miércoles, 29 de octubre de 2014

Mas corrupción


                                     Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cuál es.
                                                                                                               (J.M.V.Vilas)


   Aquí en España el que se aburra es porque quiere pues tenemos una política sui generis la cual nos proporciona  un montón de emociones fuertes  cada día. Los telediarios se han convertido  en portavoces de los diferentes juzgados de la audiencia nacional que apechugan con los múltiples casos de latrocinio en los que están implicados los políticos de turno; dedican a esto la mayor parte de su contenido. Es raro el día en el que no aparezcan algún nuevo caso o se hagan eco de indicios o supuestos que casi siempre acaban por confirmase.
    Entiendo, y el que opine lo contrario se equivoca, esto implica a todos los partidos políticos que en algún momento hayan pisado moqueta; a mas poder ejercido más posibilidades de corrupción, los españoles somos así.
    El que esté libre de pecado que tire la primera piedra dijo Jesús, según el evangelio de San Juan, por lo tanto explotando la cita me pregunto ¿qué modélico ciudadano español alguna vez no ha pagado algún trabajo realizado sin factura por no pagar el IVA ¿ ¿o cobrado horas extras en negro sin rechistar para que no nos incluya el IRPF¿ soy de la opinión de que cada uno defrauda (que no deja de ser un delito económico), lo que está en su mano y no se me entienda mal, quiero decir con esto que no hay que rasgarse las vestiduras, el que la haga por supuesto que la pague y primero devuelva lo robado, pretendo con esto hablar de debilidades y manifestar lo que todos sabemos  que es una tentación muy fuerte dado el caso para resistirse a ella y cualquiera podemos caer, nuestra cultura latina y católica se presta muy a ello.
   Los anglosajones tienen especial inquina a la mentira en política, no la aceptan bajo ningún concepto  y por eso las infidelidades o doble vida de políticos, el desfalco  o las falsas promesas  están más castigadas por el hecho de haber mentido a los ciudadanos que por el delito en cuestión. En nuestro mundo mediterráneo somos mucho más permisivos con la mentira y también con el mangazo, no olvidemos nuestra picaresca filosofía de vida a lo largo de la historia.
   También sin proponérnoslo hemos creado una inmensa partitocracia en nuestro país. Los partidos políticos se han convertido en un fin en sí mismo, en ellos termina el bienestar, en vez de procurar el bien a todos los habitantes del territorio nacional. Los diferentes representantes políticos no se deben a los ciudadanos que les pagan y les votan sino absolutamente a la organización que les cobija, no se acepta la disidencia, todo el bloque en conjunto aboga por unos ideales monolíticos y el que se mueve no sale en la foto, como dijo Guerra una vez. Esto hace que la corrupción no se denuncie e incluso se tape para no perjudicar al partido y voy más lejos ya se sabe que estos partidos elefantiásicos (perdón por la palabreja) necesitan ingentes cantidades del presupuesto para funcionar lo que los hace susceptible de corruptela. Tenemos que regenerar  esta manera de hacer política en España y legislar jurisprudencia para que estas organizaciones políticas, sindicales o patronales se financien por aportaciones de sus miembros o socios, evitaríamos una gran parte del problema que nos ocupa y preocupa.
    Es verdad que se ha creado un clima general asfixiante de malversación y corruptela  pero también hay que tener en cuenta de que a menudo la percepción que intuimos de un hecho supera a la realidad misma, aquella se agranda por la tardanza de la justicia en sentenciar  los diferentes casos, los juicios se hacen eternos y las comparecencias a cuenta gota, aun estamos  después de muchos años con el Gurtel  o los Eres.       Por otra parte hay que reseñar así mismo que la mayoría de asuntos deshonestos que salen a la luz estos días se produjeron hace bastantes años, en la época de bonanza cuando todo valía y los españoles estábamos inmersos en una especie de felices años veinte en economía.
  Estos desgraciados sucesos no debería  llevarnos a equívocos, los políticos gozan de esas prebendas porque nosotros (a través de nuestros representantes) así lo quisimos. Cuando murió Franco e hicimos la transición decidimos darles mucho poder a los nuevos políticos (diputados, alcaldes, presidentes de autonomías etc.) porque estos eran elegidos democráticamente por el pueblo y debían tener protección jurídica y buenos salarios, en definitiva había que mimarlos pues para nosotros eso era novedad y signo de progreso participativo después de casi cuarenta años de dictadura en donde eran proclamados a dedo por el gobernador civil o militar de turno, había que imitar a Europa occidental. El disgusto y la contrariedad ha sido que muchos de estos representantes del pueblo se han aprovechado del cargo y la confianza depositada en ellos, han hecho de su capa un sayo y han cometido toda clase de delitos económicos, por fortuna  no son todos ni mucho menos.
  En mi opinión estamos pagando, con esta corrupción y con la lentitud en atajarla pues no tenemos leyes  adecuadas  para ella, todos los excesos de bisoñez en política democrática que pusimos desde el final de la dictadura. Con este problema ha pasado igual que con otros, por ejemplo en el asunto territorial, nos creamos unas autonomías ficticias para contentar a vascos y catalanes creyendo en su honestidad  y ahora nos encontramos con un problema mucho mayor de deslealtad e independencia, también con otros temas nos está pasando igual.
 A pesar de estos significativos y penosos reveses con que nos castiga nuestra forma de ser, no debemos flagelarnos con poner todo patas arriba y cuestionar absolutamente todo lo que hemos conseguido a lo largo de estos casi cuarenta años de democracia. Lo conseguido es mucho, somos un país moderno y próspero, estamos ubicados entre los mejores del mundo y esto de la corrupción se soluciona con leyes más idóneas que sirvan para  combatir estas modernas maneras de delinquir, hay que ponerse a ello sin demora. No caigamos en la tentación de aupar a partidos utópicos e irrealistas que prometen  asaltar el cielo porque puede ser peor el remedio que la enfermedad. Cambios tan bruscos y la incertidumbre que provocan puede ser peligroso. No juguemos con las cosas de comer.

                                                                                                    Joaquín Yerga
                                                                                                       28/10/2014

sábado, 27 de septiembre de 2014

Gallardón y otras cosas


  

                            El progreso democrático no es bajar a la élite al nivel de la masa
                            sino elevar el nivel de la masa al de la élite.
                             ( G.Le Bron)




El ya ex ministro Gallardón ha pasado, en un par de años, de ser el miembro del PP más progre, (según el  periódico el país) cuando era alcalde de Madrid, a ser ultraconservador entre otras razones por ser el impulsador principal de la  elaboración de la nueva ley del aborto que quiso poner en marcha y que al final no vio la luz.
    Este país nuestro es incorregible, todavía, después de la copiosa historia que poseemos y habiendo vivido  ya treinta y cinco años en plena democracia, seguimos sin saber que queremos ser de mayor. En cualquier país occidental que se precie las grandes líneas maestras que estructuran la nación están bien delimitadas y con acuerdo total entre las principales fuerzas políticas, aquí no, aquí nos cuestionamos absolutamente todo.
    Lo de la ley del aborto es otro motivo más para tirarnos los trastos a la cabeza. Fue en tiempos de Felipe González cuando se promulgo la primera ley, necesaria entonces,  pues veníamos de una dictadura refrendada por la iglesia católica. Se legalizó sin la aprobación del PP, que después de llegar al poder no la derogó y acabaron de alguna manera por aceptarla pues el pueblo la consintió sin aspavientos. Vino después Zapatero que como en todo quiso darle la vuelta como un calcetín a lo establecido y sin ningún tipo de consenso saco una nueva norma, discutible en algunos aspectos (como lo de poder abortar niñas de dieciséis años sin el consentimiento de sus padres) y ahora el gobierno actual afortunadamente con buen criterio a mi entender, ha rectificado  y aunque haya una fuerte intención  electoral en ello ha paralizado las nuevas modificaciones que pensaba hacer de la ley, excepto lo de las niñas de dieciséis años, yo creo que acertó aunque le haya costado  el cargo a Gallardón, qué le vamos a hacer.
   Seguimos sin aprender de los errores y perseveramos en la manía o marrullería cortoplacista de gobernar solo para los ciudadanos que nos votan y no para todo el país como seria lo natural. Aquí en cuanto llega un nuevo partido al poder, saca sus leyes  según su ideología, las aprueba y están en vigor solo los cuatro años que dura la legislatura porque en cuanto llega al gobierno el otro partido lo primero que hace es derogarlas, y así nos va, continuamente de mudanzas y la población sin saber a qué atenerse.
   Yo apostaría a que uno de los males, esenciales, que nos aflige a los españoles y  que nos impide ser europeos modernos de primera es la fuerte carga ideológica que derrochamos para todo. Hay asuntos, capitales por cierto, en los que no  apreciamos  mas colores que el blanco o el negro, nada de grises, eso no va con nosotros, aunque también he de decir que quizás estas actitudes extremas se den  más en las clases dirigentes que en el pueblo,  luego este se deja llevar sin profundizar en las diferentes materias, solo a base de eslóganes vacuos.
    Si hablamos del aborto, como he señalado arriba, o todo o nada, encontramos rápidamente dos posturas irreconciliables derecha NO o izquierda libre total y además se hace fuerte proselitismo a favor o en contra ¿Que impide aprobar unas leyes de consenso que contenten a todos o por la menos a una mayoría de españoles para que nunca más se vuelva a tocar el tema ¿
    De la corrupción política que decir, ya sabemos, si el que comete la fechoría  es del partido contrario lo machacamos sin contemplaciones y extendemos la podredumbre a todo el partido, eso sí, si el mangante es del propio, corremos un tupido velo y tratamos de exonerarlo.
    De la cuestión de la unidad nacional, más de lo mismo, el PP mas centralismo y menos autonomías; los partidos de izquierda justo lo contrario. He de recalcar que en este tema curiosamente se han invertido las tendencias,  pues desde  siempre, (ya lo propuso Marx, el ideólogo del comunismo) y en todos los países a lo largo de la historia ha sido así, la izquierda  ha deseado  países fuertemente  centralizados para poder administrarlos mejor  y así  repartir luego equitativamente los bienes y de paso  evitar privilegios de todo  tipo, bueno, pues curiosamente aquí  los que parecen ser partidarios de la desigualdad  territorial son los partidos que llevan en su ADN el lema:  Uníos Hermanos Proletarios  y no digo que esto último sea lo mejor , lo que si pido es que en estos asuntos tan importantes para la igualdad de todos los españoles, las principales organizaciones políticas, sindicales, empresariales y en general todos los ciudadanos tuviéramos meridianamente claro que la unidad del país es innegociable porque nos va la libertad, la igualdad y el bienestar en ello, magnitudes  esenciales por las que tanto hemos luchado. Si fuese así ningún nacionalista se atrevería a desafiar al estado, nuestro estado.  ETA asesinó vilmente a más de mil españoles de todo signo político al querer  imponer  sus teorías independentistas  al resto, no lo consiguió a pesar de que tampoco aquí estuvimos todo lo unidos que deberíamos haber estado, no vamos a decaer ahora por muchos cientos de miles de nacionalistas catalanes que  salgan a la diagonal con sus banderitas al viento.
   Las leyes de educación que hemos engendrado desde la transición  tampoco han permanecido estables mucho tiempo, constantemente andamos reformándolas por motivos ideológicos mas que pedagógicos, como en todo; me temo que quizás tenga esto algo que ver con que ocupemos un pésimo lugar en la lista que elabora  la OCDE y el informe Pisa.
  Podría seguir así con muchos más temas( aunque aburriría) porque es una evidencia que en cualquier asunto que toquemos ponemos una fuerte carga ideológica y esto provoca  grandes disputas, deberíamos  ser más pragmáticos y entender que un gobierno,( también nuestro raciocinio), debe mirar nuestro bienestar, el de todos, de manera técnica, es decir contando con los recursos que tenemos y dentro del sistema capitalista que impera en el mundo civilizado actuar de la mejor manera posible, siempre con acuerdos , no hay tantas diferencias entre unos y otros, sobretodo dentro del estrecho margen de maniobra que nos deja la UE y nuestros  aliados. Va siendo hora ya de dejar la actitud, resumida en la simpleza de llamar Fachas a unos a la mínima  o el manido principio de… ser de izquierdas de toda la vida y hasta la muerte, entre otras razones porque no es práctico, tampoco lo contrario.
   Una manera inteligente y madura de proceder en la vida es actuar siempre de acuerdo con el momento que le toque a uno vivir y la circunstancia, sin olvidar por supuesto ciertos principios como seres humanos avanzados que somos. Cambiar de parecer con el tiempo es de personas sabias, lo mismo que rectificar si fuese necesario. Cuando se es más joven  e inexperto se piensa y  se actúa de cierta manera, quizás utópica, a medida que se va cumpliendo años por lógica y debido a las vicisitudes de la vida y a la experiencia se modifica  el pensamiento y las prioridades. Por todo esto me causa cierta desazón encontrar gente inamovible de pensamiento, admirándose de sus ideas fijas. Envidio la manera de actuar de los anglosajones en estos menesteres, son mucho más prácticos y menos idealistas que nosotros, ellos van a lo que más le conviene y no a los sacrosantos principios malentendidos , si hay que votar al partido laborista ( izquierda) se vota, por intereses del momento, si en las próximas elecciones hay que depositar la papeleta del partido conservador , pues no pasa nada, eso sí Inglaterra por encima de todo, ahí sí que se mojan y tiene sentido pues le va en ello su país que es lo mismo que decir todo y a las pruebas hay que remitirse, estas virtudes hace del país uno de los mas sólidos y prósperos del mundo y en donde sus habitantes tienen mayor nivel de vida, que es lo que importa al fin y al cabo;  podríamos poner otros ejemplos Australia, Canadá etc.
   Una de las aficiones favoritas nuestras es despedazamos entre nosotros  mientras nuestros  enemigos, de todo tipo, (internacionales, nacionalistas, económicos, de imagen etc.)  si  tienen claro de cómo actuar y aprovecharse de nuestras debilidades, véase el caso catalán.
                                                                                                            Joaquín Yerga
                                                                                                             27/09/2014

viernes, 19 de septiembre de 2014

A ella...





         A veces nuestros labios, como locas
mariposas de amor, se perseguían;
los tuyos de los míos siempre huían,
y siempre se juntaban nuestras bocas.
Los míos murmuraban: -¡Me provocas!
Los tuyos: -¡Me amedrentas!, respondían;
y aunque siempre a la fuga se atenían,
las veces que fugaron fueron pocas.
(M. Ugarte)

Y ahora ella, que soportó sus impertinencias y bobadas tantos años ha llegado al límite. Y aunque sufrió serena y paciente noches de soledades e indiferencias, y aguantó por amor demasiadas disculpas y cientos de peregrinas excusas, tira la toalla.
Él sabe que la vida de su amada no ha sido un camino de rosas. Y sabe que que ella aún es joven, aunque a sus espaldas acumule ya periodos de dureza inusitada con otros más livianos y soportables. Y conoce su historia, marcada de alguna manera por la tierra en que la vio nacer y por sus tristes e inevitables circunstancias.
La vio llorar muchas veces, y desesperar, pero es consciente que esos sentimientos están asumidos y forman parte ya de la desventurada existencia que le tocó vivir. Y sabe de ella de su disposición y fortaleza para superar carencias de la vida y aflicciones de todo tipo y condición.
Y por ella supo que la vida no regala nada, que lo poco que se consigue hay que ganarlo a pulso. Evidentemente el destino con ella no iba hacer ninguna excepción... No, no fue indulgente... y luchó, trabajo, sufrió, perseveró y mintió y también se engañó. Y disfrutó y se enamoró, todo con pasión, como es ella…
Vivió con ella, ya mujer, avatares poco amables de la vida. Y comprobó su fortaleza, y cómo soportó impávida sus duras consecuencias, sin queja. Y es que ella pertenece, sin duda, a una de las generaciones más sólidas de mujeres que hemos tenido la suerte de atesorar en nuestro país. Porque ellas, que fueron hijas ejemplares que adoraban y respetaban a sus madres, son ahora madres sufridas e impecables entregadas a sus afortunados hijos.
Pero, no, aun no es tarde, él lo sabe y va a intentarlo todo porque se trata de su propia vida. La quiere más que nadie pero no supo hacérselo saber ni comprender. Y aunque es cierto que nunca un detalle, nunca un, "te quiero", ella lo es todo para él. Va a insistir, va rogar, va a cambiar sus prioridades absolutamente, porque...
Ésa mujer que vive que siente y que brega con la vida, trabajadora incansable, admirable madre y que a veces le dice que está harta de todo y de todos, es su compañera y amiga, A ésa señora, que le debe más de treinta años de dedicación exclusiva, sin embargo no ha sabido hacerla lo feliz que ella se merece. 
Ésa mujer, que a veces se aflige porque no se divierte lo que debiera, y que sueña, anhelando ser la amada de aquel bolero, es la madre de sus hijos. A ésa mujer, aún no sabe cómo decirle que lo siente, por sus torpezas, por su egoísmo, pero que es la mujer de su vida y aunque no sepa quererla de la forma que a ella le gustaría, siempre la querrá con todo su corazón. Y ambiciona, como diría el poeta, a que le ame cuando menos se lo merezca, porque posiblemente será cuando más la necesite.
Joaquín 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

La ciudad si es para mí


                                                 Dios hizo el campo, y el hombre la ciudad.
                                                                           ( W.Cowper) 


    Hace poco más de un par de semanas que regresé a Madrid, terminaron, sin indulgencia, las habituales vacaciones estivales en el pueblo, mi pueblo. Allí nací y  allí vuelvo todos los años aunque he decir que no tanto como antaño y no porque ya me guste menos  o me aburra mas sino por otras razones; quizás un poco por pereza y otro, aprovechando el tiempo libre, visitar también otras ciudades, sin olvidar claro está, unos días de playa.
    En otros tiempos, recién llegado a la capital visitaba mi lugar de nacimiento con frecuencia, varias veces a lo largo del año, la familia, los amigos y también los recuerdos me empujaban irresistiblemente al punto de partida, hoy treinta y cuatro años después se me ha moderado ese impulso.
    De la familia, con la desaparición de mis padres se rompió el lazo más fuerte de unión entre nosotros, el imán que atraía y agrupaba al resto, por suerte aun tengo la presencia y el cariño de mis hermanas. De los amigos, cada vez son más escasos y con estos, el inevitable paso del tiempo y la distancia enfriaron nuestros vínculos. Me queda por tanto eso tan subjetivo y etéreo que llamamos recuerdos, las fotografías en blanco y negro de mis vivencias  juveniles almacenadas  en ese pendrive neuronal tan sofisticado que llamamos  cerebro, esos recuerdos por fortuna siguen perennes aunque algunos ya desdibujados.
   Vivir en el pueblo tiene su encanto, la tranquilidad quizás sea lo más preciado. Allí la vida transcurre mucho más despacio que en la gran ciudad, se anda más y los medios de locomoción no son imprescindibles para el quehacer diario. Otra excelencia: se vive de manera horizontal, cosa no menor y que se agradece después de sufrir diariamente en la ciudad la servidumbre de patear escaleras o el claustrofóbico  ascensor el resto del año.
   Una de las situaciones que siempre odié de joven y que ayudó a incrementar el deseo que siempre tuve por residir  en una gran ciudad era la inevitabilidad de ser reconocido por todos. Buscaba a menudo el anonimato, nada se podía hacer sin que los vecinos lo supieran, llegar muy tarde casa, la forma de vestir, (reconozco extravagante pero propia de la época y de la edad) o dejarse el pelo largo se convertía en la comidilla del vecindario; ahora,  tres décadas y media después, no solo lo soporto sino que me apetece.
  Después de tantos años ausente empapándome de esa manera de vivir que he mencionado, como es por ejemplo pasar desapercibido entre la gran multitud de la urbe, (curioso cambio de parecer), agradezco hoy en día reconocer a la gente por la calle. Ver que convecinos  que compartieron conmigo escuela, fiestas o juegos infantiles y que aun me saludan en la calle y recuerdan mi nombre, me emociona…..cosas de los años, reconozco que  en esto de la sociabilidad he cambiado bastante, afortunadamente, creo.
  A pesar de mi genuina disposición para la vida en la ciudad aprecio los muchos parabienes que nos brindan las poblaciones no tan grandes al menos durante un par de meses al año. Alterar los hábitos diarios tras once meses de rutina es muy saludable; mis gustos y esperanzas las tengo puestas en que en un futuro no muy lejano poder alternar meses en Madrid y en el pueblo. Los meses cálidos, por lo ya comentado y por otras muchas  razones me apetece vivir en el pueblo, las calles accesibles y serenas, el ambiente nocturno fresco y distendido, el cielo estrellado  y una residencia espaciosa, idónea para practicar con tiempo ilimitado y espíritu relajado cualquier sacrificio que uno se proponga con el bricolaje, son propicios para ello.
   Sin embargo también he de indicar que durante los largos y desapacibles inviernos el pueblo se torna duro y áspero, lo que en el estío me parece acogedor y placentero, en invierno, tedioso y aburrido. Por esto y reconociendo aunque un poco tarde las bondades que nos ofrecen los pueblos en ciertas temporadas, soy más urbanita que otra cosa, la ciudad , sobre todo si esta es muy grande me ofrece muchas más oportunidades de ocio y diversión, y para mí,  a mis años y en mi situación, es tema capital. Cuando uno ha rebasado ya cierta edad, con los hijos emancipados y con mucho tiempo libre busca algo más que, impertérrito, contemplar  el transcurrir del tiempo. La ciudad nos pone a su alcance multitud de tentaciones de toda índole, teatros, cines, museos y múltiples acontecimientos. Ejemplos pongo:
   A veces, pasar una tarde de sábado extasiándose con una buena comedia en cualquiera de las más de veinticinco salas de teatros de Madrid, otras pasear contemplando los incalculables y soberbios edificios o palacios que jalonan las históricas calles del centro, también aprovechar el privilegio de mirar piezas únicas en alguno de los muchos museos nacionales como La Dama de Elche en el Arqueológico, Las Meninas en el Prado o cualquiera de los cuadros del Thyssen, o porqué no, darse el gustazo de presenciar en directo alguno de los…. “muchos partidos del siglo” que se juegan cada año, en cualquiera de los dos campos de futbol más históricos e importantes del país, todo esto está al alcance de los que tenemos la suerte de vivir dentro de una gran zona metropolitana como es Madrid.
   Por estos… amenos argumentos  los que tenemos la suerte de vivir en Madrid pero a la vez  el privilegio de haber nacido en un pueblo tenemos doble motivo  para estar de suerte. Antes, hace años proceder de una zona rural y venir a trabajar a la ciudad era razón para la mofa  o el menosprecio por parte de los nativos de la capital (aunque  estos eran pocos)  por asuntos que todos conocemos, hoy en día cualquier zona del país esta tan avanzada o atrasada como las ciudades, apenas hay cambios perceptibles entre ambas bien sea en las vanguardias de las modas, en las tecnologías de la comunicación o en las costumbres, hasta en el uso del lenguaje apenas hay diferencias.
   Una de las consecuencias de la globalización a nivel nacional es la uniformidad en todos los aspectos en la vida de todos los españoles. Vayamos a Olot (Gerona), el Ejido (Almería) Zafra (Badajoz)  Zamora, Madrid o Sevilla  en todas ellas encontramos la misma disposición de todo lo básico, me explico, todas tienen un pequeño o grande casco históric con sus bares y tabernas y una calle principal peatonal con las consabidas tiendas de Zara , Blanco,H&M  y Mango., en las afueras un centro comercial con sus minicines y su zona de restauración en donde podemos comer una hamburguesa de McDonald’s o un par de diminutos bocadillos en los “100 Montaditos”, y lo que es espectacular para la vertebración del país cualquier pueblo de España por pequeño que sea , salvo raras excepciones, tienen a poco más de veinte minutos todas estas…excelencias. Y no quiero pasar por alto los efectos de las nuevas tecnologías en la homogeneidad de toda la población como son las  televisiones interactivas, internet, teléfonos móviles etc. que nos iguala a todos en oportunidades y también, por qué no, nos crean nuevas servidumbres.
                                                                                                                        

                                                                                              Joaquín Yerga                   
                                                                                                  17/09/2014

sábado, 6 de septiembre de 2014

La Diada

                                                                Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano.
                                                                                                           (J.W.Goethe)

   En los próximos días se celebrará el día (Diada) de Cataluña y un mes después la anunciada consulta para la independencia y  aunque al resto de los españoles, por lo menos a una mayoría de ellos, parece no importarles demasiado yo sí creo que nos jugamos mucho.
   Para no entrar de golpe en materia quiero exponer algunos antecedentes previos. Antes de la revolución francesa los países y los pueblos en general no estaban habitados por ciudadanos sino por súbditos del rey. Eran monarquías más o menos absolutistas y los reyes eran dueños de las personas y sus destinos. Los pueblos y las propiedades pertenecían a diferentes miembros de la nobleza que estaba organizada de manera más o menos jerarquizada y en donde el poder máximo era el rey. Estas posesiones pasaban de padres a hijos de tal forma que siempre permanecían en las mismas manos.      Los reyes y herederos se casaban unos con otros dentro de las cuatro o cinco casas reinantes y así agrandaban o disminuían sus dominios. Los habitantes de estos no contaban para nada y los pueblos en donde residían podían pasar de un imperio a otro sin ellos participar.  A partir de 1789, con la revolución,  hubo un cambio drástico de ordenamiento, las gentes, es decir los habitantes se encontraron con la novedad de ser dueños de sus territorios y en consecuencia de sus países, pasaron a ser ciudadanos de pleno derecho. Todo esto necesito un trámite de años, reivindicaciones y mucho sufrimiento. Actualmente ya nadie discute que los ciudadanos de cada país somos los dueños absolutos del mismo y podemos elegir  quien nos gobierne y que sistema nos interesa más.
   La formación de los diferentes países en el mundo y sobre todo en Europa está determinada y asentada hace muchos años, o siglos en el caso español. Nosotros hemos padecido más que otras naciones de nuestro entorno por diferentes motivos: reyes absolutistas nefastos, exacerbaciones religiosas, guerras civiles etc. todo ello derivó  y contribuyó  a que fuésemos un pueblo atrasado y  acomplejado. Desde hace casi cuarenta años por fin hemos conseguido realizar los sueños de nuestros próceres  más insignes, Jovellanos, Fernando de los ríos, Joaquín Costa, Besteiro, Ortega y Gasset, Marañón y tantos otros que imaginaron una España unida y diversa a la vez, culta y democrática, libre y solidaria, desarrollada y en donde se respeten todas las opciones personales; nosotros somos los privilegiados que casi palpamos esa España soñada.  A pesar de que no todo es perfecto y siendo consciente de que hay gente que lo pasa mal, jamás en nuestra dilatada historia tantos españoles vivimos tan dignamente.
   Justamente ahora que hemos conseguido todo eso, de estar entre las quince o veinte naciones del mundo en donde vivir merezca la pena, un privilegio solo permitido a una parte mínima de la población mundial, surgen territorios en donde sus habitantes egoístamente quieren romper la baraja y volver a las andadas.
  Lo que sea de Cataluña o de cualquier otra región del país lo tenemos que decidir entre todos los españoles, pues afecta a la totalidad. Ese derecho que nos ha costado tanto en conseguir y que es el que siempre han perseguido los sectores más modernos y progresistas, aquí es España desde la constitución de 1812, no podemos perderlo por cuestiones vagas o pseudoprogresistas como es el derecho a decidir que esgrimen los partidos más de izquierdas y los nacionalistas. Lo que sea de esta región será lo que queramos todos, incluidos extremeños, gallegos o murcianos por nombrar algunos.
   Si permitimos la consulta corremos el peligro de que gane el sí a la independencia pues ellos han jugado con ventaja, llevan años gastándose el dinero de todos en propaganda insuflando a los jóvenes la falsa idea de que no son españoles y además les robamos.
   Si consiguieran separarse de España ¿qué sería de nosotros ¿ A Cataluña siempre se le ha beneficiado desde el gobierno de turno y desde hace ya varios siglos. Le hemos concedido prebendas, últimamente bajo amenaza de revueltas nacionalistas y todos los expertos coinciden que su riqueza es tal debido a su pertenencia a España desde hace más de quinientos años.
   Sin duda alguna este es el mayor problema que tenemos los españoles desde hace más de setenta años. Si Cataluña fuese independiente, España, nuestro país seria insignificante en Europa y no digo ya en el mundo.
  A pesar de la grave crisis que padecemos, de los más de cinco millones de parados y otros graves problemas, todo esto es coyuntural, algún día pasará siempre ha sido así pero si a un gran país como es el nuestro le permitimos un desgarro de esta magnitud: una cuarta parte de su territorio el más diverso, con casi ocho millones de habitantes, además el mas prospero y desarrollado, el mazazo político, económico y cultural seria apoteósico, no seriamos los mismos y no exagero.
  Además de los problemas de índole económico y estructural esta el psicológico, creo que no seremos conscientes del shock traumático que soportaríamos hasta que ocurriera y después ya no habría marcha atrás. Por eso sería conveniente  que los partidos políticos, que no quieren una Cataluña independiente, pero actúan de manera irresponsable a mí entender, malinterpretando una democracia,  real según ellos, de manera exquisita permitiendo que una parte de españoles decidan por la totalidad, se lo hiciesen mirar.
   No nos equivoquemos, ellos , los nacionalistas, han aprovechado los recursos y poderes que le hemos dado de manera desleal y los han utilizado en contra nuestra de manera mentirosa durante casi cuarenta años y algunos de nosotros con el.. buenismo que nos caracteriza  nos saltamos nuestras propias leyes, le concedemos  la oportunidad de que se vayan con su riqueza y nos dejen tirado en la más absoluta indigencia moral y  económica  basándonos en un supuesto… derecho a decidir de los pueblos, como si el catalán estuviese oprimido.
   Imaginemos por un momento como quedaríamos: treinta y dos millones de hab., un 25%  menos de PIB., tasa de paro 30% aprox. y la media en todos los parámetros de riqueza por los suelos, a nivel de Bulgaria o Rumania, si le permitimos la independencia, al ser la región más prospera con diferencia,  nos quedaría la media bajísima.
   Más consecuencias que percibo: al prescindir de los fondos que traspasa Cataluña a la caja común, y con Madrid no se podría contar de la misma manera al empequeñecer el país, Andalucía y Extremadura sufrirían una merma  de caudales públicos impactante, no podrían financiar la seguridad social ni pensiones, ni llegarían otras ayudas que le permiten ahora subsistir dignamente, esto la población debería saberlo ¿debemos permitir una consulta con estas graves consecuencias , basándonos en una supuesta libertad de decidir ¿ Hasta ese extremo queremos llevar la irresponsabilidad de un país acomplejado por culpa de años de dictadura ¿. Ningún país del mundo permiten sus leyes la separación de una parte de su territorio ¿ Somos nosotros, como tantas otras ocasiones, los más tontos de la clase ¿.  ¿Y después que¿ ¿abrimos la puerta a que se vayan otras regiones?
   Yo me conformaría con que a todo el mundo se le explicara de manera clara y nítida las consecuencias de ser tan buenos y archidemocratas y supieran que los más perjudicados serian los pobres, como siempre, andaluces y extremeños a quien en teoría dicen defender los partidarios de la consulta y después que decidan en consecuencia. Yo lo tengo claro.
                                                                                                            Joaquín Yerga

                                                                                                              06/09/2014

martes, 2 de septiembre de 2014

Verano del 14


                                              ¿Mi mejor verano ¿ Sin duda, uno que todavía no he vivido.
                                                                                                                  (P.Roth)


   Se nos fue julio y también su vecino de almanaque y fatigas agosto de este anodino 2014. Aun nos queda septiembre para completar el actual verano pero todo apunta que este rezagado y complementario mes estival pase a la historia sin hechos relevantes, e informativamente hablando sin mayor pena ni gloria.
  Según están las cosas mejor es digerir el tiempo sin grandes acontecimientos de última hora pues como dice el chiste ¡¡que me quede como estaba!! Imagino que siempre habrá sido así, las cosas buenas, a nivel global, no vienen de golpe sino que poco a poco y con el paso de los años las valoramos positivamente sobre todo si mejoran las que tenemos en  ese momento. Las negativas por el contrario se presentan de manera imprevista  y nos hacen cambiar en todos los sentidos de forma brusca y desagradable.
  Es  corriente que durante el verano y más en agosto haya menos noticias del tipo socio-política  en general de las que nos tienen acostumbrados los medios audiovisuales el resto del año; los políticos se cogen vacaciones  así como los periodistas y lamentablemente estamos supeditados a ellos. Ellos deciden cuándo algo es importante y cuando no lo es, de ellos depende poner al país patas arriba o que haya serenidad y normalidad, aunque en este querido país nuestro esto último es muy subjetivo. Precisamente por esta falta de noticias políticas, económicas o sociales que son tan habituales la mayor parte del año surgen otras aparentemente significativas y que a fuerza de aparecer en los medios se convierten en “serpientes de verano” es decir aparecen de golpe, todos hablan de ella y después desaparecen y no que queda rastro de ella, este fenecido verano no ha sido prolijo en ellas pero alguna ha habido.
   Este año se ha hablado lamentablemente de guerras así que más que serpientes han sido monstruos de muchas cabezas. Comenzamos las vacaciones con el eterno conflicto árabe –israelí, mas de mil quinientos muertos, niños heridos o desplazados y destrucción masiva, imágenes en los telediarios a la hora de comer como de costumbre… pues a estas alturas de septiembre parece no haber existido y la misma historia se repite con las guerras de Ucrania y las pavorosas  imágenes de los decapitados en el incipiente estado islámico del norte de Irak.
   De aquí de nuestro país no ha habido mucho que arrascar en cuanto a novedades si acaso el sorprendente “caso Pujol” y su prole con su fabulosa fortuna amasada de manera depredatoria, por cierto este affaire nos viene bien a los partidarios de la unidad de la nación pues ha desactivado o enfriado en cualquier caso de manera clara la fogosidad de muchos partidarios de la independencia de Cataluña que nos tenían prometido un otoño entretenido; estos nacionalistas habían insuflado a la población que allí no tenia cabida la corrupción,... eso era cosa de los españoles.
  El penoso asunto del virus del ébola en África y su posible repercusión en España por el contagio, traslado y posterior fallecimiento  del misionero y colaborador medico Miguel Pajares, también ha llenado páginas de periódicos y horas de tertulias, quizás fue asunto principal durante la primera parte de este.. suave verano, climatológicamente hablando, que se nos escapa,…. ahora ya nadie se acuerda.
   Por lo demás, parece que volvemos a aquellos agostos de antaño, con sus consabidos atascos en las carreteras, con  playas a rebosar y bulliciosas fiestas repartidas generosamente por toda nuestra “piel de toro”. Hablando de todo un poco algo tendremos los españoles además del buen clima para que seamos el tercer país del mundo receptor de turistas y visitantes, casi cincuenta millones pisaran este año nuestro solar patrio, esto nos deja unos caudales equivalente a lo que nos gastamos en petróleo y teniendo en cuenta que somos los más dependientes de este preciado líquido elemento de Europa, pues calculemos.
   Aprovechando el tema veraniego, el binomio verano- vacaciones posiblemente vaya a ser nuestra panacea económica como país. Si aprendemos a hacerlo bien, con el patrimonio cultural que nos han dejado nuestros antepasados, nuestras montañas y nuestras playas  tenemos el futuro casi asegurado. No somos de grandes industrias como los alemanes, ni poseemos  las condiciones socioeconómicas  apropiadas para que surjan muchos Bill Gates o Mark Zuckerberg, (el fundador de Facebook)  , pero sí tenemos la suerte de pertenecer a un país democrático, con un nivel de vida aceptable y con un sistema sanitario envidiable, esto unido a lo que lo que nos ha regalado la naturaleza, hace de España un destino inevitable y envidiable para todos los sufridos, y estos sí, industriosos y emprendedores ciudadanos  europeos.
   Continuando con el asunto, al que he llegado por cierto estrujando al máximo la cara positiva de este sempiterno verano nuestro y habiendo sido testigo directo este agosto pasado en Fuengirola y Marbella de cómo contribuyen ingleses o alemanes a nuestro desarrollo con los parabienes en forma de divisas con que nos obsequian la mayoría de estos turistas (también hay otros por desgracia que solo nos dejan como dádivas ruido y basura) no deberíamos avergonzarnos en basar gran parte de nuestra economía en complacer a estos visitantes, facilitándoles su estancia entre nosotros a través de los numerosos puestos de trabajo generados a tal efecto, eso sí, procurando atraer a un turismo de calidad que conlleven salarios de calidad. No nos debemos acongojar por parecer un país de albañiles y camareros, como peyorativamente nos acusan algunos europeos, ahora que una gran parte de los primeros están en paro por circunstancia que todos conocemos, tendremos que potenciar y mejorar los  puestos de trabajo que nos proporciona el turismo, no queda otra.
   A pesar de que aún colea el  verano, a todos  los efectos comienza ya una nueva temporada y esta se presenta atractiva  en muchos ámbitos, especialmente en el económico, por si se confirma la salida patosa de la crisis, en lo político, se vislumbra ya las elecciones autonómicas y municipales del mes de mayo con la incógnita del fin del bipartidismo y la irrupción de Podemos,  y a más corto plazo el desafío catalán;   umm…. ¡interesante panorama!
                                                                                                            Joaquin Yerga

                                                                                                                                          02/09/2014

sábado, 26 de julio de 2014

Un mundo convulso

                                                                       


 Soy un hombre. En consecuencia, todos
                                                                          los diablos residen en mi corazón.
                                                                                                     (G.K. Chesterton)
                                           

Cualquiera pensaría viendo o escuchando a los medios informativos  que pasan más cosas terribles ahora, en el mundo, que nunca: tragedias aéreas, guerras crueles como la sempiterna y recurrente Palestino-Israelí o la de nuevo cuño en Ucrania, amén de otras desgracias, sin obviar las de carácter natural. Pues me atrevo a asegurar que no es verdad, el mundo no se ha vuelto peor ni loco de repente, por lo menos más que en otras épocas.
   De las novedades que el mundo nos está ofreciendo constantemente quizás la de la inmediatez en conocer  lo que ocurre en cualquier parte y a cualquier hora me sorprende y seduce más. Los medios tecnológicos que disponemos actualmente y los que aparecerán en breve nos llevan a conocer situaciones o hechos acaecidos en alguna parte del globo en breves minutos, y es más, a tiempo real; eso es lo que sucede hoy en día y por eso la percepción de lo caótico.
   Jamás, en la mayor parte de la tierra, se han dado tantos años acumulados de paz y prosperidad como los que llevábamos ininterrumpidamente  desde hace más de cincuenta, salvo algunas desgraciadas excepciones. Si exceptuamos las dos grandes guerras mundiales que fueron globales, únicas en su dimensión territorial y en devastación, en cualquier zona del globo se desarrollaba algún conflicto o guerras soterradas entre vecinos, o no, y por cualquier zarandaja y lo que es más grave, las atrocidades que se practicaban por parte de los contendientes eran terribles, eso sí, el mundo no se enteraba; ahora para lo bueno y también para lo malo lo sabemos todo. Durante la cena o la comida en familia, en el calor de nuestro hogar, en los telediarios, se nos muestran casi a diario lo peor del ser humano en las diferentes partes del mundo.
  La gran diferencia de nuestro tiempo con respecto a lo que pasaba hace unas cuantas décadas es que ahora sabemos y conocemos  todo de cualquier país o territorio por lejano y atrasado que esté. Sabemos con más o menos exactitud los millones o de personas que pasan hambre en el mundo y si esta avanza o retrocede. Cualquier accidente o atentado terrorista cometido en China o en Rusia, en cinco minutos es trending topic en todos los móviles del mundo accesibles a  miles de millones de usuarios de toda edad y condición. Hace tan solo unas cuantas décadas  apenas teníamos información de lo que  ocurría allende nuestras fronteras, tan solo si eran muy graves y después de días de producirse la noticia.
  Todos estos adelantos, qué duda cabe, son positivos para la civilización pero a veces también por exceso de uso se revuelve en contra de esta, ejemplo de ello es la familiaridad con que contemplamos imágenes desagradables casi a diario, personas despedazadas en accidentes o atentados, niños escuálidos y hambrientos con moscas revoloteando su cuerpo desnutrido en países africanos  o guerras en directo con el corresponsal de la cadena de televisión de turno, micrófono en mano, entrevistando al combatiente, mientras cae destrozado por una bomba o una bala un compañero justo al lado. Con esta explotación de la imagen puede llegar el día en que no nos conmovamos por tragedias como las relatadas arriba.
  Aun así soy optimista y pienso que el mundo, a pesar de todo, es mejor que nunca incluso con todo lo malo que aun acurre. La mayoría de países ricos y democráticos,  y cada vez son más, aportan una parte de su PIB  para ayuda de los que están en vía de desarrollo, esto no pasaba antes. Empresas y personas opulentas (Bill Gates, Warren Buffet, etc.) han creado asociaciones de ayudas a países del tercer mundo, donando de sus fortunas personales inmensas cantidades de dinero para conseguir que vacunas contra el sida o la malaria, por ejemplo lleguen a estos depauperados lugares y toda la población  tenga acceso a sus bondades.
  Hoy en día, también en el mundo hay corporaciones de países (avanzados y respetuosos con los derechos del hombre)  supervisores del mantenimiento de la decencia humana. Cuando dictaduras, organizaciones  políticas  o revolucionarias se extralimitan en sus funciones y masacran a parte de la población indefensa por  motivos de cualquier índole, estas asambleas de países, bien sea dentro de la ONU  o de la Corte de Justicia Internacional son capaces de juzgar y castigar a los infractores con lo que obligan a futuros violadores de leyes universales a cuidarse muy mucho de saltárselas a la torera.
  El mundo queramos o no esta globalizado, ya es un pañuelo y cada vez menos gente puede actuar al margen de lo comúnmente establecido sin ser reprendido por ello. Es verdad que no todo está hecho aún hay mucho que mejorar, todavía hay gente que actúa con malas artes y con la escusa de la religión, el nacionalismo o el acopio desmesurado materias primas  masacran a compatriotas o vecinos sin reparo, pero vamos por buen camino.
  Hay países punteros en donde la civilización alcanza cotas inigualables. El respeto a las leyes, a la voluntad del pueblo y a los derechos humanos encuadra su forma de vida. Aquí se respetan todas las opciones sexuales y religiosas, cada sujeto es libre de pensar y actuar como prefiera, el único límite es la libertad del prójimo. Hay también libertad absoluta de prensa y transparencia en la forma de gobernar; los ciudadanos de estos, cada vez más, privilegiados países tienen los derechos básicos cubiertos y se pudiera decir que están razonablemente satisfechos. Estas naciones serán imitadas tarde o temprano por el resto de la humanidad, así ha sido siempre y lo seguirá siendo.
  Hoy, que sabemos que somos una pequeña mota en la inmensidad del universo, que estamos aquí de paso y ese paso es breve, tendrá que llegar el día en que la mayoría de la gente comprenda que no merece la pena pasar la corta vida de la que disponemos peleando o exterminando a nuestro semejante, hay cosas más importantes e interesantes a lo que dedicar la existencia, sobre todo mas éticas.
                                                                                                   Joaquín Yerga Sánchez
                                                                                                                26/07/2014

                                                                                                                                                                                   

lunes, 14 de julio de 2014

PSOE

El socialismo es la más perfecta y admirable realización del ideal pedagógico social, su fin, conducir al hombre a la vida completa.
     (Andreu Nin )
El socialismo es  la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia, la prédica a la envidia. Su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria.
( Winston Churchill)  

Que cada cual escoja.
 (J.Yerga)                                                        

                                                                                        
El partido socialista ha sido clave en la reciente historia de España. Fundado por Pablo Iglesias (el tipógrafo, no el politólogo de moda) a finales del siglo XIX, ha pasado en estos años (casi un siglo y medio) por diversas vicisitudes. De ser un partido marxista y anticlerical en las décadas siguientes a su nacimiento, colaborar más tarde con la dictadura de Primo de Rivera, y radicalizarse años antes de la guerra civil, participando junto a la CNT en la sublevación de Asturias. En esta etapa  engendró líderes tan reconocidos y apreciados como Besteiro o Indalecio Prieto, moderados con sentido amplio de la política europea del momento, personajes ambos dialogantes con intención de anteponer el bien general de la nación a ideologías extremistas, pero también alumbró a ideólogos revolucionarios  partidarios y simpatizante de la antigua URSS de Stalin como Largo Caballero, autor de la frase, el socialismo es incompatible con la democracia. De todas maneras esas posturas duras, marxistas y medio subversivas estaban en parte justificadas teniendo en cuenta el contexto de la época, en donde los proletarios carecían de los derechos más elementales y las clases bajas permanecían ignorantes y paupérrimas.
A partir de la transición y después de un periodo mediocre, cuando no opaco, durante la dictadura de Franco, resurge de la mano de Felipe González. Es en esta época cuando el partido se convierte en hegemónico y vital para la prosperidad y estabilidad de nuestro país. Conscientes de que para gobernar  una nación democrática, europea y con los socios más importantes del globo como Francia, Inglaterra, USA etc. habría que renunciar al marxismo, lo hace y se convierte en un partido de mayorías, con ideas propias pero moderadas como la aceptación del sistema capitalista de mercado, de la monarquía parlamentaria y de la permisividad con las actividades de la iglesia católica, comprendiendo que esta era aun mayoritaria en el sentimiento religioso de los españoles.
Poco a poco,  aun con la UCD en el poder, se iba vislumbrando sus intenciones, después, ya en el gobierno y con la legitimidad que le dieron los españoles ávidos de ser guiados por un partido de izquierda, cosa que no había ocurrido desde antes de la guerra civil, fue perfeccionando, cuando no transformando todo lo bueno que ya había emprendido el partido de Suarez.
Con Felipe González como presidente, el partido se hizo más pragmático, se modernizó y tuvo que renunciar a muchos de sus ancestrales ideales. España entró en el mercado común europeo, con todo lo bueno que ello supuso, en la OTAN , imprescindible decisión para pertenecer al selecto club de naciones occidentales democráticas  y el país creció en derechos y en economía como nuca lo había hecho antes.
También en esta época y gracias al trasvase de fondos de la UE y de otras regiones ricas del país, la España profunda y depauperada cambió radicalmente, se hicieron las primeras autovías y el primer Ave. En materia de seguridad interna se domesticó a las fuerzas armadas para que nunca más oyéramos  los sempiternos ruidos de sables de los jefes del ejército más conspicuos. Luego a partir de 1996 debido a varias cuestiones turbias perdió el poder que pasó a manos del otro gran partido de la nación, pero su labor y su impronta, necesaria por otra parte, quedó en el alma del país que ya no volvió a ser el mismo afortunadamente.
Toda esta magnífica labor la realizo un Psoe que supo y quiso actualizar y adaptar sus principios a un mundo ya diferente a cuando se creó allá en el 1879, un partido y unos dirigentes que antepusieron la prosperidad y estabilidad de todos los españoles conscientes de que debían renunciar a mucho para conseguirlo todo.
Ahora ha pasado el tiempo, las circunstancias son otras pero el esfuerzo ha realizar es muy parecido al de entonces. La crisis que hemos padecido ha hecho mella en todos los partidos convencionales  y este no se ha librado. En mi opinión y ahora que acabamos de saber que el nuevo líder a dirigir la organización es Pedro Sánchez, de los tres candidatos el mas capacitado, hace falta un periodo de honda reflexión  y revisar todas las premisas primordiales del partido.
El éxito de algunas organizaciones de ultra izquierda en el panorama político español no debe confundir al Psoe  y llegar a hacerle pensar, como muchos creen, que para ganar posiciones y recuperar su antaño esplendor hay que virar mucho más a la izquierda, a mi entender se equivocaría. Si el partido gano dos elecciones generales por mayoría absoluta con González y volvió a ganar años después con Zapatero otras dos elecciones no fue precisamente por ocupar espacios extremos, sino por ser un partido de centro izquierda que a mi parecer son la tendencia mayoritaria de los españoles. Ya lo dijo aquel, el Psoe es el partido que más se parece a España.
Si a un español medio se le pregunta cuál es su ideología, responderá con seguridad que es de izquierda o centro izquierda de toda la vida pero si desmenuzamos ese magno pensamiento por partes, a la manera de preguntas, las respuestas a todas aquellas no coincidiría con su posición general, por ejemplo…gran parte de ellos que se considera afín a esa doctrina, no consentiría una Cataluña independiente, ni les dejaría votar en una consulta; serian muy duros con las leyes de seguridad ciudadana ( la opinión que circula por mentideros es que los criminales entran por una puerta y salen por otra),incluso en un referéndum que se hiciera a favor o en contra de la pena perpetua o de muerte a grandes delincuentes o terroristas no tengo dudas del resultado, he oído en varias ocasiones a gente mayor que alardean de ser votantes de Izquierda Unida decir que con Franco no pasaban estas cosas. En el tema de la inmigración masiva, en mi opinión una gran mayoría de compatriotas estaría a favor de endurecer las leyes para impedir ese fenómeno contemporáneo que creen que les perjudican. Todas estas, supuestas respuestas y mas que omito, atendiendo a hipotéticas ideologías, pertenecerían a  personas de derechas y sin embargo como dije antes son gente que votan a partidos de todo el espectro de la izquierda.
Soy de la opinión de que un partido Socialista fuerte y con futuro es vital para España junto con los conservadores, debe tener muy en cuenta sus prioridades y la de los ciudadanos que les votan. Hay líneas rojas que no se deben traspasar,sobre todo en la estructura del estado. A la hora de hipotéticas escisiones de algunas regiones del país hay que tener las ideas claras, el poder reside en todos los españoles que es la base de toda democracia y son las leyes que nos hemos dado, no vale el vacuo concepto de que los pueblos tienen derecho a decidir su futuro, en la creencia de que estos pueblos estuvieran oprimidos. Imaginemos por un momento que La Moraleja (15.000 hab. y con un PIB superior siete veces al resto del municipio de Alcobendas 120.000 hab.  al que pertenece, se quisiese independizar, cosa que ya intentó en el pasado reciente ) ¿qué pensarían los dirigentes de la Izquierda de este país ¿ pues algo parecido ocurre con Cataluña y el País Vasco con respecto a España ¿ donde se recaudaría el dinero para financiar a los menos favorecidos de las regiones más pobres Andalucía y Extremadura ( por cierto con mayorías decimonónicas de izquierda)?
Otra línea roja que debe tener en cuenta el nuevo partido renovado, la forma de gobierno, actualmente monarquía parlamentaria, cualquier proposición nueva, léase republica o federalismo debe ser consensuada con la otra mitad ideológica del país, no se puede cambiar leyes básicas con el rechazo profundo de la mitad del censo y para terminar debe haber acuerdo si o si con el otro gran partido, y también forman parte de la estructura de la nación, la política exterior y la irrenunciable separación de los tres poderes básicos del estado el legislativo ,el ejecutivo y el judicial.
Con estas grandes miras el partido tendría las simpatías de gran parte del pueblo español, al margen claro está de las proposiciones que tenga para el resto de políticas que esto está, faltaría más, en su derecho de aplicarlas. Confiemos.
                                                                                                              
                                                                                                                                      Joaquín Yerga
                                                                                                                                            14/07/2014

  

sábado, 5 de julio de 2014

Un lugar de cuyo nombre sí quiero acordarme.




No habrá sino recuerdos.
Oh tardes merecidas por la pena,
noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo...
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.
(Borges)


Venir al mundo en Extremadura quizás no haya sido lo mejor que me ha pasado en la vida; ni a mí ni a muchos compatriotas. Me tocó nacer en la región de España con la mayor probabilidad de emigrar por metro cuadrado. De hecho ya lo hicimos casi un millón de nosotros a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. En la mayoría de los pueblos de la región se pudiera decir lo mismo; que no hay unidad familiar en la que alguno de sus miembros no habite en un lugar distinto al que ha nacido, y esto es mas triste de lo que pudiera parecer... 
Y es que no es un buen negocio dejar atrás: amores, sueños, vidas… tantas cosas; y volver a empezar lejos, en otra parte, en otra ciudad. Deambular por calles extrañas, buscar nuevos amigos, aclimatarse... no, no es fácil. Sin embargo los humanos tenemos una capacidad de adaptación sin limites, y los extremeños, en particular mas si cabe, porque allá donde “sentamos los reales” nos combinamos a la perfección con los naturales. Esto es así hasta el punto de que muchos no han regresado jamás a la tierra de sus ancestros. Aunque me temo que esto no es motivo, precisamente, ni de vanaglorias ni de orgullos.
La palabra (topónimo) Extremadura proviene del término “extremo del país”, es decir, parte final o fronteriza del Reino de León. Extremadura fue conquistada y poblada con gente del feudo leones cuando éste era, digamos, un territorio independiente. Castilla tuvo también, en Soria, su Extremadura por la parte oriental. Ya nos lo indica su escudo heráldico (Soria pura cabeza de la extrema dura).
Cuando los cristianos (leones y castellanos mayoritariamente), arrebatamos ésta tierra a los musulmanes durante los siglos XII y XIII, se hicieron cargo de ella las órdenes militares, y con ello comenzó el reparto tan desigual de la tierra. El privilegio que los reyes otorgaron a la ganadería y con ella a la Mesta y a la trashumancia en detrimento de la agricultura, contribuyó de forma notoria a la formación de grandes latifundios. Pasado el tiempo se agravó este problema con la confiscación de los bienes de la iglesia en el siglo XIX, por parte del gobierno, fueron las llamadas leyes de Mendizábal o desamortización. Estas enormes propiedades del clero, que se habían formado gracias a donaciones de particulares durante siglos se expropiaron (con la intención de recaudar dinero para financiar los costes de las Guerras Carlistas) y se vendieron al mejor postor. Qué duda cabe que los únicos que podían comprarlas y en considerables lotes eran los dueños de grandes fortunas. Así que en vez de arreglarse el asunto se mantuvo o incluso se agrandaron las enormes fincas.
Como es sabido, estos latifundios eran pocos productivos pues los dueños no necesitaban mucho para vivir bien. Muchos de ellos residían en Madrid y pertenecían a la rancia aristocracia. Otros eran burgueses enriquecidos por nuevos negocios. Con este pésimo reparto de las tierras se fomentó las dos clases sociales típicas del sur hispano, y tan dispares, por cierto; los dueños de las fincas, (señoritos terratenientes), una exigua y poderosa minoría, y los jornaleros, inmensa, pobre y analfabeta mayoría.
Otros de los motivos que impidió a esta tierra desarrollarse fue la escasez de grandes ciudades y la consiguiente falta de clase media burguesa. De todos es conocido que éstas son los motores de desarrollo y progreso del mundo occidental.
Hasta principios del siglo XX la población de la región se mantuvo, incluso seguía creciendo. España era un país básicamente agrícola y ganadero y todo el sur era más fértil. Pero a finales del XIX entró fuerte la tardía revolución industrial, basada principalmente en el hierro y el acero del norte (gracias al descubrimiento de minas de hierro en la zona) y el textil en Cataluña, (favorecido por los severos aranceles que los patrones catalanes exigían al gobierno central). Ello hizo que estas regiones necesitaran mano de obra, por otra parte mejor remunerada. Y comenzó la despoblación del suroeste ante la desidia de los gobiernos de turno.
El franquismo no aportó nada al desarrollo de la región. Más bien al contrario, durante estos años se produjo el mayor éxodo hacia las regiones antes mencionadas y a Madrid. Solo una pequeña aportación con el llamado “Plan Badajoz” asentó a parte de la población en los nuevos pueblos creados en el valle del Guadiana. Aun viven de los regadíos mucha gente en estas feraces tierras.
Soy de los que piensan que el porvenir de Extremadura está por llegar, pero todavía faltan décadas para ello. Ahora el panorama no es muy halagüeño precisamente. Con una tasa de paro de las mayores de España y a la cola en todos los niveles de bienestar y desarrollo que se midan, no me imagino por donde vendrá su despegue. Quizás el turismo puede ser una de las patas en las que se asiente este desarrollo. Tenemos una tierra casi virgen, precisamente gracias al subdesarrollo que hemos padecido; con dos grandes ríos que la atraviesan de este a oeste, lo que nos ofrece múltiples posibilidades en este terreno. La cercanía con Portugal (Extremadura está a mitad de camino entre la zona mas rica de Portugal y Madrid) también puede ser otro motor que impulse las inversiones.
Entre los años cincuenta y setenta salieron de la región camino de otras latitudes, más de 800.000 extremeños, es decir la mitad de su población, eso es una barbaridad. Ahora viven aquí poco más de un millón de habitantes. Quiero dar un dato que me parece interesante, si sumamos a los residentes actuales los que nos fuimos y sus descendientes, darían un censo de casi tres millones, con lo que sería una de las regiones más pobladas de España. Por aportar otro dato significativo, la ciudad con más extremeños de España, no es Badajoz capital (con 170.000 habitantes), es Madrid donde residimos más de un cuarto de millón. En Cataluña otro tanto.
En la mayoría de las llamadas ciudades dormitorios (aunque ya tienen vida propia) que circunvalan Madrid o Barcelona, hay más extremeños o descendientes de éstos que en cualquier población de la región, por muy grande que sea (si exceptuamos Mérida y las dos capitales provinciales) Véase Móstoles, Alcorcón, Fuenlabrada, Hospitalet, Cornellá etc.
Actualmente los extremeños que salen de allí son pocos y por desgracia para la región suelen ser jóvenes universitarios muy preparados que buscan oportunidades en grandes zonas metropolitanas (Madrid y Sevilla básicamente) cuando no en otras partes del mundo, y esto merma en parte el progreso. A mí, como a cientos de miles de extremeños que estamos fuera, cualquier avance o igualdad con otras zonas mas ricas ya me llega tarde pues hemos rehecho nuestras vidas fuera. Aunque eso sí, siempre será nuestra tierra y nos alegraremos infinitamente que Extremadura deje de ser sinónimo de atraso y emigración.
Dicho queda...
                                                                       Joaquín Yerga