Qué buena expresión esa de que: en boca cerrada no entran moscas. No siempre, claro, pero hay ciertos momentos en los que mejor tener los labios sellados.. Por ejemplo, cuando alguien te está hablando de su dolor.. En estos casos deberíamos esforzarnos en no emitir opiniones ni consejos, y sobre todo no sacar a colación lo nuestro ¡¡Que no viene a cuento, coño!!. ¡¡Dios, hay gente a los que le estás contando una desgracia y antes de acabar te interrumpen y te hablan de la suya!!. Apuesto que todos lo habéis sufrido alguna vez En fin, en estos casos mejor callar y escuchar; no es difícil..
Por cierto, la boca cerrada debería ser condición indispensable para muchos borricos de toda condición, incluidos políticos, que no dicen más tonterías, casi siempre..
Joaquín

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