Para toda persona, su propio nombre es el sonido más dulce que puede oír. ¡Qué bonito cuando alguien se dirige a mi como, ¡Hola Joaquín!.. Enseguida me infunde confianza y simpatía; ya le quiero. A propósito de querencias, ¿Es buena estrategia hacerse el débil, el necesitado de cariño, el desgraciado, para que le quieran a uno?. Yo creo que sí.. Haced la prueba, poned en vuestro muro de Facebook "Hoy estoy triste" E inmediatamente docenas de mensajes de apoyo y cientos "Me gusta", surgirán por doquier a levantaros el ánimo y hacerse amigos vuestros..
Otro día cambiáis de estrategia y escribid la frase: "Hoy me siento feliz", apuesto que apenas vuestra amiga más incondicional comparte vuestra emoción y algún despistado que otro os cliqueará "Me gusta", y poco mas.
No, no debe ser fácil ser querido o ser feliz.. No, porque hasta los que nos parecen triunfadores a la vista, pueden ser infelices en la intimidad.. Y si encima a la gente le repatea juntarse con tipos sumamente felices (¿envidia?), pues casi mejor ser un triste..
Joaquín



