miércoles, 4 de enero de 2017

Comenzaba a olvidarla, pero me sonrió, y lo echó todo a perder



Cuando aquella tarde me encontré con mi amigo no parecía el mismo; un brillo especial iluminaban sus ojos. Me llamó la atención, pues suele ser un tipo más bien indolente y retraído. Por ir yo acompañado no se atrevió a adelantarme ninguna confidencia, pero me dio a entender (lo conocía bien) que tenía algo importante que contarme. Apenas pudo contener sus ganas de soltar prenda, pero aguantó, el tío. Quedamos en llamarnos por teléfono. 

He de deciros que hasta que me casé, mi amigo y yo fuimos inseparables. Él padeció un desamor que había destrozado sentimentalmente. Nos costó dios y ayuda sacarlo de aquel marasmo.. Desde entonces no había vuelto a enamorarse y andaba por ahí, con unos amigotes de flor en flor. 

Esa misma tarde, al poco de llegar a mi casa, recibí un wasap suyo en mi teléfono con la siguiente nota:

"Hola Joaquín, ayer me envió un correo Pepi y estoy que no vivo. No sé a quién contárselo ni qué tengo que hacer. Por favor, quedamos esta noche en la cafetería y te cuento. Te adelanto que he decidido volver con ella. Ya sabes que la tengo muy metida en mis entrañas. La he redactado un mensaje. Te envío copia para ver qué piensas tú. No hace falta decirte lo importante que tu opinión es para mí. Un abrazo"

Ni que decir tiene, abrí el archivo adjunto y este de abajo es su contenido. Os lo muestro por lo emotivo. En él podéis deducir los principales rasgos del carácter de mi gran amigo. Pepi fue la del desamor..

"Querida Pepi, quiero decirte lo feliz que me has hecho al pedirme que vuelva contigo; te juro que nunca perdí la esperanza. Hoy al leer tu correo has conseguido de mí que vuelva a ser el hombre más dichoso del mundo.

Me dices que te perdone, que fue una pasada aquello, pecadillos de juventud consideras. Claro que te perdono; sabes que no me hago sin ti. Y te prometo, incluso, no recordarte las veces que rogué, degradando mi escasa dignidad, a amigos comunes noticias tuyas anhelando desesperadamente que rompieras con él y volvieras conmigo.

Y olvidaré, sí, olvidaré aquellos días en los que ciñendo su cintura con tus manos te veía paseando por las calles de Fuente de Cantos, mientras yo muerto de celos disimulaba indiferencia con la escena. Y me dices que siempre me has querido, que fue un error aquello, ¡ojalá!.. Acudo de nuevo a tu llamada, y sucumbo una vez más a tus encantos, seguro que igual de seductores que entonces. Espero por fin vivir contigo mi gran sueño aunque sea tan cruenta nuestra reconciliación pues he dejado en el camino jirones de mi existencia... Éste que te adora..."

Por la noche me reuní con él en la cafetería. Por supuesto le recomendé que le diera otra oportunidad, Pepi era su gran amor. Brindamos por él y por ella hasta altas horas de la madrugada. Estaba exultante.. No obstante la cosa no acabó como yo esperaba. Ya os contaré.. 

Es una historia real..

Joaquín









No hay comentarios:

Publicar un comentario