domingo, 29 de octubre de 2023

Ojo, con quién os juntáis

                                                                                        



Debéis saber que tener mucha personalidad no es sacar pecho proclamando a los cuatro vientos lo "echao p'alante" que es uno.. Nada de eso. Tener mucha personalidad es otra cosa. Si, veréis.. Personalidad es la combinación de Temperamento + Carácter.

El TEMPERAMENTO es lo único que heredamos de nuestros padres. Es de decir, es cuestión de biología. Digamos que es la parte innata, y tiene su base en algunos rasgos de nuestros progenitores. Además es difícil de cambiar, por ejemplo ser nervioso o irascible.. El CARÁCTER, por contra, se debe a influencias ambientales, como la enseñanza y la educación recibida. Las dos juntas determinan la forma en que una persona se comporta, o sea, su PERSONALIDAD..

Por cierto, a diferencia del temperamento, que es de por vida, el carácter va evolucionando con el tiempo: se va modulando durante la infancia y se manifiesta firmemente durante la adolescencia. 

En fin

Joaquín



jueves, 26 de octubre de 2023

Cómo reconocer a un perfecto inmaduro

                                                                                       


Si nos atenemos al sentido común, la madurez está vinculada a la sensatez, a la prudencia o al buen juicio, digamos que es el estado del ser humano en que ha alcanzado la plenitud vital. Si esta es la definición de la madurez, inmadura será, por tanto, la persona que llegado a la edad de la madurez no ha conseguido, ni de lejos, la sabiduría que esta debería haberle proporcionado.

¿Qué cómo sabemos si somos unos inmaduros? No lo sé, porque quizás uno mismo no se considere nunca inmaduro, pero¿Y reconocer a un inmaduro en nuestro entorno? Eso es más fácil, ¿no?. Si, veréis: Los inmaduros...

Evitan tomar decisiones, porque saben que las decisiones van aparejadas de responsabilidad, y de eso huyen como de la peste.

Utilizan el chantaje emocional: Intentan, por ejemplo, manipular a sus familiares y personas de confianza a fin de salirse con la suya.

La culpa siempre es de otro, no admiten sus errores por nada del mundo.

Son impulsivos, no ponen barreras a sus estados de ánimo, ya que esto implica cierta disciplina, una cualidad que evitan desarrollar.

Son caprichosos, y hasta pueden hacer un "pobre de mí" para que se haga lo que ellos quieren.

Tienen baja tolerancia a la frustración: No soportan bajo ningún concepto que las cosas salgan de manera distinta a como han imaginado.

Tendencia al egocentrismo. Con tal de satisfacerse a sí mismos son capaces de lo que haga falta.

Huyen de todo lo que no les causen placer inmediato: Se aburren rápido. El aburrimiento los conecta con su vacío interior y lo evitan, claro.

En fin, una vez descritas las pistas que caracterizan a los inmaduros, apuesto que la mayoría de nosotros conocemos de sobra alguno en nuestro entorno. Mirad mirad a vuestro alrededor.. Por cierto, en la política hay muchos inmaduros.. Apuesto que uno que estáis pensando encaja a la perfección con estas "cualidades" 😂😂😂 

Joaquín





miércoles, 25 de octubre de 2023

El extraño caso de mi vecina viuda

                                                                                    



Fue justo por estas fechas de Reyes cuando nos volvimos a encontrar. Tras los saludos de rigor la invité a tomar un café, y allí mismo, en el bar de la Plaza, me contó los detalles de la muerte de su marido. Pero apenas se me ocurría nada para consolarla. Incluso llegué a sugerirle una estupidez:

—No sabes cuánto lo sientole dije entre otras obviedadespero, en realidad, no lloras por tu marido, lloras por ti y no por él; lloras porque lo perdiste, porque ya no lo tienes a tu lado. 

Menuda chorrada le endilgué. Conste que lo hice para suavizar su dolor. Todavía me ruborizo cuando lo pienso. Menos mal que ella no me lo tuvo muy en cuenta, o no mucho.

—Creo que te equivocas, Joaquín—respondió---te agradezco que intentes aliviarme. He llorado a mi marido por mí, es verdad, porque ya no podría compartir mi vida tal como lo hicimos durante tantos años, pero más he llorado por él y por los planes de futuro que había trazado con tanto entusiasmo y que ya no podrá realizar—concluyó serena

Ya intuía no haber estado muy fino, así que bajé los ojos intentando ocultar mi bochorno. Ella prosiguió muy segura. En realidad yo le había dicho semejante tontería sin mucha convicción, porque no se me ocurría otro consuelo mejor, pero en vista de lo sólido de su argumento cambié de táctica:

—Desde que te casaste no he sabido nada de ti—le dije—qué haces ahora, a qué te dedicas. 

Habíamos sido amigos de juventud, muy amigos, y yo llevaba años fuera del pueblo. Creo que acerté al cambiar de asunto. Mudó el semblante; la vi con más ganas:

—No sé si sabes que Juan murió de manera repentina—contestó—para mí fue muy duro. Recuerdo que un psicólogo me dijo una frase que nunca olvidaré: "deja ir a tu marido", suelta esa tristeza para que los dos, cada uno en su lugar, podáis ser felices.

—Cuanto me alegra oírte decir esole interrumpí expectante—por lo que dices ya has debido superar tanto dolor

—Si, estoy mejor, Joaquín, mucho mejor—exclamó dando un suspiro de alivio—porque ya no lloro, ni voy al cementerio a llevarle flores tan a menudo como lo hacía antes. Reconozco que lo recuerdo con un cariño inmenso, pero ya no me duele el alma.

Me animó esa última frase; presentí futuro rollo con ella.. Charlamos un poco más de algunas cosas, incluso se ruborizó al recordar viejos tiempos. Luego pagué los cafés y nos dimos un beso antes de despedirnos. Reconozco que ese beso, rozando mis labios, me supo a gloria. Previamente nos habíamos prometido llamarnos de vez en cuando. No obstante, la llamé al día siguiente. Tenía pensado ir a Almendralejo y la invité a venir conmigo. Es una mujer aún hermosa y yo acababa de divorciarme. Y por lo que vi, algo dormido desperté en ella.. Pero ya os contaré...

Joaquín







martes, 24 de octubre de 2023

¿La generación perdida?

                                                                                     


                                                                                

Resulta que éramos dos polos opuestos mi hija y yo, dos maneras diferentes de ver la vida. A mi me gusta disfrutar, pero con sentido común, claro. Deben ser los años vividos y la experiencia, que modera comportamientos. ¿Y ella?. Bueno, ella era joven entonces y como todas las de su edad sólo pensaba en divertirse. Fijaos con qué pregunta me sorprendió un día:

---Papá, ¿tú crees que yo soy una persona hedonista?

---Uy, hija, si ser hedonista es buscar el placer en todos los ordenes de la vida, pues sí que lo eres, jejeje---le respondí medio en broma medio en serio.

Al acusarla de hedonista se me reveló. Enfadadilla me respondió:

---¡Papá, cómo eres!, Todos los de vuestra edad entendéis la vida como un paño de lágrimas. Parece que os da miedo ser felices.

Qué os parece. Resulta que mi hija me daba consejos a mi, que le saco un porrón de años. ¡Pero, qué atrevida es la juventud!. ¡Qué sabría ella si apenas había empezado a vivir!. No tardé apenas nada en contrarrestar semejante osadía:

---Supongo que sabes que una persona hedonista es una persona, sobre todo, egoísta---le dije---es decir, que se mueve por su propio interés y no por motivaciones altruistas. Su deseo es casi exclusivamente experimentar el placer y evitar el dolor, y me da la nariz que tú y tus amigas no andáis muy lejos de esta actitud, jejeje

Tuve que sonreír un poco al final para suavizar mis palabras. Quizás fueron un poco duras, pero, ¡Qué demonios, ella y sus amigas estaban necesitadas de un pequeño rapapolvo!. Luego retrocedí en mis acusaciones, cuando la oí decir ya más suave:

---Papá te decía lo de hedonista porque lo estamos dando en clase de filosofía y quería saber tu opinión, nada más. Tenía entendido que el hedonismo no es sólo la búsqueda del placer físico, sino psicológico y espiritual---concluyó

Como habéis adivinado a estas alturas, ella aún era joven cuando la conversación. Ahora ya tiene sus añitos y ha sentado la cabeza. Sigue siendo muy egoísta, eso sí, porque así la hemos educado, ¿tal vez por complacerla en todo?.. pues, más bien sí. No obstante tuve que pedirle perdón por mi brusquedad:

---Perdona, hija, haber empezado por ahí, pero un pelín hedonistas y por tanto egoístas si que sois, tú y todos los de tu generación.

Y me quedé tan ancho.

Joaquín




 



lunes, 23 de octubre de 2023

Qué extraña manera de ser la suya

                                                                                 


Nos conocimos en un crucero por el Mediterráneo y a los pocos días ya estábamos haciendo el amor. Pero no quiero contaros esta historia por el hecho de acostarme con aquella mujer, sino por lo rápido que intimamos. ¿Y sabéis por qué? Pues, entre otras razones, por su carisma. Sí, me atrajo irremisiblemente nada más oírla hablar. En realidad, de ella me agradaba todo, también las conversaciones tan profundas que entablábamos durante todo el viaje. Jamás con nadie he vuelto a tenerlas. Recuerdo que una noche, durante la cena, me preguntó qué me gustaba de ella:

—Tu carisma—le dije—esa capacidad que tienes para cautivar e influir en las personas que te rodean.

—Uy, qué bonito te ha quedado eso, Joaquín—exclamó entusiasmada—háblame más del carisma, por favor. 

Me puso en un aprieto. A ver cómo le explicaba yo lo del carisma:

—Bueno—insistí—los carismáticos son personas que marcan tendencias, que hacen que las cosas tengan una apariencia agradable para los demás. Quizás sea tu tono de voz, tu vocabulario o el lenguaje corporal que usas, no sé, el caso es que me fascinas. 

Creo que la sorprendí gratamente. Sonrió, pero no se amilanó:

—¿Y no será que confundes carisma con deseo sexual, jajaja?—se carcajeó irónica

Confieso que me desarboló su ocurrencia, y me preparé para una conversación perspicaz, pero ya os he dicho lo resuelta que era:

—Deseo por ti lo tengo desde que te vi por primera vez, y te adoro—le anuncié en plan baboso—pero es tu manera de ser lo que me atrae profundamente.

—Ummmm, no sé no sé, eso del carisma no lo tengo yo muy claro, Joaquín. Dime alguien que sea carismático—me demandó tajante

Intenté salir como pude del atolladero que yo mismo me había metido. Supongo que lo hice, y de manera elegante además:

—¿Un tipo carismático?. A ver, déjame que piense...Ufffff, no se me ocurre nadie. De todas maneras cualquier personaje que guste, convenza y persuada nos puede valer. Seguro que tú conoces algunos—concluí airoso

Y así todos los días del trayecto.. Os aseguro que echo de menos aquellos buenos ratos. Me encantaría volver a verla.. No me extrañaría que algunos hombres se den de tortas por ella. Y no sólo eso, sino que haya hecho feliz al que estuviera a su lado. Yo la perdí de vista cuando el viaje terminó. Nos mandamos unos mensajes, pero enseguida me olvidó..

Joaquín



domingo, 22 de octubre de 2023

El extraño caso de un bidé

                                                                                     




No recuerdo a santo de qué vino la cosa, pero el otro día mi profesor de baile, argentino él, me desconcertó cuando, enojado, me dijo al poco de llegar:

Joaquín, no deja de sorprenderme que la gente del mundo ande por la vida con el culo sucio.

—Jajaja—me carcajeé—¿Y eso?

—Esto en mi país no pasa—me advirtió—lo digo por el bidé. Todo el mundo tiene allí bidé en casa para ciertos menesteres. En Italia los hay y en España los había, pero resulta que ya no se lleva; los están quitando. 

Tuve que reírme con su ocurrencia. De sobra sabía yo que me lo decía mitad en serio mitad en broma.. Me solidaricé con él, claro:

—Pues yo lo tengo y no pienso quitarlo—le aseguré—además no sé si será lo correcto, pero también lo uso para lavarme los pies alguna vez.

El argentino seguía ofuscadillo, no obstante me concretó:

—Te lo decía porque acabo de mudarme a mi nueva casa, como te dije la semana pasada, y resulta que no tiene bidé y yo sin bidé no me hago. Tampoco mi mujer 

Viven de alquiler. El antiguo casero le sableaba y bien y se han visto obligado a cambiarse a otro piso más barato. Le consolé como pude:

—No te apures hombre ya te acostumbrarás 

No sé apaciguó, incluso un pelín más indignado me replicó:

—Coño, Joaquín, pero si es que por mucho que uses el papel higiénico eso seguirá sucio. Está la ducha y tal, pero... ¿y si no te da el tiempo ducharte?—insistió—¿Te vas con el culo sucio a todas partes?.

Eché otra carcajada, qué remedio. Al terminar de reírme le sugerí:

—De todas formas aún hay algo peor, Oscar

—¡Qué puede haber peor que eso!—exclamó expectante

—Pues que en los hoteles ya no ponen escobillas en los cuartos de baños, y menuda odisea—le respondí 

Nos reímos. Seguimos hablando de su nueva casa, pero enseguida fueron llegando el resto del grupo. Ese día empezábamos con la salsa..

Joaquín

                                                                             

                      Mujer lavando sus partes en un bidé de tiempos de maricastaña 



sábado, 21 de octubre de 2023

Se acostumbró a quererse

                                                                                     



   

Mi vida es un erial,

Flor que toco se deshoja;

que en mi camino fatal

alguien va sembrando el mal

para que yo lo recoja.

--Bécquer--



A una hija en su renacer

Te acostumbraste.. Te costó mucho, pero te acostumbraste. Después de años de vivir un infierno, de menosprecios, de mentiras, de medias verdades, de miedos y de soledades, te acostumbraste. Sí, te acostumbraste a ocupar toda la cama y a dormir las horas deseadas... Y a no dar explicaciones..

Te acostumbraste a hacer lo que te gusta sin que él te critique por todo. Y no cocinar los domingos, y a comer a media noche y a ver tus programas favoritos, y a cantar en voz alta y bailar por toda la casa sin que nadie te tache de loca.

Te acostumbraste a recibir llamadas a cada rato, y a contestar mensajes muy tarde. Y al olor del café por las mañanas, y a tardar en arreglarse para ir a dónde te dé la gana. Lo pasaste mal, muy mal, de sobra lo sé, hija, pero te acostumbraste.. Sí, te acostumbraste a ser tú misma: a tus cosas, a tu vida, a estar sola, a no esperar nada de nadie, a caminar por la vida con valores, con virtudes, con errores... a levantarse tras la caída... TE ACOSTUMBRASTE A QUERERTE... 

Tu padre






viernes, 20 de octubre de 2023

Dos burros, un engaño y un asesinato, y todo en Fuente de Cantos

                                                                                                



Un hijo... Tú sabes, tú sientes qué es eso?

Ver nacer la vida del fondo de un beso,

por un inefable milagro de amor;

un beso que llene la cuna vacía:

un beso hecho flor...

--J. A. Buesa--



Era gitano y de Guareña. Llegó a Fuente de Cantos para un negocio de ganado, pero debió ser que engañó en la venta o trueque de un par de burros, y alguien se la juró. Hubo venganza, Dos cuchilladas (cuchilladas alevosas y nocturnas) acabaron con su vida. Nada dicen las crónicas  del asesino o asesinos.

Lo del gitano sucedió en Fuente de Cantos en el año 1864 (hace justo 160 años) pero es que ese mismo año también se nos muere de manera violenta Francisco Carrasco, un joven labrador de apenas 21 años. El pobre se pegó un tiro en la mano cuando manipulaba una escopeta. Acabó desangrado. En el parte policial se anotó su domicilio como lugar donde ocurrieron los hechos, fue en la calle Mesones, hoy en día, Isabel la Católica (la de la foto de portada).

Por cierto, 1864 transcurría en el pueblo con normalidad, dentro de las consabidas penurias y raquíticas alegrías de entonces pero, hete aquí que en septiembre, un ladronzuelo de Bienvenida, Miguel Pérez, de 38 años, que de vez en cuando se acercaba a Fuente de Cantos a robar aceitunas, murió de unas diarreas en la cárcel de la calle Olmo donde estaba preso, resultó que tenía cólera. Fue el segundo fallecido de la larga lista de muertos que vino después.

En fin

Joaquín

                                                                 

                                                           calle Ancha

                                                                      

                                                 panorámica del pueblo

                           



Estupefacto me quedé cuando la oí decir aquella barbaridad

                                                                                     


Aquella chica era excepcional, por lo auténtica; al menos eso creí al principio.. Había vivido muchos años en Barcelona y regresado al pueblo cuando se divorció. Yo la conocí recién llegada y, aunque mi aventura con ella no tuvo un final feliz, reconozco que su personalidad me marcó para bien, por muchas cosas. Recuerdo que una vez me preguntó que si yo solía mentir. Me extrañó, claro... Luego supe que no era por mí, sino que había tenido malas experiencias con otros. 

---Yo no miento, cariño---le respondí al respecto, un poco ofendidillo---una mentira es la afirmación que una persona hace consciente de que no es verdad, y a mi jamás me oirás decir algo que no sienta. Si acaso admito una mentira son las piadosas y por motivos obvios---concluí tajante

No sé si me creyó. Supongo que no, porque durante el tiempo que estuvimos juntos alguna vez volvimos a hablar del asunto. No obstante ese primer día se empeñó a conciencia en exprimir el tema. Tal vez las ganas de contarme su historia fuera la razón:

---Mi exmarido solía llegar tarde a casa, Joaquín---comenzó con ganas de explayarse---a veces se retrasaba porque se iba de copas, otras por su trabajo, y hasta porque se quedaba un rato con su amante, compañera de oficina, por cierto. Cuando yo le preguntaba, él siempre me respondía con la verdad, y cuando me decía que había estado con su amante, yo me reía y le decía de broma: "¡Ay, Rodrigo, qué cosas me dices!".

---Pero, entonces no te mentía, ¿no?.---le interrumpí sorprendido por su inocencia

---Bueno, en realidad sí---contestó con un tono de voz que entendí lastimoso---Rodrigo llevaba a gala no mentir jamás, pasara lo que pasara, pero yo no lo sabía. Durante tres años me fue infiel y, en teoría, jamás me mintió, aunque sí me engañaba con su compañera de oficina. Y yo, tonta de mi, nunca me percaté de los cuernos.

Comprendí entonces el porqué de su obsesión por las mentiras. Conmigo no iba a tener problemas y así se lo hice saber repetidas veces. Luego me fue conociendo y lo comprobó realmente. Curiosamente fue ella la que me mintió después y de manera descarada. Estuvo jugando una temporada con dos tipos a la vez, un fulano de León, aparejador, que llegó al pueblo a trabajar cuando hicieron la autovía, y conmigo. Al final se fue con el otro. 

Precisamente el otro día me dijeron que había quedado viuda de él y que tal vez vuelva al pueblo. Ha pasado ya mucho tiempo de mi historia con ella, pero ganas tengo de volver a verla, lo confieso.. 

Joaquín










jueves, 19 de octubre de 2023

Tal como somos

                                                                                             


                                                                                          


Quizás pases con otro que te diga al oído

esas frases que nadie como yo te dirá;

y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,

te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás!

--J. A. Buesa--



No es tontería, comprender cómo son las aptitudes psicológicas de los demás es muy útil para establecer relaciones eficaces con otras personas.

Según las últimas investigaciones, los psicólogos están de acuerdo en que existen cuatro tipos de personalidad: "en la media", "reservados", "centrados en sí mismos" y "modelos a seguir". 

Os los detallo;

En la media. Este tipo era el más repetido en los cuestionarios y podríamos denominarlos como "normales". Muestran rasgos de responsabilidad y amabilidad, comprensión y escasa hostilidad, aunque con cierta inestabilidad emocional, es decir, cambios de humor. Suelen ser gente con pocas expectativas y escasa curiosidad; no buscan nuevas experiencias ni aprendizajes.

Reservados. Son personas con altos niveles de estabilidad emocional unida a un carácter normal, ni abiertos ni neuróticos. No destacan por ser extrovertidos, pero son amables y responsables y más bien tímidos. Además, suelen ser bastante inseguros y guardan información acerca de sus emociones (tanto positivas como negativas).

Egocéntricos. Según los científicos, estas personas son poco agradables de cara al resto. Tienen un alto grado en extraversión, pero poca franqueza y escrupulosidad. Además, se centran solo en sí mismos. Creen que lo saben todo e imponen su opinión sobre cualquier tema. Según el estudio, es un tipo de personalidad tóxicaSolo les agradan los elogios.

Modelos a seguir. Tienen altos niveles de extroversión, amabilidad y responsabilidad con bajo grado de neuroticismo. Son muy abiertos en todos los sentidos, escrupulosos. Rasgos que predominan en las mujeres y que se cultivarían con la edad. Además, siempre se interesan y tienen en cuenta lo que los demás tienen que decir. Son líderes, emocionalmente estables y trabajadores.

Por cierto, apuesto que todos pensamos en un tipo que cuadra a la perfección con el modelo Egocéntricos. 😅😅😅

En fin, mirad a ver qué tipo os encuadráis. 

Joaquín


Pienso, luego existo..

                                                                                    



Así, frente a la noche, te he de tender la mano

con un gesto cordial de despedida,

y tú nunca sabrás lo que pesa en mi vida

la angustia irremediable de haberte amado en vano.

--J. A. Buesa--



Por culpa nuestra es breve nuestra vida, decía Quintiliano. Claro, que también escribió en otra ocasión: Quién desee vivir sano, sea viejo temprano. Estas frases nos da una idea de la cosa. Es decir, que nosotros mismos somos responsables de nuestra propia vida y devenir.

Descartes, que nació enfermizo y no gozó nunca de buena salud, nos brindó es siguiente consejo: Tómense las cosas por su lado bueno. Y el tipo consiguió sus propósitos. Su madre murió cuando él nació, y al él mismo le dieron poco tiempo de vida, pero vivió sus buenos años, y nos ilustró con su pensamiento filosófico.

Descartes siempre consideró que, dado que los médicos le auguraban poca vida, su inclinación a considerar las cosas desde el ángulo más agradable le curó su pésima salud. Cifremos la felicidad exclusivamente en las cosas que dependan de nosotros mismos, dijo en otra ocasión. ¿No me digáis que no acertó?.

En fin, con esto os quiero recordar que si os interesa la felicidad, no la busquéis fuera, acumulando bienes o esperando que alguien venga a rescatarnos, ¡que va! hurgar dentro de vosotros mismos, seguro que a fuerza de perseverancia la encontráis, sino la felicidad total se le parecerá mucho. 

Joaquín




miércoles, 18 de octubre de 2023

Sucedió en la ermita de San Benito, de Fuente de Cantos

                                                                                      




Porque en el sordo desacuerdo

de lo sonado y lo vivido, siempre,

del fondo del olvido,

nace la muerte de un recuerdo.

Y en esta angustia que no cesa,

que toca el alma y no la toca,

besar la sombra de otra boca

en cada boca que se besa...

--J. A. Buesa--



El fuentecanteño Francisco Martín, ermitaño de San Benito, era un tipo muy apañao, lo mismo arreglaba una puerta de madera, calafateaba un farrondón, como sembraba tomates en su pequeño huerto de la ermita de San Benito, a las afueras del pueblo, cerquita del Caño.

Aquella mañana (como todas últimamente) se había acercado hasta el Convento de Concepcionistas, (San Juan) porque las monjas estaban de mudanza, se trasladaban a su nueva sede, en la calle Olmo, y él le echaba una mano. Se lo había pedido su mujer María Rodríguez. Le tenía ésta mucha devoción a las monjitas concepcionistas.

A mediodía, María le oyó llegar. Francisco venía tatareando una canción gregoriana; aprendida quizás del coro parroquial del que formó parte unos años. Se adelantó, salió a la puerta y le urgió darse prisa, pues tenía visita esperándoles en la ermita y estaba deseosa de informar de las novedades a su marido.

El Corregidor de Justicia Mayor, D. Juan Pérez de Granada, acompañado del alguacil de Fuente de Cantos, D. Miguel Rueda, se habían presentado en la ermita de San Benito, con la intención de inventariar los enseres y comprobar el estado del templo. Francisco, el ermitaño, y su mujer María Rodríguez, dieron buena cuenta de todo ello, informando a los auditores reales de todo cuanto acontecía en la ermita y le era solicitado por las autoridades.

El Corregidor Mayor anotó en sus documentos que la ermita de San Benito, era bastante grande, con una longitud de cinco tramos y que su portal estaba cubierto de madera de roble. En cuanto a los objetos sacros: tallas, cuadros, cálices, cruces y demás elementos religiosos, sería largo de contar la cantidad y riqueza de los mismos.

Estos acontecimientos sucedieron en Fuente de Cantos, en el año del señor de 1576 (hace casi 500 años).. Todo es verídico.

Por cierto, la ermita estaba situada justo en la confluencia actual de las calles Valencia y San Benito, donde ahora está el parque. Con nada que se hurgue en el subsuelo aparecerán sus restos. 

En fin

Joaquín

                                                                            

Confluencia de las calles, Calderón de la Barca, Valencia y San Benito, al fondo, en el parque estaba la ermita 


No quieren morirse ni a la de tres

                                                                                       


   

Es curioso, si le echáis un vistazo a las personas más longevas que han existido, las que más años han vivido (que se sepa), resulta que de las veinticinco primeras todas son mujeres, Uffffff ¡qué buena naturaleza tenéis las chicas!..

Una tal Jeanne Calmet, ha sido la persona más vieja que ha existido, era francesa y murió a los 122 años y medio. La siguiente en la lista de longevos fue Kane Tanaka, japonesa, se fue al cielo el año pasado a los 119 años y pico. Y tenemos a la española María Branyas Morera, que murió el año pasado a los 117 años. Ethel Caterham, británica, es la más longeva actual,116 años tiene la moza.. 

Por cierto, han habido personajes históricos muy longevos. Ahí tenemos al filósofo griego Demócrito, que vivió hasta los 109 años, o Ramsés II, el faraón, que estiró la pata a los 90. Y qué me decís de la actriz Olivia de Havilland, (Melania en “Lo que el viento se llevó”) que falleció hace unos años a la envidiable edad de 104 añitos.

Caso a parte son los patriarcas bíblicos: Matusalén, por ejemplo, que estiró la pata a los 969 años, o el bueno de Noé, pobrecito, apenas 950 años anduvo por este mundo, 20 años más que Adán, nuestro padre espiritual, que se fue de este mundo, aburrido de vivir, a los 930 tacos.

En fin. A mi no me miréis como el siguiente en la lista, que yo no pienso llegar a los 117 como nuestra compatriota María Branyas, me conformo con 115 años, eso sí bien llevados.. 😂😂😂

Joaquín

                                                                         

                                                     Jesús Guzmán





martes, 17 de octubre de 2023

El tipo que se negaba envejecer

                                                                                          




Sentir más sed en cada fuente

y ver más sombra en cada abismo,

en este amor que es siempre el mismo,

pero que siempre es diferente.

--J. A. Buesa--



Circula por ahí, por la incertidumbre de la mente humana, unas cuantas incógnitas que nadie jamás ha sido capaz de descifrar, qué hacemos aquí o si hay vida más allá de la muerte son las clásicas, pero hay otras; qué me decís, por ejemplo, de: ¿Cuándo empieza realmente la vejez? Pues no es fácil saberlo, no creáis. En realidad nadie se pone de acuerdo.

Entre otras cosas porque hay varios tipos de envejecimiento, sensorial, psicológico y corporal, y no todos son visibles a primera vista.

Fijaos, si la vida media de las personas ha crecido notablemente, llegando incluso a los ochenta años, la frontera de la senectud, por lo tanto, se ha alejado indefectiblemente. Pero, en realidad, no son las arrugas del rostro las que nos avisa de la vejez, sino las arrugas del alma y de la mente. Estas son las verdaderas señales que nos indican que pasamos ya a la última sala.

Sin embargo esas arrugas nuestras invisibles, las del cerebro, no las refleja el espejo, ¡qué más quisiéramos!, las perciben antes que nosotros el resto de la gente conocida.

No obstante hay quien dice que el primer paso que damos hacía la senectud es cuando empezamos a perder la curiosidad por las cosas y cuando, las torpezas de las piernas y manos coincide con la torpeza de la palabra y del pensamiento.

Joaquín