¡Ya pronto anochece!
¡Qué triste está el cielo!
El aire cimbrea
los álamos secos;
ya hay nieve en la cumbre del monte.
La luna amarilla
se refleja en los campos desiertos.
Ya tienden las aves
medrosas el vuelo;
ya chillan los búhos,
¡ya viene el invierno!
Ya empiezan las noches lluviosas,
¡qué largas, qué frías,
las noches del mes de los muertos!.
--Manuel Paso--
Trece veces se lavó Betsabé sus partes íntimas, ¿trece veces?.. Si, es costumbre judía que la mujer debe lavarse cada vez que tenga relaciones.. Pero, ¿trece veces?.. Trece veces hicieron el amor ella y el rey David aquél día, tal era la potente atracción mutua que se tuvieron nada más verse..
Y eso que él se había levantado esa mañana más cansado de lo habitual. Pero quiso el destino que, mientras esperaba a que sus sirvientes le trajeran el desayuno, salió a la terraza a respirar una bocanada del aire fresco de la mañana, y entonces la vio... Entre la maraña urbana de Jerusalén, contempló a una hermosa mujer bañándose en la terraza de su casa, y le gustó. ¡Oh, sí, le gustó!. Ni lo pensó dos veces, llamó a uno de sus guardias y ordenó que inmediatamente trajeran a aquella mujer a su presencia.
Cuando Betsabé llegó a palacio sorprendió a David por su belleza..
—Eres más hermosa de lo que creía—le dijo mirándola a los ojos
Fue una tarde y noche inolvidables la que pasaron. Hablaron, congeniaron, y se acostaron; hicieron el amor trece veces.. También ella quedó fascinada por el porte y el poder de seducción de David..
Y pretendió David desposarse cuanto antes con Betsabé. Se había enamorado pero, había un problema, ¡Demonios, Betsabé ya estaba casada!.. ¡Y con un oficial de su propio ejército, nada menos!..
Urías, además de esposo de Betsabé era un fiel servidor del rey David, así que no puso objeción alguna cuando le dijeron que tenía que marcharse al frente.. y a primera línea de batalla.. Una carta del rey así lo ordenaba.. El pobre Urías no tardó en morir por la patria, y por el rey David, lo que dejó el camino libre a éste y a Betsabé para sus apetencias amatorias.
Y se amaron, de veras que se amaron.. Al poco tuvieron un hijo.. Salomón le pusieron de nombre.. pero eso es otra historia..
Joaquín
Betsabé se baña en su terraza. El rey David la mira a lo lejos


Joder bonito relato pero a la vez triste, acabó con el marido de Betsabè y todo por amor 😍 mencanta ☺️.. buenas tardes Joaquín 🤗
ResponderEliminarGracias, María. Un buen tunante era el rey David, y el caso es que es un personaje crucial del judaísmo y del cristianismo. En fin.. Un besito, amiga. Buenas noches
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