Según estudios serios, prolongados en el tiempo más de cincuenta años y basados en análisis físicos y psíquicos realizados a miles de personas, así como sus estadísticas personales, test de emotividad etc. etc. a todos ellos, resulta que:
—Ni la infancia ni el temperamento ni el entorno determinan por completo nuestro destino
—La soledad produce un impacto negativo profundo y doloroso
—Vivir rodeado de gente cariñosa protege nuestro cuerpo y mente
Es decir, aunque los primeros años influyen en nuestra vida posterior, no deciden el final ni la posibilidad de alcanzar la felicidad. La felicidad nos la proporciona los vínculos afectivos (familia, conocidos y amigos). En definitiva, las personas más felices son los que tienen amigos o familia, interactúan con ellos, charlan, discuten, presumen, ayudan, se enfadan, ríen, o se mandan a la mierda, sobre todo ahora en Navidad..😂😂
Claro que para llegar a esta conclusión tampoco hace falta tantos estudios, no tenían más que mirar las costumbres y la manera tan social de vivir de los españoles, los más longevos de Europa..😉😉😉
Joaquín




