martes, 9 de junio de 2015

Españoles...



En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.
  (A. Machado)

  Spain is different… Que acierto tuvieron las autoridades del momento cuando eligieron este eslogan para animar a los europeos a que vinieran a España de vacaciones.
 Los españoles… efectivamente  somos diferentes (sobre todo en asuntos como cultura, historia o tradiciones) creo que pocos lo discuten. Posiblemente seamos uno de pueblos más…sui  géreris, del mundo occidental. Bien es cierto que somos muy diversos… a mitad de camino entre la más rabiosa posmodernidad y multitud de rancias tradiciones.
  Lo de diverso y variado… muchos dicen que es bueno porque esto aumenta y enriquece nuestro patrimonio cultural…yo,  y  permítaseme la licencia,  no estoy en absoluto de acuerdo. Visto lo visto, y después de todo lo pasado tengo muchas dudas…creo que razonables. 
 Gracias a que somos tan diferentes unas regiones de otras, solemos aprovechar estas asimetrías, no para potenciar  nuestro bagaje cultural y formativo,  ¡qué va!,  las utilizamos como armas arrojadizas contra el resto,  con el fin tan poco loable de agudizar, o exagerar estas diferencias.
  Hay naciones en Europa (mosaico multicultural) con alguna región dentro de su territorio que se siente diferente al resto del conjunto del país, por ejemplo…Escocia, que supone el 6% de la población del Reino Unido,  y un poco más en superficie. También está  Baviera, en Alemania, que tiene un marco legal algo diferente al resto de los landers  (regiones)  y algunos pocos ejemplos más en otros países, eso es cierto, pero…ni por asomo se acerca al rompecabezas nuestro.
 De todas las regiones de Europa que carecen de estado y que alguna parte de la población lo reivindica tan solo Escocia pidió y fracasó en su referéndum por independizarse… como todos sabemos.
  Lo nuestro aquí en España es mucho más grave, tenemos al país hecho unos zorros en ese apartado. Nos pitan el himno,  o nos queman la bandera…  a las primeras de cambio, pero con el agravante de que no son hechos aislados sino bien organizados, y además in crescendo… tal insolencia.
  En cuanto al desafecto a la unidad nacional estamos ya en niveles alarmantes. En Cataluña, qué contar que no sepamos todos. Un día sí y el otro también el desacato a las leyes del estado es notorio, así como el menosprecio al resto de españoles. Los independentistas suponen ya el 50% de la población de la región…y creciendo.
  Del País Vasco, nada nuevo, y lo que hay es a peor. Cada proceso electoral que se organiza, el peso de los nacionalistas es mayor. Según las últimas municipales han copado todos los ayuntamientos importantes,  y no tan importantes. Ellos van por libres… voceando a los cuatros vientos que no son españoles, es más…toman como un insulto el que les llamen así. Allí la influencia del estado es mínima.
  En otras regiones también va en aumento el desafecto a todo lo que huela a español. En Galicia, una parte importante de la población se siente identificada con el Bloque Nacionalista… un partido que aboga por romper los lazos de fraternidad con el resto de compatriotas.
  En Valencia, han salido victoriosos en los últimos sufragios (y prometen pactar)  una amalgama de partidos, algunos de ellos claramente soberanista, incluso partidarios de acercar posturas con los independentistas catalanes en aras de una futura nación denominada… Países  Catalanes. 
 En Canarias la cosa tampoco está para tirar cohetes, los nacionalistas están constantemente amenazando al estado y jugando esa baza que también les ha ido a todos ellos y… que no es otra cosa que hacerse la víctima, y echar la culpa de todo a Madrid... ¡De todo lo malo claro!!
  En fin… a veces me pregunto ¿Qué hemos hecho tan mal  los que nos sentimos españoles y… los somos, por cierto, para merecer esto?.  ¿Qué culpa tenemos (sobre todo los que peinamos ya canas) que nos hayan inculcado desde siempre que España es una nación indisoluble?  Evidentemente no estamos preparados (por lo menos yo) a que el país se rompa... en ese caso necesitaríamos todos macroterapias de grupo para superarlo.
  No sé cuándo  ni  cómo acabará esta... angustiosa...tendencia separatista actual pero… no hay que ser muy listo para deducir que habrá que prepararse para lo peor.
 Quizás de golpe no se haga efectiva,  por lo brusco y descarnado del asunto (me refiero a la próxima proclamación unilateral soberanista de Cataluña) pero tendremos que concederles alguna  pseudoindependencia, matizada  quizás o disfrazada de federación, para que a medio plazo se haga efectiva la consigna que tanto les gusta a ellos, si… esa  del…  Adeu  Espanya.
  Soy de los que piensan que…una república federal, o en nuestro caso una España federal (llámese como se quiera) como proponen algunos como solución,  no resolvería el asunto. Esto ha llegado ya demasiado lejos…se nos ha ido de las manos, unos por duros y otros por demasiados condescendientes todos somos responsables de alguna manera.
 Los nacionalistas regionales están ganando la partida,  y ellos lo saben, no van a dejar de empujar a su favor en todos los ámbitos…ahora… (y perdóneseme) que lo tienen a huevo.
  El porqué hemos llegado a este punto de menosprecio a la unidad del país (unidad dentro de las peculiaridades de cada uno, que… eso está aceptado por todos) bajo mi punto de vista tiene muchas razones que no quiero entrar a desgranar todas por falta de espacio…pero… si se me ocurre,  a bote pronto, un par de ellas, tal vez las más importantes…
  Es verdad que somos diferentes unas regiones a otras, aunque no tanto como algunos interesados piensan. Una  de las razones principales de la aversión a lo español  es la  imagen de España en el exterior, que… no es otra que la de Andalucía, es decir sevillanas, sombrero cordobés, sol y toros, y… eso a los catalanes o vascos les repatea. No aceptan ese estereotipo  por nada del mundo.  Ellos, que son tan cosmopolitas,  y europeos  asociados a ese exotismo, ¡¡ni de broma!!  Hay que hacer constar que los andaluces no tienen  culpa de que sus costumbres propias y más autóctonas hayan sido tan atractivas que los foráneos la extrapolen a todo el país.
  Franco,  y su dictadura también colaboraron bastante (con el uso y abuso de los símbolos nacionales) a la animadversión actual entre comunidades…por cierto, fueron sus gobiernos los que fomentaron gran parte del desarrollo de estas díscolas regiones que llegaron a ser punteras en el país en prosperidad y riqueza. Ahora, con la democracia,  y las autonomías ha habido cierta igualación entre todas… cosa que no pueden soportar  estas dos regiones citadas. Prefieren ser cabeza de ratón (independientes) que cola de león (dentro de España).
  Por supuesto hay otras diferentes razones para que vayan en aumento los disgregacionistas, que haberlos ahylos…  y también en otras regiones antaño españolísimas. Pero eso es tema para otro artículo, me quedo sin espacio.
                                                                                   Joaquín Yerga                             
                                                                                      09/06/2015

                                                                                                                                                                                         



jueves, 28 de mayo de 2015

Des-información

Supongo que si metes toda la información en una misma bóveda, los llantos y las risas
 van aprendiendo a hacerse compañía. (Anónimo)



 Quizás uno de los excesos más significativos de los muchos que cometamos hoy en día sea el de información, es decir, el exceso de información. Hasta ahora siempre había pensado que era bueno para la salubridad del intelecto y como preparación cultural del individuo. De hecho para esto último sigue siendo  imprescindible tener buena  información y clara de lo que pasa a nuestro alrededor y en el mundo. Otra cosa es la saturación angustiosa de datos de toda índole recibidos constantemente por nuestra mente en un espacio corto de tiempo.
  El medio transmisor de las noticias que captamos ha cambiado radicalmente en unas décadas, de formato y en cantidad. Hasta hace un siglo los periódicos  y el boca a boca eran los únicos medios de los que disponíamos los  humanos para ponernos al día de lo que ocurría allende nuestras moradas. Hoy son decenas estos, desde la radio que inventara el italiano Marconi, hasta el recién implantado y masivamente  empleado internet, pasando por los móviles, la televisión etc. Y no digamos de la inmediatez, casi la velocidad de la luz es lo que tarda un teletipo en transmitir un  suceso que ocurriera en nuestras antípodas hasta llegar a nuestros ojos u oídos.
  Estos lozanos medios, que están a nuestro servicio y que utilizamos colectivamente de manera compulsiva, está muy bien, es muy actual y moderno pero tal vez estemos abusando de ellos. Recibimos tal grado de testimonios, fotos, reportajes, noticias, bulos etc. que apenas tenemos tiempo de procesarlos. Cualquier noticia más o menos impactante que nos llega se queda obsoleta en unas horas o días y no creo que esto sea  lo más adecuado para una correcta ponderación de nuestro equilibrio emocional y armonía. Ante tamaño bombardeo de novedades que recibimos y que a su vez  transmitimos al instante a terceras personas, vía  móviles, ipads etc. tendemos inevitablemente a relativizar cualquier suceso o noticia por grave que sea con el consiguiente menosprecio al hecho en cuestión.
 No hace tanto tiempo, ante cualquier acontecimiento (no forzosamente transcendental)  que nos llegaba, nos sorprendía, afligía o indignaba, después se generaba algún tipo de debate y el hecho permanecía en nuestra mente y memoria cierto tiempo, hoy eso ya no pasa por muy notable que sea el asunto. Es tal la sucesión de noticias generadas que llegamos a profesarles  poco esmero y enjundia a su análisis, apenas reparáramos mucho tiempo en ellas, enseguida llama nuestra atención otras nuevas, quizás más llamativas, que requieren nuestra atención e interés.
 Yo he sido siempre un ávido acaparador de información, me interesa todo y de cualquier naturaleza. Hoy, aunque sigo siendo un curioso empedernido hay veces que empachado de tantos wasshaps, youtube , emails o telediarios  me planto e invalido cualquier aparato emisor que me proporcione y aturda con nuevas primicias. La alternativa es  tranquilidad y sosiego y para eso un buen libro de ensayos de cualquier filósofo clásico o moderno es ideal. Propongo  Montaigne o Séneca y por qué no, Sabater o Marina. En cualquier caso qué mejor que dosificar la cantidad y sobre todo la calidad de  información que nos llega, ya sea política, social, económica o deportiva. El exceso de esta es estresante y estéril, apenas deja huella en nuestra mente, solo pasajera.
 Antes, el perímetro donde se originaba los eventos y noticias que llegaba a nosotros era muy pequeño, se circunscribía a nuestro barrio, ciudad y como mucho al país, hoy se ha agrandado considerablemente, todo el planeta es el lugar en donde se generan, y todos los habitantes de este son susceptible de ser o crear noticias. Conocemos de sobra la cantidad enorme de vídeos, reportajes o informes que nos entran a través de periódicos digitales o no, internet etc. y nos llegan desde cualquier rincón del mundo por muy apartado que esté, todos somos conscientes de la poca consistencia de ellos, apenas dejan rastro en nuestra memoria ni modifican nuestro cachet intelectual. Cualquier noticia (sorprendente) que ayer conmocionó a la humanidad o al país, hoy ya nadie se acuerda de ella, la han tapado otras recién llegadas que atrae nuestra atención y desvelo y que mañana posiblemente habitará también en el olvido colectivo.
 Dicen algunos que saben del asunto que los seres  humanos occidentales  actuales recibimos más datos en un mes que cualquiera de nuestros congéneres de hace un siglo en toda su vida, y me lo creo. El mundo de estos últimos se reducía a su ámbito más cercano, nuestro entorno afectivo de ahora es el planeta entero.
  Gracias a que nuestro cerebro ha alcanzado tal grado de evolución y perfección nos permite recibir y almacenar una gran parte de la ingente cantidad de datos que nos llegan de nuestro contexto tecnológico pero también olvidar o relegar otros que considera menos importantes. Aun así considero oportuno poner el énfasis en la calidad de la información más que en la cantidad  y por nuestro bienestar emocional y serenidad de espíritu, hacer compaginar la actualidad con ratos de estudios y seguimiento a las sabias enseñanzas de nuestros antepasados más ilustres.
 Bien es verdad que el aserto rotundo que nos sugieren  expertos en marketing  de que:  información es poder, no es baladí y hay que tenerlo muy en cuenta. Efectivamente para estar al día en cualquier conversación, debate o simple charla y a todos los niveles es menester estar al corriente de las últimas noticias y de todos los trending  topic de cada momento, ya sea  en twitter o facebook . El secreto como en todo está en la moderación y en el sentido común, precisamente el mas ausente de nosotros las más de las veces.

                                                                                                       Joaquín Yerga
                                                                                                         28/05/2015
                                


sábado, 23 de mayo de 2015

Elecciones





Para los que no tenemos creencias, la democracia es nuestra  religión.
                                         (P.Auster)
La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás.
                                     (W.Churchill)

 El día 24 de este mes de Mayo, lo que es lo mismo mañana domingo, volvemos los españoles a expresar nuestra opinión en las urnas y elegir por tanto quien queremos que nos gobierne,  esta vez en los parlamentos autonómicos (excepto las regiones llamadas históricas) y los ocho mil y pico ayuntamientos de toda España.
  Este histórico día, como todos en los hemos votado desde que podemos hacerlo, debe transcurrir como dicen siempre como una fiesta de la democracia. Bien es verdad que un país verdaderamente democrático no solo es el que se les permite al pueblo ejercer el derecho al voto una vez cada cuatro años (más o menos, salvo adelanto electoral cuando se puede); un sistema  democrático asentado es mucho más que eso.
 Un país, en donde sus ciudadanos libremente elijen quien les gobierne es una bendición y un hito en el desarrollo humano  pues no todos pueden hacerlo y además es la única forma que hemos inventado(hasta ahora) para que absolutamente todos sus habitantes se sientan representados. Como todos sabemos, a lo largo de la historia de la humanidad, e incluso hoy en día, han existido diferentes maneras de dirigir o gobernar una ciudad, un pueblo o una nación  con o sin la complacencia de los gobernados.
  Aun existen  en el mundo monarquías absolutas, dictaduras, oligarquías etc. que son formas de tomar el poder de una parte de la población para imponer al resto sus políticas, la mayor parte de ellas dirigidas a beneficiarse ellos mismos y/o una parte exigua de los ciudadanos. Luego está la que ideó Platón (filosofo griego de la antigüedad) y que plasmó en su obra La República, en donde sugería (en su ciudad ideal) que gobernaran los más preparados (para él, la aristocracia). Estaría compuesto este hipotético gobierno por los filósofos más sabios del momento. Hoy en día seria extrapolable a un gobierno de tecnócratas, es decir según diría el padre de la filosofía occidental deberíamos dejarnos administrar por los más expertos en cada negociado.
  Hasta llegar a lo que predomina hoy en la mayoría de países del mundo en la manera de regirnos, es decir  Democracia, han tenido que pasar muchos siglos (excepto en la antigua Grecia, aunque imperfecta, se estableció en el siglo V,a.c.), la mayoría de ellos de sufrimientos del pueblo, de luchas desiguales contra poderes omnímodos  y un desarrollo cultural y humano inaudito.
 La Democracia, (como dijo aquel estadista y político inglés, autor de tantas frases  memorables W. Churchill) es el menos malo de todos los sistemas inventados, por supuesto tiene defectos pero hasta ahora ningún otro mejora el hecho de que todo el mundo puede participar, aunque después haya que hacer pactos para gobernar porque el criterio del pueblo no es uniforme.  Incluso en este supuesto los que no ganan tienen su papel que representar que no es otro que controlar al más votado y generar alternativas posibles para próximas elecciones.
 En el mundo democrático se pueden dar diferentes formas de aplicar el sufragio  sin menoscabar la participación de todos. Tenemos sistemas presidencialistas, republicanos, monarquías parlamentarias etc. cada país elije el suyo como mejor le conviene, por tradición unos o por emulación otros. En nuestro caso, España, elegimos por tradición, la monarquía parlamentaria, (regenerada y depurada). Hemos tenido a lo largo de nuestra historia monarquías absolutas de todo tipo que han ido derivando con el transcurrir del tiempo  a monarquías blandas hasta llegar a la parlamentaria actual en donde el rey pinta poco.
 Aquí en nuestro país, como en casi todos los países grandes, la democracia es representativa, es decir elegimos a unos ciudadanos con ideas similares a las nuestras para que apliquen en el parlamento y por ende en el gobierno políticas y propósitos que nos son afines, también defiendan de alguna manera  nuestros intereses económicos, sociales o éticos.
  Mañana, cada uno con sus ideas, todas respetables, debe ir a depositar su voto para elegir sus representantes en el ayuntamiento y comunidad, ese es el mayor cometido de nuestra democracia. Gobernará posiblemente el partido más votado porque es la mejor manera de entendernos, respetando todos las normas que nos hemos dado para poder vivir en paz y armonía. Cuando somos muchos y cada uno es único en sus creencias e ideales no hay otra forma. Lo bueno de este sistema también es que podemos cambiar a nuestros gobernantes, si una mayoría cree que no lo han hecho correctamente, dentro de cuatro años; mientras démosle una oportunidad. Un buen demócrata debe respetar y acatar los resultados de las urnas por mucho que estas discrepen de sus deseos. Hay una frase que resume la esencia de la democracia, la dijo a un rival el gran filósofo y ensayista francés  Voltaire: No estoy en absoluto de acuerdo con tus ideas pero daría mi vida por tu derecho a defenderlas.
  El lunes por la mañana sabremos todos los españoles quienes son los lideres y partidos que  van a administrar nuestras instituciones más cercanas (autonomía y ayuntamiento). Unos repetirán mandato porque sus conciudadanos entenderán que los han hecho bien y en otros lugares políticos nuevos, quizás de nuevos partidos, dispondrán de cuatro años para gestionar lo mejor posible nuestros impuestos, que en definitiva de eso se trata.  Al resto de ciudadanos no nos quedará otra que estar atentos por si en el 2019 toca arrepentirse de lo votado o por el contrario acertamos.
  En esto de votar dudo que se pueda aplicar la frase  que le dicen al torero al comenzar la faena, ¡Suerte y al toro!, más bien estaría en línea con lo que solemos comentar ante un buen partido de futbol: ¡Que gane el mejor!, aunque imagino que todos deseamos que ganen los nuestros.
                                                                                                Joaquín Yerga
                                                                                                  23/05/2015


lunes, 18 de mayo de 2015

A propósito de la vida

                                                                                                                                                                    


Las células de nuestro cuerpo se renuevan una serie limitada de veces durante una vida entera, y cada vez que sucede se debilitan un poco hasta llegar a estar exhaustas, a este proceso le llamamos envejecimiento. Lógicamente cuantas más veces se repliquen, es decir mas años vivamos, más posibilidades hay de que alguna falle en su programación de, "suicidarse", y por lo tanto dimane en cáncer. 
Una vez, hace ya tiempo, se realizó una prueba médica espectacular en los Estados Unidos. Se recogieron y conservaron en probetas células tumorales de una enferma con cáncer. De esto han pasado ya más de sesenta años. Ésta paciente, Henrietta Lacks, murió poco después pero sus células malignas siguen reproduciéndose furiosamente en varios laboratorios del mundo y así seguirán eternamente, es decir, ¡son inmortales!.
Nuestro cuerpo pudiera aguantar algún día no muy lejano hasta la envidiada edad de 130 años. Con los muchos conocimientos sobre salud de los que gozamos actualmente y con el bienestar económico de una mayoría de la población, los seres humanos podremos permitirnos el lujo próximamente de llegar a la llamada “tercera edad” en una situación inmejorable. Bien es verdad que para ello muchos habremos contraído, y sanado después, algún tipo de cáncer. 
Joaquín


domingo, 3 de mayo de 2015

Inmigrantes


El exiliado mira hacia el pasado, lamiéndose las heridas; el inmigrante mira hacia el futuro
dispuesto a provechar las oportunidades.
                                  (I.Allende)

  Casi ochocientos muertos de una tacada, esa fue la cifra del naufragio de la superpatera en el mediterráneo central hace un par de semanas. Como bien dicen algunos apenas duró la noticia en los medios un par de días; el día del desastre y el siguiente; este por las lógicas repercusiones al implicar a tantas personas.
   En cuanto a la noticia en sí, la imprescindible coraza de protección psicológica de la que hacemos uso para evitar sufrimientos, no digo innecesarios, pero si un poco lejano, hizo que pasáramos página y no nos implicásemos  demasiado en el asunto. En el mundo ocurre tantos desastres y desgracias constantemente que por muy sensibles que seamos no podemos ni debemos empatizar con todos, seria insufrible. Sin ir más lejos durante este rato que me está llevando  el contar lo de la patera acaba de ocurrir otra catástrofe, esta vez  muy lejana,  allá en el sureste asiático, pero más cruenta en afectados y sufrimiento, aludo al terremoto del Nepal.
  Sucede también, tal y como nos advierten los sociólogos, que de tantas calamidades como vemos diariamente en los telediarios y otros medios, acabemos por acostumbrarnos (creo que ya andamos en ello) y no nos sorprenda ya nada, es más, cada vez  necesitemos mas carnaza para impresionarnos. Este asunto debería  preocuparnos. En mi caso tengo verdadero pavor a que algún día pudiera llegar a ser indiferente al dolor ajeno.
  Luego está el lado social y humano de la inmigración, un asunto importante y complicado. Nosotros por estar a tiro de piedra de África que junto con América central y del sur son los dos polos de salida masiva de emigrantes (hacia Europa los primeros y hacia USA los segundos) nos toca padecer de lleno el problema.
  El tener fronteras terrestres o marítimas con un continente tan depauperado como es África no es muy estimulante. Sé que esto no es políticamente  correcto pero es  lo que hay. Siendo consciente de que el gran problema de la pobreza es muy real y está ahí cerquita, imagino que no es del agrado de ningún país el encontrarse físicamente  en primera línea de contención que es donde nos encontramos nosotros junto a Italia. Si preguntásemos  a los franceses, suecos o ingleses que si gustan ponerse en nuestro lugar geográfico, tan al sur, la respuesta más que oral seria gesticular (lo digo por el corte de mangas que nos obsequiarían). Dicho esto no hay más remedio que buscar soluciones prácticas que no demagógicas.
  África se aproxima ya a los 1200 millones de personas, es el continente que más crece en población y como todo sabemos el más pobre del planeta. Apenas se salva de estar, en paz social y con un desarrollo económico medianamente aceptable, una docena de países de los cincuenta y cuatro que lo componen, así que estamos empezando en esto de la inmigración, ilegal o no. Puntualizando de manera rotunda de que es un deseo  muy humano el querer prosperar social y económicamente, también huir de  guerras tribales y religiosas feroces como las que se desarrollan en muchos países de ese difícil continente; Europa no puede acoger de golpe a todos los que los que deseen marcharse sin riesgo de que terminemos todos en el caos más absoluto. Comparto la idea de los que piensan  que se debe dejar entrar por cupos controlados y con la anuencia de todos los países europeos, acogiendo cada uno según necesidades y poder económico, Se que es muy fácil y muchos lo hacen, ponerse en plan buenista  y manifestar imprudentemente las bondades de esa teoría simplista de puertas abiertas para todos,  ignorando el efecto llamada que eso conllevaría. Por ir abriendo boca; según datos de fuentes bien informadas, hay en los alrededores de la costa de Libia más de un millón de emigrantes dispuestos a entrar en Italia…como sea.
  Una avalancha de personas, millones de ellas, sin control entrando en Europa colapsaría todos los servicios públicos desde hospitales, escuelas, guarderías etc. no podríamos asegurar lo básico ni para ellos ni para nosotros. En nuestras calles el clima seria infernal de mendicidad y delincuencia y no es por animadversión simplemente porque de algo tendrían que vivir, imagino que nosotros haríamos lo mismo.
  Es verdad que se puede hacer mucho más de lo que hacemos por esta gente y habrá que hacerlo, nos va en ello el bienestar y el desarrollo conseguido hasta ahora. Creo, como otros muchos expertos que la solución está en ayudarlos en origen, es decir proporcionarles medios y tecnología para que ellos prosperen y hacerles ver que venir aquí a malvivir es un mal negocio. Este tipo de soluciones es verdad que cada vez se complica más por el atolladero religioso en que se está convirtiendo y de manera acelerada  la mitad norte de África, agravado  por la falta de líderes políticos y anarquía rampante en un montón de países cercanos al nuestro.
   Los europeos actuales no podemos sentirnos culpables de todos los males que atenazan a media África. Es verdad que nuestros antepasados se portaron muy mal con ellos cuando los convertimos en  colonias y en parte los expoliamos. Ya han pasado más de sesenta años de las últimas independencias y va siendo hora que (por supuesto con nuestra ayuda) se emancipen económicamente y prosperen en política y bienestar, se lo merecen. Aun hay compatriotas nuestros que llevan esto de la culpabilidad hasta el ridículo y pretenden que reparemos los daños que causaron Colón y sus huestes en América  hace la friolera de quinientos años. Por esta regla de tres, poco antes de que mi paisano Hernán Cortes pisara México, los toltecas del Yucatán fueron masacrados por los aztecas ¿Cómo se repara eso ¿
  Una de las incompatibilidades para un desarrollo al estilo europeo de estos países es el dogma religioso que se ha implantado en gran parte de ellos. El islam más radical (fundamentalista) como todos sabemos por experiencia  y por diferentes motivos es muy dispar con la manera de vivir occidental. Su forma de entender la vida, sin leyes civiles y todo supeditado al Corán hace imposible esto.
  En Europa hemos asimilado ya a muchos millones de africanos, entre ellos más de 17 millones de musulmanes que están casi todos integrados, con sus lógicas incomodidades primarias, aunque ahora están surgiendo algunos grupos o individuos radicales que reniegan de nuestra civilización e incluso atentan contra nuestras costumbres y manera de vivir.
  Hay otras opciones de convivencia que pudieran permitir una coexistencia pacífica y provechosa entre el norte laico europeo y el mundo musulmán africano, consistiría en comprender por nuestra parte su idiosincrasia sin pretender que emulen nuestra civilización. Lo de la alabada primavera árabe fue un fiasco por querer uniformizar pensamientos y culturas tan diferentes. Tenemos que ayudarles, tienen derecho a vivir en paz, pero respetando sus mil quinientos años de historia y tradición.
  De todas formas y bajo mi punto de vista, hoy en día, con la globalización en todos los órdenes de la vida, economía, empleo, educación etc. todas las regiones del mundo se comportarán como grandes vasos comunicantes y al final habrá un trasvase de efectivos de unas zonas a otras, es decir de las pobres a las ricas. Acabaremos todos igualados;  ya ha pasado en parte con China y otros países. Tarde más o tarde menos sucederá lo mismo con África. Quizás en asuntos de creencias religiosas sea diferente, en esto no me atrevo a vaticinar.
                                                                                           Joaquín Yerga
                                                                                             02/05/2015

viernes, 24 de abril de 2015

A propósito de la vida.






La vida es efímera. Disfrútala al máximo, total, no vas a salir vivo de ella.
(Anónimo)

Murió hace poco la persona mas vieja del mundo, que no era otro, por cierto, que nuestro compatriota Francisco Núñez. Ahora otro habrá ocupado ya su lugar. Tenia ya, el hombre, 113 años y según e´l había llevado una vida rural y tranquila, aunque participó en varias guerras como en la de África o la Guerra Civil. Nos aseguraba en una entrevista reciente que nunca tuvo enemigos declarados y que comía sano. Evidentemente debía tener, además de todo eso, un cuadro genético envidiable.
Al hilo de esta anhelada, por todos, longevidad y aun sabiendo que ahora y por diversos motivos vivimos más, no sé si somos realmente conscientes de la insoportable brevedad de la vida. A mi humilde modo de ver las cosas deberíamos actuar de otra manera, más inteligente si cabe, yo lo intento. Me explico…
Todos hemos sido testigos alguna vez de episodios inconcebibles de personas que se complica la vida sin necesidad ni fundamento. Por lógica esas osadías no les ayudarán a vivir más años. Me estaba acordando del pamplinas de Puigdemot y sus compinches, que moraban felices haciendo lo que les daba la gana en sus respectivos terruños, y ahora, o están fugados vagando extraviados por Europa o en la cárcel y sin esperanza de ver la luz del sol durante años. Y todo por su mala cabeza. Ya nos decía el poeta romano Lucrecio en el siglo II a.c.: ¡Oh míseras mentes humanas! ¡Oh ciegos corazones!  ¡En qué tinieblas de la vida, en cuán grandes peligros se consume este tiempo, tan breve! ¿Nadie ve, pues, que la Naturaleza no reclama otra cosa sino que del cuerpo se aleje el dolor, y que, libre de miedo y cuidado, ella goce en la mente un sentimiento de placer?
También sabemos de gente que lleva una existencia de escasez y penuria pudiéndose permitir una vida mejor. Y no solo es cuestión de una deficiente política económica doméstica la que impide a muchos disfrutar más y mejor de los pocos años que estén en este mundo (el único del que tenemos pruebas fiables) también son legión los que los pasan estresados, malhumorados, o equivocados debido a los pequeños ajetreos diarios causados la mayoría de ellos por asuntos intrascendentes.
Otras veces son cuestiones morales, arcaicas costumbres, o estériles orgullos lo que nos impide a los seres humanos ser felices. Nos obcecamos, conscientes o inconscientemente, en colocar barreras a los accesos a ese placer que es vivir satisfecho con uno mismo. ¿A cuántos buenos momentos hemos renunciado torpemente en la familia, en la pareja o incluso entre las buenas amistades por equivocaciones? ¿Y por soberbia o vanidad? Después, con el paso del tiempo aparece el amargo arrepentimiento cuando ya ni el tiempo ni las personas queridas son recuperables.
Todos conocemos, así mismo, personas envidiosas, un mal muy extendido en España (nuestro pecado capital según algunos). Individuos que se han amargado su existencia y la de todos los que les rodean de forma infame, criticando o indisponiendo unos contra otros ante su complaciente mirada, creyendo erróneamente con esto obtener el mayor gozo. Evidentemente con esta insana actitud no es posible una larga y apacible vida
Dicen quien sabe de esto que para aprovechar la vida al máximo lo más indicado, sin duda alguna, es adquirir más cultura y conocimientos. También la experiencia, aunque esta última siempre llega tarde y sin las dos premisas primeras a menudo no fructifica. ¿Sabían que los individuos mas sabios son más longevos?
La vida es muy corta, no descubro nada nuevo con esto, lo sé, y por eso hay que aprovecharla toda ella disfrutando con los grandes acontecimientos que nos sobrevienen, pero también y sobre todo porque son más de las pequeñas cosas de cada día. Todo tiene su justa importancia, debemos relativizar, a veces, sucesos que nos parecen increíbles, y atender o escuchar peticiones o demandas a menudo insignificantes. Para mejor discernir lo uno y lo otro necesitamos sobre todo mucha sabiduría.
Estos tiempos que nos ha tocado vivir se podrían considerar poco aptos para la felicidad. La vida ajetreada, el atroz individualismo y la soledad, son contraproducentes para una buena vida afectiva, es cierto, pero tenemos por contra a nuestro alcance suficientes recursos de todo tipo para que, bien administrados y debidamente aplicados, rocemos el bienestar emocional. Me estaba acordando de la cantidad y calidad de fármacos para combatir el dolor y la enfermedad, de aparatos electrónicos que nos facilitan la vida cotidiana o de los mayores conocimientos físicos y psíquicos de la historia a nuestro alcance. Decía también Lucrecio (en una época en que los romanos estaban agitados como nunca por la ambición, la codicia y la lucha por el poder) que con bien poco basta para conseguir la felicidad, si tenemos la adecuada disposición de ánimo.
Según encuestas los países más pobres (si no están sumidos en algún tipo de conflictos) son los más felices de la tierra, pero también es cierto que la felicidad es un concepto muy subjetivo. Sin ir más lejos a esto último se contrapone el deseo y afán de emigrar de la gente más pobre y sin recursos a los países más ricos e industrializados, en teoría mas infelices. 
Dicho queda...
                                                                cosasdejoaquinyerga@blogspot.com
                                                                02/01/2018

viernes, 17 de abril de 2015

Evolución

                                                                  

 La no violencia lleva a la más alta ética, lo cual es la meta de la evolución. Hasta que no cesemos de dañar  a otros  seres   humanos, somos aún  salvajes.
( T.A.Edison)

  Aseveraciones tan rotundas del tipo: ¿Por qué somos como somos, en el peor sentido de la frase? ¿ Por qué nos comportamos como lobos con otros seres humanos ¿ ¿Por qué tantas guerras en el mundo, originadas estas por los más diversos motivos, a menudo nimios y peregrinos ¿ ¿ Por qué en cualquier parte y a cualquier nivel, constantemente  estamos a la greña física o dialécticamente con nuestros semejantes ¿  Casi todos hemos dicho, oído o pensado estas afirmaciones alguna vez. Últimamente de manera frecuente.  A nada que reflexionemos prevalecerá  la sensación de que son más los momentos que estamos hostiles con los demás que los amistosos. En la calle, con el coche, en la cola del supermercado, incluso en la familia es común ver adversarios por doquier a los que hay  que domeñar.
 ¿Somos realmente tan perversos como parece¿ ¿Vamos a peor en esto de la maldad como sugiere a veces la opinión pública en general ¿  Sucede con esto, me temo, como con otras cosas, que la percepción distorsiona la realidad.
  Efectivamente, si miramos con datos en la mano y con cierta objetividad comprobaremos que la humanidad ha cambiado a mejor en los últimos siglos o décadas, esto es una evidencia, no hay más que echar un vistazo a la historia y comprobaremos que antes era peor. Los humanos, a lo largo de nuestra existencia como tal y de esto hace ya la friolera de 100.000 años, que fue cuando dimos el paso a Homo Sapiens, siempre y como cualquier mamífero que se precie nuestra finalidad en la vida ha sido y es sobrevivir y perpetuar la especie.
 Aunque pudiera parecer evidente merece la pena recordarlo. Si hacemos caso a la evolución, no hemos irrumpido de repente en el planeta tierra ya completitos, formados y exentos de malicia.  No nos hicieron de repente  ángeles beatíficos,  solidarios, ni la providencia nos dictó que nos amemos los unos a los otros cuan sublimes querubines, más bien al contrario comenzamos al inicio de nuestro advenimiento como humanos marcando nuestro territorio y exterminando  cualquier amenaza seria que fuera letal para nuestra integridad física.
  La otra historia, la paralela, la que nos cuenta la biblia, sí es un buen punto de partida diferente para pensar en que habría habido tiempos mejores. Es esta la historia de la creación, la de Adán y Eva, la que según su voluntad, Dios se molestó en crearnos a su imagen y semejanza  para que fuésemos  hombres y mujeres ejemplares. Después por desgracia y como todos sabemos nos descarriamos y ahí andamos, a nuestro libre albedrio, a veces mejores y las mas peores.
 Si elegimos la primera opción, la evolutiva, está clarísimo que vamos a mejor. Sin remontarse muy atrás en el tiempo, tan solo hace un par de siglos, el mundo era una inmensa colonia de seres  semiesclavizados, analfabetos y con una miseria rampante, dominados por una clase exigua pero dominante de súbditos de unos pocos países europeos. Las guerras eran habituales por causas de todo pelaje  a menudo por caprichosos mandatos de reyezuelos o dictadores bananeros en busca de supuestos beneficios de índole económico o territorial. En estas constantes y continuas guerras proliferaban también los genocidios y hambrunas y nadie se preocupaba por nadie. La solidaridad entre seres humanos o países obvio decir que no existía, de hecho esta es una palabra de reciente uso.
 Somos inquilinos hoy en día de un planeta, con muchos problemas faltaría más, pero mucho más apacible y humano para vivir en él. Nunca jamás ha habido tantos millones de personas de casi todos los continentes con una calidad de vida tan aceptable.
 Está claro que la evolución paulatina del hombre generando progreso y nuevos descubrimientos científicos y tecnológicos  ha contribuido de manera sustancial  a su bienestar. Se dan supuestos admirables de humanidad que serian impensables tan solo a ojos de nuestros abuelos por ejemplo.  Han nacido asociaciones como las ONG, partidos políticos etc. cuya finalidad es la solidaridad entre los pueblos  y respeto mutuo. Así mismo aptitudes como mostrar clamor e indignación general  ante cualquier violación importante de los derechos humanos  etc. hace que se vaya tomando conciencia en todo en el mundo de que la situación ideal para el hombre o por lo menos la menos mala es cualquier opción que conlleve, como poco: Democracia (para que todos puedan expresarse) Dignidad (porque todos somos seres humanos, especie única) y Educación (porque siendo más cultos y sabios nos respetaremos mas unos a otros y optimizaremos mejor nuestros recursos  éticos y morales).
 También es verdad que aún queda mucho por mejorar. Hay zonas en la tierra en donde nacer todavía es penoso por el comportamiento de sus habitantes. Aun  se sufre en el mundo como en el pasado por unos cuantos males  endémicos como: Religión: muchos países de religión musulmanas andan enfrascados en guerras absurdas por nimiedades de tipo dogmatico o histórico en sus creencias. Pobreza: media África aun no acaba de salir de la ignorancia y atraso más absoluto, generando por ello matanzas tribales, exilios y enfermedades infecciosas.  Populismos: en casi toda América latina resulta eterno ya el subdesarrollo, ha pasado la población en varias décadas de sufrimiento e ignorancia debido a dictaduras bananeras  a continuar la pesadilla pero ahora por mor de repúblicas populistas ilusas. Nacionalismos: en algún punto concreto de la misma Europa como Ucrania aun se matan por esto.
 Si todo lo anterior supone en población mundial aprox. un 35%, el resto, Europa, Norteamérica, Oceanía y gran parte de Asia (exceptuando zonas de la India y oriente próximo) ha mejorado sustancialmente. Para que sirva de referencia, a principios del siglo XX tan solo una pequeña parte de Europa y Estados Unidos se podría considerar desarrollada, el 10% de la población.
 Si a nivel global en grandes zonas comunitarias o de países hemos prosperado de manera notoria, económica y culturalmente, individualmente quizás vayamos  más retrasados. En cuestiones personales aún queda mucho por mejorar. Todavía es común en la vida diaria de la gente aptitudes como falta de empatía hacia los demás, escaso respeto a personas más débiles, violencia de género etc. y es que en esto tan cercano interviene nuestro Yo más profundo y es aquí donde nos sale el animal que llevamos dentro; marcamos nuestro territorio todo henchido de egoísmo y egolatría, haciéndosenos constatar claramente que la mayoría de las veces manda mas las emociones que la razón.
 Nuestro  cerebro como es evidente ha evolucionado sustancialmente. Pasamos primero por el cerebro reptiliano, básico para el mantenimiento y la supervivencia física. Después generamos el sistema límbico que interactúa con el anterior e incorpora ya las emociones  y por ultimo y en ello andamos todavía hemos desarrollado la corteza exterior que es la más evolucionada y es aquí donde se origina, entre otras funciones, lo que nos hace más humanos: el raciocinio.
 Es absurdo dudar de que el cerebro sigue evolucionado, especialmente y como dije antes en la parte exterior de la corteza que es la que permite la conciencia y el pensamiento. Quizás llegue un día, muy lejano en el que alcancemos tal grado de lucidez y seamos tan razonables e inteligentes que nos comportemos como seres especiales. De momento, mientras llega esa evolución total, aprovechemos la parte positiva del proceso para intentar ser al menos, mejores personas.

                                                                                                 Joaquín Yerga
                                                                                                    16/04/2015


jueves, 9 de abril de 2015

A propósito de la Semana Santa...




El cristianismo podría ser bueno, si alguien intentara practicarlo.
Bernard Shaw


Hace un par de años hicieron una encuesta para ver qué piensan los extranjeros que visitan nuestro país sobre la Semana Santa. Según el resultado, a ojos de los forasteros no salimos bien parados, más que nada por excéntricos. Las opiniones fueron variadas pero todas con un denominador común, casi nadie entendía el fasto que desplegamos en las procesiones y otros actos relacionados. Un norteamericano contestó que el dinero que derrochamos en toda la parafernalia añadida se podría dedicar a otros menesteres más provechosos. También una australiana opinó que nos pasamos de rosca con unas escenificaciones más propias del Medievo, y así la mayoría.
Según mi opinión y respetando todas las creencias por supuesto, creo que no le faltan razones a los encuestados. Hacemos unos actos de fe con unas ceremonias tan profundas y con tanto boato que son más propias de otros tiempos. Entiendo que en esto de las devociones y religiosidad en general deberíamos comportarnos con más recogimiento e intimidad y no hacer alarde excesivo de ello en las calles y plazas de nuestras ciudades.
Y sé que algunos dirán que son tradiciones antiquísimas que hay que respetar, que ya lo hicieron nuestros antepasados y que debemos seguir conservando. Y efectivamente es ésta una buena observación, pero aun así yo les replicaría que me parecen bien ciertas representaciones comedidas y prudentes, porque también entran en la cotidianidad histórica, pero semejante derroche de fervor y pasión como los que hacemos me parece desmesurado, máxime teniendo en cuenta la época y los abundantes conocimientos históricos y científicos de los que gozamos a todas luces incompatibles con lo ostentoso de estos eventos.
Se podría entender la práctica de estas exhibiciones tan fervorosas por motivos económicos y en aras de atraer turistas extranjeros pero me temo que estos no van en masa a disfrutar de ella, quizás un movimiento interior de compatriotas, que aprovechando los días de vacaciones se dispersan por la península y más que nada a las playas, aunque también los hay que buscan el folclore patrio y acuden a ver las procesiones.
No soy quien para inducir a nadie lo que tiene que creer y cómo divertirse, faltaría más, entiendo que haya millones de personas que participen en estos eventos patrios con verdadera fe y crean que hacen lo correcto pero me temo que estas grandes manifestaciones religiosas acompañadas de grandes alharacas y aspavientos milagreros son propias de sociedades subdesarrolladas. Por otra parte si lo que se pretende con estas celebraciones tan grandilocuentes es buscar de alguna manera excusa para agrupamientos festivos y de ocio del personal, es hora ya de desprenderse del lado sacro del asunto.
En España tan peculiares que somos para tantas cosas, no vamos a ser menos en temas religiosos. Se da la paradoja de que, nos declaramos un país católico y apostólico aunque poco practicante y sin embargo las iglesias están vacías.
Que somos un país contradictorio no lo discute nadie, por ejemplo, aun seguimos casándonos mayoritariamente, aunque menos, por la Iglesia. Y bautizamos a nuestros hijos bajo sus auspicios, no obstante hacemos lo que dijo aquel cura a un niño en su primera comunión: “Esta es la primera y posiblemente será la última" pues la mayoría no vuelven.
Tal vez todas estas paradojas se deba a nuestra antigua relación de amor y odio con la Iglesia católica. Alguien dijo una vez: “Aquí en España, o vamos detrás de los curas con velas rogando o con palos sacudiéndoles” no tenemos medida. Es verdad que la iglesia siempre ha estado mayoritariamente al lado del poder y ha tenido un pasado siniestro pero afortunadamente ha evolucionado o la sociedad la obligó a hacerlo y ahora tenemos libertad de culto, como no podía ser menos. Y bien que lo usamos, por cierto, aunque solo sea para ciertas ocasiones y de manera desmesurada.
Ocurre en nuestro catolicismo autóctono contradicciones cuanto menos llamativas. Me explico. Hoy en día apenas hay seminaristas con propósito de llegar al sacerdocio y los que ya son están envejecidos en una gran proporción. En la parte femenina tampoco está muy boyante el asunto, para poder estar habitados aunque con escaso personal, los actuales conventos y monasterios de clausura se tiene que aceptar que la mayoría de las novicias provengan de países del tercer mundo. Y es que quizás seamos de los países con menos vocación religiosa en la práctica, y sin embargo, y he aquí la incoherencia, estamos en top ten de naciones con mayor número de religiosos repartidos por el tercer mundo, practicando por cierto voluntariosamente proselitismo de su fe o ayudando a desvalidos y enfermos.
También es cierto que a pesar de que casi todas nuestras fiestas tienen un origen religioso, le dedicamos poco tiempo y empeño a la parte piadosa del asunto, la mayoría de ellas han derivado en festejos paganos en donde lo que prima es la abstención laboral, el disfrute vacacional y el ocio en general. Y no tiene por que ser malo, creo...
Dicho queda...
                                        Joaquín Yerga
                                        09/04/2015


martes, 17 de marzo de 2015

Promesas

Las promesas que hicieron los políticos ayer son los impuestos de hoy.
                                              (Anónimo)
El más lento en prometer es siempre el más fiel en cumplir
                                                (Rousseau)

 Ha comenzado la temporada electoral; por cierto muy copiosa de estos eventos este año. Empezamos en Andalucía y posteriormente seguiremos con las autonómicas, municipales, catalanas y terminaremos el año con las más importantes, las generales y como siempre los partidos se despepinaran intentando atraer, (a través de los votos) a los ciudadanos a sus postulados, cosa perfectamente normal y aceptable en una democracia.
 Cosa no tan aceptable es que dentro de sus estrategias electorales hay un tema importante sobre el que los políticos actuales (también los de nuestro pasado reciente) deberían ser más responsables al tratarlo por el bien de todos, aludo concretamente a las desorbitadas promesas que suelen ofrecer en estos periodos.
  En política debe haber un límite en honestidad, no todo vale. Es común en nuestros representantes hacer todo tipo de compromisos, la mayoría de improbable cumplimiento y ellos, los responsables de los partidos, son tan conscientes  de su imposibilidad como culpables de ello.
 Dijo una vez John F. Kennedy durante una alocución a los norteamericanos poco antes de que le asesinaran: No me preguntéis que puede hacer la nación por vosotros, sino que podéis hacer vosotros por la nación. En esta frase se resume perfectamente la idiosincrasia de una cultura, muy diferente a la nuestra. Aquí en nuestro país es impensable que nadie se dirija a la multitud durante un mitin en esos términos. Aquí parece que nos ha hecho la boca un fraile y estamos constantemente pidiendo. Pedimos todo gratis sin tener en cuenta quien lo paga. Lo nuestro es intentar sacar al estado todo lo que se pueda y mas, sin pensar ni por un instante que el dinero del estado es el de todos, el de nuestros impuestos.
  Ahora la consigna, justiciera y salvadora, la que va a correr con todos los gastos anunciados por esos, bienaventurados  y beatíficos políticos de turno, autores de todas las promesas es: ¡A por los ricos! Pareciera que tenemos millones de personajes, asquerosamente ricos, con su bigotito y su habano, inflados de millones de euros escondidos debajo de colchones o en cuentas clandestinas y con ese dinero, que se lo vamos a confiscar, ya está todo resuelto. Otras veces aseguran algunos que acabando con el fraude fiscal recaudaremos 50.000 millones más de euros y con eso ya tienen comprometidos no sé cuantas prebendas al pueblo, así de fácil y así de triste. Es lo que nos espera en este año multielectoral, ¡Preparémonos!
  Los ricos que señalan algunos me temo que será la clase media (como siempre), que verán cómo le suben los impuestos de manera severa para costear lo prometido. Los cuatro millonarios y las repudiadas grandes empresas  de Ibex si ven peligrar su cuenta de resultados se irán sin ningún pudor a cotizar a otros países en donde sean menos exigentes. A los asalariados más emprendedores y a los ejecutivos más dinámicos, que se lo han currado de veras habiendo dedicado muchos años a mejorar sus conocimientos con títulos universitarios y másteres y que ahora disfrutan de salarios que rondan los 60.000 o 70.000 euros brutos, estos, entraran en la categoría de nuevos ricos y serán carne de duros impuestos.
  Creo que va siendo hora ya de cambiar ese mantra tan reiterativo de que para que haya igualdad es menester quitar los bienes a los ricos y repartirlo entre los pobres, entre otras razones por lo que antes he comentado, a los cuatro verdaderamente ricos no los pilla nadie mientras el mundo sea como es. ¿Por qué y para variar no cambiamos de estrategia y fomentamos la idea de que lo ideal es que todos prosperemos? dicho así a lo bestia, que todos seamos ricos.
  Quiero recalcar  mi posición inequívoca a favor de un estado redistributivo en donde los que menos tienen paguen menos y disfruten de servicios óptimos y los más favorecidos económicamente cedan una parte razonable de sus ingresos por el bien común. También a nivel regional o autonómico imploro un reparto justo y que todos los ciudadanos vivamos donde vivamos obtengamos los mismos servicios del estado, pero dicho, esto abogo por ser consciente de nuestro nivel de riqueza, es decir no debemos  gastar más de lo que se ingresa. El dilema es sencillo, evidentemente no podemos exigir los mismos servicios que Dinamarca o Suiza, produciendo lo mismo que Polonia o Turquía, por ejemplo. Si lo hiciésemos volveríamos a cometer el mismo error que hace unos años y por el que  estuvimos a punto de sucumbir como país, es decir con presupuestos deficitarios terminaríamos con más paro y pobreza rampante. Todo el déficit acumulado anual pasa inmediatamente a configurarse como deuda y las deudas hay que pagarla, y con intereses.
 Este año pasado, 2014, el déficit que nos ha permitido la U.E. es del 4.5%, es decir, nos han dejado gastar, a pesar de los consabidos recortes, 50.000 millones de euros más de lo que hemos ingresado, este dinero va a la deuda y un país muy endeudado es un peligro porque los intereses que nos imponen son altísimos y bordearíamos la insolvencia como país. Si queremos prosperar hay que gastar lo que tenemos sin endeudarnos demasiado, para lo contrario tenemos el mal ejemplo de Grecia. El año en curso el déficit será menor.
  La facilona política de prometer a diestro y siniestro  ha conseguido que muchos españoles se crean poseedores por el simple hecho de serlo de todos los derechos habidos y por haber, después cuando se ha tenido que dar marcha atrás y aplicar ciertos recortes aparece la decepción. Estas  actuaciones han generado un clima de desconfianza absoluta hacia los partidos políticos, clima que algunos aprovechan para hablar de la “casta” y erigirse como salvadores de la decencia.
  Esa famosa Casta, es la clase política que nos dimos los españoles en los albores del posfranquismo, cuando después de cuarenta años de gobiernos de militares impuestos, anhelamos políticos civiles elegidos por el pueblo y nos representaran. También quisimos que estuvieran bien pagados y exentos de justicia ordinaria porque ansiábamos una democracia al estilo europeo en donde los políticos elegidos eran la síntesis del pueblo y por lo tanto intocables. Otra  cuestión es que algunos aprovecharan la confianza dada para saquear el erario público o medrar en su beneficio.
  Por otra parte también es verdad que los partidos políticos a menudo actúan como un fin en sí mismo y se olvidan de los ciudadanos a los que representan y con tal de seguir u ocupar las poltronas son capaces de prometer el cielo, aunque la mayoría de las veces nos lleven directamente al infierno.
                                                                                                                Joaquín Yerga
                                                                                                                  17/03/2015

domingo, 8 de febrero de 2015

Podemos...¿debemos?


Si, ya sé qué uno de esos caudillos de la que llaman revolución social ha dicho que la
religión es el opio del pueblo.(…)Si, démosle opio, y que duerma, y que sueñe.
   (M.Unamuno)

Tenemos a media España temblando por el ascenso de esta organización y a otra gran parte gozosa porque piensa votarles en las próximas elecciones generales. Con el gesto  de introducir en la urna la papeleta con el logotipo de este partido, pretenden muchos darles una fuerte patada en las espinillas (por decirlo suave) a los actuales gestores políticos, a los de la izquierda moderada y por supuesto también a los de la derecha.
  Resulta que con las últimas encuestas han saltado todas las alarmas, ya son el segundo partido con más opciones, han desbancado al Psoe. Algunos temen (no sin falta de razón)  si llega a consumirse la debacle, una Venezualizacion de España.  Es para preocuparse. Si nos atenemos a lo que está pasando en ese país latinoamericano según las noticias, casi todo lo que acontece allí es nefasto; recortes paulatinos de libertades (apenas quedan ya un par de periódicos críticos con el gobierno) un mayor control gubernamental de la vida de las personas y las empresas, una criminalidad descomunal  y un asalto inmisericorde a la propiedad privada. Según lo publicado, los dirigentes de Podemos han estado asesorando al gobierno venezolano sobre las políticas a seguir, aunque según algunos es justo al contrario.
  Si ciertamente se confirma y Podemos es una organización comunista y marxista (ellos se definen así aunque creo que ahora ya no alardean de ello) ya estaba Izquierda Unida para acoger en su seno a los partidarios de esta ideología, no hay nada nuevo en sus ofrecimientos, su doctrina ya la conocemos. A grandes rasgos y dando por hecho  que descartarían de momento una dictadura  proletaria al estilo cubano y la antigua URSS, el meollo de sus políticas estaría en imponer fuertes impuestos a los que más tienen, incluidas las empresas para luego redistribuir lo recaudado en forma de subvenciones y el todo gratis al pueblo, también anuncian nacionalizaciones de empresas estratégicas (¿telefónica, Iberdrola, iberia ¿). A tenor de sus declaraciones, son los  bancos y los grandes empresarios los culpables de las penurias y las desigualdades actuales y habría que apretarles las clavijas impositivas; claro que estos se deben a sus accionistas y no tardarían en buscar sedes en otros países más favorables y con la deslocalización se perdería los puestos de trabajo correspondientes, imagino que habrán contado con esto. En una Europa libre y de mercado es impensable que aquí se instalen o subsistan muchas empresas de cualquier tamaño si se les acosa tributariamente o se le imponen medidas que no consistan en  favorecer la contratación de trabajadores. El estado no tiene recursos y con la fuga de capitales y empresas, menos para crear nada, solo reparto de miserias.
  Si lo que atrae las simpatías de mucha gente al partido de estos jóvenes profesores de la complutense, es el discurso duro y castigador contra la casta política que llaman ellos de manera despectiva y a las que anhelan eliminar, inútil propósito pues haya algunos más o algunos menos, políticos tiene que haber, alguien tiene que liderar las distintas instituciones del estado por lo tanto seria quitar a estos y ponerse ellos. Entiendo que haya gente cabreada por la corrupción de muchos políticos pero el montante del desfalco cometido por estos seria pecata minuta comparado con el daño que nos puede deparar unas políticas inadecuadas perpetradas por unos lideres mesiánicos neomarxistas aupados a la primera línea por el simple cabreo coyuntural de los ciudadanos. Por cierto, están demostrando que no vienen tan prístinos de corruptelas como pudiera parecer, apenas han hecho en sus vidas nada productivo y ya están pringados en varios affaires  tributarios, ¿que será en cuando alcancen el poder absoluto?
  Yo como es lógico tengo mis preferencias políticas y económicas, que no tienen que ver con nombres sino con sistemas. Entiendo que una sociedad de mercado libre y democrática es la mejor opción para prosperar en cualquier terreno, en libertad, en economía y en transparencia. En España a nada que echemos un vistazo a nuestra historia y seamos objetivos comprobaremos que hemos vivido y seguimos en ello, los mejores cuarenta años desde que somos nación y sin duda se lo debemos a nuestra fresca democracia, aun con sus imperfecciones.
  Los neófitos dirigentes de este nuevo partido que arrasa en las redes sociales y tanto agrada a jóvenes inconformistas, indignados o desengañados de otras opciones políticas, se han formado en esta democracia que tanto desprecian, gracias a ella han estudiado becados  gratis en nuestras universidades y han tenido toda clase de facilidades para llevar una vida holgada teniendo en cuenta su envidiada juventud. También pueden opinar, despotricar y hasta denunciar a todos los políticos que se pongan a tiro sin que se conculque sus derechos y libertades, por lo tanto no entiendo el desprecio y la indignación que exhalan o aparentan hacerlo hacia los políticos actuales y hacia el sistema, un sistema con el que también les ha ido.
  Es verdad que muchos políticos han defraudado a mucha gente con sus fechorías pero esto simplemente es oficio para fiscales y jueces que afortunadamente son independientes  y actualizar las leyes actuales endureciéndolas para que no vuelva a ocurrir. No hace falta poner todo patas arriba ni venganzas inquisitoriales con sus hogueras en la plaza pública. Dios nos libre de nuevos savonarolas y torquemadas.
 No nos volvamos locos, ningún país comunista actualmente ni a lo largo de historia ha prosperado en ningún sentido, ni en economía, ni socialmente, ni en libertades y sobre todo en bienestar por lo tanto ¿qué podemos esperar de estas viejas políticas ¿ Este planteamiento  no es teoría solo hay que remitirse a la realidad; un pequeño ejemplo de países con sistema comunista en la actualidad: Cuba y Corea del Norte, consecuencias: hambrunas, pobreza, atraso y falta de libertad, allí sí que señorea una casta, la de sus dirigentes, el resto, el pueblo al que invocan, todos iguales pero en la pobreza. Algunos ejemplos de países con sistemas más o menos democráticos pero con partidos casi únicos y filocomunistas en el poder, Venezuela, Bolivia o Argentina, consecuencias: corrupción, pobreza y merma considerable de libertad de información.
  Entiendo, faltaría más, que en el espectro electoral de un país democrático debe haber de todo pues cada uno tiene sus razones, otra cosa es que nos convenga una mayoría de centro izquierda o centro derecha (común en todos los países civilizados) que coincide con la clase media y que siempre ha sido la que da estabilidad, seguridad jurídica y prosperidad a las naciones. Las opciones extremas suelen ser oscurantistas, acaudilladas por ungidos líderes adanistas que irrumpen con ideas revolucionarias que siempre acaban mal y las consecuencias las paga duramente el pueblo al que dicen defender.
 Un partido político puede proponer soluciones creíbles o realizables, incluso aunque después no cumplas parte de lo prometido porque las circunstancias lo impidan, otra cosa es aprovecharse de la candidez de los menesterosos y necesitados  haciéndoles creer que son merecedores de todo tipo de derechos y prebendas y que luego es imposible darles porque los recursos de los que disponemos son muy limitados. Y peor aún, llegar al poder con piel de cordero para después irse despojando de ella  y ponerse a  desmontar este sistema de libertades que nos hemos dado y con el  que tanto hemos prosperado los españoles.
  No pretendo hacer comparaciones porque no ha lugar pero ejemplos de caudillos revolucionarios, látigos de políticos al uso, surgidos del pueblo y dispuestos a cambiar bruscamente el orden establecido, a habido muchos en la historia reciente, Mussolini, Stalin, Ceaucescu, Hugo Chávez etc. todos surgieron después de una etapa de dura crisis económica o social y se aprovecharon de ella para ilusionar a la gente, después… todos conocemos el resultado.
                                                                                                        Joaquín Yerga                                                                                                            
                                                                                                          08/02/2015