónimo—


Nolan, este asunto del cáncer apesta ya, hijo. No tienes por qué luchar más—le dijo Ruth mientras se acurrucaba en la cama junto a él.

¡Mamá, pero tú siempre me dijiste que tendría que pelear hasta el final!—contestó Nolan volviendo la cabeza hacia su madre.

Lo sé cariño, pero ha llegado la hora de abandonar, sufres demasiadoreplicó su madre con la voz rota de dolor.

¡Déjame seguir, mami, no lo hago por mí, lo hago por ti!susurró apenas el niño, ya casi sin aliento.

¡No podemos más, mi vida!. Nada puedo hacer, ni tú tampoco—argumentó Ruth, abrazándose a él todo lo que le permitían sus fuerzas.

—Sí que puedo Mami, puedo hacer una cosa más.. ¡Te voy a esperar en el cielo jugando hasta que tú llegues y volvamos a estar juntos para siempre!—respondió Nolan, con su vocecita infantil apenas ya perceptible. 

La historia de Nolan es sencillamente conmovedora. Confieso que cuando la conocí el otro día me llegó al alma. Conste que soy de los que piensan que la vida no tiene por qué ser un paño de lágrimas y no debo cargar con los padecimientos y males de la humanidad; los niños son ángeles, incluso en sus graves enfermedades y prematuras muertes las entienden ellos como simples juegos infantiles.. no obstante lo de Nolan, sacudió sin contemplaciones mi serenidad.. 

Por cierto, Nolan padecía una leucemia en fase terminal que acabó con su corta vida, dejando sumida en la mas absoluta desolación a toda su familia. Nolan murió mientras su madre le susurraba su canción preferida al oído. Estuvo con él en el hospital, día y noche, sin separarse sus dos años de sufrimiento.

Joaquín





   

jueves, 27 de abril de 2017

Un héroe olvidado



No hay testigo tan terrible ni acusador tan potente como la conciencia que mora en el seno de cada hombre.
(Polibio)


Que seamos los españoles así como somos en parte se lo debemos a un hombre. Uno muy especial, por cierto, pero un solo hombre. Quizás sorprenda que a estas alturas, de la película de los siglos, diga esta exageración, pero cuando les termine de contar mis razones tal vez les convenza.
Ese hombre al que aludo y que gracias a él, de alguna manera, hablamos castellano y tenemos unas leyes determinadas, y sobre todo una cultura tan especifica como extraordinaria, es Aníbal.
Aníbal Barca era cartaginés. Recuerdo que este pueblo ha tenido una importancia enorme en nuestra historia, a pesar del desconocimiento que de ellos tenemos. A los cartagineses les llamaron los griegos Púnicos, por el color púrpura de sus tejidos. Lo descubrieron gracias a la tinta de un molusco y lo mantuvieron en secreto. Hicieron buenos negocios con él pues era muy apreciado en la antigüedad.
El nombre, cartaginés, proviene de la ciudad de Cartago (cerquita de la actual Túnez) y la fundaron los fenicios. Eran éstos un pueblo muy antiguo (lo menciona ya la Biblia) y moraban en lo que ahora es el Líbano. Tenían fama, (sin duda lo eran), de ser los mejores comerciantes y marinos de la historia. Ellos fueron, también, los inventores del alfabeto, de donde proceden casi todos los idiomas que existen. Otra particularidad suya fue la destreza para comerciar con productos de todo tipo. Tal fue su fama que aun hoy se les llama fenicio a los que trapichean con maestría. En ocasiones, a los catalanes se les han llamado así, por su parecido en estos menesteres, aunque ahora habría que añadirles otro apelativo quizás no tan amable.
En un momento de la historia (siglo IX a.c.) una avanzadilla de fenicios fundaron Cartago para abrirse camino en ésta parte del Mediterráneo. Comerciaron con sicilianos, hispanos y con griegos. Y tan bien les fue (vendiéndonos cachivaches y tintes para la ropa) que su ciudad, Cartago, se hizo prospera y grande. Solo que al final tuvieron mala suerte con los tiempos. Coincidieron con la expansión y auge de Roma. ¡Y estos eran harina de otro costal!!
Los romanos les disputaron la hegemonía del Mediterráneo. Tuvieron tres guerras con ellos, las llamadas Guerras Púnicas. En la primera, aquellos los expulsaron de Sicília (era entonces el granero de Italia). A consecuencia de ese contratiempo y huyendo de los romanos se instalaron en España. Fundaron, entre otras, Akra Leuke, (Alicante) y Hélike ( Elche) y se dispusieron a saquearnos todo lo que podían y más.
Los romanos tenían un pacto de ayuda con la ciudad costera de Sagunto. Los cartagineses, repuestos ya de la primera derrota con ellos y sabedores de ese pacto, atacaron la ciudad con la idea de liquidar Roma de una vez por todas. No se equivocaron, los romanos salieron en auxilio de Sagunto y les declararon la guerra.
Aníbal era el heredero de una de las mejores familias cartaginesas, los Barca. Al morir su padre Amilcar Barca (fundador de Barcelona) se le nombró General en Jefe de las tropas. Y tenia un plan...
En el año 218 a.c. partió de Cartago nova (Cartagena) con un enorme ejercito compuesto por miles infantes (gran parte hispanos), caballos y elefantes (nunca vistos antes en Europa) y atravesando los Alpes (en pleno invierno) se puso a las puertas de la misma Roma. Antes de llegar con su ejercito a sus cercanías había derrotado ya a los romanos en tres batallas infringiendo enormes perdidas materiales y humanas a éstos. Roma estaba ya exhausta y afligida y solo esperaba un último ataque de Aníbal para sucumbir. Pero incomprensiblemente éste ataque final nunca llegó. Tanto se lo pensó el general cartaginés, que le dio tiempo a Roma a mandar a Hispania a su general Escipion el Africano, con la orden de cortar los suministros a Aníbal y en su caso atacar la misma Cartago.
En el 204 a.c. después de una década de luchas en Italia y a punto de tomar Roma, el ejercito de Aníbal tuvo que embarcar rumbo a su ciudad, en África, a defenderla porque Escipion estaba presto a tomarla. Y en octubre del año 202 a.c. se libró una de las batallas mas famosas e importantes de la historia, la de Zama, en las cercanías de Cartago. Ganó Roma y en en ella murieron mas de 40.000 cartagineses y bastantes menos romanos. Aníbal tuvo que huir, y Roma, a partir de ahí, se hizo dueña absoluta del Mediterráneo. Cambió el rumbo de la historia.
Los romanos lo pasaron tan mal (estuvieron al borde de desaparecer) que jamás se olvidaron de Aníbal, y de Cartago. Con ésta última, y a pesar de las duras condiciones de paz que les impusieron no desistieron hasta destruirla por completo. Es conocida la anécdota, cierta, según la cual muchos senadores romanos cuando terminaban de hacer sus discursos y aunque no tuviese nada que ver, acababan diciendo: Carthago delenda est (Cartago debe ser destruida). Y lo fue. Cualquier escusa era buena.
 El Senado romano declaró cincuenta años mas tarde que Cartago había incumplido los acuerdos que les impusieron sobre no acumular barcos de guerra ni armamentos militar. Evidentemente exageraban. Realmente lo que estaban era deseosos de exterminar a Cartago por la afrenta sufrida durante la invasión de Italia por Aníbal. Y en el año 147 a.c. volvieron a declararles la guerra (Tercera Guerra Púnica). En ésta arrasaron a Cartago y sus habitantes. No quedó absolutamente nada. Sobre los restos humeantes de la ciudad echaron toneladas de sal para que jamas se volviera a cultivar nada en el lugar.
¿Y Aníbal, qué fue de él?... Al salir derrotado en la batalla de Zama (durante la segunda guerra), perdió el favor del Consejo de Ancianos, que eran los que mandaban en Cartago, y tuvo que huir. Primero se fue a la tierra de sus antepasados, en Fenicia, pero al no considerarse seguro allí, recaló mas tarde en Bitinia, un pequeño reino en la actual Turquía, y donde mandaba un antiguo enemigo de los romanos, el rey Antioco III. Gracias a esa enemistad de Bitinia con los romanos estuvo seguro y a salvo durante un tiempo. Pero los romanos no perdonan, ni olvidan y a la mínima oportunidad enviaron allí lo que ahora seria un comando. Aníbal, orgulloso como siempre había sido, se mantuvo firme en sus ideales y se negó rotundamente a ser entregado a Roma. Un anillo con cianuro, que siempre llevaba en su dedo, le ayudó a hacer el tránsito al mas allá.
Decía al principio que éste hombre pudo haber cambiado el signo de los tiempos y de la historia. Todo lo que somos, prácticamente, se lo debemos a los romanos; historia, lengua, leyes, incluso raza. Si Aníbal se hubiera decido atacar Roma cuando la tuvo a tiro, y la hubiese aniquilado como era su intención, hoy en día no seríamos lo que somos. Lo que no me atrevo a asegurar es qué seriamos entonces.
Dicho queda…


                                                   Joaquín Yerga
                                                    27/04/2017

miércoles, 26 de abril de 2017

Un día día en Nueva York



Las ciudades tienen sexo: Londres es un hombre, París una mujer, y Nueva York un transexual bien adaptado. 
A. Carter


No es otra mi pretensión que el que estas líneas leyere gozare de unos suculentos y atractivos datos, capaces todos de figurar en el Hit Parade de los records de todo tipo y condición. Y no alcanza mi intención con este artículo del ir más allá de la mera exposición de algunas curiosidades del que es sin duda alguna, el país más interesante del mundo.
Puede gustar más o menos el lugar del que pretendo escribir, pero hay que reconocer por narices que éste es un gran país. Empecemos diciendo que Historia tiene, pero muy escasa. Toda ella se remonta a poco más de doscientos años como país independiente y a trescientos cincuenta desde que los europeos pusieron en serio los pies allí, pero...
Los Estados Unidos, de América ocupan un territorio de, nada menos, que diez millones de kms  cuadrados. Para hacernos una idea  España  tiene medio millón, es decir, los Estados Unidos son veinte veces más grandes que nosotros.
En población no sería tan enorme la diferencia. Actualmente habitan allí, aproximadamente, trescientos veinte millones de personas. Todos esos seres humanos descienden mayoritariamente de: ingleses, alemanes, nórdicos o italianos en primera instancia. Después han ido llegando: mexicanos, portorriqueños y centroamericanos en general. También hay que contar con los herederos de los africanos que llevaron allí los crueles negreros europeos desde aquel continente durante los siglos XVII al XIX, y que hoy en día ascenderían a unos 25 millones; son los  llamados afroamericanos.
Según estadísticas recientes de población, habría aprox: descendientes de alemanes 43 millones, de irlandeses 30 mill. de Ingleses 24 mill. y, por ejemplo de mexicanos 20 mill. Estos son los más importantes, el resto se lo repartirían originarios de casi todos los países del mundo, sin excepción.
Como dato curioso debo decir que, se prevé (si Donald Trump no lo impide) que sean los descendientes mexicanos la población más numerosa dentro de unos años. A nosotros este dato debiera congratularnos pues de alguna manera hablarán español.
Otra curiosidad digna de tener en cuenta. Llama la atención que los descendientes de irlandeses sean tantos, teniendo en cuenta que la antigua madre patria de ellos, Irlanda, apenas tiene cuatro millones y medio. Esto da una idea de la masiva emigración que hubo allí en el siglo XIX, durante la llamada hambruna de la patata.
Estados Unidos es un país desmesurado en todos los órdenes de medidas: geográficas, de población, urbanas o de riqueza. Geográficamente, y para hacernos una ligera idea de… Boston (en la costa este) a  San Francisco (en la oeste) hay la friolera de, más de cinco mil kilómetros. Si queremos ir por carretera, deberemos atravesar once estados del tamaño de Inglaterra,  y llenar a tope  nuestra billetera  para avituallamiento porque tardaremos en hacerlo cinco días. Si tuviésemos que extrapolar esta distancia aquí, a Europa, equivaldría a ir de Madrid a Moscú, pero con la salvedad que para llevar a cabo ésta proeza habría que traspasar más de ocho fronteras y conocer otros tantos idiomas.
Para no dar cifras engañosas, también de norte Bismarck, (Dakota del norte) a sur Houston, (Texas) deberemos llenar varias veces el depósito de gasolina de nuestro Ford Escape (el coche más vendido allí en el 2016) porque nos esperan cuatro mil quinientos kilómetros de carretera.
Si de climas hablamos, éste gran país al ser tan enorme posee casi todos. Tiene el continental, de veranos cortos y suaves e inviernos durísimos, de hasta -35º bajo cero. Este tipo se da en los estados de la mitad norte: Minnesota, Wisconsin, Michigan etc… Tiene también el tropical, con temperaturas cálidas y lluvias frecuentes todo el año, como en los estados del sureste: Florida, Misisipi o Luisiana… Goza, así mismo, de climas semidesérticos: Nuevo México, Arizona o Nevada. Y para que no les falte de nada disfrutan del clima mediterráneo en  California u Oregón. Y esto sin contar los estados extraterritoriales de Alaska (paraíso del hielo) o Hawáiy  (paraíso terrenal)
¿De ríos y montañas?… Nada que envidiar a ninguna zona del planeta. Solo en el estado de Colorado, hay más montañas de más de cuatro mil metros de altura que en toda Suiza (nada menos que seiscientas). Aquí en España tenemos uno que se aproxima, el Teide, con tres mil setecientos metros y estamos que no cabemos en la camiseta.
El Misisipi, con su afluente el Missouri, está considerado  el segundo más largo del mundo. Tiene una longitud de 6800 kms. (Nuestro rio más extenso  es el Tajo 980 kms). Si de caudal hablamos, la cifra abruma, tiene una media (dependiendo de la temporada) de 20.000 metros cúbicos por segundo, es decir,  más que todos nuestros ríos principales juntos. Éste, gran rio (que eso es lo que significa en un idioma indio del lugar) abarca una cuenca hidrográfica de 3.500.000 millones de kms cuadrados. O lo que es lo mismo, el equivalente  a que todos los ríos de Europa vertieran sus aguas en él.
Toda la naturaleza de Norteamérica es exuberante. Posee ingredientes y características de los que  aquí en Europa carecemos. En nuestro continente, al estar bañada sus costas occidentales por la llamada corriente marina cálida del Golfo, hace que la suavidad climática predomine en gran parte de él, con lo que la naturaleza, ajustada a ella, no permite grandes contrates, ni en climas ni en flora. Sin embargo, a Norteamérica no le afecta de lleno esa particularidad, de tal forma que, por ejemplo, en Londres, Ámsterdam o incluso Oslo (casi en el polo norte) están libres de hielo y las temperaturas son relativamente suaves, a pesar de estar situados muy arriba en latitud... Por el contrario, en la costa este americana, Filadelfia aun estado situado mucho más al sur (a la altura de Madrid) los inviernos son muy duros y las nevadas copiosas.
En el importante tema urbano, cualquiera es conocedor de las grandes metrópolis norteamericanas. Muchas de ellas han sido pioneras en la manera de concebir una  gran ciudad. Podemos señalar a Nueva York como modelo, en el top ten de las grandes ciudades mundiales de los últimos doscientos años.
¡New York!... Qué decir de esta, súper-fotografiada, e híper- filmada urbe, ambición y meta  de cualquier tipo de personas de todo el mundo: aventureros, emprendedores, artistas, y… tantos otros. Prototipo de gran ciudad en donde todas las pasiones tienen cabida, las buenas, y también las malas. Toda ella es inconmensurable, con sus rascacielos, sus mafias, su Central Park, sus limusinas y sus hoteles… También con su: Wall Street (paraíso de la bolsa y las finanzas), su puente de Brooklyn, su Quinta Avenida y la de Broadway. Y cómo no, sus… teatros, sus perritos calientes, su Manhattan, su Empire State (tantas veces visualizado en tantas películas). Y su Estatua de la Libertad (regalo, por cierto, de los franceses por la ayuda prestada de los americanos a la revolución francesa). ¡Y por qué no!,  también la ciudad de Robert de Niro, y de Woody Allen, y de Frank Sinatra, y…tantas cosa más.
No solo de Nueva York vive América, también tienen a San Francisco, a Los Ángeles (la ciudad más extensa del planeta, abarca tanto como toda Navarra y viven allí más de 20 millones de afortunados californianos). Y  a Chicago, o Miami…¡En fin!, evidentemente, para contar lo imprescindible de USA, necesitaríamos rellenar muchos folios, aunque, tal vez, lo que más importe de ellos al resto del mundo sea su “American way of life” es decir, su peculiar manera de vivir. Sin desmerecer, por supuesto, todo lo que han aportado al resto de la humanidad, pero eso es otra cuestión.
 Dicho queda…

                                               Joaquín Yerga
                                                     06/04/2016

martes, 25 de abril de 2017

A propósito de Dios.



Vio Dios cuanto había hecho y todo estaba muy bien.
Y atardeció, y amaneció.
(Génesis 1,31)

¿Alguien sabia que la Biblia es el único libro de la historia declarado Patrimonio de la Humanidad? Pues a partir de ahora ya nadie podrá presumir de contárselo con ínfulas de sabihondo; yo me he permitido adelantárselo. Aunque reconozco que me acabo de enterar; un ameno librito de curiosidades sobre ella me ha puesto al día.
Lo que pretendo contarles a continuación sobre el libro mas famoso y leído de la historia posiblemente a muchos les sorprenda, aunque no sé si a todos de manera grata porque, si bien es cierto que la Biblia está un poco en desuso y que ya no son palabra de ley sus textos, sin embargo hay que reconocerle su transcendencia y repercusión a lo largo de la historia. A mi desde siempre me han cautivado sus relatos, por lo variado y atractivo de sus leyendas.
A partir del siglo XIX, muchos historiadores empezaron a estudiar los textos bíblicos, no ya por su mensaje religioso, sino buscando su veracidad histórica. Y he de informales que los mandatarios eclesiásticos (incluido el Papado) aceptaron a regañadientes las conclusiones. Incluso yo diría que aún hoy son reacios a hacerlo. El resultado final de esos estudios, independientes y extemporáneos unos de otros, es que los datos que nos revela la biblia no son verídicos. Es decir no se ajustan a la realidad. Por ejemplo la inmensa mayoría de ciudades, batallas y hechos históricos de los que nos habla son producto de la imaginación de sus redactores o de la tradición sin fundamento real. Aun así y según los entendidos, deberíamos tomar los acontecimientos como algo metafórico o simbólico; si lo aceptáramos al pie de la letra erraríamos de plano.
Una vez expuestos estos desconcertantes pero necesarios preámbulos, entiendo que nada de lo que aquí se cuente debería modificar ni interferir ni un ápice en las creencias de nadie, pues como digo, todo en la Biblia es de carácter figurado.
Una de las primeras preguntas que muchos se hacen al pensar en ella es: ¿Cómo un pueblo tan pequeño y casi analfabeto, como era el pueblo judío entonces, ha logrado imponer sus creencias y su peculiar historia a casi el resto de la humanidad?. Sobre todo teniendo en cuenta que en aquella época estaba rodeado de civilizaciones mucho mas cultas y modernas que ellos, como eran las de Egipto y Mesopotamia.
Debemos anotar también y para empezar a indagar sobre ella, que biblias las hay en diferentes versiones: católica, protestante o judía. La católica (la nuestra) contiene setenta y tres libros ademas de los siete del nuevo testamento, y que los judíos consideran falsos. Todos ellos se reparten la friolera de 1.189 capítulos y 7.959 versículos. La palabra Biblia se la inventó San Juan Crisóstomo (patriarca de Constantinopla) en el siglo IV, y significa simplemente libro, en griego.
Imagino que casi todos hemos leído u oído algún pasaje de la biblia. Sabemos que los hay de todo tipo de géneros literarios: trágicos, emotivos, eróticos o tiernos. Hoy, solo quiero referir algunos de los mas desconocidos por la mayoría de la gente. Pero empecemos por el principio.. 
¿Qué me dicen de la actitud del mismo Yahvéh (Dios) cuando al hacerle Caín y Abel las oportunas ofrendas tomó predilección por las de éste último?. Porque cada uno de los dos le mostró lo mejor que tenia. Cain era agricultor y su regalo consistía en productos de su huerta. Abel fue ganadero y le ofrendó un ternero. Pero Dios apreció mucho mas las dádivas de Abel... ¿Era Dios carnívoro?.. Quizás ese menosprecio sin fundamento hacia Cain engendró en éste el odio a su hermano, llegando incluso a asesinarlo con la quijada de un burro.
Otro episodio interesante fue aquel en el que Abraham llegó a Egipto con su familia huyendo del hambre de Canaán. Al llegar, quiso hacer pasar ante las autoridades a su mujer, Sara, como si fuera su hermana, porque al ser ésta demasiado bella temía que le mataran para arrebatársela. Ni que decir tiene el Faraón prendado de ella la incorporó a su harén, haciendo con Sara lo que todos imaginamos... ¿Cómo es posible que el hombre (Abraham) escogido por Dios para fundar su pueblo cometiera esa ignominia con su mujer tan solo para salvar el pellejo y ganar un dinero?.. Después, enterado el faraón de tal canallada, les dejó ir, y además con buenos caudales.
Un sobrino de Abraham, Lot (hijo de su hermano) también tuvo, el hombre, sus más y sus menos.. Atrapado entre las disputas que se traían los jefecillos de ésa ciudad de nombre maldito, Sodoma, sin poder salir de ella y con todos sus bienes embargados, tuvo que echarle una mano su tío (intercedió éste a Dios por él). El pasaje en el que Yahvéh salva a toda su familia de las llamas de la ciudad (castigada por sus horrendos pecados) pero con la condición de no mirar atrás, es conocido por todos. Y sabemos que a su mujer la convirtió en estatua de sal, por cotilla. No resistió ésta echar una mirada atrás y ver cómo se cocían en el fuego los pecaminosos habitantes.
Aun le fue peor a Lot, poco después. Sus hijas, desesperadas porque no quedaban hombres por la zona con los que tener descendencia, hicieron lo que no tiene nombre, emborracharon a su padre y yacieron con él. Lo que no me explico es cómo borracho como una cuba pudo el bueno de Lot, hacer y culminar nada y encima quedarlas embarazadas... En fin, cosas de la biblia…
Pero volviendo otra vez a Abraham, se me olvidó el episodio en el que éste al no poder tener hijos (Sara, su mujer era estéril) por fin lo consiguió a los 99 años, y con una esclava (Agar). Que conste que se acostó con ella con el consentimiento de su mujer. El hijo que tuvieron fue después repudiado por Sara. Le pusieron de nombre Ismael y de él procederían todos los árabes (por eso también se les llaman ismaelitas). Por lo tanto judíos y árabes son hermanastros. Y sin embargo se odian a muerte, pero eso por desgracia es bastante habitual.
Mas tarde lo del rey David, el preferido por todos los israelitas, antes y ahora (el de las mañanitas) tiene migas la cosa. Era éste un guaperas de ojos azules y traía de calle a todas las judías en edad de merecer. Ademas fue el preferido de Yahvéh para rey de Israel. Según relatos, fue un mujeriego de tomo y lomo hasta su muerte. Violó, asesinó y realizó toda clase de tropelías con mujeres y sus maridos para satisfacer su desenfreno sexual. 
Entre otras muchas barbaridades mirad lo que hizo el guaperas de David: seccionó el prepucio a mas de trescientos enemigos y se los presentó bien cortaditos al rey Saúl, su antecesor, para hacerle ver lo valiente que era. Siendo ya rey y en su lecho de muerte, a los setenta años le metieron a una chica de veinte añitos en la cama para aliviarle el frío que tenia, ¡el pobre!. Se ve que no tenían mantas a mano. Aunque se ignora si le quedaban fuerzas para consumar el acto. No sé si han visto alguna versión cinematográfica de las muchas que se han hecho del rey David. Yo he visto la que sale de protagonista Gregory Peck en la que no sale mal parado, y luego la última con Richard Gere. Ésta me gusta menos..
El único castigo que Dios impuso a David a pesar de sus fechorías, fue el no poder pisar el Templo de Jerusalen que Dios le ordenó construir y que lo hizo, al fin, su hijo Salomón para albergar el Arca de la Alianza.. En fin, ¡como era su niño bonito!..
La biblia, para ir acabando, contiene cientos de relatos e historias a cual más extraordinaria. Es sin duda alguna el libro mas interesante y cautivador de cuantos se han escrito. Si alguna vez tienen ocasión de hacerlo, léanlo, aunque sea poco a poco, les aseguro que pasaran buenos ratos.
Dicho queda…


                                              Joaquín 
                                              


sábado, 22 de abril de 2017

De Ikea y otras rubias.



Las albóndigas del Ikea están hechas con la gente que no encuentra la salida de la tienda.
(Una noticia que no está confirmada) 


Muerte a los reyes” Ésta consigna tatuada en su cuerpo y escrito en francés se la encontraron los médicos de Carlos XIV, rey de Suecia, cuando fueron a amortajarlo el día de su fallecimiento. Ésta peculiar paradoja ocurría allá por el año del señor de 1844.
Pudiera parecer cuanto menos incomprensible, o que de una inocentada se tratara, pero tiene una explicación plausible. Éste rey antes de coronarse, en absoluto provenía de familia real. No era de sangre azul ni era sueco, sino un plebeyo. Si, con todas las de la ley, un plebeyo y además francés.
Resulta que antes de aceptar la corona de Suecia que le propuso una comisión formada por los personajes más relevantes de ese país, éste buen hombre había sido un general del ejército de Napoleón. Es más, uno de sus favoritos. De hecho, fue éste,(Napoleón), el que le hizo casar con una antigua amante suya Desiré, que era a su vez hermana de la mujer de su hermano José (Pepe botella para los castizos madrileños). Y ya sabemos la preocupación del gran corso (Napoleón) por colocar estupendamente a toda su familia y amiguetes.
Jean-Baptiste Bernadotte, así se llamaba el futuro Carlos XIV de Suecia cuando todavía era plebeyo. Y como venía de la revolución francesa (fue un furibundo revolucionario y antimonarquico) pues de ahí lo del tatuaje. Cuando la guerra de Francia contra Suecia estaba al mando de las tropas francesas, y tan bien se portó con los prisioneros suecos que éstos le cogieron tal cariño que viendo que su rey no tenía posibilidad de engendrar herederos se acordaron de Jean –Baptiste.  Al morir el rey (el de toda la vida) sin descendencia directa, coronaron a este suertudo general de Napoleón como rey de Suecia con el pomposo nombre de Carlos XIV.
Una pincelada de curiosidad… en la batalla de Waterloo, cuando todos los ejércitos europeos se coaligaron para vencer a Napoleón, (cosa que lograron) al amigo Bernadotte le tocó luchar contra  su antiguo jefe. Parece ser que no tuvo empacho en hacerlo (ya había sido coronado). Y es que, “la pela es la pela”. Por cierto, el actual rey de Suecia, Carlos Gustavo XVI, es descendiente  directo de este antiguo plebeyo ¡Lo que son las cosas!!
Por hablar de todo un poco, y aprovechando que estamos en Suecia, pregunto.  ¿Qué conocemos los españoles de este gélido país?. ¿Qué sabemos de sus gentes?. Apuesto a que si hiciéramos una encuesta sobre ellos en la España profunda (que es casi toda) nos dirían lo siguiente…
Que es un país lejano. Que sus mujeres, las suecas, tan rubias y tan despampanantes venían todos los veranos a Benidorm o a Torremolinos a tostarse con nuestro sol meridional. Y que traían, por cierto,  soliviantados  a los machos ibéricos. Algunos pueden que recuerden a IKEA,  a Pipi Calzaslargas, a los coches Volvo, o  incluso al grupo eurovisivo Abba. Pues yo si me lo permiten les voy a contar algo más de ellos…
Para el que no lo sepa, Suecia, es de los países más extensos de Europa. Es casi como el nuestro en tamaño, aunque solo tiene unos diez millones de altos y rubios habitantes. Que está situado en el extremo norte del continente y que su parte más septentrional se mete, casi, en el polo norte.
Decirles, también, que pertenece al grupo de los llamados países nórdicos, junto a Noruega, Finlandia y Dinamarca y que sus moradores provienen de los antiguos vikingos. De hecho, sus idiomas están emparentados, todos son de origen germánico, excepto  Finlandia que tiene afinidad étnica con Hungría. Lo más habitado y desarrollado del país es la zona centro. Ahí está situada su capital Estocolmo. Y sobre todo el sur, con sus otras dos grandes ciudades, Goteburgo y Malmoe. La mencionada capital es una ciudad muy bonita y bien cuidada, de unos setecientos mil habitantes, aunque su zona metropolitana cuenta con algo más de un millón y medio… Muchos le dicen la Venecia del norte, por sus canales y puentes.
Los suecos han sido desde hace mucho tiempo gente muy emprendedora y culta. Tienen una universidad, la de Uppsala, cerquita de Estocolmo que ha sido y es, una de las más prestigiosas del mundo. En esa universidad se entregan los famosos premios Nobel… Les recuerdo que Alfred Nobel fue el inventor de la dinamita. Él creó unas cuantas empresas de armamento y se hizo muy rico. Después, un poco arrepentido por el uso tan cruel de estas armas, destinó parte de los beneficios de sus empresas a crear, (y dotar de un pastón) una serie de premios a gente que hicieran un gran bien por la humanidad.
Otra de las virtudes que tenemos que envidiar de los suecos seria su amor a la naturaleza… Su país es un modelo de sostenibilidad entre industria y medio ambiente. Gran parte de la industria maderera y del papel que usamos en Europa procede de sus extensos bosques de pinos y abetos. Y sin embargo lo hacen con tal primor y técnica que su superficie arbolada aumenta cada año.
Suecia fue de los primeros países en evolucionar hacia el estado del bienestar. Fue modelo (después muy imitado) en implicar a la población para que todos gozaran de las prebendas de una sociedad moderna (en educación, sanidad  y servicios sociales). En igualdad de género también fueron pioneros en proporcionar una cierta discriminación positiva para alcanzar eso tan ansiado llamado, paridad real de sexos.
El sistema de gobierno que proporcionó este desarrollo social tan envidiado fue el socialdemócrata. Actualmente  está un poco denostado porque la situación mundial ha cambiado. Ahora toca reducir el déficit y los impuestos para ser competitivos.
Era tal la ingenuidad de los suecos hasta principio de los ochenta que asesinaron a su primer ministro Olof Palme (amigo y tan admirado por Felipe González) porque a nadie se le ocurrió ponerle escolta; nunca pasaba nada.
El país fue de los primeros en acoger refugiados políticos de los diversos conflictos mundiales, y digo fue porque ahora se están replanteando el asunto. Debido a los problemas de seguridad y orden público en las ciudades, de parte de la población acogida, están endureciendo estas políticas antes muy laxas.
Suecia ha tenido y tiene grandes empresas  multinacionales  de todo tipo. ¿Quién no recuerda a?…Volvo, Ikea (ésta paga sus impuestos en Holanda) Erickson, Saab, Electrolux, o Tetra Park (la de los envases).
El modelo económico sueco consiste básicamente en el pago de muy altos y progresivos impuestos. No obstante, reciben después de papá estado mucha asistencia de todo tipo. Entre ellas: un subsidio de paro envidiable, estudios universitarios completos gratis, o  ayuda a mujeres embarazas, (que ya nos gustaría aquí). Sin embargo, esto hace también que muchas empresas trasladen sus sedes centrales a otros países más permisivos en temas tributarios.
Suecia se ha puesto también de moda últimamente por su literatura. Han surgido tantos autores de novela negra que se ha creado un género propio de autores suecos. Hay muchos y muy buenos. ¿Quién no ha leído algo del recientemente fallecido Henning  Mankell y su inspector Wallander? O de ¿Camilla Lackberg, y Mari Jungstedt?... Esta pasión surgió o creció con la famosa trilogía de “Los hombres que no amaban a las mujeres” del malogrado Stieg Larsson.
Suecia ha sido, y lo sigue siendo, un mito en todos los aspectos para nosotros los meridionales. Por sus valquirias tan rubias, por los indómitos vikingos, por su modelo económico y ahora también por… IKEA. Yo, además de por todo eso adoro este país por ser la tierra de mi adorada Greta Garbo y por engendrar en su seno a mi otra rubia prefe, Ingrid Bergman....
Dicho queda…
                                                 Joaquín Yerga
                                                

miércoles, 19 de abril de 2017

El misterio de tu nombre..






         Mi voz dirá tu nombre e iniciales de dulzura caerán sobre mi alma.

(Anónimo)


Sorprende, cuanto menos, la deriva que sufren los nombres de la mayoría de ciudades, pueblos y países a lo largo de los años. Lo que hoy es un determinado apelativo, en su origen era una cosa muy diferente. Me explico.. Por ejemplo, Madrid  proviene según todos los indicios de la palabra visigoda Matrice, que significa “madre de las aguas”, por los muchos arroyos que discurrían por la zona. Los musulmanes al poblarlo le añadieron el sufijo, it (lugar) con lo que pasó a llamarse Magerit. De ahí, y con el tiempo ha ido degenerando hasta llegar a su nombre actual, Madrid.

Muchos de los nombres con los que en alguna lejana ocasión denominaron a una ciudad tiene origen desconocido o se ha perdido definitivamente para historiadores y entendidos. No obstante en una  mayoría de ellos, sobre todo los menos arcaicos, sí conocemos sus raíces. Ahí van otros...

La procedencia del nombre, América, quizás sea de las más conocidas. Creo que muchos saben que fue un cartógrafo alemán de principios del  siglo XVI, el que le puso ése nombre al continente recién descubierto. Lo hizo en atención al nombre propio del descubridor italiano Américo Vespucio. Había realizado éste último unos bocetos trazando algún primitivo contorno geográfico de esa zona. Y es una pena, porque lo más correcto hubiera sido haber llamado al nuevo continente, qué menos que Colombia, en honor a su verdadero descubridor, Cristóbal Colón, y no al mindundi de Américo, que apenas hizo nada y se llevó todos los honores.

No sé si saben que a Argentina se le denominó así porque el navegante italiano Caboto, que llegó al río que pasa cerca de de Buenos Aires en 1526, comprobó que los nativos que pululaban por sus orillas llevaban todos ellos grandes adornos de plata. Sin dudarlo demasiado le llamó, Río de la Plata (su actual nombre). Por extensión y como plata en latín es Argentum, pues a toda la zona colindante se le llamó Argentina.

Sin salir de la parte sur de ese continente, Amazonas, el mayor (con diferencia) río del mundo le debe su nombre al descubridor extremeño Francisco de Orellana. Partió éste intrépido conquistador desde el Perú navegando el impresionante río hasta su desembocadura (fue el primero en hacerlo). Durante el complicado trayecto tuvo que pelear con muchos de los indígenas que moraban por sus orillas. En uno de estos combates le pareció que los enemigos incorporaban a mujeres a la lucha. Solo fue imaginación, pero esto le sirvió para llamar al río,  de las Amazonas. Y en eso se quedó. Recuerdo al personal que amazonas eran unas guerreras griegas según ciertas leyendas. Por cierto, mi paisano Orellana, murió a consecuencia del veneno impregnado en las flechas lanzadas por estos indígenas.

Por acercarnos un poco más a nuestra tierra, que sepan que el origen de Barcelona fue cartaginés. Éstos descendientes de los antiguos fenicios huyendo de los romanos colonizaron la península ibérica e intentaron establecerse. Para esto, y para saquearnos de paso todo lo que podían (sobretodo metales) fundaron diferentes ciudades, la mayoría junto al Mediterráneo pues eran mayoritariamente marinos y comerciantes.. De las más importantes, junto a Cartagena (Cartago Nova) fue Barcino. El general cartaginés Amilcar Barca (padre de Aníbal) puso la primera piedra de la ciudad y enseguida se le empezó a llamar Barcinona, por su apellido de Barca. De ahí a la Barcelona actual solo hay un paso lingüístico, pero muchos años en el tiempo. 

La palabra, Andalucía, es conocidísimo que procede de los invasores bárbaros los Vándalos. Solo que con el tiempo desapareció la (V). El caso es que estos tíos fueron muy  pocos y además estuvieron poco tiempo allí, enseguida pasaron al norte de África en donde crearon un pequeño reino hasta su exterminio por los bizantinos. Cómo serían de malos y traviesos para que el nombre de vándalo siga en nuestro diccionario después de 1700 años como sinónimo de salvaje.

Siguiendo en nuestro país, ¿Conocía alguien el origen de Canarias? Pues les adelanto que no tiene nada que ver con esos bonitos y cantarines pájaros, sino con los perros. En tiempos de los griegos se les llamaba a esas bonitas islas atlánticas Islas Afortunadas, pero el historiador romano, Plinio el joven, escribió sobre ellas, comentando cómo diferentes viajeros habían visto allí grandes perros (canis en latín) con lo que derivando derivando se quedó en Can-arias. Ahora me temo que esos mismos viajeros verían muchos guiris tostándose al sol, con lo que posiblemente (y excitando mi imaginación) su nombre actual seria Guirilandia. Por cierto, el tío de éste historiador, Plinio el viejo, murió durante la erupción del Vesubio, que sepultó a Pompeya. Éste Plinio, (que fue bastante rico y vivió en la época del emperador Trajano) tenía dos grandes fincas rusticas en Italia, las llamó: a una Comedia y la otra Tragedia  ¡¡Eso es amor por el teatro lo demás es tontería!!

Por ir acabando, de la vecina, y sin embargo desconocida Portugal, quizás sorprenda a algunos cuando les diga que éste nombre proviene de la segunda ciudad en importancia de éste querido país, Oporto. Los romanos fundaron un pueblo al que llamaron Cale, en la desembocadura del Duero. A éste pueblo cuando le agrandaron su puerto para que pudiera albergar naves más grandes comenzaron a denominarle Portu-Cale (puerto de Cale). Después, durante la reconquista, a toda la zona que se le iba ganando a los moros, por extensión, le llamaron Portugal, su nombre definitivo.

Seguro que no hace falta que les recuerde que nuestra, Península Ibérica tiene su origen en el rio Ebro. Pero, ¡ojo!, no el grande que pasa bajo la Basílica del Pilar, sino un pequeño río Ebro de la provincia de Huelva. Y es que entonces por aquí estaba la antigua Tartesos, la mítica civilización que ya comerciaba con griegos y fenicios. Y que fueron, precisamente, los que le dieron el nombre de Iberia.

De nuestra querida palabra España, hay dudas razonables de su origen. Unos dicen que proviene de: tierra de conejos (ispanim, en fenicio); otros del también fenicio (S-pan, norte) tierra al norte de África, de donde venían ellos. Incluso hay una hipótesis íbera según cual tendría su origen en, Híspalis (tierra al occidente). Bueno, mientras sigan las dudas, (pues aun hoy a muchos les cuesta nombrar la palabra España), y se ponen de acuerdo los historiadores para fijar nuestros orígenes, limitémonos a convivir en paz y armonía en ésta sufrida tierra nuestra.

Joaquín