sábado, 24 de octubre de 2026

Mi última voluntad

                                                                                         


Tenemos fecha de caducidad. Nos guste o no, todos vamos a morir, aunque no queramos hablar de ello.. Decía Pascal: Al no encontrar remedio a la muerte, ni a la miseria, ni a la ignorancia, los hombres, para ser felices, decidieron no pensar en ella..

No sé vosotros, pero una vez muerto, no tengo claro dónde me gustaría ser enterrado, o espolvoreado. En realidad es una cuestión legal. Si lo tenéis decidido y hablado con la familia, es un punto de partida, aunque no siempre se cumplen los deseos del fallecido, salvo que hagáis testamento.

Me dijo el otro día una paisana, que su padre (amigo mío) quiso ser enterrado en el pueblo (Fuente de Cantos) junto a su padre, que llevaba muerto ya más de cuarenta años (se obstinó). Ellos viven en Madrid.. Bien, pues su madre, que falleció hace unos meses, ni corta ni perezosa, ante el capricho de su marido, le dijo a sus hijos que ella también quería ser enterrada en su pueblo, pero otro pueblo, porque ella no es de Fuente de Cantos.. Esto demuestra las tonterías que podemos hacer al borde de la muerte. Es verdad que ya no importa, pero se da el caso de que, un matrimonio, que han estado juntos y unidos durante más de cincuenta años, él esté enterrado a unos cuantos kilómetros de su mujer, POR DOS CABEZONERÍAS.. 

Joaquín






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