De joven admiraba en las chicas especialmente sus caras ¡Oh, una cara bonita me subyugaba!.. Ornella Muti, aquella preciosa y adolescente actriz italiana de los setenta, reunía todos los atributos físicos que yo anhelaba en una mujer. La vi actuar por primera vez en Experiencia Matrimonial y ya no la olvidé.
En esas primerizas edades uno busca romanticismo más que sexo, y yo empecé por ahí. Pero el tiempo pasa y uno se hace hombre, y cambia de gustos, ¿Es razonable, no?.. Son cosas de la vida, y de hormonas. Como es obvio dejé de soñar con Ornella y de escribir poesías en la intimidad y empecé a fijarme en los cuerpos más que en las caras; evolucioné. Mis ojos, pícaros ellos, me incitaban a babear ante la magnífica visión de aquellos cuerpos esculturales del destape, ¡¡Ay, si supieran Nadiuska o Bárbara Rey (antes de encamarse con Juanca) o Susana Estrada, esas beldades, los de suspiros que me hicieron exhalar!! En fin, cosas de la testosterona, ¡la muy impúdica!..
No quiero ser pesado, pero.. ¿Sabéis qué me atrae de una mujer ahora en la madurez?.. Su boca y sus manos.. Y digo bien, una mujer madurita con una boca sana y unos dientes perfectos y blancos, es lo más que puedo desear de una dama. Con que el resto de sus atributos sean aceptables me conformo.😜😜😜
Joaquín
Ornella Muti


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