—Dime, ¿De qué me sirve leer tantos libros, artículos, revistas... si al final olvido la mayor parte de lo que contienen?
—Bueno, Joaquín, ten en cuenta que tu mente es como una vasija con agujeros, no puede retenerlo todo. Pero cada libro, cada idea, cada emoción que atraviesa tu pensamiento lo limpia, lo transforma, lo hace más claro. Aunque olvides detalles, algo queda, un espíritu más lúcido, una sensibilidad más fina, una conciencia más amplia.
—Vaya, nunca lo había pensado así..
—Amigo, Joaquín, el valor de los libros no está en acumular información, sino en el efecto invisible que ejercen sobre ti. Cada página te pule un poco, cada lectura te renueva. Y eso basta para justificar el acto de leer.
—Ummmm, gracias por la información.. En realidad, lo sabía, pero no cómo explicarlo.
Joaquín

No hay comentarios:
Publicar un comentario