Tu infinita sed de
amar
confirma mis
sospechas;
desbordas
sensibilidad.
Déjame decirte
que eres ninfa
de límpido mar;
una sirena
disfrazada de mujer
en busca de su
príncipe azul
que le decore su
corazón
con poemas de
coral.
--Joaquín--
Hoy estamos de
suerte, tenemos un rey estupendo, joven, alto, guapete, ilustrado y
muy solícito, hace lo que le manda el gobierno. Claro, que no
siempre fue así, los hemos tenido bien malos. El peor de todos
Fernando VII, por su culpa perdimos el tren de la modernidad, pero
hubo otro anterior, Felipe III, ¡que también se las traía, el pavo!.
Felipe III era tan
vago que buscó a otro que le hiciera todo el trabajo mientras él se
pegaba la vida padre. A este tipo de sustitutos le llamaron “validos”
aunque ninguno valió para nada.. El valido de Felipe III fue
el Duque de Lerma, un hombre ansioso y acaparador..
Y digo lo de
acaparador porque a este pájaro no se le ocurrió otra cosa
para forrarse que convencer al rey de que era conveniente trasladar la
corte de Madrid a Valladolid. Previamente había comprado casas en
esa ciudad castellana, con lo que se hizo de oro alquilándola a
los cientos de aristócratas y sirvientes que siempre rodean a la
corte y se mueven con ella..
Pero, hay más.. al
irse los reyes de Madrid, la ciudad cayó en desgracia, los precios
de las casas quedaron por los suelos y, ¿Qué hizo el bueno del
Duque en su ambición por ganar dinero? Pues comprar casas y terrenos
a tutiplén por dos perras, y claro, cuando regresó la corte a
Madrid, porque sabía que tarde o temprano tendría que hacerlo,
acabó de atiborrarse de pasta al venderlas todas. !Qué tío!..
Pero murió el
tontainas de Felipe III, y el Duque, sin su protector, enseguida fue acusado de
amaños financieros. Posiblemente le iban a cortar la cabeza por
ladrón, pero se metió cura, “in extremis” y eso le salvo
el pellejo.. Fijaros qué coplillas pululaba por los mentideros
madrileños..
Para no morir
ahorcado
el mayor ladrón
de España
se vistió de
colorado
Así que, ríanse de
los Bárcenas y José Luis Morenos de ahora, para pelotazos el
del Duque de Lerma.. Por cierto, colorado era el habito de la orden
religiosa donde profesó, el menda..
Y hablando de reyes,
no hay constancia de una visita expresa de algún rey de España
a Fuente de Cantos, aunque tal vez pasara alguno camino
de Sevilla; quizás Carlos III que residió años en el Alcázar.
Pero si han estado reyes en
Zafra, y en varias ocasiones. La primera vez que visitaron esta ciudad los recién
nombrados Juan Carlos y Sofía, en 1977, el Ayuntamiento de Fuente de Cantos puso a
nuestra disposición un par de autobuses para que muchos fuentecanteños
fuésemos a verlos y a vitorearlos "in situ".. Yo fui uno de ellos..
Si, yo aún era un mozalbete, pero allí estuve, en la Plaza Grande de Zafra soportando como un jabato cómo D. Juan Carlos desde un balcón habilitado para la ocasión nos endilgaba un soporífero discurso
de aquellos tan habituales suyos .
En fin.. ¡Quién le iba a decir a este hombre
que, 44 años más tarde, iba a estar exiliado, acusado, perseguido,
ninguneado, despreciado, humillado, chivado por Corina, con sus vergüenzas al aire y, eso sí, forrado!.. ¡Pobre, Juan Carlos, con lo bien
que me cae, y lo simpático que es!... No somos nadie....
Joaquin..