Imaginad, dios no lo quiera, que perdéis la memoria, aunque recuperable. Pero necesitáis a alguien que os conozca en profundidad y os cuente luego vuestra vida, para irla recordando. Qué chungo ¿no?. Porque, claro ¿a quién escogéis?.
Vuestra madre ya no vive, por desgracia. Que ella si que os contaría vuestras cuitas con pelos y señales. Al menos hasta la pubertad..
Luego tenéis a la pareja, pero, ¿Y la vida antes de conocerla? Salvo que anduvierais con ella desde los doce años. Algún caso habrá..
¿Un íntimo amigo? Tiene que ser un buen amigo, duradero y con mucho roce para que lo supiera todo de vosotros, y no creo yo que...
¿Un hermano o hermana? ¿Un hijo? ¿Un vecino? Ufffff.. Estos solo conocen pasajes de vuestra vida, y no precisamente los más íntimos.. o si...
En definitiva, no hay una sola persona que os ponga al día de toda vuestra existencia, con lo que, con la pérdida de la memoria lo perdemos todo.. Por cierto, una buena colección de fotos (desde la más tierna infancia hasta ahora) ayudaría mucho. Conste que una sola foto del pasado nos hace recordar infinidad de momentos, y de gente. Yo tiro de ellas, a veces, para rememorar mi pasado..
Esto viene a cuento porque, tengo una etapa en mi vida, no muy larga pero si extraordinaria, que la viví intensamente y en complicidad con dos amigos que ya no están en este mundo y, a veces, me pregunto: ¡¡Con quién coño hablo yo de aquellos maravillosos años!!..😴😴😴
Joaquín

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