lunes, 6 de junio de 2016
jueves, 2 de junio de 2016
lunes, 16 de mayo de 2016
En tu casa o en la mía
Amiga...
No sé si alguna vez se te ha
ocurrido pensar en mi.
Yo si sueño con volver
verte.
Desde que no sé de ti
algo ha cambiado
en mi vida; sin duda a peor.
De repente encontré la
realidad y te juro
que no me gusta lo que he
hallado...
A veces fantaseo que estás
conmigo
y vuela mi imaginación al
infinito;
eso me permite aguantar la
angustia.
Otras veces me creo que eres tú
la que me llamas
y cojo rápido el teléfono
esperando oír tu voz
vacilante al otro lado
suplicándome que vuelva,
que no puedes más.
Incluso imagino verte desde
mi ventana esperándome,
inquieta y ansiosa por verme
aparecer.
Pero enseguida se me hace real
el pasaje,
y ante tu ausencia
vuelvo, anímicamente vacío,
a mis quehaceres.
--Joaquín--
Antes de visitar cualquier lugar
fuera nuestras fronteras o de traspasar la línea divisoria que
separa nuestra tierra más cercana con el más allá ignoto,
deberíamos empaparnos de nuestras excelencias nacionales.
Bien es verdad que viajar de
manera frecuente cura los nacionalismos más exacerbados, pues uno se
percata de que no siempre lo suyo es lo mejor, pero debemos disfrutar
lo nuestro en primer lugar que, a fe de los millones de turistas que
nos visitan, no debe estar nada mal.
Reconozco haber cruzado en escasas
ocasiones nuestras fronteras; sólo cuatro o cinco países además
del nuestro conozco, pero a cambio si he colmado suficientemente
mi retentiva visual con las esencias de nuestro país.
De la España peninsular me
jacto de haber estado en todas y cada una de nuestras regiones.
Alardeo de conocer gran parte de las capitales provinciales y sus
pueblos más importantes, no en vano he dedicado muchas etapas de mi
vida a visitarlos. Con este bagaje, explorador y viajero, me creo con
la autoridad suficiente como para reafirmar la belleza de nuestra
diversidad.
Puedo y debo ratificar la
peculiaridad y el exotismo andaluz como algo único
en Europa, en donde sus costumbres y tradiciones han sido
tan atractivas que han impregnado de ellas (a ojos de cualquier
extranjero) a todo el país entero. En cualquier parte
de Europa, por no decir del mundo, identifican a toda
España con las tradiciones más genuinas andaluzas. Esto
lamentablemente no siempre es bien entendido por los habitantes de
otras regiones; a algunos les repatea identificarse con ello.
Imagino que no hace falta decir quienes…
Me gusta Cataluña y
su principal ciudad, Barcelona, a rabiar. Reconozco a ésta
última como una de las más atractivas del mundo; sus millones de
visitantes así lo corroboran. Si me dieran a elegir yo la situaría
como la más espectacular de nuestro país en todos los sentidos, a
la par con Madrid. Nunca le estarán los catalanes
suficientemente agradecidos a Gaudí, por lo mucho que hizo éste por
ellos.
Del País Vasco conozco
sus tres provincias y sé que no remuevo conciencias si alabo
sus bellos paisajes y sus recoletos puertos pesqueros, porque todo el
mundo es sabedor de ello. De aquí me quedo con Bilbao, su mayor
ciudad y por la metamorfosis que ha tenido ésta
últimamente. Han transformando sus anquilosados muelles y unos
astilleros herrumbrosos en una sorprendente zona moderna,
adornada con museos como el Guggenheim, avenidas como su Gran Vía, y
mejorado su espectacular ría. Otros habrán que prefieran San
Sebastián (La Bella Easo). ¡Y es que ya se sabe,
sobre gustos!..
Castilla y León, la más
vasta región de España, y también de Europa, tiene
suficiente extensión como para ser muy diversa. Me quedo con sus
nueve capitales provinciales. Quizás son las que poseen más
"Monumentos Patrimonio," del país. Sus
catedrales góticas y sus numerosas pequeñas iglesias románicas las
hacen únicas. Puesto a escoger, sin dudarlo, me decido
por Salamanca en lo urbano, y con el paisaje de León.
Aunque por motivos familiares me apetece significar también a
Zamora, la que más he pateado.
De las regiones más desconocidas
tal vez Aragón sea la más de todas.
Geográficamente extendida de norte a sur, la hace, por
tanto, tomar paisaje y clima del centro peninsular pero también del
norte pirenaico. Aquí todo se lo lleva Zaragoza de
manera apabullante. La mitad de la escasa población de la autonomía
se concentra en ella.
Zaragoza climatológicamente
es dura, pues va de los fríos y ventosos inviernos a
las tórridas canículas veraniegas. Ésta, si no hermosa pero si
interesante, ciudad hace la número cinco en importancia económica y
poblacional de España.
Todos pensaremos, y creo no
equivocarme que Galicia sea una de las zonas
más singulares del país. El acervo cultural y lingüístico de sus
habitantes, su masa forestal y paisajística, y la dualidad
costa-interior la hace peculiar. La campiña orensana y la
ciudad de La Coruña, acapararían mis preferencias.
Asturias patria
querida. Un buen himno seria para el conjunto del país.
Seguro que en esto nos pondríamos todos de acuerdo. Qué decir de
sus verdes praderas y sus hermosas ciudades, sobre todo Oviedo…
Como dicen ellos: Asturias es España, el resto, tierra
conquistada.
Cantabria, cuna de
la España verde. Zona castellana de toda la vida que,
sin embargo, la nueva distribución geográfica, dispuesta
durante la transición, la separaron de la vieja Castilla y la
hicieron autonomía uniprovincial. Santander y su bahía es
una de las más valiosas joyas de las que debemos presumir.
Dura es la insistencia de los
vascos nacionalistas por incorporar Navarra a su
zona de influencia. Qué duda cabe que la parte occidental de
ésta es euskalduna, pero de ahí a querer monopolizarla toda va un
trecho. Lo mejor de ella: sus valles pirenaicos, y Pamplona,
la ciudad fundada por el general romano Pompeyo. Por
cierto, tan española que nada mas autentico Made
Spain que sus San Fermines. No obstante, ahora
gobernada por los radicales aberzales, intentarán
desespañolizarla a marchas forzadas, tal y como han hecho con Bilbao
otras fuerzas nacionalistas.
La cuna del castellano que fue el
monasterio de S. Millán de la Cogolla, (ahí moraba el
primer poeta conocido en nuestra lengua, Gonzalo de Berceo) está
ubicada ahora en otra miniautonomía, La Rioja. Ésta
al igual que Cantabria, había sido castellana desde
siempre, pero, azares de la vida, ahora es independiente de
ella… ¡Claro! que su población cabe toda ella en el
madrileño barrio Del Pilar. Me pido Logroño, y
una copa de su…bon vino, como diría Berceo en su castellano
antiguo.
Valencia, un autentico y
entrañable tesoro más de nuestras Españas. A lo largo de sus
tres provincias se cuenta y no se acaba de su
magnificencia. Sus costas (masificadas según los conservacionistas),
albergan un ramillete de pueblos y ciudades vacacionales tan
extraordinarios que hacen la delicias de foráneos y foráneas; como
dirían ahora (sobre todo las de pelo rubio como la cerveza y ojos
azules como su mar). ¡Que no me toquen Benidorm!... Tampoco
Valencia capital, la tercera y bien merecida urbe nacional. Y
mira si las quiero a todas que por quedarme me quedo hasta
con Torrevieja… ¡Qué ya son ganas!..
Un poco más abajo de la anterior
y pegada a ella deslumbra Murcia; la huerta española de
toda la vida… Ahora quizás superada por el cultivo bajo plástico
de su vecina Almería. Murcia lo tiene todo menos agua
dulce. Posee buenas playas, buena tierra y bonitos pueblos... ¡Qué
harían aquí si hubiese funcionado el trasvase del Ebro!... De
escoger alguna ciudad me quedo con Cartagena, la antigua
"Cartago Nova" de los cartagineses (los fenicios
africanos). Qué historia más apasionante tiene esta bonita
ciudad, de 2500 años de antigüedad.
Castilla la Mancha,
asociada a Cervantes y su Don Quijote, a pesar de
haber nacido éste en Alcalá de Henares. La antigua Castilla la
Nueva, por ser la última que arrebatamos a los moros. ¡Cuánto
habría que hablar de ella!.. De toda, destaca
nuestro Toledo, la ciudad monumental, la primera capital
de España con los visigodos. Toledo es una
reliquia arquitectónica que nos sobrevive. El, Toletum romano
y medieval fue ejemplo de convivencia de las tres
culturas occidentales: la cristiana, la judía y la musulmana.
Extremadura tierra
de conquistadores. Por cierto, procedían de
aquí porque ya en esa época tan lejana estaba en marcha
la emigración masiva. Tal vez la tierra mas olvidada de nuestro
país. Por ser cuna de latifundios junto a Andalucía, pero con
menos privilegios naturales que ésta, hemos estado condenados al
subdesarrollo más significativo. Ahora que priva lo sano y
virgen y huimos de la masificación, esperemos sacar rédito a
nuestras bellezas naturales aun inexploradas.
Madrid, rompeolas de todas
las Españas. La conozco bien y por opinar de esta región podría
decir maravillas. Tan solo aconsejar que la visiten en profundidad
porque tiene tesoros: arquitectónicos, museísticos y urbanos,
increíbles, y que la mayoría de españoles desconocen. Con
decir que aquí se ha creado, gestado, urdido, atesorado o
solventado, todo lo medianamente importante que nos ha sucedido a los
españoles durante los últimos quinientos años es suficiente,
o no.
Dicho queda...
Joaquín
miércoles, 11 de mayo de 2016
La última vez que vi París
Siempre nos quedará París…
París bien vale una misa… Con ésta famosa frase se retractó Enrique IV de
Francia para poder reinar en ése país. Este pájaro era hugonote, es decir,
protestante.
Era la época de la llamada Reforma en la
que Lutero diseño una nueva, digamos, versión del
cristianismo, el luteranismo. Pero en Francia para que le
dejaran sentarse en el trono en esos turbulentos años había que ser
católico, así que el “pavo” se desdijo de su fe y se
convirtió a la religión mayoritaria del país. Le pudo más la gloria y el poder
terrenal del momento que una incierta e improbable entrada triunfal en el
reino de los cielos, después, una vez convertido en fiambre.
¡París, París,!! ¡Oh la lá! ¡La ciudad soñada por todos!.
Qué decir de ésta inmensa urbe, modelo y envidia de tantas cosas. Sin duda
en ella se explayaron bien los mejores diseñadores urbanos. Y por sus calles
medraron los personajes más importantes que ha dado el género humano. Y de
ella, también, ha copiado medio mundo sus magníficos monumentos y su glamour.
París, y perdónenme la
reiteración, está entre las tres ciudades del mundo que uno tiene que
ver antes de morirse. Las otras dos serian, Londres y Nueva York. Es
la ciudad de los museos repletos con las más codiciadas piezas de
arte de todos los tiempos. Es también la capital de la gastronomía, e intuyo
que de sus entrañas salieron los mejores chefs del mundo, creadores, por
cierto, de los más selectos platos culinarios de los últimos doscientos
años.
París como
esencia de “La grandeur Francaise” ha sido envidiada por su
exquisitez y sofisticación. Su moda y sus excelentes vinos, quesos y
champagnes, han provocado los celos de la muy exigente alta sociedad del
resto del planeta. Toda la alta cocina y el mundo más sibarita ha tenido
como referente indiscutible ésta capital.
Si de arquitectura y diseño urbano hablamos, ésta gran
metrópoli se lleva la palma. El espectacular desarrollo que tuvo en el siglo
XIX ha sido modelo para otras ciudades del globo. No miento ni exagero un ápice
si afirmo que contemplar París y su entramado urbano desde lo más alto de la
torre “Eiffel” es una delicia inenarrable; y que pasear por los “Campos Elíseos”
hasta llegar al “Arco de Triunfo” (que erigió Napoleón para conmemorar sus
victorias) y extasiarse contemplando sus relieves alusivos a sus conquistas
bajo la inmensa mole de éste edificio, es indescriptible. Por cierto, muchas de
las batallas representadas en sus paredes son las que los franceses salieron
victoriosos aquí en España. Pero, ¡Claro! por más que se esfuercen
no verán la de Bailen, y es que en ésta les ganamos nosotros.
Y qué me dicen del placer de mirar la catedral de “Notre
Dame” (referente europea del estilo gótico) desde el puente de “Sant Michel”,
sobre el Sena; o al atravesar la Plaza de la Concordia (anteriormente llamada
de la Revolución) camino del quizás más elegante puente parisino, el de
Alejandro III, inaugurado por el mismísimo Zar Nicolás II (al que Lenin fusiló
junto al resto de la familia real rusa poco después).
Solo con repasar algunos lugares a vuela pluma, pues la
falta de espacio y tiempo impide pormenorizar, apuesto que les dejo con la miel
en los labios. Porque ¿Quién no ha visto alguna vez aunque sea en fotos, la “Plaza
Vendome” (aquí han vivido por ser la más hermosa plaza del mundo, Cocó Chanel o
Catherine Deneuve)?. ¿O el soberbio edificio de la Opera, la iglesia de la “Madeleine”
(que parece traída de Roma por su aspecto clásico), el museo del “Louvre” (el
edificio más grande que recuerdo haber visto nunca) el Campo de Marte, o
la tumba de Napoleón en “Los Inválidos”? En fin, son tantas maravillas…
Por las calles de París y por sus boulevares han transitado
o residido personajes de la talla de : Picasso, Monet, Víctor Hugo, Flaubert,
Dumas, Descartes, Moliere, Balzac, Pasteur, Voltaire, Debussy, Madame
Curie, Rousseau, Julio Verne, Van Gogh, Napoleón etc. etc. etc. Y
hasta, Mozar, Beethoven, Dostoieski, Hemingway, Oscar Wilde, etc. que sin ser
franceses la eligieron como su residencia.
Paris ha sido, y yo diría que sigue siendo, la capital no
solo de Francia, sino de Europa entera. No se concibe ésta sin París. Los
americanos cuando visitan Europa, la primera escala es ella. Ella
ha sido el modelo de la elegancia y de toda costumbre exquisita que el ser
humano puede llegar a idear, y disfrutar.
París es
también la ciudad mundial del amor y del romanticismo, en dura pugna quizás con
Venecia, aunque con muchas más opciones que ésta para coronarse como
líder.
En historia, no hay episodio importante en los últimos
quinientos años que no haya tenido como epicentro o lugar relacionado París.
Incluso el malvado y nacionalista alemán Hitler se rindió a los encantos de
esta hermosa ciudad. Y se vanaglorió, además, de haberse apoderado de ella como
un hito en sus perversos objetivos.
Pero qué duda cabe que París ya no es el punto de
decisión e influencia económica que fue hasta hace tan solo unas décadas, otras
potencias las han desbancado, pero sigue siendo y seguirá por mucho tiempo, la
primera ciudad a visitar por antonomasia en el planeta. Para corroborar
esta atrevida afirmación mía, ahí van unos datos…
A París llegan, a través de sus aeropuertos
y estaciones de tren, más de treinta millones de turistas al año. En sus calles
se ruedan cada año casi mil películas. Tiene 150 museos, 160 teatros y la
friolera de 250 monumentos iluminados. A nuestro querido Madrid llegaron
el pasado año cinco millones y medio de visitantes y aun así batimos
records. Y es que las comparaciones son, casi siempre, extremadamente
odiosas.
Yo visité París una vez y prometo volver a hacerlo, porque
si antes ya me seducía por lo oído y leído, después de pisar sus calles con más
razón ansío regresar. Cualquiera que haya leído un poco de historia, le guste
la pintura, el buen comer, la moda o simplemente tocar con sus manos la obra
sublime jamás hecha por el hombre, que no deje de ir a París. Seguro que
repite.
Dicho queda...
Joaquín Yerga
martes, 26 de abril de 2016
El disputado voto del señor X
La política es el
arte de obtener el dinero de los ricos y el voto de los pobres con el pretexto
de proteger a los unos de los otros.
(Anónimo)
Necesito que alguien me asesore sobre qué partido votar en las próximas
elecciones generales anticipadas.
Para que ese alguien lleve a cabo semejante acto de generosidad para conmigo debo contarle cómo pienso realmente y cuál es mi filosofía de vida.
Debo comenzar diciéndole
que soy una persona normal, de
los llamados eufemísticamente…de a pié. En
algunos lugares se me podría englobar dentro de la denominada clase media. ¡Claro!, que esto de clase media
es un poco relativo porque cambian mucho los parámetros según el país del que
se hable.
A continuación le iré facilitando datos míos suficientes para que su opinión tenga
base consistente.
Soy nacido y criado en España con ancestros de toda
la vida de esta nacionalidad. He vivido la primera parte de mi existencia bajo
la llamada dictablanda de Franco.
Lo de dictablanda lo digo porque todos sabemos que los primeros años de la posguerra fueron durísimos en lo tocante
a represión, y necesidades perentorias
de la población. Sin embargo la parte
que yo viví fue la más suave… la del desarrollismo y la emigración a gran escala. También aquella de…Spain is different con sus
turistas de sol y playa.
En esa España, incrustaron en mi pensamiento, y a
marchamartillo que, nuestro país era indivisible. Y me hablaron además de nuestras regiones y sus costumbres, de sus trajes típicos y de sus
productos exclusivos de cada una de ellas. También aprendí una historia, común, de héroes medievales, y aquello
de que… en España no se ponía el sol. Por lo tanto llevo en lo más profundo de mi
alma ese substrato de español al uso.
Más tarde,
muerto ya el dictador (hecho que coincidió con lo más lozano de mi
juventud) nos explicaron lo bueno que era la democracia, y la transición a ella tan perfecta que
estábamos haciendo. Fuimos ejemplo para el mundo entero de nuestra
reconciliación, tan difícil después de
una guerra civil. La aceptamos todos, yo
también, porque por primera vez en nuestra complicada historia podríamos convivir como un país civilizado con partidos políticos de
todo signo y condición.
Acepté así mismo (como casi todos mis
compatriotas) los nuevos aires de progreso
y tolerancia. Por enumerar algunos diré que fueron bienvenidos
por mi parte, y sin despeinarme…
el divorcio, los matrimonios de homosexuales, el aborto, la libertad de
expresión, o la ley del tabaco, en lo
tocante a lo social. También, cómo no, en lo político…la España diversa con sus autonomías, los idiomas co-oficiales, o
incluso el derecho a declararse independentista, que de todo había.
Me indigné mas tarde (como todos los españoles
de buena condición) con los atentados
terroristas de la banda ETA, que nos
asesinaban a mansalva y sin pudor. Al
estar residiendo ya en Madrid en los llamados… años de plomo, durante los
cuales semana si y otra también nos
ponían o amenazaban con alguna bomba indiscriminada, padecí el temor y los cotidianos sustos de sufrir
sus efectos colaterales, que llamaban ellos.
He presenciado, perplejo,
en estos últimos tiempos una cadena de despropósitos, manifestaciones ofensivas
y agravios de ultranacionalistas
periféricos sobre nuestro país y parte
de los españoles (entre los que me
incluyo) sin merecerlo.
Me han acusado algunos que… les robo, que les quito su
libertad, o que les he invadido su
terruño de manera inmisericorde. Han quemado
mi bandera, asesinado a compatriotas (podíamos haber sido cualquiera de
nosotros) en nombre de un derecho de
autodeterminación que se salta, por
cierto, las reglas y leyes que nos dimos
todos en la constitución.
El sabio que me vaya a instruir debe saber
también que mis deseos son…
absolutamente que a los españoles nos vaya muy bien, a todos sin distinción. Que encuentren su trabajo
preferido los que lo busquen y que nuestro nivel de vida y progreso sea de
los más altos del mundo. Y cómo no, que
la sanidad y la educación naveguen
viento en popa. Por supuesto que
la corrupción política tan exagerada termine y
que los jueces hagan su trabajo en libertad e independencia.
Advierto al
hipotético asesor que esté presto a socorrerme que, estoy
a favor de la unidad de España
porque entiendo que es la única forma de prosperar y de que haya igualdad y bienestar para
todos.
A él le informo por mi parte que, podría depositar mi voto en la urna de Podemos porque se definen como un partido
de izquierda que están por la igualdad de todos los españoles, pero veo
su programa electoral y resulta que
están aliados con independentistas de todo signo y ralea que lo único que los unen es su odio a
España.
Compruebo con estupor que sus dirigentes llaman
hombre de paz a A.Otegui, un tipo que fue
miembro, nunca arrepentido,
de ETA que… nos mataba por ser españoles, y no por ser de derechas. Constato que a su líder P.Iglesias
le salen sarpullidos con la prensa libre, salvo la que a él le encumbran.
Advierto
(a estas alturas) a mi
desconcertado guía que, siempre tuve simpatías por el Psoe, pero (y
por esto dudo en votarles) me sorprendo de su blandenguería actual para con los
radicales nacionalistas, y observo un
afán desmesurado por pactar con los anteriores,
a cualquier precio.
A cerca del PP
he de decirle que, quizás sea el partido
que hoy en día mejor defienda la unidad del país y la igualdad de todos los españoles, sean de
la región que sean, porque son los menos
autonomistas. Soy de la opinión que, a
más autonomía regional mayor desigualdad,
porque si le damos más poder las más ricas despegaran, tendrán obviamente
más progreso y opulencia que las pobres. Sin embargo me frena la fascinación por este partido el hecho de
que estén pringados hasta las cejas de casos de corrupción y dudo
que llegue a alcanzar mayoría a medio plazo.
Me queda… amigo e improbable consejero, ese nuevo partido surgido y cebado con los
desencantados del bipartidismo y que le pusieron de nombre Ciudadanos. Tengo dudas razonables sobre regalarles a ellos mi
papeleta
porque los veo demasiado bisoños para que sepan coger el timón con
la seguridad y fortaleza que este país necesita. Tengo que apostillar a su
favor, no obstante, que en lo tocante a
la unidad el país parecen no tener dudas.
Con todo mi pensamiento político-social abierto en canal y expuesto
a valoración pública, espero que alguna
persona sensata y prudente, con miras a conseguir un país mejor a corto y
largo plazo me ayude. Que no se deje llevar este por inquinas, odios o revanchas. Y que me oriente cómo colaborar para que esta nave llamada España vaya en rumbo seguro hacia una meta bien definida y deseada por la
mayoría.
En otra ocasión le hablare también de economía
y otras menudencias. Mientras tanto aprovecharé estas largas jornadas de reflexión
que nos esperan para elegir lo más
adecuado.
Dicho queda…
Joaquín Yerga
26/04/2016
sábado, 23 de abril de 2016
La insoportable levedad de lo inútil
Y sonrío y me callo porque, en el último extremo, uno tiene constancia de la inutilidad de todas las palabras.
(A. González)
El camión del chatarrero iba lleno a rebosar de muebles viejos y rotos que los vecinos del barrio suelen depositar junto a los pálidos cubos de basura. Hoy había sido un buen día, no se podían quejar..
A punto ya de terminar la jornada el que parecía ser el jefe ordenó a su achacoso ayudante que conducía el vehículo dar una última batida por la calle principal del distrito y así afanar cualquier cachivache de metal o madera que algún insolidario o esquivo morador dejara a última hora junto a la acera.
Los dos chatarreros suelen ir apartando los utensilios que pueden serles útiles, bien por su buen estado de conservación o por el metal del que estuviere fabricado para revenderlo después al peso. Al final de su agotadora jornada arrojan al vertedero lo inservible y acarrean hacía su atestado almacén todo lo provechoso para su interés y puedan sacar alguna pasta..
Ésa tarde ultimaban ya el recorrido cuando divisaron a lo lejos, en el último portal de esa última calle un objeto voluminoso y extraño. Pararon el camión que ya a toda patilla hacían enfilar hacia las afueras y bajaron de él confiados y dispuestos a chequear y hacerse cargo del trasto, pero...
A medida que se acercaban al objeto su asombro iba aumentando a cada paso que daban. Cuando lo tuvieron en sus manos desconcertados lo manosearon dándoles golpecitos con los nudillos de los dedos para ver de qué material estaba hecho. Jamás habían visto algo parecido en sus aperreadas vidas --pensaron--
Mientras miraban, fascinados, las proporciones del misterioso cacharro y comprobaban qué tipo de elementos lo componían, el que parecía el jefe insinuó que al ser de un plástico endurecido se trataría de un mueble de diseño. Sin embargo su ayudante, con ojos como platos ante su rareza, apostaba por que fuera un objeto meramente decorativo y susceptible, por tanto, de ser colgado.
Como era plano y uniforme como un considerable cuadro de pared, en donde en lugar del lienzo con la representación pictórica había algo parecido a un cristal, hizo recapacitar al que parecía ser el jefe, que pensó enseguida que su ayudante tenía razón y se trataba, posiblemente, de alguna pieza surrealista sacada de algún exótico museo --Éste tema lo conocen a fondo no en vano alguna vez han colaborado con las autoridades locales en el desalojo y limpieza de algún raro museo de la ciudad--
Y continuaron largo tiempo sin ponerse de acuerdo sobre el destino de la pieza. Volvieron a la carga con aventuradas y peregrinas sugerencias acerca de la utilidad del aparato, algunas de ellas inverosímiles. El debate, que fue subiendo de tono, hizo que poco a poco vecinos y transeúntes se fueran sumando a la discusión... Pasado ya un tiempo, una gran multitud de gente se fue agolpando alrededor del aparato, y no fueron pocos, por cierto, los que asombrados por el descubrimiento llegaron a opinar sobre la función del enigmático artefacto.
El tiempo transcurría y nadie se atrevía a decir nada definitivo, pero a raíz del revuelo formado en torno al objeto se presentó la policía municipal en el lugar de los hechos, que de inmediato intentó poner orden en el barullo, aunque ante su incapacidad para resolver el enigma optaron por dar aviso a las autoridades locales...
El alcalde, arropado por algunos concejales, consejeros y expertos municipales, se presentó con premura en el lugar, pero tampoco fueron capaces aun después de largas horas de debates aclarar el asunto, así que decidieron por unanimidad conservarlo intacto y exponerlo en una de las glorietas principales de la ciudad.
La noticia como era de esperar corrió como la pólvora no tardando mucho en saltar a todos los medios informativos locales y nacionales. Expertos llegados de todo el país y algunos extranjeros, se acercaron en los días posteriores a la ciudad (que se hizo famosa después del hallazgo) con el propósito de estudiar a fondo ese objeto no identificado. Se llegaron a hacer análisis de todo tipo, incluso la famosa prueba del “carbono 14”, para comprobar su autenticidad y antigüedad definitiva, pero todo inútil, fue imposible alcanzar una conclusión razonable.
Después del impacto inicial de los acontecimientos y de mantenerse la noticia en portada ininterrumpidamente durante semanas en todos los medios, incluso hacerse viral en Twitter y Facebook, el eco de los hechos se han ido diluyendo y enfriando ante la impotencia de una resolución final...
Ahora, meses después del curioso descubrimiento, se exhibe en la plaza más transitada de la ciudad a la espera de que aparezca su arrepentido dueño, o quizás alguien consiga descifrar el misterioso enigma sobre la utilidad de ese instrumento. Por cierto, según informes definitivos de los técnicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se concluye que: Esa rara pieza es un rectángulo de treinta y dos pulgadas de contorno por diez centímetros de grosor y 15 kilogramos de peso, con varios pulsadores en la parte inferior de un lateral y una especie de cable para conectarlo a la corriente eléctrica.
A pesar de la importancia de los hechos y después de haber sido nombrados “Hijos predilectos de la ciudad” el que parece ser el jefe de los chatarreros y su ayudante prosiguen con su ardua pero necesaria labor de recogida de trastos inútiles, liberando así las calles de suciedad y abandono. Eso sí, desde el día que encontraron ese aparato notan una cierta condescendencia y simpatía hacia ellos por parte de los aun sorprendidos ciudadanos.
Joaquín
lunes, 11 de abril de 2016
Libertad o sumisión
Prefiero morir apuñalado en el metro de Nueva
York que de aburrimiento en las calles de Moscú.
(Felipe González)
Por
empezar por algo sólido, digamos que hay tres sistemas troncales
con los que los individuos convivimos en el mundo llamado… occidental, y que son fundamentales. De ellos depende en
gran medida nuestra calidad de vida.
Estas tres maneras
generalistas (comunismo, capitalismo y medio pensionista), y sus
derivadas, están sujetas todas ellas
al tipo de gobierno que tengamos.
Me explico…
Si el
gobierno entiende (bien por las bravas o
por sufragio universal) que lo correcto
para evitar desigualdades entre los
individuos lo mejor es que todas las propiedades y los sistemas de producción
estén en manos de él y que luego sea este el
que distribuya los bienes, estaríamos hablando de sistema comunista.
Normalmente este tipo de gobierno se
impone a través de alguna revolución y los dirigentes que han accedido a él se
perpetúan en el poder.
Esta
forma de entender la convivencia (todos los sistemas influyen de manera
determinante en nuestra manera de vivir) tiene la particularidad de que suena muy bien.
Teóricamente es una pulsión muy humana. Poca gente estaría en contra de un sistema que asegure que vamos a ser todos iguales, que no va a ver ricos y pobres. Luego viene la realidad, y la experiencia no dice que es una utopía
porque sencillamente es un plan
irrealizable. Como decía alguien, todos
nacemos iguales pero es la última vez que lo somos. Afortunadamente cada
individuo es único e inimitable por lo tanto la tabla rasa es imposible.
El
pragmatismo y la experiencia no asegura
que, en cuanto la parte
productiva de un país depende de un
estado enorme (todos son funcionarios) nadie se responsabiliza de nada. Al no
tener incentivos y estar todos igual de
retribuidos y valorados, la mayoría de
los individuos se vuelven apáticos e improductivos con lo que la sociedad no
prospera. Nadie se esfuerza por innovar ni por salirse el guion establecido.
El régimen
comunista (por cautela no se permite a la gente expresarse en las urnas, por lo
tanto es un régimen) ha estado en uso y
vigor en diferentes países y a lo largo de muchas décadas. El principal espejo en donde se
miraban estos regímenes era la antigua Unión Soviética, estructurada de manera
marxista. Después de estos años y en
comparación con el sistema opuesto (el capitalista) se demostró como un rotundo
fracaso. La mayoría de la gente vivía mucho peor y con un nivel tecnológico
caduco. En cuanto aflojó la represión se derrumbó estrepitosamente
y la población acogió el capitalismo, con sus virtudes y defectos, de manera alborozada.
Ningún
país que haya vivido en el comunismo más genuino, y haya salido de él, ha vuelto a las andadas, más bien al contrario
se ha multiplicado en la población el sentimiento más anticomunista.
Si de
libertades individuales o de información
hablamos estos sistemas están muy escasos
de ellas, le va en ello su supervivencia.
Otra
particularidad que tienen estos
regímenes es que al no haber medios de información independientes es muy difícil valorar la situación real de la
población y de sus estructuras socioeconómicas. Países en el mundo que sobreviven con gobiernos
comunistas los hay y de diversa índole. En
Cuba, sin ir más lejos, sabemos y
conocemos, más o menos, la escasez de productos medianamente manufacturados y
cómo la población sobrevive dignamente.
Haciendo una extrapolación entre
países y épocas seria… tal y como vivíamos en España en los años sesenta.
Posiblemente
allá en Cuba no haya de los llamados… sin techos, desplazados o mendigos del tipo que genera el modelo capitalista. Lógicamente
influye en esta deficiencia social
la fuerte competencia productiva que se da en un mundo libre con el inevitable
desplazamiento de los más débiles. Aun así,
incluso este minoritario sector de la población (5%) debería estar
protegido en sus necesidades básicas en un sistema intermedio, es decir en un
capitalismo atenuado como el europeo.
En
China, otro de los países con el comunismo como sistema de gobierno ( lo implantó Mao hace ya más de sesenta años)
ha derivado a un modelo dual. Este modelo es, políticamente
totalitario, es decir, sin libertad de prensa, sin posibilidad de elegir
gobierno y con un férreo control policial de la población, sin embargo en lo
económico permite la propiedad privada y de libre mercado, con lo que este
inmenso país ha prosperado de una manera formidable.
Entiendo
que el éxito de los chinos radica en que coge lo más efectivo de cada sistema.
Del marxismo su fuerte control en los medios y en las calles procurando una
práctica seguridad, y sin oposición que
les rebata. Del capitalismo la
productividad de la propiedad privada.
Bien es verdad que esta prosperidad tiene sus
penitencias, entre ellas, un deterioro del
medio ambiente, una explotación de la masa trabajadora y un viaje acelerado a
la manera occidental de vivir. Aun así, en cuanto el nivel de vida vaya
llegando a un tope aceptable todas estas deficiencias irán mejorando y los chinos alcanzaran el estado de bienestar
europeo más pronto que tarde. Pasó en
Europa hace cien años.
El marxismo-leninismo debe triunfar solo en
sociedades muy primitivas y
culturalmente atrasadas en donde la sumisión y
pasividad de lo colectivo camufla lo innovador y creador de lo individual. El país sometido a un
modelo de esas características termina siendo una sociedad aborregada y
delatora en donde impera el pasotismo, la inanición y el atraso.
Con el
pretexto de la igualdad lo que realmente sucede es que la Nomenclatura (los jefes) son los
verdaderos beneficiarios de las
prebendas del estado. Un estado en donde al final consiguen realizar lo que tanto se han empeñado… que no haya ricos. Ya seremos todos iguales…iguales de pobres ¡claro!
Luego
está lo del capitalismo. A priori suena muy mal pero resulta que en el capitalismo hemos
vivido siempre los españoles y la mayoría de los países desarrollados del
mundo, y en él estamos.
Un
capitalismo, no salvaje, moderadamente controlado por autoridades independientes
para que realmente funcione la libertad
de mercado y no haya monopolios abusivos (socialdemocracia) a mi modesto
entender, seria el apetecible. Este sistema es el que está asociado a una mayor
democracia y con él, y lo digo por la
experiencia acumulada de siglos, se
benefician el 80% de la población (clase media). Luego está
ese 10% de marginados (en mayor o en menor grado) o expulsados del
sistema. Esto último es uno de los hándicaps que debemos solucionar. En un sistema comunista
se invierten los términos para que un 5% vivan bien (Nomenclatura y arrimados)
el resto 85% sobreviven casi en la
penuria.
Por cierto, el 100% de la ayuda al tercer mundo proviene
de países capitalistas. Y no es opinión…
Joaquín Yerga
11/04/2016
jueves, 10 de marzo de 2016
Crónicas de un desgobierno
Los votos deberían
pesarse, no contarse.
(F.V.Schiller)
Hace ya un par
de años se me ocurrió escribir un artículo sobre algo que terminaba,
irremisiblemente. Era la crónica de una muerte anunciada. El muerto era el bipartidismo, y lo anunciaban ya
multitud de encuestas preelectorales que se hicieron en aquellos días.
Lo temido por muchos, aunque esperado y alabado
por otros, se cumplió a rajatabla; se rompió
la dualidad política en España. Ahora, casi tres meses después de las últimas
elecciones generales, nos encontramos con un panorama político desolador. Por
primera vez en nuestro país estamos a
punto de repetir unas elecciones porque la diversidad política e ideológica es,
cuanto menos, inédita e innegociable.
Joaquín
Yerga
10/03/2016
El que sigue abajo es el artículo escrito y
expuesto hace casi dos años…
Aunque el
bipartidismo hoy en día no esté precisamente de moda creo que a nosotros no nos
viene mal. España no es como Italia donde la política va por un lado
y la economía por otro, de hecho aquí llevan décadas en desgobierno y sin
embargo el país sigue creciendo y, aun situado entre los diez países más ricos
del mundo en PIB. Aquí, en
nuestro país necesitamos estabilidad gubernamental y si es posible
mayorías absolutas, lo digo así de
rotundo.
Puede
sonar mal pero a los hechos me remito. De los cuarenta años que llevamos
de democracia y en los que tanto hemos prosperado, una gran parte de
ellos han sido con mayorías parlamentarias, bien del Psoe o del PP. Creo que
con esta composición de las cámaras se pueden aprobar leyes que siempre estarán
redactadas con buena intención y en provecho de la mayoría de los españoles.
Con otras opciones habría que recurrir a componendas con minorías nacionalistas
insolidarias o partidillos de ideología extrema o estrafalarios.
Es
verdad que en los últimos años los dos partidos mayoritarios con
posibilidad de gobernar han defraudado a gran parte de los ciudadanos. Qué duda
cabe que se han cometido muchos abusos y una considerable proporción de políticos de estos dos partidos
están imputados o directamente condenados por malversación de caudales públicos
o por financiación ilegal, pero eso ha sido posible por dos grandes realidades.
Una de ellas… las dos décadas de vacas gordas
en donde todo valía (en todos los estamentos de la sociedad y no solo en el plano político). La segunda…
estos partidos llevan gobernando cuarenta años entre los dos y en todas las
administraciones, por lo tanto son los únicos que han tenido poder y con ello
posibilidad de delinquir. Está claro y el tiempo lo demostrará que todo el que
toque moqueta es susceptible de ser corrompido sea de cualquier ideología
o partido político. Esta anomalía ética
se da en las personas no en las instituciones.
En la mayoría de países desarrollados y estables del mundo predomina las dos
consabidas y naturales tendencias de carácter político-social; derecha e
izquierda o lo que es lo mismo conservadores y progresistas. Agrupados así diluyen radicalismos peligrosos
en ambas partes, absorben y centralizan a los extremos.
El partido conservador en España (PP)
aglutina a todo el espectro de la derecha, desde el liberalismo más conspicuo
hasta los neonazis, pasando por los cristianodemócratas, nostálgicos de la
dictadura, monárquicos etc. sin olvidar algunos republicanos suaves. Estos son
partidarios de endurecer las leyes anti delincuencia, a favor del orden
público, de la propiedad privada o de minimizar el estado, (porque así habría
menos gasto y se pagarían menos impuestos). Habría que tener en cuenta que los
posibles votantes de esta ideología serian los más pudientes: empresarios,
ejecutivos, emprendedores, clase media etc., es decir los que más tienen que
perder pues poseen más patrimonio y mejores sueldos, también son los más
activos, creativos y los que más arriesgan.
En
los asuntos religiosos, los católicos más fervientes encuentran en la derecha su ideario más afín.
De rebote se incluye a los
antiabotistas, precisamente por cuestión confesional.
También han sido siempre (por lo menos a
priori) los más patrióticos, defensores de una nación única, centralistas
y con el castellano como idioma primordial .Todo esto es innegable, pero hay
otros españoles, que están surgiendo, y cada vez son más numerosos. Estos votarían a un centro derecha con veleidades
proabortistas, aconfesional y querencias federalistas.
En
el Psoe , el otro gran partido, la
otra pata del bipartidismo, reúne en su seno solo a parte de la izquierda. Se pudiera
decir que a los moderados o socialdemócratas, partidarios de la propiedad privada
pero con un estado grande redistribuidor de la riqueza. Encontraría su fuente
de simpatizantes entre los jóvenes, en sectores rurales del sur y en los medios
urbanos menos acomodados, potenciales receptores de todo tipo de estímulos en forma
de subvenciones o subsidios.
El gran problema que se encuentra actualmente esta parte de la izquierda es la
pérdida de sus referencias ancestrales.
Una vez derruido el muro de Berlín y
mostrado al mundo occidental el panorama
tan desolador que había en los antiguos países del bloque sovietico, se acabó
de golpe con la utopía. Había sido esta sostenida durante siglos como un mundo justo en donde todos los ciudadanos
serian iguales, sin ricos ni pobres….
Estos países, por cierto, antes comunistas, solo lo habitaban gente pobre y sin
derechos.
Una vez probado, y constatado que el menos malo de los posibles sistemas de
gobierno es el capitalista democrático y
la economía de mercado, en donde la
iniciativa privada es el motor que moderniza y hace progresar al mundo, no hay
argumentos de peso que hagan mover a las grandes masas de obreros
famélicos a una nueva revolución
comunista, entre otras razones porque ya no hay masas proletarias como antaño.
La izquierda por tanto, perdida la batalla de la economía, ha tenido que buscar
nuevas metas para ilusionar a su gente. La ecología, los derechos humanos en el mundo,
la igualdad de sexo etc. todas tareas
muy loables se han convertido en
su nuevo campo de batalla.
La otra izquierda, la más radical, (curiosamente casi desaparecida en la
mayoría de países desarrollados) aquí en España,
aprovechándose de la crisis y de la corrupción están en auge. Esta izquierda travestida
de un cierto populismo (dicen lo que la gente quiere oír) gozan (de momento) del derecho de pernada de la
virginidad, ya que nunca han gobernado. Otra cosa será cuando tengan que
ceñirse a las reglas europeas y apañarse con los escasos dineros de la
hacienda.
Después de todo lo que ha pasado y aprendida
la lección, al igual que en el resto de países importantes… en el bipartidismo
esta el futuro. Con unos partidos políticos reagrupados en dos grandes bloques:
conservadores y progresistas, pero honestos, transparentes y con ideas claras.
La
delgada línea que separa estas dos ideologías debe ser mínima porque el mundo
moderno no da para más. En todas partes de occidente son proclives a un
capitalismo moderado y democrático, con respeto a los derechos humanos, estado
laico, leyes justas e igualitarias y seguridad jurídica para mercadear en este
mundo globalizado.
La
consabida cita de que los extremos
se tocan, nos da una idea de lo nefasto que seria para la unidad de España y para un desarrollo sostenible
de nuestro país, el que algún día nos encontremos con un mapa político
compuesto de multitud de partidillos radicales sin posibilidad de pactos,
ofreciendo cada uno el oro y el moro y haciéndolo ingobernable. Este
paisaje descorazonador seria pasto de nacionalismos periféricos, de tendencias
bananeras o demagogos antediluvianos. El retroceso seria considerable. Que dios
nos coja confesados si eso llega a ocurrir…
Joaquín Yerga
01/07/2014
jueves, 3 de marzo de 2016
Un asesino anda suelto
Somos engañados por la apariencia de la verdad.
Horacio
El presunto asesinato ocurrió sobre las 8.15 horas de la mañana. Alguien llamó a los 091 veinte minutos más tarde identificándose como vecina del inmueble donde ocurrieron los hechos. La informadora (según declaró al policía que le atendió) manifestó que había escuchado un ruido atronador seguido de una gran algarabía de objetos desparramándose por el suelo. Entremedias un grito seco y solitario de mujer, y después silencio, nada volvió a escucharse, mutismo total.
Cuando la policía llegó al lugar acompañada del portero de la finca, la puerta de entrada como se esperaba estaba cerrada. La abrieron con la llave maestra, y se temieron lo peor.
El pequeño pero acogedor apartamento apareció ante el grupo de homicidios sin signos aparentes de violencia. El vestíbulo estaba ordenado y limpio. Fue después, al atravesar el largo pasillo y abrir la puerta de entrada al salón cuando la vieron. La mujer, joven, de poco más de treinta años yacía tumbada en el suelo boca arriba y con una herida contusa en la cabeza por la que aun manaba sangre.
El salón a diferencia del resto de la casa presentaba un aspecto desolador. Una gran estantería blanca, o lo que quedaba de ella, aparecía volcada y con los objetos había contenido poco antes diseminados en el parquet. Justo al lado del cadáver destacaba un gran buda de bronce muy brillante impregnado con restos de sangre y cabellos que los policías atribuyeron desde un primer momento como el objeto contundente con el que se asestó el golpe a la infortunada mujer. Los dos veteranos policías presentes en las indagaciones y expertos en todo tipo de crímenes no pudieron evitar sufrir una fuerte impresión al contemplar el panorama, y con gestos de evidente indignación mascullaron sendos improperios.
Se hizo cargo del caso el inspector Arias, como jefe que era de la Brigada Criminal del distrito. Disponía de ocho agentes a su cargo y suficientes medios para investigar así como vía libre para hurgar donde fuese menester. Inmediatamente se trasladó al lugar de los hechos e hizo un exhaustivo análisis del asunto anotando en su libreta todos los datos por pequeños que fuesen, y que él creía oportunos.
Luis Arias era un policía al uso, meticuloso, serio e íntegro. Aunque utilizaba medios informáticos y era usuario de las redes sociales, seguía usando su libreta como en sus primeros años de oficio. Después de las primeras averiguaciones descubrió que la víctima, Marta, estaba recién divorciada y no tenía hijos. Su marido, sobre el que recayeron las primeras sospechas, después de la separación había alquilado un pequeño Loft a las afueras y trabajaba como free lance en una editorial especializada en literatura de terror y misterio. En el momento de la muerte, --declaró a un agente --estaba solo en casa, acababa de desayunar y se disponía a realizar unos trabajos por internet que le urgía a la empresa. No tenía testigos que avalara su coartada.
Además del ex-marido, --supo el inspector --que el entorno cercano a la víctima se reducía a unas cuantas personas; una familia escasa de miembros y un par de amigas más o menos íntimas. Entre esas amigas, con Luisa, divorciada como ella compartía algunos ratos de ocio y diversión. Salían juntas un par de veces a la semana (viernes y sábados) y frecuentaban una discoteca de música latina del centro. Cenaban en algún restaurante próximo y poco más. Volvían a casa de madrugada y siempre en taxi.
Con la otra amiga, Pili, tenían gustos parecidos en lo cultural y social y hasta en lo político. Esta estaba casada pero a menudo quedaban por las tardes, tomaban algunas cañas y hablaban de lo divino y humano. Se llamaban mucho por teléfono. Ya eran muy amigas antes del divorcio.
Las dos amigas quedaron consternadas al enterarse de la tragedia y no parecían tener ningún motivo para desear algún mal a Marta. Aun así el inspector anotó que ambas tenían débiles coartadas pues declararon estar solas en casa a la hora de la muerte, por lo tanto no quedaron al margen de la investigación.
El presunto homicidio de Marta ocurrió un martes de un caluroso mes de Julio. Ella, según sus averiguaciones ya había desayunado y posiblemente ultimaba preparativos para acudir a su trabajo. Trabajaba como técnico especialista en un laboratorio de un polígono industrial no demasiado lejos de su domicilio. Según los datos recopilados hasta el momento salía de casa a las nueve de la mañana, bajaba al garaje, cogía su pequeño utilitario y solía llegar siempre puntual. El jefe de personal afirmó que fichaba a las diez en punto, que era, por cierto, su hora de entrada.
Marta no tenia familia directa en la ciudad, procedía de un pueblo de Jaén y allí vivía su hermano. El inspector ya había conseguido datos de la familia. Sus padres, fallecidos no hacía demasiado les habían dejado en herencia a ella y a su hermano una casa no muy grande y una finca con olivos centenarios, parece ser bastante valorada.
Según le contó su amiga Pili, la historia de Marta era similar a la de muchos jóvenes que recalan en la capital buscando oportunidades que no encuentran en sus pueblos. Ella llevaba aquí más de diez años. Al poco de llegar conoció a Juan, su ex (eran compañeros de trabajo) y el hecho de vivir sola en el piso que se engullía la mitad de su sueldo, aceleró su boda. Vivieron más o menos felices los primeros años pero la convivencia se fue deteriorando, posiblemente el tipo de trabajo de Juan (por aquel entonces era representante de su empresa editorial por la mitad norte de España) influyó. También la rutina –le manifestó Pili, --apenas se veían y se separaron de mutuo acuerdo. Ella se quedó el bonito apartamento, aunque aún pagaba parte de la hipoteca.
Cuando el inspector Arias se acercó al laboratorio donde había trabajado Marta, solicitó hablar con sus compañeras más habituales. Fueron tres las que le contaron su relación con ella. Por turnos cada una le fue comentando su parecer. El policía les preguntó que si la habían visto rara o si habían apreciado algún cambio últimamente en ella. Dedujo por sus respuestas que en general la habían notado un poco más inquieta de lo habitual y aunque ninguna de ellas era íntima de la víctima, todas coincidieron que era una buena chica, simpática y buena compañera. Sonia que era su colaboradora más estrecha, recordó que Marta le comentó la semana pasada que hoy mismo (el día del terrible episodio), saldría antes porque había quedado con su ex marido para algún tema de papeleo relacionado con la hipoteca del apartamento. Todos estos nuevos datos le hicieron al inspector crear nuevas teorías y persistió en sus pesquisas sin condicionarse con nada y con nadie.
Esa misma noche del martes, (día de la muerte), habían pasado ya más de quince horas del suceso y seguía el calor sofocante. El inspector Arias tenía demasiadas dudas y especulaba con muchas conjeturas. En su despacho, reclinado en su sillón y con un folio en blanco sobre la mesa fue anotando uno a uno sus ordenados apuntes.
Casi descartado el robo pues la cerradura no fue forzada y aparentemente no faltaba nada de valor, comenzó a conjeturar con el que para él era su principal sospechoso, Juan, el ex marido. No tenía éste coartada creíble, pero si una cita con ella hoy mismo… y lo había ocultado. Después, volvieron a interrogarlo y rectificó, declaró entonces que se veían de vez en cuando porque a pesar de la separación eran buenos amigos.
De las amigas intimas, Luisa y Pili, no tenían motivo aparente para asesinarla –pensó --pero por otra parte tampoco tenían testigos que corroboraran sus coartadas. Se negó a descartarlas como sospechosas.
Del hermano de Marta, Andrés, supo que estaba casado cuando habló con él a última hora de la tarde en el depósito de cadáveres. Parecía muy afectado, pero había averiguado que estaba pasando por dificultades económicas .A punto de ser desahuciado de su vivienda (ocultó este detalle) se mostró dispuesto a colaborar junto a su mujer (visiblemente nerviosa) en todo lo que fuese necesario con la policía.
De las compañeras de trabajo, nada importante que reseñar pues habían tenido buen rollo con ella y en el laboratorio todo el mundo la apreciaba.
Del informe que solicitó y que ya tenía en sus manos sobre la comunidad de vecinos tampoco extrajo nada concluyente. Según sus convecinos Marta era una chica normal que cumplía religiosamente todas las obligaciones relacionadas con la comunidad, eso sí, apenas la conocían solo hola y adiós, descortesía demasiado habitual en nuestros días --razonó.
Terminó con esto último el primer borrador del informe, lo guardó en el cajón y lo cerró con llave. Eran más de las once de la noche cuando abandonó su despacho. Conduciendo hacia su domicilio en las afueras de la urbe, pensó en las nuevas pistas que le proporcionarían el dossier de la autopsia que le habían prometido los del depósito a primera hora de mañana miércoles.
El timbre del teléfono le despertó bruscamente, miró el reloj del despertador y las manecillas le indicaron las siete y diez de la mañana, aún era pronto. Anoche tardó en dormirse dándole vueltas al asunto. Por si acaso y como siempre había puesto la alarma a las ocho en punto. Descolgó el auricular y la voz de García, su ayudante, visiblemente agitado le anunció que ya tenían el informe de la autopsia y…. ¡Al presunto culpable.!
Nada más llegar a la comisaria le dijeron que le estaban esperando. Abrió la puerta de su despacho y se encontró con el inspector jefe, el sargento y… (dedujo por haberle visto alguna vez) el teniente de alcalde del distrito. Por el aspecto distendido y jovial de la reunión presintió muy buenas noticias.
Unas cuantas horas después de ese mismo miércoles (día después de la muerte de Marta) el calor había remitido, ahora soplaba un poco de brisa que los sufridos ciudadanos de la capital agradecían. Esos mismos ciudadanos enojados veían cómo en el telediario de la televisión local pormenorizaban las noticias relacionada con la aparición del cadáver de una mujer en uno de los más elegantes distritos; un episodio más de la violencia que últimamente venia azotando a la ciudad.
Desde hacia unos meses los habitantes de la ciudad estaban conmocionados, muchos percibían cómo día a día se iba deteriorando la paz y convivencia. La metrópoli, antaño modelo de gestión y seguridad se estaba convirtiendo en peligrosa El alcalde, muy cuestionado, prometió mano dura con los delincuentes y había desplegado más policías en las calles, pero poca gente creía en estas reiteradas promesas incumplidas. Este presunto homicidio vino a incrementar la indignación y el escándalo.
Todo el mundo estaba en ascuas pendientes de este último caso, uno más de los ocurridos en este año y deseaban que la policía detuviera de manera inminente a los culpables. Los periódicos matutinos y los diferentes medios informativos habían abierto con argumentos sensacionalistas sobre el trágico suceso y contribuían al cabreo general.
Estaba ya anocheciendo cuando la cadena de televisión con mayor audiencia de la zona interrumpió bruscamente su programación y pasó a informar sobre el acontecimiento. Bajo un gran epígrafe intermitente de: “últimas noticias”. un reportero de la cadena micrófono en mano y en las mismas puertas del edificio donde ocurrieron los hechos el día anterior entrevistaba al que parecía ser un jefe de policía. Éste aclaraba con rotundidad que: ¡Lo que parecía un nuevo crimen de género o pura delincuencia común en realidad había sido un accidente casero!.
Marta, la víctima, había tenido mala suerte, explicaba el inspector Arias al periodista que le entrevistaba, fue a coger una agenda de la estantería que necesitaba para su trabajo, y ésta indebidamente sujeta a la pared le cayó encima. Una efigie de un gran buda fatalmente colocada en lo más alto le dio contundentemente en la cabeza. Ésta fue la causa de su trágica muerte.
Las autoridades, la policía y también la población respiraron, en parte, aliviados porque no se incrementara la larga lista de homicidios en la ciudad. Este incidente no rebosará la paciencia de los sufridos contribuyentes y el gobierno municipal tendrá más plazo para intentar atajar la ola de criminalidad sobrevenida.
El inspector Arias, satisfecho, terminó de comunicar al reportero todas las novedades del caso y se congratuló de la rapidez con que fue resuelto el asunto.
Joaquín Yerga
28/07/2013
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