martes, 6 de mayo de 2014

Una vida saludable


                                                             El que quisiere tener salud en el cuerpo,
                                            procure tenerla en el alma.
                                                                                                     Quevedo

                                                              

Hace ya unos años que  empecé a mirar más y mejor mi salud.  Jamás me habían interesado esos temas, de hecho en cuarenta años apenas un par de veces o tres visité al médico; una pequeña bronquitis y una otitis provocada por una larga exposición al agua durante unas vacaciones de verano fueron  las dos últimas ocasiones.
      Imagino que lo que me ha pasado a mi le sucederá a otros muchos. Ya sabemos que  cuando somos jóvenes y estamos plenos de salud no nos preocupa lo más mínimo el asunto, nos creemos invencibles y pensamos que nunca llegará el día de padecer enfermedades importantes, eso lo vemos como de otra galaxia, creemos  que son problemas que afectan sólo a la gente mayor, evidentemente no es así, hay que cuidarse razonablemente, siempre.
     A mis cuarenta comencé  a cuidarme, cosa que nunca hice antes como ya he señalado. Recuerdo la impertinencia que me soltó una vez el representante de una empresa que fabricaba cajas de cartón cuando le dije la edad que tenía en ese momento a una pregunta suya.
     -¡¡Pues te ha tratado muy mal la vida para tener esa edad!!  -me dijo. De alguna manera eso me impactó. A partir de ese día me propuse quererme más, no era de recibo envejecer antes de tiempo.
       Dicen los expertos en el asunto, que el estrés es de lo más nocivo si anhelamos  una vida razonablemente longeva  y me temo que yo he llevado en mis dos últimas décadas, por acotar mis recuerdos, una existencia más bien ajetreada debido a inevitables cuestiones laborales (siempre he “padecido” trabajos estresantes), así que toca ahora preservarse y recuperar el tiempo perdido… la salud perdida mejor dicho. Realmente más que salud, aunque quizás también, son los signos externos que delatan que esta sea aceptable o inadecuada  para la edad  que se tiene, por ejemplo la pérdida del pelo  o mas arrugas de las debidas en ciertas partes del cuello o de la cara. En el primer caso es lo que con mas inquina se ha cebado conmigo el ingrato paso del tiempo y no me resigno a aceptarlo, máxime con el orgullo que he aireado siempre mi tupida cabellera durante mi mocedad; ya estoy pesando hacer algo al respecto.
     Lamentablemente y como sucede a muchos, soy de buen yantar y eso es un inconveniente porque al mínimo descuido aparece la tripa y se me desboca el colesterol, además de otros indeseados excesos.  Gracias a que dejé de fumar hace ya unos cuantos años y al moderado deporte que practico, me mantengo más o menos en forma, pero no deja de ser una lata, sobre todo para los que hacemos esto último como una obligación y no con gusto.
      Es verdad que además de todo ese esfuerzo hace falta algo más; lo básico, como es público y notorio,  restringir  la comida y ahí reconozco que tengo suerte porque como de todo, no soy  demasiado exigente  para esto, tampoco peco de glotonería. Admito que por comer comería cualquier cosa, sobretodo las que más agrada al  paladar pero que engordan más de la cuenta, así que  intento escoger los más saludables aunque de vez en cuando baje la guardia y me dé algún gustazo.
     Quien me lo iba a decir a mí, yo que siempre he sido despreocupado para todo lo relacionado con la salud; tener que  mirar ahora que alimento contiene omega3  para abusar de él y cual no se puede ingerir por llevar grasas saturadas. Yo que llegué a fumar hasta dos paquetes diarios. Del alcohol no he abusado demasiado pero mis cervezas y mi copita de coñac no me han faltado nunca. En la  pitanza ni por asomo tuve piedad ni compasión por la moderación. En cuanto a los niveles metabólicos, hasta hace una década fueron perfectos desconocidos para mí, nunca supe de ellos.
      Tengo algún pariente muy cercano que se niega hacerse revisiones médicas aludiendo peregrinas razones, yo ya pasé ese periodo. Ahora, sin abusar, paso por el ambulatorio cada par de años y me someto al consabido tormento médico. Ahora si procuro tener en cuenta  los altibajos caprichosos de los niveles de azúcar y colesterol y seguir las buenas recomendaciones de los galenos, que nunca vienen mal; hay que ir con los tiempos, no queda otra.
      Con todo esto que acabo de contar pudiera parecer que padezco algún tipo de obsesión por mi salud y nada más lejos, simplemente sin mucho esfuerzo procuro llevar una vida ordenada, sin demasiado excesos y comiendo más o menos de manera sana, completado eso si con algo de deporte; en lo demás igual que siempre, es decir vida casi monacal.
      Por otra parte está la salud emocional, ahora tan de moda. Es más importante de lo que creemos pues en sus manos; mejor dicho en sus neuronas, dejamos asuntos tan vitales como el equilibrio personal  y la felicidad, además la parte física depende en gran medida de aquella, por lo tanto para estar pleno en el asunto que nos ocupa en esta reflexión hay que estar óptimo en ambas. A mí siempre me han interesado las cuestiones vinculadas con ese gran desconocido que es nuestro cerebro y ahora que tengo más tiempo libre intento aprender y practicar temas relacionados.
      Ahora que nos invade estudios de todo tipo, también sobre el funcionamiento de nuestro cerebro, quiero hacer un pequeño resumen y sintetizarlo con  un par de consejos que procuro seguir, aunque posiblemente no lo consiga, estos son:
      -Conócete a ti mismo, esta  actitud ya la descubrieron  los antiguos griegos y es muy importante para el desarrollo de la vida del individuo. El que consiga conocerse sufrirá bastante menos y actuará de la manera más correcta en la búsqueda de su bienestar que por otra parte es lo que todos deseamos.
      -Ojo con el estrés, está demostrado que con él, el cuerpo físico y mental está a mas revoluciones de las debidas y el desgaste es mucho mayor, por lo tanto si se quiere vivir más y mejor hay que hacerlo más despacio, vivir el aquí y ahora y si se puede, disfrutar con lo que tenemos a mano, que no  suelen ser grandes cosas, yo estoy en ello.

                                                                                                                                                 Joaquín Yerga

                                                                                                                                                   06/05/2014

lunes, 28 de abril de 2014

Banalidades

                                                                             
                                                         Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé; sus nombres
                                                         son cómo,cúando,dónde,qué,quíen y por qué.
                                                                                                                 Rudyard Kipling
 
 
En España, lamentablemente hay una mayoría social con pocas inquietudes medianamente sustanciales. No sé qué cuantía del total será si un sesenta por ciento o algo mas pero  me temo que es superior a la de los países de nuestro entorno.
    Cuando publican, por ejemplo, los porcentajes de audiencia de programas de televisión y comprobamos  que espacios  tan vacuos como los que todos sabemos,  en los que entretienen al personal durante un montón de horas comentando las peripecias de personajes tan ilustres como  Belén Esteban  u Ortega Cano, obtienen record de telespectadores, nos da una idea más o menos clarificadora de nivel intelectual del personal.
      Quizás esté yo equivocado y las ganas que tengo siempre por saber o aprender  sobre temas aparentemente  más sesudos sea desmesurada y que a veces es preferible evadirse viendo simplezas como la que antes he mencionado. ¿Quién soy yo para juzgar a nadie sobre lo que tienen que ver en sus merecidos ratos de ocio? Posiblemente muchos de los que se deleitan con estos realitys cutres estén saturados de realidades cotidianas penosas y nos les apetezca devanarse los sesos con actividades que conlleven mucho esfuerzo mental, es posible, pero barrunto que no van por ahí los tiros.
     También y por intentar justificar a estos televidentes menos exigentes puedo pensar en el morbo que a todos tanto nos atrae y apasiona sobre las intimidades de esos personajes, pero aun así me cuesta aceptarlo, no veo la importancia de las vicisitudes, carnales o no, de personas vulgares (les aplico este adjetivo sin ánimo peyorativo), como los antes citados.
     Yo creo que cuando alguien desaprovecha su tiempo de ocio miserablemente con las menudencias de esos famosillos  mediocres es que está falto de erudicion  y su nivel de intelectual  tiene mucho que desear por decirlo de manera suave, por lo tanto estamos ante una persona inmadura, vulnerable y fácilmente manipulable y si en un país como lamentablemente es el nuestro  somos  mayoría así, la foto que visualizamos de él no es muy recomendable para un estado con  aspiraciones a estar en la élite europea.
      Si pensamos que aquí en España somos de los que menos periódicos y libros se lee, los menos participativos en cuestiones asociativas y democráticas y creemos que somos la pera solo porque  votamos cada cuatro años etc. pues ahí tenemos la respuesta a gran parte de los males que arrastramos desde hace muchas décadas.
    Por seguir con datos poco esperanzadores: la clase obrera no dispone de verdaderos sindicatos representativos acorde con los tiempos y el número de afiliados son los menores de toda la zona euro; entre los más jóvenes, el abandono escolar así como el nivel de conocimientos, según el último informe Pisa, es deprimente si lo comparamos con otras potencias; con todo esto y mas no es de extrañar que el grado de ignorancia sea mayúsculo y nos divirtamos con simplezas.
     Todos los males antes citados repercuten negativamente en la salud democrática del país en general, en la convivencia saludable de todos los españoles y en el devenir natural de nuestra  historia, materia que siempre estamos cuestionando y que desconocen gran  parte de nuestros conciudadanos.
      El conocimiento combate la ignorancia y esta es la culpable del atraso intelectual de los individuos y comunidades. Una persona preparada suficientemente, con una cultura adecuada que le hace acumular más sabiduría es  más fuerte, aunque quizás no más feliz. Para ser feliz posiblemente bastara con seguir el curso natural de la vida y su entorno, con pocas inquietudes, sin preocuparse de ir más allá y sin importarle el porqué de las cosas y su origen, pero eso de alguna manera es  vegetar apaciblemente y, creo, no estamos en este mundo para eso, siendo los adalides de él como somos a pesar de nuestras imperfecciones.
       Una persona moderadamente  instruida al menos, además de más fuerte mentalmente, es más libre en todos los sentidos. También agrupados en colectividad generan países potentes, dueños absolutos de su destino y capaces de colmar a sus compatriotas de bienestar y felicidad.
      Si en España hubiese menos ignorancia, no habría tanta diferencia entre regiones y no existiría ese afán tan grande de secesión de algunas de ellas. Tampoco tendríamos casi seis millones de parados, gran parte de ellos sin cualificación laboral ni formativa. Por supuesto el nivel de renta sería superior así como el bienestar de nuestros conciudadanos. Dejaríamos de ser un país exótico y estrafalario  para el resto de europeos  (no sugiero  suprimir nuestras costumbres más sensatas)
   ¡¡ Dios me libre !!       

                                                                                                              Joaquín Yerga
                                                                                                           28/04/2014

sábado, 19 de abril de 2014

Andalucia


 
 
De las diez regiones de la eurozona con más paro, siete son españolas y Andalucía se lleva la palma (36% en general y 66% en paro juvenil), es la última de un total de doscientos setenta y dos. ¡¡Ahí es nada!!
Andalucía es la región de España más poblada, casi nueve millones de habitantes y sin embargo por PIB es la tercera con gran diferencia respecto a Cataluña que es la primera y Madrid que es la segunda. Cataluña tiene un millón menos de hab. y Madrid casi dos y medio menos, es decir la comunidad madrileña con bastante menos hab. produce mucho más que Andalucía. Todo esto nos lleva a que la renta de los andaluces sea de 16ooo euros y la de los madrileños, por ejemplo de 29000 euros.
    ¿Qué pasa con Andalucía ¿¿ Porqué no remonta ¿ Bien es verdad que empezó muy bajo en cuanto a índice de prosperidad al acabar el franquismo, este nunca se portó bien con esta región, tampoco con Extremadura. Pero ya ha pasado casi cuarenta años de la muerte del dictador, llevamos todo ese tiempo en democracia y con autonomías y sigue siendo la campeona en todos los índices de lo malo: paro, cultura, emigración, abandono escolar, etc. y a gran distancia de las regiones del norte.
     Si no fuera por Andalucía, España estaría casi en la media de Europa en todos los parámetros de bienestar pero al ser la región con más habitantes hace bajar la media general de una manera importante.
       ¿Que falla en esta región que no despega ¿¿ Sera la política de años de subvenciones¿ A mi humilde entender sí. Falta una clase media que es la hace prosperar a un país y aquí predominan  los asalariados. Hace años o siglos había unos cuantos terratenientes que poseían casi todas las tierras y el resto eran jornaleros; a los primeros no le interesaba el progreso porque ellos vivían muy bien y los segundos no tenían posibilidad de educarse y culturizarse por falta de medios.
     Ahora, casi estamos en la misma paradoja, a los antiguos señoritos le han sustituidos unos políticos que con la excusa de ayudar a los más necesitados reparten subsidios mediocres que los hacen dependientes y los mantienen inactivos y conformistas. Les hacen ver que son merecedores de todo tipo de derechos y esto incita a la población a que no se esfuerce por prosperar en ningún sentido. Mientras tanto ellos disponen y mandan sobre una clase humilde culturalmente que apenas tiene capacidad de superación y decisión.
      Andalucía tiene potencial suficiente para estar entre las regiones mejores del país, podía haber sido, como se decía hace años la California de Europa. Aquí están las mejores playas, el mejor y variado clima para deleite de los enriquecidos europeos en vacaciones, la zona agrícola, (secano y regadíos) con óptimas tierras para todo tipo de cultivos y un patrimonio cultural envidiable, amén de otros muchos valores.
       Andalucía se equivoca si pretende explotar el mantra de región histórica y tira por el camino de otras, por ahí no iría a ninguna parte. Esto es castilla y de origen castellano son sus habitantes. Al Andalus llamaban los árabes a toda zona islamizada de la península y en un principio abarcaba tres cuartas partes del país, luego a medida que avanzaba la reconquista cristiana se fue reduciendo y quedó solo el antiguo reino de Granada (Granada, Málaga, Almería y Jaén) hasta la expulsión definitiva por los reyes católicos. La única diferencia de Andalucía con Castilla y el resto de regiones castellanohablantes es si acaso de tipo cultural superficial, mantiene ese acervo y el acento peculiar y poco más, en lo demás somos iguales así que buscar diferencias donde no las hay no es inteligente.
     Lo que distingue a esta magnífica región española del resto es de cariz circunstancial y político.
     A los hombres para que seamos absolutamente libres, aunque siempre estemos sujetos a diferentes coyunturas, hay que darles cultura y formación para que ellos puedan elegir por si mismo, con capacidad de raciocinio y es así como los países se hacen civilizados y prósperos y no mantenerlos gregarios porque tarde o temprano estas sociedades en cuanto se acaba el maná redistributivo terminan mal.
     En pleno siglo XXI, en España y la Europa civilizada en que nos encontramos nos es de recibo ver imágenes de jornaleros con boinas ocupando fincas o asaltando comercios para no sé qué fin, acusando a los empresarios de capitalistas sin escrúpulos, cuando aquí cualquiera es libre de montar su propio negocio. Ya no quedan  patronos despiadados que pisotean los derechos de los trabajadores en grandes fábricas y factorías o señoritos ociosos explotando a los obreros, ahora los antaño proletarios son jóvenes emprendedores con proyectos innovadores que operan en internet, o franquiciados autónomos que arriesgan sus pocos ahorros para trabajar en su propia empresa,  hay ayudas y capacidad para que el que quiera estudiar termine su carrera y se monte por su cuenta. Es verdad que se podría ayudar más pero el dinero que hay no es demasiado, siempre hemos sido un país limitado en recursos.
        Es una pena y me causa desasosiego que sean andaluces la mayoría de “chonis”, como diría de manera peyorativa Jordi Puyol, que pululan por programas cutres de televisión buscando hacerse notar o aspirantes a “artistas” frikis en busca de oportunidad. También las  expresiones exageradas de fervor religioso camufladas de tradiciones culturales, más  propias de otros tiempos proceden del sur.
       No es común ver muchos científicos, políticos, deportistas, empresarios, periodistas y otros profesionales significativos procedentes de Andalucía, sobretodo en proporción a su número de habitantes. Debería ser la primera región en todo y lamentablemente no lo es, ni en su conjunto, la tercera en PIB como he dicho antes, ni per cápita, la última, ni en bienestar, aunque a ellos les pareciera ser los más felices, tan solo en población y hasta en eso es signo de retraso.
       Extremadura no le va a la zaga a Andalucía, porque ha padecido los mismos males y a mí como extremeño me duele que estas dos regiones hermanas sean las ultimas en el ranking europeo de desarrollo y bienestar. Algo debería cambiar.

                                                                                                               Joaquín Yerga

                                                                                                                19/04/2014

domingo, 23 de marzo de 2014

El último héroe


Está a punto de morir el que sea, quizás, el último héroe español, así lo ha llamado un famoso periodista recientemente.
   Adolfo Suarez, primer presidente de gobierno de la España democrática se muere casi olvidado por gran parte de los ciudadanos. Todos los españoles, pero más los que lo hemos conocido y vivido como político, aunque por edad no todo lo me hubiera gustado, estamos en deuda con él.
   Fue el hombre adecuado en un momento crucial de nuestra historia. A veces ocurre esto, no sé si por azar o por necesidad pero surgen personas así en situaciones extremas. Salvando las distancias, en Inglaterra, Winston Churchill libró al país de acabar en las garras de la Alemania nazi cuando todo apuntaba a ese negro panorama. Arengó  a sus conciudadanos para que no decayeran cuando peor lo estaban pasando durante el bombardeo de Londres, con la archiconocida soflama: Sangre, sudor y lágrimas; luego en la paz, los ingleses le dieron la espalda. Años después se reconoció su valía y actualmente está considerado un prohombre en la historia de la humanidad, a Suarez, aquí en su país, le pasó algo parecido.
     Este hombre, curiosamente de procedencia acomodada, clase media católica abulense, supo sobreponerse a esa época gris y posdictatorial en donde los militares supervisaban cualquier apertura democrática como una espada de Damocles y con la anuencia del rey llevó a nuestro país al regazo del grupo de países modernos y democráticos, sorteando multitud de obstáculos.
      A pesar de haber transcurrido algo más de treinta años desde que acabó la guerra civil, en España aun perduraban posos de rencores y revanchas entre las diferentes tendencias políticas e instituciones varias; sindicatos, iglesia católica; partidos de izquierda y sobre todo estamento militar. Él supo poner de acuerdo a todos, algunos no tuvieron más remedio de transigir y así pudimos llegar a las primeras elecciones generales de 1977. Uno de los episodios más valorados después con la perspectiva del tiempo, fue legalizar al partido comunista aprovechando la festividad del sábado santo, algo impensable poco antes.
    Otro de los factores graves que tuvo que sortear y eso le engrandece aún mas fue el gran problema económico que padecíamos. El país estaba casi en bancarrota con una crisis tremenda y una inflación del 40%. Consiguió que todos los partidos firmaran los famosos pactos de la Moncloa y así poder mantener una paz laboral imprescindible para salir a flote.
      Lo que más reconocible de la época por todos los españoles y  que seguramente llevaremos grabado en nuestra memoria colectiva durante bastante tiempo, es sin duda el golpe de estado del 23 F. Ese día, Adolfo Suarez y en esa situación extrema, demostró su carisma y valentía. Rodeado de guardias con fusiles prestos a ser utilizados mantuvo la compostura negándose a tirarse al suelo. Pasado aquello, declaró que la dignidad de ser presidente del gobierno de España  con los votos libres del pueblo le mantuvo firme.
      Después, cuando la democracia estuvo asentada y las discordias propias de los partidos políticos democráticos le hizo dimitir, le tocó saborear la hiel de la ingratitud, por otra parte tan propia de nuestra ancestral idiosincrasia. Fundó más tarde el Centro Democrático y Social (CDS), pero ya las cosas no estaban igual, ahora le tocaba el turno a otro partido Psoe , liderado por otro carismático político.
     Ahora su vida se extingue poco a poco después de once años de penosa enfermedad en la que él ya no es consciente de los avatares de nuestro país.
     Supongo que por dignidad como país libre y democrático y a todo lo que él contribuyó para que así fuera, por los inmensos problemas que evitó, incluido revueltas y derramamiento de sangre, por su valentía y honestidad en ejercer como presidente del gobierno de todos los españoles en una etapa tan difícil y crucial y hacerlo con justicia, por todo eso y más se merece nuestro respeto y consideración.
     El tiempo y la historia harán justicia y considerará este buen hombre como un Héroe Nacional, no a la antigua usanza como triunfador en batallas, sino por ser el presidente español justo y democrático que el país necesitaba en un momento clave de nuestra historia.
     Como excepción, para nuestra desgracia, Adolfo Suarez ha conseguido al final de su vida poner de acuerdo a todos los partidos políticos en reconocer su figura y sus hechos.

                                                                                                               Joaquín Yerga

                                                                                                                 23/03/2014

 

 

miércoles, 12 de marzo de 2014

Un estado de ánimo





Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, era tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
(Gil de Biedma)


Cuando era un poco más joven veía a los mayores que yo, aunque solo lo fueran diez años, casi viejos. Arrepentido ahora de esa percepción, pues he llegado a los años en los que entonces vislumbraba ésa supuesta vejez, compruebo con satisfacción que uno nunca llega a sentirse viejo. Lo que yo suponía, de manera errónea, era simplemente un desconocimiento de la esencia de la vida y una equivocada omnipotencia de la juventud.
Estoy convencido de que todos llevamos dentro el niño que siempre fuimos y que por suerte nunca abandonamos del todo. Dicen los que saben de esto que actuamos gran parte de las ocasiones movidos por las emociones más que por la razón. Y la emoción significa espontaneidad y franqueza, virtudes propias de los más jóvenes. Pero voy más lejos, aunque a menudo dediquemos mucho tiempo en tomar una decisión y sopesemos varias alternativas ante cualquier tipo de problemas, al final escogemos la que nos sugiere la emoción (corazón), y no la que el raciocinio profundo y sereno selecciona (cerebro).
Dicen, también, que las personas menos impulsivas, o las que se lo piensan dos veces antes de actuar, son a su vez más calculadoras y egoístas. Yo no diría tanto pero es verdad que los impetuosos, al no dedicar mucho tiempo a medir las consecuencias de su acción, actúan efectivamente como son en realidad, sin dobleces. Confieso que en mi caso particular manda la emoción por goleada, aunque preferiría ser paciente y llegar a ponderar bien mis actos, con ello mediría muy mucho las posibles consecuencias adversas de mis precipitadas decisiones.
Desde siempre habíamos recurrido a una palabra para definir el tipo de conducta, digamos, permisiva y tolerante, se llamaba comprensión. Ahora la hemos sustituido por empatia, y se ha puesto muy de moda desde hace unos años. Tiene éste vocablo muchos significados pero todos van encaminados a facilitar de alguna manera la sociabilidad y coexistencia entre los seres humanos. Significa, por otra parte, ponerse en el lugar del otro, intentar comprender sus razones. No hay duda que ejercitando a menudo esta sufrida tarea evitaríamos montones de inconveniencias, incomprensiones, cabreos, desazón, en fin...
La buena educación y el civismo son dos virtudes que aprecio especialmente. Ignoro cómo se llega a adquirir “urbanidad”, que así se decía antes, pero sospecho que tener buena cultura tiene mucho que ver, no en vano en los países del centro y norte de Europa abunda esta cualidad. Y les va mejor, créanselo.
Aunque no esté muy de moda soy de los que saludan, todavía, a los vecinos. En casa procuro no perturbar el silencio a partir de ciertas horas de la noche y me molesto en redistribuir correctamente los diferentes envases usados que nos facilita el mercado en su cubo de basura correspondiente. Vaya por delante que todo lo dicho y otras acciones referentes a buenos modales y cortesías no deberían ser tareas extraordinarias, sino hechos normales dentro de una correcta convivencia.
Por otra parte, y puestos a sincerarse uno, curiosamente he perdido con los años la capacidad de ambicionar cosas, apenas me interesan más de las que necesito día a día. Eso sí, confieso que mis necesidades son singulares y presiento que muchos estarían sobrados con ellas.
Otro cambio paulatino pero inexorable en mi personalidad son las ganas de aprovechar al máximo las esquivas horas del día. Y es que, con el tiempo y pasados ya los años, tiendo a valorar, más si cabe, pequeñas cosas que antes despreciaba. Incluso, ahora, bordeando la frontera de la senectud constato un desmesurado gusto por la calidad de las cosas en detrimento de la cantidad de éstas.
Pero si de una genuina aptitud estoy especialmente satisfecho es de no haber odiado jamás a nadie ni a nada. El odio es una emoción dañina e inútil que hace que el primer perjudicado sea el que odia, además la persona odiada posiblemente ni se entere de esa fijación perversa del odiador. Llevándolo al terreno colectivo, nuestro país ha sido pródigo en odios viscerales entre nosotros mismos. Aun percibo ese defecto en ciertos círculos emergentes y eso me da mucho miedo. En política y en democracia la divergencia entre izquierda y derecha debería ser solo de matices y no cuestión de vida o muerte, sobre todo en esta sociedad opulenta en la que moramos.
Precisamente en ésta sociedad de hoy en día triunfa más que nada lo banal e insustancial. Solo ponemos interés en las formas sin llegar al fondo, que es donde está la esencia de las cosas. Y también, por desgracia, cuenta con éxito y fama lo material y el egoísmo, aunque de puertas afuera hagamos alarde de solidaridad. Yo no me creo mejor que nadie, por supuesto, solo que con los años y la experiencia aprendida me atrevo asegurar que no es rentable ser malvado ni demasiado ambicioso, ni tan siquiera por puro egoísmo, son cuatro días escasos los que estamos en este ingrato mundo y no merece la pena hacer daño a nadie para disfrutar de unos supuestos y engañosos beneficios.
A mí, y perdóneseme que lo cite, me gustaría acabar mis días recordando a mí admirado António Machado cuando dice..
Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

                                                                                     Joaquín Yerga

lunes, 3 de marzo de 2014

Diario íntimo de una adolescente

                                                                                           



Todos los hombres matan lo que aman: el cobarde con un beso y el valiente con la espada.

--Oscar Wilde--


Nunca me ha dado por escribir un diario. Bueno, miento, una vez de niño hice amago de escribir uno, pero me duró dos días. Además, entonces tampoco tenía mucho que contar. Sin embargo mi amiga Marieta si es aficionada a escribirlos. De hecho, lleva anotando los acontecimientos importantes de su vida diaria en un libro que guarda como oro en paño.

Pero no es del diario de Marieta del que quería hablaros, sino de otro que me enseñó un día y que a su vez le había mostrado su hija. 

El diario al que me refiero lo escribió hace unos años una chica peruana, Elisabeth, compañera de clase de la hija de mi amiga. Alguna vez habíamos hablado de él por su emotividad, pero nunca tuve ocasión de echarle un vistazo. Un día lo trajo a casa y pudimos leerlo juntos. Os aseguro que merece la pena dedicarle unos minutos.. 

Como os digo, han pasado ya unos años desde que la chica lo escribió y las vidas de los protagonistas del diario ha cambiado sustancialmente. No obstante las situaciones extremas que se dieron se repiten una y otra vez en muchas familias de cualquier lugar.. Juzguen ustedes..

Diario de Elisabeth

Mayo de 2010

Querido diario:

Tan lejos de mi tierra, apenas tengo a nadie con quien compartir mis penas y alegrías; aunque que éstas últimas son ya muy pocas. Digo esto porque mi mamá ya no es la misma que era antes. Llevamos acá, en España, tres años y medio y cada día la veo más apenada.

Mi papá también ha cambiado mucho. Hasta hace unos meses era más bueno y paciente con nosotras, ahora no tanto. Sé que no trabaja, o por lo menos no todos los días. Al principio, recién llegados acá estábamos muy contentas, los dos iban a trabajar; estos días solo lo hace mi mamá.

Mi papá es albañil y llegamos a Madrid porque mi tío Luis, su hermano, nos llamó por teléfono a allá, a Yura, en la provincia de Arequipa que es mi pueblo, yo soy peruana. Mi tío nos dijo que acá en España se vive muy bien que hay mucho trabajo y que se gana mucho dinero.

Recuerdo con mucha nostalgia a mi familia en Perú, especialmente a mis abuelos y mis tías unos días antes de partir. Hablaban del esfuerzo tan grande que hacían para que nosotros viniésemos a España. Sé que nos dieron todos los ahorros que tenían para que pudiésemos pagar el viaje, que era muy caro. Todavía retengo en mi mente la imagen de mis abuelos llorando, despidiéndose y mis papás prometiendo un retorno no muy lejano y cargado de soluciones para todos. Yo dejé allá mi querida y modesta escuela en el barracón general del barrio. Y también a mis amigas, pero vine contenta porque mis papás estaban contentos.


Septiembre de 2010

Querido diario:

Mi mamá está cada día peor; yo lo paso muy mal cuando la veo así y no sé como consolarla. Ella trabaja de asistenta en una casa de unos señores muy ricos. Por la mañana me lleva al “cole” y luego se va al trabajo. No vuelve hasta las diez de la noche. Mi papá sigue sin trabajo, está todo el día en casa y casi siempre está tumbado el sofá viendo la tele y bebiendo cerveza. Cuando mi mamá regresa tiene que hacer la cena y la comida para el día siguiente pues mi papá, que está siempre enfadado, apenas hace nada.

Muchas noches cuando ya estoy en la cama mis papás se pelean. Mi papá da muchas voces y le grita mucho. Yo me tapo la cabeza con la almohada para no oírla llorar. A veces por las mañanas la veo con muchas ojeras y moratones en la cara o en el cuerpo. Me da mucha pena verla así.


Enero de 2011

Querido diario:

Este día que ha pasado fue peor que otros. En el cole mi tutora me llamó a la salida, quería hablar conmigo. Muy disgustada me dijo que si me pasaba algo porque saco peores notas que antes. Yo no le quise contar nada porque me da mucha vergüenza. No quise decirle que apenas tengo ganas de estudiar y que no me concentro. Le dije que intentaré mejorar, pero no se quedó muy satisfecha. ¡Cómo decirle que lloro por las noches! ¡Cómo decirle que no quiero llegar a casa y que por una parte quiero ver a mi mamá y que regrese del trabajo pero por otra temo que vuelva porque sé que terminan discutiendo y mi papá le pega!

Se me olvidaba, mi tío Luis y su mujer han retornado al Perú, porque con la crisis tampoco tenían trabajo acá y mi papá se enojó mucho cuando lo supo. Sé que apenas se hablaban desde que se quedó sin trabajo.


Marzo de 2011

Querido diario:

Hoy ha sido mi cumpleaños pero muy triste también. He cumplido doce años. En el “cole” todos mis compañeros me han felicitado y me han cantado una canción.

En casa la cosa está cada día peor. Ayer mi mamá no pudo ir al trabajo porque mi papá le dio una paliza y se quedó en la cama con la cara llena de moratones y el cuerpo dolorido. Estuvimos toda la noche llorando las dos. Mi papá, borracho, se fue de casa y volvió ahorita por la tarde. Al entrar le reproché por primera vez su actitud y no me hizo mucho caso. Yo se que él está también muy mal, desesperado porque no encuentra trabajo. Además me dice que no tienen dinero y que se quiere ir a mi país pero no puede. La casa donde vivimos es de alquiler y ya llevamos dos meses que no podemos pagar.


Mayo de 2011

Querido diario:

Esta mañana, como es sábado, fui con mis amigas Gloria y Emperatriz a jugar a un parque cercano a mi casa. No tenía muchas ganas de jugar pero ellas me animaron. Después estuvimos haciendo juntas los deberes del lunes en el piso de Gloria y su madre nos dio de comer. Cuando volví a casa encontré a mi mamá en la cama, tenía sangre en la cabeza y lloraba mucho. Cuando me vio se abrazó a mí y me dijo que no me asustara que mi papá se puso nervioso, que la empujó y se dio un golpe con la puerta de la cocina. Yo sé que eso no es verdad, él le pegó de veras.

Mi papá no estaba en casa, se fue otra vez después de golpearla. Cuando entré en la cocina vi mucha sangre en el suelo y supe que era de ella. Lloré a rabiar. Llevaba días diciéndole que nos fuésemos las dos a vivir a Móstoles con una amiga suya que vino del pueblo hace ya años pero ella no quiere, me dice que le da pena dejarlo solo. También le he dicho que vaya al médico a curarse pero vuelve a decirme que no es nada que se le pasará enseguida. Cada día que pasa estoy más preocupada por ella, temo que le ocurra algo irreparable alguna vez.


 25 de mayo de 2011

Querido diario:

Quizás hoy comience una nueva etapa en mi vida y en la de mi madre. Ésta mañana he hecho lo que debí haber hecho hace tiempo.

Apenas dormí en toda la noche pues mis papás volvieron a pelearse. Desde la cama oí a mi mamá chillar y correr y vi como entró en mi habitación cerrando la puerta. Tenía otra vez sangre en la nariz y venia muy asustada. Pasamos las dos toda la noche temblando abrazadas una con la otra. A mi papá lo oímos gritar e insultar y después dando un portazo se fue de casa, otra vez. Sé que se va al bar.

En cuanto amaneció le hice unas fotos con mi móvil a mi mamá en la cara y en el cuerpo, centrándome en los grandes cardenales y hematomas. Ella no quería pero al final la he convencido. Le he explicado también lo que me han enseñado en el colegio, que los hombres no tienen que pegar a las mujeres y que tienen que respetarse. Yo sé que mi papá me quiere y no es malo, pero los graves problemas económicos que tenemos no es excusa para que maltrate a mi mamá.

Después nos arreglamos y fuimos a la comisaría de policía a contar lo ocurrido. Le enseñamos las fotos y pusimos una denuncia. Las dos nos hemos quedado más tranquilas.


22 de Julio de 2011

Querido diario:

Hace casi dos meses desde que denunciamos a mi papá y las cosas han cambiado mucho; a mejor. Volvió a Perú, él solo, le convenció la psicóloga de la concejalía de igualdad. Los señores de la casa en la que trabaja mi mamá reunieron el dinero para el viaje. Ahora hablo con el celular con él una vez por semana y está más sereno, vive con mi abuela.

Mi mamá y yo sobrevivimos tranquilas y más felices. Ellos se van a separar y yo les animo, pues creo que es mejor así. En el cole me va muy bien, ya he mejorado las notas.

Acá en España estoy muy a gusto, tengo muchas amigas y me gustaría hacer la carrera de abogado para defender a mujeres maltratadas. Mi mamá sigue trabajando y con el dinero que gana tenemos para pagar el alquiler e ir tirando, algún día le ayudaré yo a ella.


23 de Julio de 2011

Querido diario:

Hoy me despido de ti. Te creé para desahogarme de las penas que me afligían, pero las más importantes ya han desaparecido. Ahora soy más feliz y tengo una mamá a quien contarle mis secretos. Adiós.

Elizabeth



sábado, 1 de marzo de 2014

Un pequeño continente (I)


España es un pequeño continente en sí mismo además de pertenecer a otro más grande como es  Europa. Aquí, en la península ibérica (pero excluyo a Portugal) se da una gran variedad de aspectos: físicos, paisajísticos, culturales etc.
  No siempre hemos estado distribuidos territorial y geográficamente, como es natural, según lo está ahora. La división actual en autonomías es, como todos sabemos, muy reciente, exactamente emana de la Constitución de 1978.
     Desde 1833 y hasta la constitución actual, nuestro país estaba dividido en 14 regiones y por ejemplo Cantabria  pertenecía a Castilla la Vieja, Madrid a Castilla la Nueva o Albacete a la región de Murcia, pero bien es verdad que a grandes rasgos no hubo demasiada variación en el nuevo reparto.
    Cuando se diseñó el modelo actual se tuvo muy en cuenta querencias particulares y se esforzaron por contentar a todos. En la subdivisión en provincias por ejemplo a casi todas se le concedió su porción de montañas. A Grosso  modo la composición cultural de cada región es más o menos uniforme. En cuanto a divisiones climáticas y orográficas está bien definido el territorio. Como todo sabemos tenemos una zona atlántica con lluvias repartidas a lo largo de todo el año (cuarto noroccidental), otra zona mediterránea (mitad este peninsular) y un centro de clima continental, más o menos extremo, por supuesto las zonas limítrofes de estas regiones son de transición.
   Si de acervo cultural hablamos, hay grandes diferencias interregionales. Es curioso comprobar que a pesar de llevar juntos como país unificado más de quinientos años persista aún esta disparidad de costumbres.
     Voy a intentar esbozar algunos aspectos sociales y económicos de nuestras autonomías. Según  norma no escrita pero muy utilizada en asuntos cartográficos y en otros, empezaremos por:
      Galicia, extensión 30000 kms. cuadrados y un poco más de dos millones setecientos mil  gallegos. En esta zona se asentaron pueblos celtas, hay muchos restos de antiguos castros (poblados), pero a diferencia de lo que se cree fue muy romanizada. Posteriormente, en la alta edad media fue lugar de establecimiento del pueblo germano de los suevos (primos hermanos de los visigodos) hasta la conquista definitiva por estos que reunificaron el país con capital en Toledo. En tiempos de la reconquista, Galicia fue parte del incipiente del reino de Asturias y posteriormente al igual que esta, del reino de Castilla.
    Gran parte de lo que hoy son las provincias de León, Zamora y Salamanca se repobló mayoritariamente con gente procedente de Galicia y más tarde parte del antiguo reino de Granada, por lo que una gran proporción del gen hispano es gallego. Siempre estuvo muy poblada para lo que era normal en la península. Conocida desde bien antiguo era la fama de fertilidad de las mujeres gallegas.
      Galicia hasta bien entrado el siglo XIX era de las regiones más prosperas del país, luego declinó y se convirtió en el país de emigrantes que conocemos hoy. En asuntos económicos  y según las estadísticas, en todos los parámetros la autonomía galaica en su conjunto  está en la media baja del país. Existe gran diferencia entre las cuatro provincias La Coruña y Pontevedra son prósperas e industriosas, estarían por encima de la media española pero por el contrario Orense y Lugo (viven básicamente del sector primario) están entre las más depauperadas del país y con crecimiento vegetativo negativo.
     En  La Coruña destaca su puerto, la playa de Riazor con su paseo marítimo y las balconadas acristaladas frente al puerto comercial, sin olvidar por supuesto la famosa torre de Hércules, el único faro romano que se conserva en la península .Es una ciudad bastante acogedora. En la provincia sobresale Ferrol con sus astilleros .En Arteixo  está la sede y uno de los centros logísticos de Inditex (Zara, Máximo Dutti) es una de las mayores empresas textiles del mundo con más de 3500 tiendas.
     En la provincia de Pontevedra destaca Vigo, la mayor ciudad de Galicia con más de medio millón de hab. en su zona metropolitana. Aquí está la fábrica de Citroën, la mayor empleadora de la región. Del resto de la provincia, que decir, con sus hermosos puertos pesqueros.
     Orense y Lugo son mucho más modestas en población y en recursos. La ganadería bovina con sus derivados es su mayor fuente de ingresos.
    En cuanto a fiestas y eventos culturales hay que señalar las romerías al aire libre y las muy frecuentes ferias el marisco.  A pesar de ser tierra húmeda se dan buenos vinos como el ribeiro y Rías Baixas (albariño).En general Galicia es tierra de brumas y bosques, con aldeas repartidas por toda su geografía y que se ha prestado siempre a historias y leyendas misteriosas.
     La capital Santiago de Compostela (120000 hab.) fue y es destino del conocido Camino. Esta ruta  fue origen de la podríamos llamar primera globalización paneuropea pues interconectaban peregrinos de toda Europa con la finalidad de visitar la tumba del apóstol. Esta tradición se remonta hasta el siglo IX .Necesitando un revulsivo los recién creados reinos cristianos, pues los musulmanes los  acosaban, Alfonso II El casto, asesorados por las autoridades eclesiásticas del momento aprovecharon el descubrimiento de una tumba desconocida y dieron pábulo al mito del  enterramiento del apóstol de Jesús, Santiago el Mayor.
      Según su historia, Galicia ha vivido las mismas vicisitudes que  Castilla, otra cosa es que por su aislamiento natural, una cadena montañosa la separa de esta y de Asturias, hayan mantenido su idioma y parte de sus costumbres. Debido al clima lluvioso, a lo arbolado del terreno y a los minifundios como forma de distribución de tierras y haciendas, hacen de los gallegos gente especialmente diferentes a los de la llanura central y en general a los del resto de España.
    Hay que reconocer que los gallegos son gente especialmente emprendedora, sobre todo fuera de su tierra. Todos conocemos a gallegos periodistas (Fernando Onega, Luis Mariñas, Pilar Cernuda, Julia Otero, M. Martin Ferrand, María Antonia Iglesias, Pepe Domingo Castaño etc.) presentadores televisivos (Jesús Vázquez, Silvia Jato, Manuel Torreiglesias, Paula Vázquez etc.), políticos (Pablo Iglesias, Canalejas, Calvo Sotelo, Fraga, Rajoy, Elena Espinosa etc.), militares (Franco, Millán –Astray, Enrique Lister etc.), empresarios (Mario Conde, Amancio Ortega, el 2ª hombre más rico del mundo etc.), escritores (Valle Inclán, Cela, Rosalía de Castro, Pardo Bazán, Concepción Arenal, Torrente Ballester, Salvador de Madariaga etc.)  Existen en una proporción exageradamente grande para su tamaño poblacional. Pocos naturales de esta región y emigrantes hay que no tengan su propio negocio o profesión bien remunerada. Casi todos y han sido a lo largo de la historia casi tres  millones, han hecho más o menos fortuna en diferente s regiones de España o en Latinoamérica. En Argentina han sido siempre los dueños de pequeños y grande negocios, así como en México, Venezuela etc.
     Aquí en España están bien introducidos en todas las capas de la sociedad con algún poder de decisión. De todos nosotros es bien conocida la virtud de los gallegos para abrir negocios; los más sobresalientes, restaurantes y marisquerías.
     Otra particularidad de los nacidos en el noroeste peninsular es el amor a su tierra. Casi todos desean volver  algún día y añoran su patria chica, esto solo ocurre con esta magnitud en unas pocas regiones .En Extremadura sin ir más lejos, mi tierra, eso no pasa, más del 80% de los que han salido no desean volver y juraría que muchos no se sienten especialmente orgullosos de ser extremeños.
     Quizás por ese apego a su terruño, por su idioma, más parecido al portugués que al castellano, de hecho proceden del mismo tronco idiomático común y por sus atávicas costumbres tan diferentes al resto de peninsulares, Galicia está entre las regiones en las que una gran proporción de sus habitantes se sienten más gallego que español, a pesar de habernos obsequiados, ellos al resto, con paisanos tan  ilustres como Franco, Fraga o Rajoy.

                                                                                              Joaquín Yerga

                                                                                               01/03/2014

                                                                                            

sábado, 15 de febrero de 2014

Nacionalismos


¿Existe riesgo de balcanización en España ¿ Es decir, que llegue un día en que  la desintegración se haga efectiva. Es posible, al paso que vamos, cualquier cosa relacionada con nuestra unidad puede suceder.
    ¿Como hemos llegado a este punto tan critico ¿ Todo el mundo sabe y opina ya sobre la  consulta para la independencia de Cataluña. Según los nacionalistas en un par de años con consulta o elecciones anticipadas esta región será soberana.
    Qué decir del País Vasco, poco a poco los partidos políticos de ámbito nacional van perdiendo apoyos en la población y los nacionalistas moderados o radicales del lugar manejan el chiringuito a su gusto, en poco tiempo y aunque ETA  ahora no mate se apuntaran al carro del referéndum para su propia independencia, ¡Un territorio con dos millones de habitantes! ¡A donde van!
     Estos dos casos anteriores como todos sabemos, son los más “históricos”, lo digo por la antigüedad en dar” la lata”, pero aún tenemos otros de menor enjundia. En Galicia por ejemplo el Partido Nacionalista Galego, acapara ya el 25% de las adhesiones en el electorado. En Baleares, los partidos de izquierda son más nacionalistas que proletarios y en Canarias, quizás debido a la lejanía e insularidad, también está surgiendo un partido, Coalición Canaria, nacionalistas ellos, que incluso tiene capacidad  de gobernar las islas y no olvidemos la Comunidad Valenciana, aquí tal vez hay menos independentistas, pero hay tendencias; la izquierda también tiene veleidades nacionalistas y con fuertes lazos fraternales con su vecinos catalanes. No tardarían estos en atraérselos para su causa, por lo menos a los de la zona norte de la comunidad.
     En Navarra, la cosa no está mucho mejor; la franja noroeste, fronteriza con el País Vasco son tan  euscaldunes como estos últimos y aproximadamente el 25% les votan, a estos y a grupos afines, así que bonito panorama.
     Por último tenemos Ceuta y Melilla, de dudoso futuro a largo plazo, aquí se da un caso insólito, son los únicos que perteneciendo a zona de reivindicaciones varias se manifiestan efusivamente españoles, claro que la alternativa no es muy halagüeña para ellos.
       ¿Porqué en España se da este desapego tan grande a una unidad que es común en la mayoría de países¿ A mi entender lo abrupto del terreno y la dificultad endémica de comunicaciones entre nosotros, a lo largo de siglos inició el tema. Se mantuvieron dialectos y costumbres en algunas regiones que en un medio llano más suave no hubiera ocurrido; luego, diferentes eventualidades hizo que sobre todo en Cataluña y el País Vasco se fuese afianzando un nacionalismo egoísta y elitista que entre todos: partidos políticos, autoridades del régimen anterior etc. unas veces por cobardía y otras por oportunismo  fuimos agrandando.
     El resto de regiones díscolas siguió sencillamente la senda que entre todos le marcamos a las dos primeras, es decir viendo que con partidos nacionalistas fuertes sacaban buenas tajadas económicas, sociales o políticas, pues se apuntaron al festín y ahora nos encontramos multitud de partidillos nacionalistas o independentistas que se miran el ombligo y solo les interesa  su pequeño territorio en detrimento del conjunto del país.
     También tenemos el plus de progresismo y modernidad que le hemos dado a los nacionalistas, aunque estos fuesen racistas como el PNV, sobre todo por parte de la izquierda, quizás con la falsa creencia de que estos lucharon contra Franco por la tarea tan loable de implantar la democracia en España, cuando todos sabemos que lo hicieron por sus propios intereses, buscando siempre lo de la cita aquella: “Cuanto peor para España mejor para ellos”.
    ¿Ahora qué hacemos ¿ el asunto se nos ha ido de las manos,  a ver quien tiene agallas de recomponer la unidad. Pecamos de inocentes y estuvimos acomplejados cuando creímos que dándonos plena autonomía a las regiones  y más a las históricas se solucionaría el eterno problema de los nacionalismos. Cometimos la torpeza de concederles la gestión de  asuntos tan vitales como educación y cultura y ahora treinta años después, a los menores de esa edad les han educado en la creencia de que son diferentes al resto de españoles y con una historia distinta a la nuestra.
      El  partido socialista propone reformar la constitución y hacer de nuestro país un estado federal; yo dudo que los independentistas, crecidos, acepten nada que no colme sus ansias de emancipación total, además este hipotético modelo sugiere aceptación de una constitución central con poderes básicos y luego, eso sí, que cada región se autogestione, con sus propias leyes con lo que habría una cierta  igualdad entre todas, cuestión que no aceptarían de ninguna manera. El partido popular se remite a la constitución actual que no permite ni consultas ni mucho menos independencia de nadie, pero con una mayoría más que probable de independentistas y el poder autonómico en sus manos  a ver como se ataja el tema. El partido comunista se manifiesta a favor de la consulta, cosa inédita en una agrupación de izquierda  que por su propia naturaleza ideológica debería estar a favor de un estado central fuerte redistribuidor de riqueza y sobre todo sabiendo que lo que aquí se dirime en el fondo es que los catalanes no quieren repartir ¿cómo le explicaran a los andaluces, principales receptores de ese dinero catalán , que ellos, <<el partido>>, favorecen  a los más ricos con esa postura.
     El resto de partidos, al ser minoritarios, no cuentan mucho en el panorama político actual, quizás la incógnita de UPyD , que según los apoyos que obtengan en próximas convocatorias electorales , al ser partidarios estos de mano dura y recentralización, podrán influir más o menos.
    A mí me duele que entre  los efectos colaterales del poder de los nacionalismos esté que a fuerza de menospreciar nuestros símbolos nacionales y nuestra constitución, que los han estado presentando como carcas y antidemocráticos, incluso parte de nosotros nos lo hemos creído y muchos no se sienten representados por ellos y sin embargo vemos como progre sus ikurriñas (inventada por un racista antiespañol) y sus senyeras (creada sobre una falacia).
     España es un país de los más avanzados del mundo en todos los terrenos. Tenemos unas leyes garantistas que no permite injusticias de ningún tipo. Aquí las cárceles son “balnearios”, lo dijo un mafioso de Europa del este el otro día; jueces que se decantan casi siempre por los más débiles (aunque a nosotros nos pueda parecer lo contrario), periódicos libres dispuestos a exponer a la población cualquier atisbo de corrupción, abuso o inmoralidad y aunque pueda parecer de risa, una separación de poderes.
     Podemos estar orgullosos de España y su democracia, aunque ahora la economía no acompañe demasiado y no debemos dejarnos llevar por falsos cantos de sirenas que lo que intentan es sacar provecho de nuestra confusión e ingenuidad.
     Tendrá que llegar el día, puesto que ya no se puede dar marcha atrás, en el que todos los españoles, representados en los partidos políticos decidamos que hacer con nuestro país. Si hay que reformar la constitución, hagámoslo y busquemos una España en la que quepamos todos, pero hay que ser consciente que el problema a resolver es el territorial , de lo demás, podemos estar satisfechos , mas o menos.

                                                                                                                     Joaquín Yerga

                                                                                                                     15/02/2014

sábado, 8 de febrero de 2014

Corrupción


                                                               Corrupción

 

Esta palabra tan de moda en España (ocupa la segunda preocupación de los ciudadanos, después del paro) la mayoría de nosotros la entendemos casi exclusivamente como corrupción política .Parece ser que solo los cargos públicos se hacen merecedores de ella. Creo que nos equivocamos si pensamos que solo se da en las esferas públicas. Recientemente han publicado los técnicos de hacienda un informe en el que nos detallan que la economía sumergida supone ya en nuestro país el 25% del total, es decir uno de cada cuatro euros se escapa al control de hacienda y a eso queramos admitirlo o no se llama fraude o corrupción.
       La forma de evadir impuestos  más extendida y además se da todas las capas sociales, es cobrar o pagar trabajos caseros o públicos de poca monta sin aplicar el IVA y esto que a título individual pareciera una cosa inocua, si lo hacemos una gran  parte de la población aunque solo sea de vez en cuando, supone a las arcas del estado una merma de más de 80000 millones de euros al año. Imaginemos por un momento la cantidad de recortes sociales que evitaríamos, la rebaja de impuestos que supondría para los que los pagan, que suelen ser por otra parte las clases medias y trabajadores en nómina.
      Entre los efectos perversos que conlleva esta práctica, además de los económicos, está la impunidad con que la ejercitamos sin darnos cuenta de lo injusta que es. Por cada euro que no pagamos al fisco al no realizar factura significa que otros tienen que pagar la diferencia, es decir lo que no pagan unos lo tienen que pagar otros y eso se mire como se mire es corrupción, a pequeña escala sí, pero corrupción.
       Aquí en España, “para más inri”, tenemos la fea costumbre de alardear al engañar a hacienda. Nos jactamos de no pagar impuestos o pagar lo mínimo y no nos damos cuenta que al hacerlo tanta gente, todos acabamos perjudicados. En nuestro país es práctica habitual defender algunos” pequeños” delitos, que es lo que sería, cuando apoyamos a compañeros o conocidos aprovecharse de percepciones estatales sin merecerlas. A menudo comprendemos o envidiamos, en vez de repudiar, a gente que trabaja ilegalmente mientras cobra algún subsidio de paro.
       Es verdad que ofende mucho más que grandes potentados evadan dinero a Suiza, o que políticos bien pagados (teniendo en cuenta los salarios medios) se corrompan aprovechándose de unos cargos que le hemos confiado para el buen servicio público y que altos dirigentes de numerosas cajas de ahorro (politizadas y de todo signo ideológico) se asignen así mismos salarios astronómicos estando estas instituciones en bancarrota; todo esto es cierto, pero no debemos olvidar la tradicional falta de civismo para con lo público que nos caracteriza a los españoles.
       Una gran parte de la población en general piensa que el dinero público es infinito o se crea de la nada  y se puede malgastar en todo lo que he relatado arriba, no es realmente consciente de que hacienda se nutre únicamente de los impuestos que pagamos los ciudadanos y deberíamos  examinar hasta el último euro que empleamos; por esto tendríamos que indignarnos, no solo con los poderosos, que también, sino con todos los que cometen cualquier tipo de fraude aunque este sea a pequeña escala, nos va en ello la consolidación como país serio y moderno.
       Un país justo y solidario entre su población se construye pagando cada uno sin dudar los impuestos asignados, respetando las leyes aunque a veces no nos favorezcan y no pretender sacar tajada egoístamente sin merecerlo del erario público.
       En España es verdad que se pagan muchos impuestos, (en algunas comunidades y según que sueldos, hacienda requisa el 55% de los ingresos) y hay gente pudiente que evita pagarlos recurriendo a artimañas pseudolegales , pero  también disfrutamos de un país con unos servicios sociales envidiables, a la altura de los mejores del mundo, quizás no el número uno , pero si entre los quince primeros. Tengamos  en cuenta que en la tierra hay la friolera de doscientos países. También y en eso somos un poco “sui generis” allí, donde no llega los servicios estatales, los cubrimos a menudo con los familiares, es decir por nuestro acervo cultural solemos atender y proteger a nuestros parientes y amigos en momentos de penuria y necesidad, cosa que no se da en otros países más avanzados.

                                                                                                                                                 Joaquín Yerga

                                                                                                                                                     08/02/2014