viernes, 12 de febrero de 2021

Ser homosexual en Fuente de Cantos..

                                                                                   



Bellas mujeres de ardientes ojos,

de vivos labios, de tez rosada,

¡os aborrezco! Vuestros encantos

ni me seducen ni me arrebatan.


A mi me gustan las niñas tristes,

a mi me gustan las niñas pálidas,

las de apacibles ojos oscuros

donde perenne misterio irradia;

las de mirada que me acarician

bajo el alero de las pestañas.


Más que las rosas, amo los lirios

y las gardenias inmaculadas;

más que claveles de sangre y fuego,

la sensitiva mi vista encanta...

--Amado Nervo--



Ahora lo vemos de lo más normal del mundo, como debe ser, pero los que ya peinamos canas recordamos perfectamente el estigma social que conllevaba hace cuarenta años ser homosexual en Fuente de Cantos. Por otra parte nada diferente al resto de los pueblos de España en aquella época.

No, no fue fácil ser gay en aquellos años en el pueblo. Yo reconozco no haber sido consciente de este mundo ni de la condición sexual de algunos hasta bien entrado en la pubertad. Luego poco poco se va uno dando cuenta de las cosas. Incluso tuve amigos juveniles que de adultos se han declarado gais. Sí, se liberaron, por fin, de esa pesada carga de complejos y traumas infantiles. Otros, sin embargo, murieron sin poder salir ya del armario, ¡tan fuertes y arraigadas eran ya sus circunstancias familiares y sociales!; muchos de ellos casados y con hijos..

Son claras las razones por las que desde hace dos mil años se reprime con saña la homosexualidad. Tiene mucho que ver la cultura judeo-cristiana de occidente Es decir, las tres religiones descendientes del patriarca Abraham: judíos, cristianos y musulmanes. ¡Y todo porque los judíos necesitaban ser numerosos para combatir a sus poderosos enemigos! Porque, ¡Claro!, los homosexuales no procrean..

La Biblia abomina de la homosexualidad masculina precisamente por eso. Tenéis que saber que anteriormente, en las culturas griega y romana, la homosexualidad estaba perfectamente aceptada y reconocida. Incluso algunos de sus mas sobresalientes personajes eran de esa condición, Alejandro Magno, sin ir más lejos lo era, y Julio Cesar, o el emperador Adriano, e infinidad de ellos más..

Parece inverosímil que por motivos tan, digamos, pragmáticos de hace más de dos milenios se haya mantenido esa inquina contra los homosexuales. Todavía hay religiones que los persiguen con fiereza..

Si tenemos en cuenta que aproximadamente el 20% de la población del planeta es de condición gay, sea hombre o mujer, parece incomprensible que no hayamos sido más permisibles con ellos. Sobre todo si tenemos en cuenta que la homosexualidad es un acto intimo y personal del individuo que no afecta para nada al resto de sus labores sociales.. 

Los homosexuales no tienen la posibilidad de elegir sexo para sus lógicas y humanas apetencias, les viene de fábrica.. ¡Ay, si supiéramos cuantos personajes del mundo desde políticos, artistas, deportistas, clérigos etc. han padecido su homosexualidad en silencio por miedo a la represión!, Nos llevaríamos las manos a la cabeza.

Si a pesar de la persecución judicial, religiosa y social, aun sabemos que gran parte de la intelectualidad y del arte mundial han sido de esta condición sexual, qué no hubiera sido de haberla declarado libremente, tanto hombres como mujeres, pues sencillamente la repera.. Mirad qué lista se me ocurre así a bote pronto, sin pensar mucho: Sócrates, Platón, Alegrando Magno, Julio Cesar, Miguel Ángel, Leonardo Da Vici, Rafael, Shakespeare, Oscar Wilde, García Lorca, Cernuda, Gloria Fuertes, Chavela Vargas, Aleixandre, Marlon Brando, Cary Grant, Joan Crawford, Billie Holliday, Katharyne Hepburn, Freddy Mercury, Elton John,, y miles de ellos y ellas más..

En fin, jamás teníamos que haber llegado a reprimir a nadie porque se enamore de otro de su mismo sexo o simplemente se quiera acostar con él; no hacen daño a nadie ¡Dejemos, pues, la vida intima y personal a cada uno!. 

Ojalá, más pronto que tarde, en Fuente de Cantos veamos por la calle Llerena a dos chicas cogidas de la mano pasear sin que ninguno volvamos la cabeza a mirar babeando de morbosidad. Ojalá dos sesentones fuentecanteños se besen en la terraza del Gato y nadie cuchichee a su alrededor. ¿O eso pasa ya y yo voy con retraso?.. Bueno, no sé, me alegría por ellos..

Joaquín

Fuentecanteños infelices..

                                                                                      



Ayer no estuve ausente; hoy, qué importa que muera.
Sobre tus verdes campos una estación impera:
invierno, otoño, estío, aquí son primavera.
Arrópenme con tierra tus manos amorosas,
el rictus de mi boca han de borrar tus besos,
la savia de mi carne y el polvo de mis huesos
renacerán en rosas.

--Fco. A. de Icaza--


¡Oh míseras mentes humanas! ¡Oh ciegos corazones!  ¡En qué tinieblas de la vida, en cuán grandes peligros se consume este tiempo, tan breve! ¿Nadie ve, pues, que la Naturaleza no reclama otra cosa sino que del cuerpo se aleje el dolor, y que, libre de miedo y cuidado, ella goce en la mente un sentimiento de placer?..

Esto de arriba lo escribía Lucrecio, hace 2.200 años. Se quejaba el poeta romano de que, para ser feliz no hay mas que huir del dolor, de la incertidumbre y del ansia de poseer..

Hoy en día podríamos ser moderadamente felices si administráramos bien todo lo que tenemos a nuestro alcance, que es mucho. Me estaba acordando de la cantidad de fármacos para combatir el dolor y la enfermedad, de aparatos electrónicos que nos facilitan la vida cotidiana, tiempo libre, etc. etc. Pero...

¡Uy, si nuestros antepasados fuentecanteños de hace apenas setenta años hubieran podido contar con los adelantos que tenemos nosotros! Pues hubieran sufrido menos de lo que lo hicieron, eso seguro, porque...

Fijaros; todavía en 1947 (cuando nuestras madres eran mocitas) las condiciones de vida de nuestra gente era horrible. La mayoría de los jornaleros del campo y sus familias malvivían en casas oscuras, míseras y sucias. Las habitaciones no tenían luz, ni había lumbre. Muchos de ellos dormían en camas sin colchón, tumbados encima de hierbas secas y hacinados padres e hijos de todas las edades, y a menudo junto a los animales domésticos.. 

El Ayuntamiento de Fuente de Cantos, encargado de mitigar en lo posible el hambre y dar trabajo hacía lo que podía, pero no era suficiente. 

En 1923 se destina una partida especial del presupuesto para repartir 1 peseta al día a 32 obreros en extrema pobreza. En 1935 se fijó, para mejorar las condiciones laborales, el salario de los segadores: 5 pesetas al día para los varones y 3 pesetas para las mujeres. Además tenían que formar cuadrillas de 6 y llevar a un aprendiz o aguador (el del espiche) que normalmente era un hombre ya mayor..

Otras veces las soluciones que aportaba el Ayuntamiento no eran las más adecuadas. Como aquella que dispuso para que 300 familias pobres se fueran a colonizar los nuevos pueblos surgidos tras la construcción del pantano del Cíjara.. Nos quedamos para siempre sin ellas..

Y nos recordaba también Lucrecio: "que con bien poco basta para conseguir la felicidad, si tenemos la adecuada disposición de ánimo". Pero, ¡claro!, no llegó a ver, Lucrecio, las poquísimas cosas de las que disponían nuestros familiares en el pasado. Si lo hubiera visto, apuesto que algo hubiera cambiado en la frase..

En fin..

Joaquín                                        

                                                       Paseo de Extremadura

                                                                               

                                                             calle Espronceda

                                                                           

                                                     Calle Eugenio Hermoso

                                                                                 

                                           calle Fernando Poo, esquina Misioneros

                                                                            

                                        calle Silvela (antiguo callejón de la fábrica)

                                                                            

                                        Paseo de Extremadura esquina Hermosa
                                                                                    
                                                 calle Real, carretera, cerca del cementerio..
                                                                                        
                                                                                       
                                              


jueves, 11 de febrero de 2021

Vidas truncadas..

 



Por esa puerta huyó, diciendo: ¡Nunca!

Por esa puerta ha de volver un día...

Al cerrar esa puerta, dejó truncada

la hebra de oro de mi esperanza.

Por esa puerta ha de volver un día.


Cada vez que el impulso de la brisa,

como una mano débil, indecisa,

levemente sacude la vidriera

palpita más aprisa, más aprisa

mi corazón cobarde que la espera.


Desde mi mesa de trabajo veo

la puerta con que sueñan mis antojos,

y acecha agazapado mi deseo

en el trémulo fondo de sus ojos.

--Amado Nervo--



Los jóvenes de hoy aman el lujo, tienen manías y desprecian la autoridad. Sí, responden a sus padres y tiranizan a su maestros”... 

Imagino que a nadie sorprende éstas afirmaciones. Incluso cualquiera de nosotros la subscribiría punto por punto. Sin embargo esta quejosa frase no la digo yo ni nadie contemporáneo nuestro, la dijo hace 2.400 años (nada menos) el filósofo griego Sócrates. ¿Será que siempre, ineludiblemente, nos parece que nuestros jóvenes son más rebeldes e indómitos que los de antes?. Claro que habría que ver qué grado de rebeldía tenían aquellos jóvenes de los tiempos de Sócrates y comparar con los nuestros. Apuesto que no tiene nada que ver..

Decía también el escritor norteamericano Mark Twain, un tipo satírico y listo como nadie, autor entre otras de “Las aventuras de Tom Sawyer” o “El príncipe y el mendigo” que “es mejor ser un joven abejorro que una vieja ave del paraíso”. Evidentemente aludía Twain a que cada edad tiene sus connotaciones y a la juventud le toca hacer “el chorra” las mas de las veces; ya habrá tiempo de ser ave del paraíso, recomendaba...

Permítaseme discrepar de Mark Twain; yo soy partidario de llevar una juventud placentera, nada de excesos, aunque comprendo que el superávit de adrenalina obligue a veces hacer majaderías... Planteo así el tema porque, en mi terror a malograr una vida futura plena, prefiero andar con mucho cuidado con los desmanes de los jóvenes pues... ¿Cuántos se ha quedado en el camino por los desafueros de su adolescencia? ¿Cuántos han perecido antes de tiempo por creerse infalibles, inmortales..?. Tengan en cuenta que jóvenes apenas nos llevará unos pocos años; de adultos toda una eternidad. Bueno, algo menos...

Joaquín

miércoles, 10 de febrero de 2021

Y se iluminó Fuente de Cantos.

                                                                                                                         


                                 

Ser y no querer ser, esa es la divisa,

la batalla que agota toda espera,

encontrarse, ya el alma moribunda,

que en el mísero cuerpo aún quedan fuerzas.

--Julia de Burgos--.


¡Hágase la luz en Fuente de Cantos!

La luz eléctrica y la bombilla las inventó ese americano impasible llamado Thomas Alva Edison. En 1877, Edison y su compañía eléctrica, iluminó por primera vez la calle de una ciudad. Fue en San Luis, Missouri. A Europa tardó cinco años en llegar, a España diez, y a Fuente de Cantos veinte años. En 1897, que fue cuando el Ayuntamiento acordó hacer una subasta pública para contratar la iluminación de nuestras calles por primera vez. 

Según nuestro historiador, Felipe Lorenzana, entre las condiciones que el consistorio exigió en ese primer contrato resaltaba el hecho de que se debía colocar 160 puntos de luz en todo casco urbano. También obligaba a tener las bombillas encendidas desde la puesta del sol hasta las doce de la noche en invierno, y hasta la una de la madrugada en verano. Tan sólo el reloj de la Torre, la bombilla de la puerta de la cárcel y la del Ayuntamiento se le permitían estar con luz toda la noche.

Por cierto, ni os cuento el cachondeo que traían las mujeres del pueblo con aquellos primeros cables eléctricos que pusieron en las calles. ¿Dónde creéis que tendían la ropa?. Sí, nuestras calles aparecieron atestadas de prendas formando dos hileras repletas (una en cada acera) con gayumbos colgados, calcetines de lana, refajos y demás prendas de la época tendidas al sol.

A partir de 1917 fue Valentín Calvo Rastrojo, propietario de la Electro-Harinera Nuestra Sra. de la Hermosa (fabrica vieja de la calle San Julián) el que  por 6.000 pesetas al año se quedó con el contrato del suministro eléctrico..

Joaquín

                                                                          

             Final de la calle San Julián, a la dcha. la fábrica vieja.

                                                                       

         Calle Gravina, esquina Espíritu Santo (Albañales Foronda)

                                                                                

           Calle Almendralejo

                                                                                    

               Calle Calderón de la Barca

                                                                                

              Calle Cristo

                                                                         

                Paseo de Extremadura

                                                                           

                 Calle Romanones

                                                                                

                Calle Gravina
                                                                                        



                                                       

Se buscan epitafios para cientos de fuentecanteños

                                                                                   



Pero hay espanto

¡allá del otro lado de la tumba!

La muerte, aquel país que todavía

está por descubrirse,

país de cuya lóbrega frontera

ningún viajero regresó, perturba

la voluntad, y a todo nos decide

a soportar los males que sabemos

más bien que ir a buscar los que ignoramos.

--Shakespeare--



¡Ufffff, ya en verano! Dentro de nada nos encaramamos en otoño otra vez. Y luego octubre y noviembre y... Bueno, para qué correr tanto. Pero ya que os menciono noviembre, el mes de los difuntos, os quiero hablar algo relacionado con este mes, de los epitafios en los cementerios.

Fijaos, los epitafios se hicieron muy habituales en otros tiempos. Modelar un ingenioso epitafio sobre el mármol de una tumba suponía indicarles a los demás la manera de ser y pensar del difunto resumida en dos palabras.. En una simple y corta frase se reflejaba la personalidad del allí sepultado..

"Si buscáis los mejores elogios, moríos". Este es el epitafio que reza en la tumba del gran Enrique Jardiel Poncela, escritor humorístico donde los haya.

Todos podemos dejar escrito nuestro propio epitafio, y que luego un familiar se encargue de colocarlo. No obstante no hubo tiempo ni espacio ni lápida donde colocar un epitafio para las cientos de fuentecanteñas y fuentecanteños muertos por cólera en sus terroríficas oleadas del siglo XIX, porque a eso iba..

Mirad qué horror:

Estamos en 1834 (hace exactamente 190 años) y acaba de morir el peor rey de nuestra historia, Fernando VII. En Fuente de Cantos, el 20 de septiembre de ese año muere Nicolás Matamoros y el cura del pueblo escribe en su partida de defunción lo siguiente: "este hombre es el primero que muere de cólera. Desde esta fecha hasta el mediados de noviembre mueren 113 personas. Se entierran sin funeral por no poder hacerlo".

Alcanzamos ya 1854, se alternan en el gobierno del país, Narváez y O'Donnell. En Fuente de Cantos, también en el mes de septiembre, entra otra vez la muerte con ansia de blandir su guadaña... Francisco Herrera, secretario del Ayuntamiento es el primero que muere en esta segunda oleada de cólera.. Durante el mes que duró le siguen al cementerio otros 82 fuentecanteños de todas las edades..

Pasa un año y retorna el cólera. Es 1855 y mueren el alcalde, el alguacil y dos monjas del convento por ayudar a los enfermos. A estos le siguen docenas de personas más.. Cunde el pánico.. Algunos asustadizos presa del horror huyen del pueblo..

Y llega el apocalipsis. Esta vez esperó hasta 1865, tiempos finales ya de la reina Isabel II. Fue terrorífico !¡Quizás el peor año de la historia de Fuente de Cantos!!. Un comerciante lo trajo hasta el puerto de Valencia y llegó a nosotros a través de Sevilla.

Empezó en septiembre, como siempre, duró cincuenta días, 200 fuentecanteños se llevó por delante, entre ellos 55 niños, Hubo meses, como octubre de ese año, de morir hasta 155 personas, ¡horroroso, no se daba a basto a enterrar a tanta gente!. Por supuesto, la mayoría en fosas comunes. 

Por cierto, el cólera se transmite a través del agua infectada con la bacteria "Vibrio Cholerae". El afectado sufre de unas diarreas acuosas tan tremendas que en poco tiempo le produce la muerte por deshidratación. Es muy infeccioso..

Afortunadamente el cólera no retornó al pueblo de esa forma tan letal, pero si llegaron otras, como la tuberculosis, la viruela, la escarlatina, el sarampión, y la gripe.. los cinco fatídicos mensajeros de la muerte... Pero de eso hablaremos otro día..

Joaquín

                                                                               

        Plaza de la Cruz

                                                                                                                                                
           Calle Churruca

                                                                       


                                                                  
            calle Nicolás Megía, esquina Clavel

                                                                        

            calle Carniceros                                                                           

                                                               
          calle Nicolás Megía

                                                                          

             calle Clavel

                                                                         

              calle Cura
                                                                                   
                calle Corta



martes, 9 de febrero de 2021

Un extraño suceso en Fuente de Cantos..

                                                                                  



Ándeme yo caliente

y ríase la gente.

Traten otros del gobierno

del mundo y sus monarquías,

mientras gobiernan mis días

mantequilla y pan tierno,

y las mañanas de invierno,

naranjadas y aguardiente,

y ríase la gente.


Cuando cubra las montañas

de blanca nieve el enero,

tenga yo lleno el brasero

de bellotas y castañas,

y quien las dulces patrañas

del rey que rabió me cuente

y ríase la gente

--Góngora--



El camión de Ernesto, el chatarrero, iba a rebosar de lavadoras averiadas y otros electrodomésticos viejos que los vecinos de Fuente de Cantos suelen generar tras años de uso. Esa tarde no se podía quejar, pensó Ernesto aquel día masajeándose la barbilla con la mano izquierda, mientras con la derecha sujetaba el volante. 

A punto ya de entrar en la calle Gravina con la intención de aparcar el camión junto a su puerta, divisó en una esquina del Altozano un objeto voluminoso y extraño. Sorprendido, paró vehículo y bajó de él, confiado y dispuesto a hacerse cargo del trasto pero, según se acercó al objeto le desconcertó lo raro del mismo.. 

---¡Demonios, qué es esto!---masculló en voz alta---

Se agachó junto a él y lo manoseó dándole golpecitos con los nudillos de los dedos para ver de qué material estaba hecho, ¡jamás he visto algo parecido!---exclamó para sus adentros---

Mientras miraba las proporciones del misterioso cacharro y comprobaba qué tipo de elementos lo componían, se acercó un vecino de la calle que le dijo;

--Parece plástico endurecido, Ernesto, seguro que es un mueble de diseño, de esos modernos---

Ernesto levantó la cabeza y, reconociendo al vecino, le contradijo:

--No, Gabriel, yo creo que esto es un objeto meramente decorativo, de estos que se cuelgan en un aparador o estantería--

El hecho de ser tridimensional, como un cuadro rectangular en cuyo frente había algo parecido a un cristal, hizo recapacitar a Ernesto, que pensó enseguida que su vecino Gabriel tenía razón, se trataría de alguna pieza surrealista propiedad de algún tipo raro.

Largo tiempo continuaron sin ponerse de acuerdo, Ernesto y Gabriel, sobre el destino de la pieza. Ambos insistían en aventuradas sugerencias acerca de la utilidad del aparato; algunas de ellas inverosímiles. El debate, que fue subiendo de tono, hizo que poco a poco más vecinos y transeúntes se fueran sumando a la discusión... 

Los minutos transcurrían y nadie acertaba con nada definitivo. A raíz del revuelo formado en torno al objeto se presentó la policía municipal en el lugar de los hechos acompañada de la alcaldesa, María Pagador, que de inmediato intentó poner orden en el barullo, pero ante la incapacidad para resolver el enigma, optaron conservarlo intacto y exponerlo a modo de escultura en el mismo Altozano.

La noticia, como era de esperar, corrió como la pólvora no tardando mucho en saltar a todos los medios informativos provinciales Expertos llegados de todo el país y algunos extranjeros, se acercaron a Fuente de Cantos (que se hizo famoso después del hallazgo) con el propósito de estudiar a fondo ese objeto no identificado. Se llegaron a hacer análisis de todo tipo, incluso la famosa prueba del “carbono 14”, para comprobar la antigüedad definitiva, pero todo inútil, fue imposible alcanzar una conclusión razonable.

No obstante, después del impacto inicial de los acontecimientos y de mantenerse la noticia en portada ininterrumpidamente durante semanas en todos los medios, incluso hacerse viral en TwitterFacebook e Instagram, el eco de los hechos se ha ido enfriando ante la impotencia de una aclaración final...

Ahora, meses después del curioso descubrimiento se ha cambiado de lugar y se exhibe sobre un pedestal fabricado al efecto en la Plaza de Zurbarán a la espera de que aparezca su arrepentido dueño, o quizás alguien consiga descifrar el misterioso enigma sobre la utilidad de ese instrumento. 

Por cierto, según informes definitivos de los técnicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Madrid desplazados a Fuente de Cantos, se concluye que: "esa rara pieza es un cubo rectangular de plástico endurecido, de treinta y dos pulgadas de contorno en la cara frontal, por cincuenta centímetros de grosor y 25 kilogramos de peso. Contiene a su vez varios pulsadores en la parte inferior de un lateral y una especie de cable para conectarlo a la corriente eléctrica".

A pesar de la importancia de los hechos y después de haber sido nombrado “Hijo predilecto de Fuente de Cantos” Ernesto, el chatarrero prosigue con su ardua pero necesaria labor de recogida de trastos de metal inútiles, contribuyendo así contra el cambio climático. Eso sí, desde el día que encontró ese aparato nota una cierta condescendencia y simpatía hacia él por parte de los, aún sorprendidos, vecinos.

Joaquín



                                                                    

                    Altozano de la calle Gravina, lugar donde apareció el extraño objeto

                                                                           

                                               Altozano, desde otra perspectiva

                                                                              

                                           perspectiva de la calle Gravina

                                                                                   

El extraño objeto aparecido en el Altozano. Si alguien puede aportar algún dato que llame

                                                                                

                  Plaza de Zurbarán, lugar donde se  expone sobre un pedestal el extraño artefacto



lunes, 8 de febrero de 2021

La duda ofende..

                                                                         




Me ha herido recatándose en las sombras,

sellando con un beso su traición.

Los brazos me echó al cuello y por la espalda

partióme a sangre fría el corazón.


Y ella prosigue alegre su camino

feliz, risueña, impávida. ¿Y porqué?

Porque no brota sangre de la herida.

Porque el muerto está en pie.

--Bécquer--


Dice un proverbio griego: “El que nada duda nada sabe". Bonita frase, solo que, quizás sea para enmarcarla y no hacer buen uso de ella, puesto que vivimos en una época en la que nadie duda de nada todos estamos seguro de todo..

Hay en el mundo tanta gente tan seguros de si mismos que no vale con ellos discutir. Son tajantes, invencibles, arrogantes, infalibles, no admiten titubeos; hasta un punto tal llevan su convicción que, aunque su interlocutor tenga dudas razonables acerca de lo que hablan y afirman, no se atreven a discrepar con ellos por miedo a indisponerse. A muchos le dan la razón como a los tontos para tener la fiesta en paz.

Aseguraba Bertrand Russell, el filosofo inglés: “El problema de este mundo es que los estúpidos están seguro de todo y los inteligentes están llenos de dudas”. Incluso los hay que presumen de no haber cambiado jamás de ideas, y encima hacen alarde de ello.

Afirman estos últimos que ellos son de palabra, de fiar, firmes porque, desde que nacieron piensan así y no han cambiado, ¡Y no como otros! despotrican. Pero mirad lo que decía al respecto Winston Churchill: “Mejorar es cambiar; ser perfecto es cambiar a menudo”.. 

Digo yo que uno puede tener sus ideas e ir depurándolas con el paso del tiempo y la experiencia. Cambiar de ideas (si no lo hacemos por motivos espurios) a lo largo de una vida es saludable, estar impávido de por vida con ellas es demencial.

Joaquín