miércoles, 6 de diciembre de 2023

Historia de un psicópata

                                                                                               


 


No son los muertos, no, los que reciben

rayos de luz en sus despojos yertos,

los que mueren con honra son los vivos,

los que viven sin honra son los muertos.


La vida no es la vida que vivimos,

la vida en el honor, es el recuerdo.

Por eso hay hombres que en el Mundo viven,

y hombres que viven en el Mundo muertos.

--Bécquer--


He leído que, a nivel personal y cercano, no hay forma rápida de identificar a un psicópata. De hecho, puede que nunca logremos hacerlo, salvo si nos fijamos en sus ojos. Sí, son sus putos ojos. Veréis:

Sus pupilas no se dilatan ni siquiera cuando te miran fijo a los ojos, ni cuando dicen que te aman, nunca se dilatan, a menos que sea por la exposición de la luz. La psicopatía transciende a la realidad y nos marca un perfil muy característico en todo aquel que padece esta enfermedad:

Egocentrismo. El psicópata tiene la incapacidad de ver desde el punto de vista de la otra persona. Ausencia de empatía. No posee la capacidad de percibir pensamientos ni emociones de los demás. Necesidad de satisfacción personal. El psicópata es incapaz de ver a otras personas satisfechas o con necesidad de estarlo, pues no le importa sino estarlo él. Encanto superficial. El psicópata tiene tendencia a ser suave, atractivo, encantador, todo con fluidez, pero es un mentiroso compulsivo. Necesidad de control, tiene urgencia desmedida de una persona por controlar aquello que le rodea, por ejercer un poder sobre todo lo que ocurre y sobre todas las personas.

Jajaja, no me digáis que no os ha venido a la mente un tipo que encaja a la perfección con estos síntomas.. 😅😅😅

Joaquín






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