¡Qué me importa que tus ojos
ya no vean a la distancia,
si son los mismos luceros que me
venían a alumbrar!,
los mismos ojos que un día se
clavaron en los míos,
y desde entonces de mi no los
puedo separar.
¡Qué importa que el negro pelo
hoy lo tengas como escarcha!,
para mi es la misma melena que
mi mano acarició.
Cuando se quiere de veras, mi
vida, como yo te quiero,
los ojos están vendados para
aquello que uno adoró..
--María Teresa L. de Sáenz--
Mucho
tiempo antes de crearse la actual Mancomunidad de
Tentudía (Fuente de Cantos, Monesterio, Bienvenida,
Montemolín, Segura de León, Cabeza la Vaca, Bodonal de la Sierra,
Calera de León, y Fuentes de León) existía otra mancomunidad que
agrupaba las tierras de Calzadilla, Fuente de Cantos, Medina de las
Torres, Monesterio y Montemolín, es decir, las llamadas “cinco
villas hermanas”..
Lo de las cinco
villas se trataba de una mancomunidad que nació durante la
reconquista, y que en el siglo XV aparece ya consolidada con
personalidad jurídica propia, siendo su joya el conjunto de dehesas
conocido como Calilla, cuya extensión era de unas 12.000
fanegas de las que disfrutaban en conjunto los cinco pueblos.
Vecindad y hermandad, era
el lema de la mancomunidad, y tan unidas estuvieron que no pudieron
ser vendidas por separado ante la imposibilidad de dividir sus
términos, por lo que en 1573 fueron vendidas en un mismo lote a la
ciudad de Sevilla, es decir, durante un tiempo pertenecimos a la
provincia de Sevilla..
No obstante, de ahí a pensar
que la convivencia fuera pacífica media todo un abismo. La causa de
las disputas fue casi siempre la misma, Montemolín, era el gallito, quería mandar
sobre todo el término.
Tanto poderío de Montemolín no
podía pasar desapercibido para los demás pueblos y en el siglo XVII
encontramos la primera iniciativa de acabar con la mancomunidad. En
un concejo abierto celebrado en Fuente de Cantos en 1623, para buscar
dineros que permitiesen rescatar la jurisdicción, se propuso partir
la Calilla, pero no se consiguió mucho.
El 11 de noviembre de 1841,
habiendo mayoría de votos (Fuente de Cantos al fin se decide por la
división, aún protestando que las partes no debían hacerse por
igual, sino en proporción al número de habitantes de cada villa) se
colocaron sobre la mesa dos sombreros, en uno cinco papeletas con el
nombre de cada una de las cinco villas, en otro los cinco lotes de la
Calilla. Uno de los presentes, José Soto, extrajo las papeletas:
Medina, cuarta porción (llamada Valdelahaba); Monesterio la segunda, (Cabeza de Toro) Fuente de Cantos la primera, (Llano del
Corcho) Calzadilla la tercera, (Capirucete) y Montemolín la
quinta, (las Cañadas)
Pero nada de ello se llevó
finalmente a efecto. Fuente de Cantos, quizá descontenta con el lote
asignado, y con sus ganaderos en pie de guerra, se ocupó de abortar
el convenio.
De nuevo se propone la partición
de la comunidad en 1854, contándose con la sola oposición de
Monesterio. En marzo del año siguiente se solicitaba al gobernador
de la provincia que dotase a Fuente de Cantos de la suficiente fuerza
armada para reprimir los excesos que pudieran intentar las otras
villas.
Todavía en 1860 estaba la
mancomunidad vigente. La documentación posterior ya no habla de
divisiones, sino de enajenaciones, por lo que entendemos que el fin
de la hermandad de las cinco villas llegó por obra y gracia
de la desamortización.
En efecto, el Boletín Oficial de
Venta de Bienes Nacionales de la provincia de Badajoz de 24 de julio
de 1868 y de 19 de junio de 1869 sacaba a la venta un total de seis
lotes de tierras procedentes de la mancomunidad de las cinco villas
hermanas.
Por cierto, esta exposición de datos la he entresacado de una conferencia, muy resumida por mi parte, dada en su día por
nuestro historiador patrio Felipe Lorenzana.
De la compra al estado de estos
enormes lotes de terrenos comunales procedía gran parte de la
fortuna de muchos de los potentados que llegaron despues, como Concepción Real Tinoco de Castilla, y
que se hicieron esas enormes casas que se construyeron en
las calles céntricas de nuestro pueblo,
pero esto es cosecha mía..
Joaquín
cartel de la Mancomunidad de Tentudía.
polígono industrial de Fuente de Cantos campo de fútbol de la U.D. Fuente de Cantos
campo de fútbol de la U.D. Fuente de Cantos
vista parcial del pueblo desde la calle Romanones
plaza de abastos, por dentro