Ahora que ya te fuiste, te diré que te quiero.
Ahora que no me oyes, ya no debo callar.
Tú seguirás tu vida y olvidarás primero...
Y yo aquí, recordándote, y sin poder llorar.
--José A. Buesa--
No, mi padre ya no está en Nochebuena, ya no dirige la nave familiar; varada quedó en el mismo lugar que él la dejó. Eso sí, supongo que me diría si pudiera: "Joaquín, hijo, no sufras, la fiesta debe continuar, el mundo sigue y ésta noche tan especial para vosotros debéis celebrarla, como siempre.. No obstante permitidme que le diga a mi padre que las Nochebuenas especiales mías se acabaron con su muerte.
Y debería decirle a mi padre también (si tuviera la ocasión) que por aquí cada uno va a lo suyo. Apenas alguna vez lo mencionan sus nietos, pero que es normal, son jóvenes y deben hacer su vida.
¿Cómo está mi madre?. Me hubiera preguntado mi padre (de poder hacerlo) seguro... Bueno, él tiene que saber que apenas lo recuerda ya, ni a él ni a nadie. Desde que le dio por adelantar la partida sin avisar, la dejó tocada. Ya sólo espera reunirse con él cuanto antes allá arriba..
En fin, así están las cosas por aquí abajo, pero que no se apure por nosotros, esto que os cuento no lo sabe nadie, es más, ni lo sospechan; para el resto de la humanidad la vida sigue y nosotros seguimos siendo una familia feliz, la misma que él dejó cuando se fue. Eso parece, aunque va a ser que no..
Joaquín

































.jpg)





