lunes, 12 de julio de 2021

Muertes estúpidas..

                                                                                       


  


Comprendo tu amargura.

Pero deberías quejarte menos

de tu suerte.

Tuviste oportunidades y no escogiste

precisamente la mejor.

Así es la vida.

Puedes alegar que eras muy joven,

que no sabías del amor.

Eso es verdad.

Pero eso no te exime del duro

precio a pagar.

Yo ya aboné el mío por tu desidia.

Y fue caro, te lo aseguro..

--Joaquín--


Fijaros hasta donde llega la estupidez humana.. La madrugada del 11 de noviembre de 1918 se firmó el armisticio del final de la Primera Guerra Mundial. En general, todo el mundo y en todos los frentes, ambos bandos acataron la orden, pero..

A pesar del rotundo mandato, dos oficiales, un francés y un estadounidense del ejército aliado, aun conociendo la orden desde la madrugada y la hora en la que se firmaría  la paz, (las once de la mañana), no sólo no pararon el sangriento combate en el que se enfrentaban con los alemanes, sino que lo incrementaron, por la rabia acumulada, hasta la hora exacta de la firma; el resultado, más de 3.000 muertos y miles de lisiados más..

Al acabar la guerra miles de padres, desolados, enviaron cartas a los mandos aliados preguntándose por qué murieron sus hijos de esa manera tan estúpida.. 

Si ya es horrible la muerte de millones de personas por aquella guerra tan inútil (más inútil que la Segunda) más lo es aún que, sabiendo ya que la guerra había terminado, siguieran enviando a sus soldados a una muerte tan segura como estúpida..

Joaquín

¿Toros en Fuente de Cantos?..

                                                                                      



Nos amamos los dos, pero de modo
que, con el alma ardiente y agitada,
con sólo vernos nos dijimos todo,
sin que los labios se dijeran nada.
Sólo sé que en un día de verano,
al verla sonreír con embeleso,
mi mano fría se llegó a su mano
y mi boca a su boca, y hubo un beso.
--Rubén Darío--

Teófilo Gautier fue un excelente escritor francés del siglo XIX enamorado de la pintura de nuestro paisano Zurbarán. En 1840, tiempos de Isabel II, hizo un viaje a España y visitó el Museo del Prado; quedó maravillado de sus cuadros..
Gautier se acercó a Andalucía, pero no pasó por Fuente de Cantos, a pesar de que aquí había nacido su ídolo. En cambio cogió el antiguo camino de  Despeñaperros y se plantó en Córdoba, Sevilla y Granada..
Pero antes se había sorprendido mucho que en Madrid hubiera toros todos los lunes del año, mañana y tarde. La plaza  –escribía en su diario-- estaba siempre llena hasta la bandera y doce mil personas se desgañitaban gritando emocionadas a sus toreros favoritos. A una corrida a la que asistió se mataron ocho toros y murieron catorce caballos. Imaginad su asombro como espectador y neófito  de la fiesta ante tamaña exhibición sangrienta.

En los tiempos en los que Teófilo Gautier visitó España eran Cúchares y Chiclanero los dos que triunfaban por los ruedos del país. Pero cuarenta años antes paseaban sus palmitos por las plazas los dos, casi, reformadores de este antiguo arte, el gran Pedro Romero, que inauguró la conocida y castiza plaza de Ronda y Pepe Hillo, el sevillano elegante, ídolo de la aristocracia; se codeaba con ellos por palacios y salones de baile, incluida la Duquesa de Alba, la reina María Luisa, o su amante Godoy, nuestro paisano
En contraposición a Pepe Hillo, Pedro Romero fue el torero del pueblo, de la clase humilde. Él decía que un buen torero no se hace con las piernas, sino con las manos. Mató a su último toro a los 77 años. A Pepe Hillo, sin embargo, lo mató el toro “Barbudo” en 1801 en Madrid. Le metió un cuerno por el estómago y le destrozó por dentro. La reina María Luisa estaba presente en la cogida, y el mismo Goya pintó al diestro en la mortal faena.
Al final del siglo XIX serían el cordobés Rafael Molina Sánchez, Lagartijo y el granadino Salvador Sánchez, Frascuelo, los dos grandes ídolos de la afición. Luego vinieron, Espartero, que murió corneado en Madrid por el toro Perdigón. Su cadáver fue embalsamado y trasladado a su ciudad natal, Sevilla, donde le esperaban más de seis mil aficionados para darle su último adiós) y Bambita, otro sevillano de postín.
A principios ya del siglo XX entran en escena Machaquito y Manuel Mejías (Papa Negro) el fundador de la dinastía de los Bienvenida. Y luego el sevillano Belmonte y Joselito “el Gallo”. 

El 20 de mayo de 1920 había toros en Talavera de la Reina; el cartel inmejorable, un mano a mano entre Ignacio Sanchez Mejías y Joselito, “el Gallo”. El quinto toro de la tarde, “Bailador”, negro bragao y tuerto, se cebó con Joselito. El cuerno derecho le destrozó el vientre. Fue un día de luto nacional. 

--¡¡Oh, Joselito, muerto por un toro!!. --La noticia corrió como la pólvora por todo el país. La relevancia de su muerte queda reflejada en el telegrama que envió Rafael Guerra “Guerrita” a Ignacio Sanchez Mejías “Impresionadisimo y con verdadero sentimiento te envío mi más sentido pésame. ¡Se acabaron los toros!.”
Ya avanzado el siglo XX llegaron Rafael Gómez Ortega, El Gallo e Ignacio Sánchez Mejías. De éste último conocemos los poemas dedicados a su muerte en 1934 en la plaza de toros de Madrid, de Federico García Lorca y de Alberti.
Luego vinieron Cagancho y Chicuelo. Y más tarde Domingo Ortega y Manolete, y.. Carlos Arruza Antonio Bienvenida y.. Dominguín Antonio Ordoñez, y.. Diego Puerta Paco Camino, y.. Curro Romero y Palomo Linares, y.. Paquirrri, y Manzanares y...
Por cierto, para qué engañaros, Fuente de Cantos no ha sido nunca un pueblo muy torero como Zafra y su plaza. Y mucho menos que Almendralejo u Olivenza, o incluso Segura de León y sus encierros, pero si hubo toros. 
En los programas de festejos de los tiempos pretéritos jamás faltaron el circo y los toros en Fuente de Cantos. Eso sí, nunca tuvimos plaza fija, sino que se construía al efecto una empalizada con carros y carretas en algún apropiado esquinazo. 
Claro, que el nombre de la calle Coso (Reyes Huertas) alude a toros allí celebrados. También el nombre de la calle Carrera pudiera derivar de, "carrera de toros", pero esto último solo son especulaciones. Bueno, y qué me decís del Conde de la Corte y su divisa verde, encarnado y oro, y  tan vinculado a nosotros.. En fin...
Joaquín


domingo, 11 de julio de 2021

¿Un rey en Fuente de Cantos?..

                                                                                     


 


Tu infinita sed de amar

confirma mis sospechas;

desbordas sensibilidad.

Déjame decirte que eres ninfa

de límpido mar;

una sirena disfrazada de mujer

en busca de su príncipe azul

que le decore su corazón

con poemas de coral.

--Joaquín--



Hoy estamos de suerte, tenemos un rey estupendo, joven, alto, guapete, ilustrado y muy solícito, hace lo que le manda el gobierno. Claro, que no siempre fue así, los hemos tenido bien malos. El peor de todos Fernando VII, por su culpa perdimos el tren de la modernidad, pero hubo otro anterior, Felipe III, ¡que también se las traía, el pavo!.

Felipe III era tan vago que buscó a otro que le hiciera todo el trabajo mientras él se pegaba la vida padre. A este tipo de sustitutos le llamaron “validos” aunque ninguno valió para nada.. El valido de Felipe III fue el Duque de Lerma, un hombre ansioso y acaparador..

Y digo lo de acaparador porque a este pájaro no se le ocurrió otra cosa para forrarse que convencer al rey de que era conveniente trasladar la corte de Madrid a Valladolid. Previamente había comprado casas en esa ciudad castellana, con lo que se hizo de oro alquilándola a los cientos de aristócratas y sirvientes que siempre rodean a la corte y se mueven con ella..

Pero, hay más.. al irse los reyes de Madrid, la ciudad cayó en desgracia, los precios de las casas quedaron por los suelos y, ¿Qué hizo el bueno del Duque en su ambición por ganar dinero? Pues comprar casas y terrenos a tutiplén por dos perras, y claro, cuando regresó la corte a Madrid, porque sabía que tarde o temprano tendría que hacerlo, acabó de atiborrarse de pasta al venderlas todas. !Qué tío!..

Pero murió el tontainas de Felipe III, y el Duque, sin su protector, enseguida fue acusado de amaños financieros. Posiblemente le iban a cortar la cabeza por ladrón, pero se metió cura, “in extremis” y eso le salvo el pellejo.. Fijaros qué coplillas pululaba por los mentideros madrileños..

Para no morir ahorcado

el mayor ladrón de España

se vistió de colorado

Así que, ríanse de los Bárcenas y José Luis Morenos de ahora, para pelotazos el del Duque de Lerma.. Por cierto, colorado era el habito de la orden religiosa donde profesó, el menda..

Y hablando de reyes, no hay constancia de una visita expresa de algún rey de España a Fuente de Cantos, aunque tal vez pasara alguno camino de Sevilla; quizás Carlos III que residió años en el Alcázar.

Pero si han estado reyes en Zafra, y en varias ocasiones. La primera vez que visitaron esta ciudad los recién nombrados Juan Carlos y Sofía, en 1977, el Ayuntamiento de Fuente de Cantos puso a nuestra disposición un par de autobuses para que muchos fuentecanteños fuésemos a verlos y a vitorearlos "in situ".. Yo fui uno de ellos..

Si, yo aún era un mozalbete, pero allí estuve, en la Plaza Grande de Zafra soportando como un jabato cómo D. Juan Carlos desde un balcón habilitado para la ocasión nos endilgaba un soporífero discurso de aquellos tan habituales suyos . 

En fin.. ¡Quién le iba a decir a este hombre que, 44 años más tarde, iba a estar exiliado, acusado, perseguido, ninguneado, despreciado, humillado, chivado por Corina, con sus vergüenzas al aire y, eso sí, forrado!.. ¡Pobre, Juan Carlos, con lo bien que me cae, y lo simpático que es!... No somos nadie....

Joaquin..





viernes, 9 de julio de 2021

El rey, su amante, y la suegra

                                                                                


¡Ay, dios, cuántos días sin dormir pasó María Cristina, la pobre, pensando en lo que Alfonso XII, su marido, estaría haciendo por ahí!. La muy tonta llegó a enamorarse de él a morir, pero éste mamoncete maldito caso le hacía, y es que, el menda, ya tenia lo sentimental cubierto con los recuerdos de su primera mujer, María de las Mercedes (recién fallecida) y lo sexual con sus numerosas amantes. 

Al morir María de las Mercedes (la sevillana) Alfonso se entregó a una frenética actividad sexual con mujeres de toda condición; es decir, poco lloriqueo y mucho fornicio. Los dos tenían apenas 20 años cuando se casaron, pero él ya era viudo, como sabéis, y encima acababa de dejar preñada a Elena Sanz, su principal amante. Luego se enteró que tuvo varios hijos más con ella.

Y qué deciros de su suegra, la reina Isabel II, ¡Buah!, pues que nunca la tragó. María Cristina lo notaba en su actitud y en la cara de desprecio que le ponía. Ni un mísero gesto amable tuvo con ella en toda su vida. Incluso consideraba como verdaderos nietos a los niños que su Alfonso tuvo con Elena, su amante... 

Por cierto, vosotros los españoles, del que siempre han dicho que sois un pueblo sabio, nunca la quisisteis. Os quedasteis prendados de la sevillana esa de María de las Mercedes, la primera mujer de Alfonso.. Claro, era más simpática y ardiente, y andaluza. Pero María Cristina ya os ha perdonado, lo sé...

Joaquín

                                                                       




jueves, 8 de julio de 2021

Juego sucio..

                                                                              



Al final te acostumbras y sonríes, aunque todo sea una mierda..


Se me había hecho tarde y mi estómago reclamaba ya su botín, así que entré en un conocido restaurante de Zafra y me dispuse a tomar unos pinchos.. Antes había llamado a mi mujer para avisarle de que llegaría un poco tarde. Ella es comprensible con estas eventualidades, así que ese flanco lo dejaba bien cubierto. Y me despreocupé...

El encargado del restaurante me conoce de sobra y derrochó conmigo su habitual amabilidad nada más verme. Pasé un rato agradable, pero fue al salir del local cuando comenzaron mis desdichas.

Al recoger mi coche, aparcado en una calle cercana y en ese momento vacía, dos fulanos me abordaron con sendos cuchillos. Uno de ellos me agarró el cuello por detrás con una mano mientras con la otra hacía amagos de pincharme a la altura de la nuez. El otro, un barbilampiño de pelo rojo, se me puso delante muy nervioso y con una faca descomunal pidiéndome todo lo que llevara de valor en los bolsillos. Por el aspecto y acento de éste último deduje su procedencia, quizás albanés o búlgaro. Ahora sé que suelen ser tipos muy violentos. 

Pasé un miedo atroz durante el trance. Nunca antes había vivido algo así; se me olvidó de golpe hasta la razón de mi estancia en Zafra. Desde luego mis cinco sentidos maquinaron al unísono con el único objetivo de salvar la vida.

Todo fue muy rápido, los hechos ocurrieron en poco más de cinco minutos, pero en mi confusión emocional pareciera haber transcurrido una eternidad. Por supuesto les di todo lo que pedían y por suerte se conformaron. No se llevaron más de doscientos euros en efectivo que terminaba de sacar en un cajero cercano, las tarjetas de crédito, el móvil y el reloj. Reloj, por cierto, que había heredado de mi padre y que me había acompañado durante los últimos veinticinco años de mi vida. 

En su apresurada huida los ladrones se llevaron también mi maletín de mano que sólo contenía las escrituras de mi casa que acababa de recoger de la notaría y algunos documentos más. Entendí que cualquier objeto que arramplaran creerían serles de utilidad. No obstante de todo lo que le arrebataron, lo más preciado fue mi orgullo y mi ánimo, que quedaron por los suelos...

Salí confuso y tocado de aquella maldita callejuela y quise regresar al restaurante. Antes de llegar tropecé con una pareja que, verme tan desolado y con la cara congestionada se prestaron a llevarme al cuartel de la guardia civil. Allí pude denunciar lo ocurrido y hacer las gestiones oportunas para anular las tarjetas de crédito, y de paso avisar a la familia. Un agente amablemente quiso acompañarme de vuelta a la callejuela del atraco. Le di las gracias, recogí mi coche y dispuse el regreso...

Pasada la media noche y a unos kilómetros ya de mi pueblo, terminé de rebobinar las imágenes de los distintos pasajes de la jornada. Con los sentimientos heridos y a flor de piel, no pude evitar que un par de lágrimas rebeldes, tal vez de impotencia, buscaran mejillas abajo la comisura de mis labios.

Impaciente por llegar a casa y abrazar a mi mujer que ya estaba avisada y me aguardaba expectante, aceleré la velocidad rumbo al sur entre el escaso tráfico que circulaba a esas intempestivas horas de la madrugada. En dos minutos estaba entrando en mi calle..

No pegué ojo en toda la noche. Y en esas estaba cuando, una llamada al teléfono fijo de casa a primera hora de la mañana bastó para resolver el caso de un plumazo. Un sargento de la guardia civil me confirmó el verdadero motivo del asalto... ¡los ladrones me habían confundido con un representante de joyería que suele frecuentar el restaurante!.. Ya estaban detenidos. 

Apenas ya me importó.. las secuelas, el miedo y la angustia que me acompaña desde aquel infausto día aún lo llevo metido en sus entrañas....

 Joaquín




El espíritu de las cosas..

                                                                                



A veces nuestros labios, como locas
mariposas de amor, se perseguían;
los tuyos de los míos siempre huían,
y siempre se juntaban nuestras bocas.

Los míos murmuraban: -¡Me provocas!
Los tuyos: -¡Me amedrentas!, respondían;
y aunque siempre a la fuga se atenían,
las veces que fugaron fueron pocas.

--Manuel Ugarte--


El espiritismo es una doctrina filosófica que sostiene que es posible entablar una comunicación con el espíritu de un muerto. Se puso muy de moda entre las élites sociales a finales del siglo XIX..

Según los espiritistas nuestra alma nunca muere y es posible recuperarla e interactuar con ella siempre a través de los llamados Médiums, tipos o tipas que entran en éxtasis y son capaces de intermediar entre el espíritu del muerto y la intención del vivo..

En los Estados Unidos llegó hacer furor el espiritismo. No había salones, clubes o casas particulares en donde no se practicara esta pantomima. Y en esas estaban cuando llegó el gran mago Houdini..

Pero Houdini ciertamente no era mago, todo lo que hacía era real. Su principal atracción era el escapismo. El tío se metía en baúles cerrados con docenas de candados y luego introducido en estanques de agua, y conseguía salir por sus propios medios y en tiempos récord. Llegó a ser famosísimo..

Los espiritistas y Houdini se llevaban fatal, porque este había demostrado y puestos en ridículo muchas veces la falsedad de sus prácticas. Y claro, estos se la tenían jurada.. Oficialmente Houdini murió de una peritonitis como consecuencia de un puñetazo en el estómago que le dio uno de ellos, pero pocos creyeron la historia...

Sí, lo enterraron rápido, sin hacerle autopsia, casi en secreto. Todavía hay gente que pide su exhumación y hacerle pruebas, temen que fuera envenenado..

Joaquín

miércoles, 7 de julio de 2021

Qué fuentecanteños los de aquel año

                                                                                     






Ahora que el tiempo ha pasado

y ya casi nos hemos olvidado,

me gustaría verte de nuevo, y hablarte.

Daría cualquier cosa por tenerte

frente a mi  y me contaras.

Fueran las que fueran tus razones

prometería entenderlas..

Seguro que por fin se aquietaría

mi alma con lo que me dijeras.

--Joaquín--



Historias de Fuente de Cantos

En el año 1925 (hace cien años) mi abuelo Joaquín cumplía 36 años; en la flor de la vida estaba el hombre. Mi abuela, Carmen Macarro, ya estaba harta de lidiar con su numerosa prole sobrevenida. En ése mismo año, Francisco Franco era ya comandante del ejército, aunque solo tenía 32 años. Millán Astray acababa de fundar la Legión..

Fuera de nuestras fronteras, la Primera Guerra Mundial ya había acabado y transitaban lo que se llamó los felices años veinte. En América seguían haciendo películas de cine mudo que tanto gustaban por aquí, sobre todo las de Charlot. Bueno, y los gánster de Chicago, como Al Capone, tomaban posiciones para lo que se avecinaba con la Ley Seca..

En Fuente de Cantos, 1925 fue un año regular; algo mejor que los anteriores, pero seguíamos con la escasez de productos básicos, escasez que hacía estragos entre la población más necesitada.

A Eduardo Moñino Iglesias, el nuevo alcalde, entre las primeras cosas que tuvo que hacer, el hombre, fue constituir para el Ayuntamiento el nuevo Hospital de la Sangre, trasladado del centro (actual plaza de abastos) al convento de San Diego. Y para allá se llevaron las 38 camas de hierro. La casa donde había estado el hospital se vendió por 6.000 ptas.

Por aquellas fechas hubo rescisión del contrato de arrendamiento del cuartel de la Guardia Civil, que estaba entonces en la calle Martinez nº 2, justo enfrente de la farmacia de Murillo. Luego se trasladó a la Plaza de la Cruz, donde ahora está la residencia de ancianos. 

Pero gobernar entonces el Ayuntamiento fue complicado, ninguna ordenanza salía adelante ni se podía pagar nada. Así que dimitieron los tres médicos del pueblo por falta de pago (Carlos Sabán, Manuel Álvarez, y Timoteo Pagador) y el practicante Félix García; las tres boticas también amenazaron con cerrar si no cobraban. Tened en cuenta que entonces era el Ayuntamiento el que pagaba a médicos y practicantes, así como la medicina para los necesitados..

Hacía cuatro años que se había producido el  Desastre de "El Annual" y estaba la guerra de África en plena efervescencia. Algunos jóvenes fuentecanteños morirían en esa batalla, batalla donde perecieron más de 15.000 soldados españoles a manos de los moros. Se hizo una colecta de dinero para darle a cada familia de los soldados 20 pesetas.

En fin, otro año chungo; también dimitió el director del Matadero Municipal, y el contratista del alumbrado público, Valentín Calvo Rastrojo se desentendió del contrato porque no cobraba. Y hasta la dueña de la casa donde estaba las escuela de niñas, en la calle Carmelitas, nº 2, quiso cerrarla porque no recibía el alquiler.. 

Joaquín

                                                                

Plaza de Abastos, donde estuvo el antiguo Hospital de la Sangre, y su ermita

                   Calle Martínez, a la izda. donde estuvo el antiguo cuartelillo de la Guardia Civil

                                                                        

           A la izda. actual residencia de ancianos, lugar donde se trasladó el cuartel de la Guardia Civil 

                                                                          

                                          Actual cuartel de la  Guardia Civil 

                                                                        

                                 Calle Carmelitas, a la dcha. estuvo la escuela de niñas 
                                                

                                                                calle Calvario

                                                                             

                                                    Paseo de Extremadura (calvario)

                                                                          

                                                                calle Carniceros                                                                                                                                                              
                                                                 calle Llerena

                                                                            

                                                                 calle Misericordia





Fuente de Cantos versus Vultimaco..

                                                                             




Con tu desaparición

es tal mi estupefacción,

mi pasmo, que a veces creo

que ha sido un escamoteo,

una burla, una ilusión;

que tal vez sueño despierto,

que muy pronto te veré,

y que me dirás: «¡No es cierto,

vida mía, no me he muerto;

ya no llores…, bésame!».

--Amado Nervo--



A cuatro leguas de Zafra está la villa de Fuente de Cantos, abundante en granos y mucho ganado en sus pastos y dehesas, con 600 vecinos en una Parroquia y un Convento de Carmelitas. Fundáronla Celtíberos, antiguos españoles en 550 años antes de la humana Redención, nombrándola Vultimaco.

Este documento de arriba se redactó en 1768 (tiempos de Carlos III) en la encomienda de Montemolín, encomienda administrativa a la que pertenecíamos en aquella época.. Os advierto que cuando dice 600 vecinos, se refiere a la forma de censar entonces, que no era otra que nombrar sólo los padres de familia, con lo que si lo multiplicamos por cuatro miembros de la misma, significa que Fuente de Cantos tendría entonces unos 2.500 habitantes.

Veréis: Vultimaco fue una ciudad fundada por los celtíberos (tribu celta) allá por el sigo VI a.c.. Cuando los romanos conquistaron España se quedaron en ella mezclándose con los antiguos vecinos. 

Pasado el tiempo y una vez España entera en manos de los romanos, hubo una especie de guerra civil entre ellos (Julio César contra Pompeyo). Ganó Julio Cesar y sabemos que Vultimaco le había apoyado. Por cierto, restos de Vultimaco aún están en el paraje que conocemos como La Gallega...

En el año 1842 unos vecinos del pueblo, que araban la zona, descubrieron unas barras de plomo con ligas de plata, piezas de oro, monedas romanas, restos de unos hornos, tenazas etc. etc.  y dieron la voz de alarma. Con el tiempo y las excavaciones hemos llegado a saber mucho de ella. 

Hoy a Vultimaco, digamos que son nuestros orígenes como pueblo. Así que ya sabemos que por aquí, por Fuente de Cantos, han pasado tartesios, íberos, celtas, romanos, visigodos, moros y cristianos, y ahora del resto del mundo, con lo que de todos llevamos algo.. 

En fin..

Joaquín

                                                                         

                                                calle Arias Montano, ayer

                                                                            

                                                    Plaza del Triunfo, ayer

                                                                           

                                      carretera de Bienvenida, a la izda. el Polígono. industrial.

                                                                        

                                   vistas de la calle Romanones desde la ctra. de Segura, ayer

                                                                          

                                                    Plaza de Santa Teresa, ayer






martes, 6 de julio de 2021

Honestidad cuestionada...

                                                                                



¿Qué es el amor? me preguntaba

una niña.. Contesté:

Verte una vez y pensar

haberte visto otra vez”

--Antonio Machado--



Julio César, el famoso general romano, además de ser, quizás, el mejor estratega militar de todos los tiempos, era un ligón de tomo y lomo.. Pero, (y no era raro entonces), se acostaba con hombres y con mujeres, más con estas últimas, claro.... Estando un día en el Senado debatiendo en acalorada disputa con Catón, (censor y guardián de las esencias republicanas) un amanuense le pasó una nota, que inmediatamente se dispuso a leer en silencio..

Catón (conocido por su honestidad y firmeza) era un tipo incorruptible, demócrata y republicano exquisito, así que, convencido de que no estaba bien eso de leer notas privadas en medio de una discusión política en la Casa del Pueblo, exigió a César que la leyera en público, o la rompiera y siguiera con el debate... 

Julio César
, comedido y siempre respetuoso con amigos y hasta con acérrimos enemigos, le sugirió que se olvidara del asunto por el bien de todos.. Crecido en sus reproches y mirando al resto de senadores que comenzaban a interesarse por el asunto, Catón sonrió malévolamente y siguió insistiendo en que hiciera publico la nota... Obligado por las circunstancias y sin poder aguantar más, Cesar le dio la nota a Catón diciéndole que él mismo decidiera qué hacer con ella..

Cuando Catón echó de soslayo un vistazo al papel y se percató de lo que se trataba, se le puso primero la cara lívida, luego fue adquiriendo un color cárdeno angustioso. La nota era de su hermana casada Servilia e iba destinada a su entonces amante, Julio César, también casado.. En ella le enumeraba los juegos eróticos que tenia pensado para esa noche.. Por supuesto ni se le ocurrió a Catón leer en alto la misiva, pasó del asunto y fueron al grano, es decir, a los temas políticos de antes...

Joaquín

lunes, 5 de julio de 2021

¡Qué año aquel en Fuente de Cantos!..

                                                                           




          Dios mío, te ofrezco mi dolor.

¡Es todo lo que puedo ya ofrecerte!

Tú me diste un amor, un sólo amor,

¡un gran amor!

Me lo robó la muerte

y no me queda más que mi dolor.

Acéptalo, Señor:

¡Es todo lo que puedo ya ofrecerte!..

--Amado Nervo--


Hace poco más de cien años, en 1917, en España ocurrían cosas. Algunas de esas cosas siguen pasando. Sin ir más lejos, ya estaban los nacionalistas catalanes haciendo de las suyas. Sí, queriendo tumbar la Constitución de 1876 y echándole la culpa de sus males al resto de los españoles, incluido el rey de entonces, Alfonso XIII..

Y pasaban más cosas, por ejemplo en Europa continuaba la Primera Guerra Mundial. A nosotros en un principio nos vino bien, porque, como éramos neutrales, les vendíamos de todo a los dos bandos enfrentados. Pero eso al final nos llevó a una crisis de precios que luego pagamos con creces..

Ese año, el conservador Eduardo Dato era el jefe del gobierno, y la simpatía de los españoles se dividían entre los dos bandos europeos enfrentados en la guerra, los aliadófilos (simpatía por los aliados) y germanófilos (simpatía por Alemania)..

Y, fijaos, para Fuente de Cantos aquel 1917 fue un año pésimo. Pues, de momento, nos entró de lleno la gripe e hizo estragos en nuestras casas. Nada menos que 333 muertos tuvimos ese aciago año (un muerto por día) entre ellos 178 niños, ¡que se dice pronto!.. Pero hubo más desgracias, sí, porque..

Todo lo que se producía en España y más, iba para la guerra europea, así que, gracias a los especuladores que acaparaban productos para forrarse despues, subieron los precios una barbaridad y hubo desabastecimiento de los alimentos más básicos, en el pueblo más..

A principios de año ya se habían producido revueltas; la gente pasaba hambre. El pueblo se amotinó y, junto al recién nombrado alcalde, Antonio Barrientos Barroso, impidieron que salieran 30 vagones de trigo de Fuente de Cantos con destino a Barcelona. La situación se hizo insostenible, a la falta de trabajo se unió el hambre y las enfermedades..

En mayo se organizaron manifestaciones. Cientos de vecinos recorrían las calles, Llerena y Nicolás Megía obligando a cerrar los comercios, mientras grandes grupos de mujeres recorrían los campos demandando a los patrones subidas de sueldos a sus maridos.

Según contaban los periódicos de la época, desesperadas las pobres, destrozaron haces de trigo que encontraron en su camino y arrasaron algún melonar.. La Guardia Civil se desplegó para evitar más desordenes. Y para colmo se organizó una huelga de esquiladores. Tan mal estaba la cosa en el pueblo que el gobernador civil de Badajoz ordenó hacer una colecta para ayudar a los más necesitados.. Fijaos en algunos que colaboraron y en el montante donado..

El gobierno civil de Badajoz donó 200 ptas. el obispo 500 ptas. el párroco 100 ptas. Carlos Sabán 25 ptas. el secretario del Ayuntamiento 10 ptas. Maximina Rodríguez 100 ptas. Alfredo Murillo 10 ptas. Conde de la Corte 100 ptas. Felipe Márquez 200 ptas. Club Zurbarán 500 ptasLuisa Carrascal 100 ptas. Valentín Calvo Rastrojo 50 ptas. José Antonio Pagador 30 ptas. Eduardo Moñino 10 ptas. Elena y Manuel Carrascal 100 ptas. y así hasta unos cuantos más. 

Ignoro si ese dinero sirvió para mitigar mucha hambre; tenía el pueblo entonces unos 10.000 habitantes, la mayoría más pobres que carracuca..

En fin, lo dicho, ¡qué año aquel de 1917!..

Joaquín

                                                                           

                                      calle Francisco Asuar (antigua calle Ángeles)

                                                                        

                                                                calle Llerena

                                                                           

                                                            plaza del Mercado

                                                                             

                                                    calle Arias Montano

                                                                           

                                                            calle Pizarro